LA IGNORANCIA COMO PRODUCTO
Carta al Defensor del Lector del periódico La Prensa
Berna Calvit
Señores:
Gran desagrado me causa que La Prensa haya usado la ignorancia de la joven que participó en un concurso de belleza, para comercializarla. Ni disimulando con la publicación del Atlas Mundial Ilustrado, resulta aceptable sacarle provecho al ridículo y triste papel de la joven al ser preguntada sobre Confucio. El mensaje que envía el anuncio que aparece en el diario lo interpreto como que la ignorancia paga, es buen negocio. Si la joven y sus familiares desean lucrar con el triste papel que hizo, y no les importa que sea objeto de burla nacional e internacional, es asunto de ellos. Imagino que las gorras, camisetas o lo que sea que van a vender llevará el mensaje: SER IGNORANTE PAGA BIEN.
Pero que el diario La Prensa se sirva de la ignorancia para mercadearla, es un mensaje negativo y de lamentar. Es ofensivo para la mujer panameña; deja muy mal parada la calidad de la educación en Panamá y aunque es cosa sabida, nunca ha sido motivo de chiste, sino de pesar. Como panameña, y como mujer, rechazo la clase de mercadeo en los medios de comunicación que más que la capacidad intelectual y la inclinación por el estudio, le dan valor a la ignorancia, la chabacanería, las nalgas al aire, y los pechos tamaño balón de fútbol.
Atentamente,
Berna Calvit
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