GUILLERMO COCHEZ*
REVUELVO LA MIRADA Y SÓLO SIENTO ESPANTO
Si en la Dinamarca de Hamlet algo olía a podrido, en Panamá todo apesta: un Presidente sin explicaciones sobre los 300 mil dólares que le dio el gobierno PRD dominicano; un ministro sin explicaciones sobre escándalos con millonarios fondos de su cartera, mientras el sistema educativo va a pique...
Otro, sin explicaciones creíbles sobre el regalo de 150 millones de dólares que tramita a favor del Yates y Pesca. Un partido, cuyo Secretario General, para imponer la mayoría de sus directivos, recurre a cuotas de cien mil dólares de diez empresarios, para fumigarlos en su "democrática" elección interna.
Si miramos hacia atrás, lo de la Moscoso se hubiera enterrado con que ella donara a un museo interiorano los trajes y prendas comprados con fondos del Estado y que hubiera sancionado a su hermana Ruby por la burda apropiación de los regalos chinos... "detallitos", dirían sus defensores, frente a lo que se está destapando hoy.
En los últimos gobiernos, lo único que cambia son las moscas que revolotean sobre la materia fecal en que ha convertido la cosa pública; res pública, piensan algunos, por la repartición que de ella hacen.
El desgobierno actual comparte el botín que es Panamá con ricachones tan ricachones que les resulta un juego -Monopoly-; invertir tanto para ganar tanto más: lograr directamente una concesión, nombrar un Procurador; procurar torcer un fallo de la Suprema Corte; lo que su destructiva creatividad lucubre...
Hasta con el diablo venezolano pactarán esos reputados derechistas, encantados que les llamen inversionistas progresistas.
El país, literalmente, no puede seguir así. Hay que espantar las moscas; hay que limpiar la caca. Dentro de esa putrefacción lo que más pestilente resulta es la conversión de un istmo, diseñado ab initio como vía interoceánica "Pro mundi beneficio", en lo que un Diógenes de la Rosa habría tildado de "aldea de narcos a orillas de un canal"; o ¿quién sabe como etiquetaría a la Patria tan pequeña de hoy: bancos, inmobiliarias, islas... en una oscura danza de millones y millones?
El panorama electorero se despinta igual: sean cuáles sean los candidatos y sus adláteres; hay moscas y moscones sobre un estiércol que sólo les sirve de abono a ellos. Y los vientos de la oposición no traen olor a cambio: Unicamente hay que ver quiénes abanican a los pugilistas, algunos escondidos tras las sombras de los camerinos.
El poeta Miró, meditabundo, les hubiera escrito "revuelvo la mirada y sólo siento espanto".
*Abogado, político y docente.
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