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Panamá, Mayo de 2006

 

Especial: Ampliación del Canal - Las razones del NO.

 

Ampliación del Canal de Panamá, autofinanciación y endeudamiento.

Abdiel Augusto Patiño I.

Director – Revista Expresiones

www.expresionesamp.net

 

Por segunda ocasión, luego de la presentación de la propuesta final del proyecto de ampliación del Canal de Panamá mediante la construcción de un tercer juego de esclusas, dedico mi columna a contribuir al debate sobre este importante tema, que para fines de 2006 habremos finiquitado en referéndum nacional.

Dejo claro que mi intención no es la de encaminar a nadie a tomar una decisión apresurada, ya sea a favor o en contra de la propuesta; lo que realmente me interesa como ciudadano comprometido con el devenir de la nación, es que cada uno de los panameños responsables se informe lo más que pueda, que analice toda la información que reciba, que busque y escudriñe y que exija respuestas a sus dudas, para que al final, la decisión que se tome, sea con suficientes fundamentos y no a partir de meras superficialidades.

En esta ocasión me enfocaré en un breve y conciso análisis del carácter autofinanciable de la propuesta, esa característica especial con la que el Administrador de la vía, Alberto Alemán Zubieta, abrió su discurso con el afán de erradicar la preocupación nacional, acerca de la fuente de financiamiento de la obra.

No obstante, antes de entrar en el meollo del asunto, le invito a olvidar esa falaz promesa de que el Estado no se endeudará por la construcción del proyecto.Para esto, tomemos en consideración el artículo 315 de la Constitución Política de 1972, que señala textualmente: “El Canal de Panamá constituye un patrimonio inalienable de la Nación panameña; permanecerá abierto al tránsito pacífico e ininterrumpido de las naves de todas las naciones y su uso estará sujeto a los requisitos y condiciones que establezcan esta Constitución, la Ley y su Administración”.

Este artículo, incluido en las reformas de 1994, deja claro que:

1. El Canal es patrimonio de la Nación, es decir, del Estado panameño.No se trata de una empresa o una republiquita que si algún día queda debiendo algo o no puede cumplir con sus compromisos financieros; Panamá se lava las manos.Pues no, si el Canal de Panamá, por cualquier razón, no puede cumplir con uno o varios pagos, o bien, con alguna parte de su deuda en el plazo establecido, el garante es y será siempre el Estado panameño, porque el Canal le pertenece.Esto es por simple deducción y no entiendo la razón de venderle a los panameños una idea tan fuera de contexto.

2. Lo más trascendental, el Canal es “inalienable”.Esto sustenta aún más lo que he señalado en el punto 1.Simple, inalienable significa que no se puede vender, embargar, ceder, regalar, concesionar.Es decir, que el Canal en sí no puede ser garantía de ningún crédito.Si el Canal no puede con algún compromiso, pues nadie va a poder embargar las esclusas de miraflores, por ejemplo; o unos remolcadores, o las grúas de dragado, o parte de sus ingresos; aquí el Estado tiene que responder.Es decir, que el no endeudamiento del Estado es una estrategia de mercadeo, un tanto insuficientea mi consideración.

Ya entrando en los detalles relativos al carácter autofinanciable de la propuesta, para ello, es necesario entender el término en primera instancia.La palabra autofinanciable es una variación del castellano autofinanciación, que significa “financiación de una empresa que se hace aplicando parte de los beneficios al acrecentamiento de la misma”; es decir, que una empresa, de sus ingresos, destina parte a financiar proyectos de crecimiento sin recurrir a créditos externos.Eso es autofinanciable.

Para ver mejor el asunto, hagamos una sencilla analogía.Usted tiene un negocio de Internet y se le ha ocurrido construir un anexo para aumentar su número de computadoras.Como no desea pedir prestado ni afectar sus ingresos -usted siempre ha tenido un ingreso libre mensual de entre B/. 600.00 y B/. 800.00-, aumenta la hora de servicio de B/. 0.50aB/. 0.75.Esto lo hace unos cuatro meses antes de empezar el proyecto, para tener ahorros; y así, mientras se consumen estos ahorros, los B/. 0.25 adicionales le siguen funcionando para financiar su crecimiento empresarial.

¿Dónde entra lo autofinanciable en la analogía? Pues si usted termina su proyecto sin tener que pedir un solo centavo prestado y sin tener que afectar sus ingresos –calidad de vida- el proyecto fue autofinanciable.Es más, luego de terminar la obra, usted puede darse el lujo de regresas a su anterior tarifa de B/. 0.50 la hora sin problema alguno.Por el contrario, si en algún momento de la ejecución de la obra tuvo que pedirle prestado a un banco, a un familiar; o bien, destinar parte –por más mínima que sea- de su ingreso libre mensual –inversión de capital- al financiamiento de la obra, la misma deja de ser autofinanciable, ya que no son los beneficios generados por la empresa los que financiaron toda la obra.

Alguien dirá, ¿y al final no es la empresa la que paga el crédito? Pues sí, pero el carácter autofinanciable de unproyecto se sustenta en la capacidad de sostenerse sin necesidad de créditos; es decir, que nada tiene que ver que al final un crédito sea pagado por la empresa.Por supuesto que tiene que pagarlo, pero de salida el proyecto dejó de ser autofinanciable.

En conclusión, la Autoridad del Canal de Panamá asegura que la obra es autofinanciable, ya que un incremento anual de 3.5% en lo peajes que se cobran a los usuarios, generará los ingresos necesarios –beneficios empresariales-para financiar la obra; no obstante, en la página 14 de la propuesta, nos aseguran que entre 2009 y 2011 se requerirá de créditos externos por B/. 2,300.00 millones de dólares –del total de B/. 5,250.00 millones-.Entendiendo lo que es autofinanciación, ¿es nuestro proyecto de ampliación autofinanciable?

Sinceramente no entiendo la razón de aplicar terminologías tan inapropiadas, pudiendo explicar las cosas de una manera más transparente; ¿será estrategia de mercadeo?, ¿de convencimiento?Mejor no especulo, para mi es muy importante que a nuestros compatriotas se les trate con respeto; aquí todos somos dueños del Canal y somos los que tomaremos la decisión final.