Especial: Ampliación del Canal - Las razones del NO.
Pa’ qué...
Ricardo Stevens
Que los armadores, las navieras, los comisionistas, los coimeros y, en fin, el comercio mundial, se beneficiarán de los más de 5 mil millones de la obra y, luego, de la ampliación del Canal, cuando éste permita el tránsito de más y mayores naves, es innegable; pero además, se trata de nuestro deseo de mantener nuestro negocio a la altura de las exigencias del negocio (salvo, obviamente, por la plaga chupasangre de comisionistas y coimeros).
Si mejoramos o no el Canal, no es la principal discusión, por lo menos, no la que propongo como tal.
Mi debate, y seguramente el de todos los otros socios, es otro: ¿Para qué nos servirá, a los dueños del Canal, su ampliación? Esto es importante, porque es a los dueños a quienes nos va a costar, de una manera u otra, digan lo que digan.
Las respuestas a esta pregunta debo saberlas, debemos todos saberlas, antes de decidir si se hace o no la inversión que nos comprometerá por quién sabe cuánto tiempo.
Esta cuestión la pretenden responder con señuelos cazabobos: mayores aportes al fisco y empleos durante la obra, son los ofrecimientos más repetidos, especialmente por los funcionarios de la ACP y los del gobierno.
Más que dineros para las arcas nacionales y empleos temporales, que es lo significativamente dará la obra de ampliación, me interesa otro asunto que, me parece, es de más trascendencia, y estoy seguro, ya lo dije, que a los socios más humildes, a los más vulnerables, también les interesa: Cómo el Canal, que es el principal negocio nuestro, mejora el nivel de vida de los panameños y panameñas.
El sociólogo Marco Gandásegui, refiriéndose al Tratado Hay-Bunau Varilla, afirma: "fue concebido en el marco de un plan de desarrollo nacional de EEUU. En efecto contribuyó a convertir a EEUU en uno de los países más ricos del mundo con una población que goza de altos niveles de vida"(1).
Más que crecimiento, que de esto hay bastante(2), tanto que este es un país que pudiera bien ser lo más próximo al paraíso en la tierra, y no merece ser pobre, que no le faltan los con qué satisfacer adecuadamente a todos sus hijos e hijas(3), pero que trágicamente es la grosera exhibición de dos escenarios que coexisten, uno, de los ricos, verdadera y alucinantemente indiferente a los padeceres y a los serios e inminentes peligros del otro, el de los pobres, por lo que se exige a gritos es desarrollo integral y justo(4).
Pues bien, el futuro de nuestro Canal, es esta otra oportunidad, como pocas, que nos pone a mano la historia para que, como comunidad inteligente, aunque solamente fuese para salvarnos del potencial de calamidades de fines del mundo conocido, hagamos lo correcto, lo justo; que "la principal actividad económica del país"(5), que es el Canal, sea dispuesta para el desarrollo de la sociedad, el de todos los panameños y panameñas; que ya nos han arrebatado tantas otras: la Zona Libre de Colón, el centro financiero internacional, los recursos estratégicos de telefonía y de electricidad, los puertos nacionales, las áreas revertidas, tantas ocasiones despilfarradas, que debiera dar vergüenza que aquí haya pobreza... que haya pobres.
Gandásegui insiste, y tiene razón: si el gobierno no tiene un plan de desarrollo nacional, la ampliación del Canal no puede contribuir a la riqueza del país ni a elevar los niveles de vida de la población (6).
Los estudios para la propuesta de Ampliación del Canal de Panamá, valorados en muchísimos millones de balboas, cerca de 80, que no hicieron, con seriedad, partícipes a la educación superior del país, son una demostración irrebatible de que ese plan nacional de desarrollo, con el Canal como uno de sus puntales, no existe.
NOTAS:
1. Marco A. Gandásegui, hijo: "El canal de Panamá y el desarrollo nacional", abril del 2006.
La vía de agua transístmica facilitó la integración en una sola y gran economía, a la costa este de los Estados Unidos, con su creciente y prometedor lado oeste. En ese proceso, las operaciones del Canal de Panamá representaron un subsidio a la marina mercante norteamericana por el orden de $ 700,000,000 anuales, y un ahorro militar de cerca de $ 250,000,000 en el mismo período; en tanto que Panamá recibió, desde 1955 hasta 1970, una anualidad de $ 1,930,000.
2. Cerca del 6% el año pasado, más de 800 millones de balboas del PIB.
3. La Conferencia Episcopal Panameña, en el documento "Los Obispos hablan"; enero del 2001.
4. PNUD, "Informe Nacional de Desarrollo Humano-Panamá 2002", dice que en el "Panamá de hoy coexisten, casi sin rozarse, dos países: el país de los no pobres y el país de los pobres".
5. Con un presupuesto de ingresos para el año fiscal del 2006 que asciende a B/.1,275 millones en ingresos, B/.458 millones en gastos de operación y un programa de inversiones por B/.199 millones.
Así es definido en los "Objetivos de la ampliación de la capacidad del Canal mediante la construcción del tercer juego de esclusas" de la propuesta de Ampliación del Canal de Panamá.
6. Marco A. Gandásegui, hijo: "El canal de Panamá y el desarrollo nacional", abril del 2006.
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