BERNA CALVIT
DE MILAGROS E INCONSISTENCIAS
Nunca imaginé que la fibra de vidrio lograría tan merecida prominencia en las noticias. Este material, aislante de calor, empezó a usarse en las escuelas en 1960; en 1990 se descontinuó su uso por las molestias que causaban las partículas dispersas en el aire, principalmente por culpa de las palomas y los murciélagos que hacen casa en los techos. En octubre de 2007 el ministro de Educación, Belgis Castro, anunció que gestionaba una partida extraordinaria para eliminar en 472 escuelas el asbesto y la fibra de vidrio antes del inicio del período escolar (La Prensa 28/10/07). Si hay una explicación de la que no debe eximirse a ciertos ex funcionarios, y particularmente el ex ministro Castro, es sobre la forma en que se manejó la contratación de empresas para la remoción del aislante en las escuelas. Hay cosas que resultan tan difíciles de entender que se atascan en mis ocupadas neuronas. Si, por ejemplo, me ofrecieran "ganarme un camarón" cosechando café, antes de aceptar averiguaría cómo es el asunto, qué granos se recogen, cuáles se dejan en la mata, si tendría resistencia física para el trabajo, en fin… hacer lo que el sentido común aconseja.
Eliminar la problemática fibra era negocio jugoso: 10 millones de dólares a disposición del Meduca para contratar en forma directa, sin licitación. La excusa, usual para justificar contratos por la libre en trámites gubernamentales, era la urgencia (1990–2007). Y resultó peor el remedio que la enfermedad porque al Meduca no le interesó verificar si todos los contratistas estaban calificados para el trabajo; si contaban con el equipo necesario; si sabían cómo tratar los desechos. El resultado no podía ser otro: caos con cobertura nacional que agudiza la deficiente calidad de la educación. Como dice un refrán campesino: "Encima que el pueblo está lejos, ponen la iglesia en el campo". O, "Éramos muchos y parió la abuela".
Sin habernos repuesto del descarado robo de dineros del Fondo de Equidad y Calidad de la Educación (qué título tan irónico), empezaron a salir las "inconsistencias" del "caso fibra de vidrio". En la escuela de Punta Robalo sucedió un milagro: ¡quitaron fibra de vidrio que nunca había estado allí! Al techo de una escuela en Palma Real le deben haber inyectado hormonas para el crecimiento, pues pasó de 70 a197 metros en pocos días. Dos empresas cobraron 25 mil 200 dólares cada una por retirar 250 metros de fibra ¡en la misma escuela, y no me cuadran las cuentas! El sacerdote Corpus López, que construye escuelas en áreas remotas, encontró 14 escuelas en la lista de "saneadas", que no tienen techo con este aislante (El Panamá América 14/5/08). El número de escuelas identificadas para saneamiento, en octubre de 2007 era de 472; luego la cifra creció a 736. ¿Inconsistencias? ¿Milagros?
La instalación y remoción de la fibra de vidrio requiere precauciones que fueron ignoradas por algunas de las empresas favorecidas con sospechosos contratos. Este material sigue siendo usado para fines diversos y a menos que se perturbe, corte, o manipule inadecuadamente, dejando expuesta la fibra, no debería causar los trastornos que estamos presenciando. ¿Fueron los tentadores 10 millones para eliminar el aislante, 25 dólares por metro cuadrado (excesivo, dicen algunos conocedores), los que prepararon las condiciones para que este trabajo resultara en un nuevo escándalo en el Meduca? Y es que 10 millones de dólares dan para mucho. y para bastante más metiendo "un cují por aquí, otro cují por allá".
En este cuadro de irritaciones cutáneas, alergias, problemas bronquiales y pérdida de clases, el problema de fondo es fácilmente identificable, lacra histórica: corrupción, desgreño administrativo, falta de controles, funcionarios incompetentes. El andamiaje administrativo favorece contratos inflados para incluir la "comisión" de los funcionarios; para que se pase por alto, como en este caso, contratos con empresas "brujas"; o con otras dedicadas a actividades totalmente ajenas al objeto del contrato, como la que de vendedora de golosinas pasó al negocio de la fibra de vidrio (El Panamá América 22/5/08). Vale anotar que el ex director nacional del FECE, Ronni Guerra, no se explica el "morbo que ha generado este tema" si los contratos pasaron por el Consejo Económico Nacional, el Ministerio de Economía y Finanzas y la Contraloría General, que verificó los trabajos antes de autorizar los pagos. Esto indica que los altos niveles gubernamentales tenían 10 millones de razones para estar al tanto de estas operaciones.
Al nuevo ministro, Salvador Rodríguez, le han pasado una papa, no caliente, sino ardiendo: resolver la reapertura de las escuelas (sin fibras de vidrio flotando) y lo más difícil, investigar este nuevo capítulo de corrupción. Algo me dice que pese a su promesa de investigar, este caso terminará tan hundido como el indiscreto helicóptero HP–1430 de los tiempos de la presidenta Moscoso que, por empecinarse en flotar, fue a parar al fondo del mar a punta de balazos. El partido del presidente Torrijos aspira a retener el poder. Las muertes por envenenamiento con dietilene glicol, un autobús convertido en pira funeraria de 18 personas, y mucha fibra de vidrio suelta son algunos de los fardos que tendrá que cargar el PRD. Pero son, sobre todo, muestras de que queda sin cumplir la promesa de acabar la impunidad que tanto ofende. Y de que la corrupción sigue ganando la partida.
La autora es comunicadora social
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