Panamá, Año VIII, No. 224

14 al 20 de junio de 2009


SUMARIO

Nacional
Editorial
  Corrupción e impunidad en el MEDUCA
  Miguel Antonio Bernal
    Los metroprivilegiados
  Roberto Arosemena Jaén
    El presidente empresario
  Marco A. Gandásegui h.
    Martinelli: sus propuestas económicas
  Berna Calvit
    De transiciones y locuras
    La ignorancia como producto
  Héctor Endara
    Brutalidad policial y métodos de lucha
  Juan Carlos Ansin
    El autoritarismo intelectual
  Mariblanca Staff Wilson
    Género y violencia en la publicidad sexista
  Héctor Endara
    La porno-corrupción en Panamá
Internacional
  Página/12
    A 20 años de la masacre de Tiananmen
  David Brooks
    En grave crisis la derecha en EEUU
  Guillermo Almeyra
    México: un poco de cordura
  Yvon Le Bot y Jean-Patrick Razon
    Perú: indígenas, Estado y petroleras
  Magdalena Gómez
    Perú: la represión como política de Estado
  Juan Jesús Aznáres
    Revuelta en el Amazonas
Pensamiento Critico
  Ignacio Ramonet
    Los culpables de la gripe porcina
  Boaventura de Sousa Santos
    Cuba: un problema difícil para la izquierda
  Mario Unda
    Ecuador: la segunda fase de la revolución ciudadana
  Ilan Semo
    El debate Butler-Laclau

Boletín BUSCANDO CAMINO

 

LA IGNORANCIA COMO PRODUCTO

Carta al Defensor del Lector del periódico La Prensa

Berna Calvit

Señores:

Gran desagrado me causa que La Prensa haya usado la ignorancia de la joven que participó en un concurso de belleza, para comercializarla.  Ni disimulando con la publicación del Atlas Mundial Ilustrado, resulta aceptable sacarle provecho al ridículo y triste papel de la joven al ser preguntada sobre Confucio. El mensaje que envía el anuncio que aparece en el diario lo interpreto como que la ignorancia paga, es buen negocio.  Si la joven y sus familiares desean lucrar con el triste  papel que hizo, y no les importa que sea objeto de burla nacional e internacional, es asunto de ellos.  Imagino que las gorras, camisetas o lo que sea que van a vender llevará el mensaje: SER IGNORANTE PAGA BIEN.

Pero que el diario La Prensa se sirva de la ignorancia para mercadearla, es un mensaje negativo y de lamentar.  Es ofensivo para la mujer panameña; deja muy mal parada la calidad de la educación en Panamá y aunque es cosa sabida, nunca ha sido motivo de chiste, sino de pesar.  Como panameña, y como mujer, rechazo la clase de mercadeo en los medios de comunicación que más que la capacidad intelectual y la inclinación por el estudio, le dan valor a la ignorancia, la chabacanería, las nalgas al aire, y los pechos tamaño balón de fútbol.

Atentamente,

Berna Calvit