Panamá, Año VII, No. 201
7 al 13 de diciembre de 2008

SUMARIO

Nacional
Editorial
    Martín Torrijos, cede ante fundamentalistas
  Lina Vega Abad
    Mentira
  Paco Gómez Nadal
    Petaquilla's Nightmare
  Ignacio Iriberri
    Estrategia: cambiar para no cambiar nada
  Julio Yao
    Gringos en Boquete
  Xavier Sáez-Llorens
    Los conversos de dios
  Betty Brannan Jaén
    Caras viejas, presidente nuevo
  Juan Antonio Tack
    Astrología, un fraude aceptado y bien remunerado
  Javier Arias
    ¿Cómo me como esta estadística?
  Miguel Antonio Bernal
    Alcaldía y la Ley
  CECAM
    Boletín informativo
Internacional
  Guillermo Almeyra
    India: preguntas pendientes
  Rosa Rojas
    UNASUR confirma matanza de 20 partidarios de Evo Morales en Pando
  Winston Manrique Sabogal
    La guerra sucia que oscurece a Colombia
  Fidel Castro Ruz
    Navegar contra la marea
  Fundación Triángulo.
    Vaticano por pena de muerte y prisión para homosexuales
  abc digital
    Lugo quiere revisar deuda de Itaipú
Pensamiento Critico
  Albert Einstein
    ¿Por qué socialismo?
  James D. Cockcroft
    Los pueblos indígenas se alzan en Bolivia y Ecuador
  Roy Bourgeois
    Carta
  Marcelo Colussi
    Atilio Borón: fortalecer autonomía nacional mediante acuerdos de integración
  Eric Toussaint
    ¿Qué respuestas puede dar el Sur?

Boletín BUSCANDO CAMINO



LINA VEGA ABAD

MENTIRA

La Prensa

MENTIRA. ¿Quién no ha escuchado aquello de que “la política es el arte de lo posible”, como fórmula para justificar la “flexibilidad” de quienes se mueven por los vericuetos del poder? Con esa tesis, “lo posible” se convierte en “lo conveniente” para seguir al mando y, de paso, hacer jugosos negocios. En el proceso mienten como bellacos, mientras ponen cara de circunstancia e incluso algunos ministros alaban brazos en alto a su Dios, en catedrales repletas de testigos.

Mienten los funcionarios del Ministerio de Vivienda que aseguran que los manglares de Juan Díaz no peligran con las nuevas urbanizaciones que han aprobado; mienten al negar el tráfico de influencia para lograr los usos de suelo que les dé la gana; mienten los funcionarios locales que dicen que nada tienen que ver con la destrucción de la ciudad, mientras reparten permisos de construcción y ocupación por doquier; mienten los diputados al alegar que no hay consenso para educar a nuestros jóvenes en materia sexual, cuando en realidad han cedido al poder de la Iglesia católica, la ignorancia y el oscurantismo; mienten los funcionarios del Ministerio de Comercio mientras dejan plantados a cientos de ngöbe que caminaron largas horas para asistir a la cita pactada; miente la Autoridad Nacional del Ambiente cuando asegura que al aprobar un estudio de impacto ambiental condicionado para Petaquilla, le pone freno a la mafia que se ha apoderado de Coclesito y de los recursos de todos los panameños; miente el Presidente cuando dice ante la ONU que le preocupa el cambio climático, y mienten al asegurar que no usan los recursos del Estado para hacer política.

Ay si tuviéramos un detector de mentiras con mando a distancia y si pudiéramos llevar a la cárcel por enriquecimiento no justificado a un par de bribones que, por supuesto, esconden sus bienes y cuentas bancarias para impedir que la justicia los alcance. ¡Mentirosos!