Panamá, Año VII, No. 170
3 al 17 de febrero de 2008

SUMARIO

Nacional
Editorial
    Martín subsidia a la mafia empresarial transportista
  Miguel Antonio Bernal
    El caso Portugal y la impunidad
  Elías Solís González
    El caso Portugal y la Corte Interamericana
  Mario A. Rodríguez Stanziola
    La CSS tenía lo necesario
  Xavier Sáez- LLorens
    En salud, el conocimiento
  Ricardo Stevens
    Nuestro pueblo marcha...
  Paco Gómez Nadal
    Carnaval púrpura
  Marco Gandásegui hijo
    La ciudad bajo el libre mercado
  Susana A. Serracín Lezcano
    Por el derecho a la vida
  Luis Espósito Picardi
    Nefasta mancuerna petrolera
Internacional
  Antonio Morales Riveira
    Entrevista a Laura Restrepo
  David Brooks
    Candidatos demócratas sin decisión en el super martes
  Decio Machado
    Uribe, 'Uno de los nuestros'
  Guillermo Almeyra
    Bolivia: la mano y el codo
Pensamiento Critico
  Dennis Rodgers
    Pandillas y maras: protagonistas y chivos expiatorios
  Daniel Bensaid
    La humanidad, más allá del capital
  AlfonsoJ. Palacios Echeverria
    Bush: despedida adelantada

Boletín BUSCANDO CAMINO



Pensamiento crítico

ALFONSO J. PALACIOS ECHEVERRÍA.

BUSH: UNA DESPEDIDA ADELANTADA

El pueblo norteamericano, los ciudadanos comunes y corrientes, como la mayoría de los pueblos del mundo, es en general sano, inocente y hasta en cierta forma ignorante. Víctima de unos sistemas educativos diseñados ex profeso para no desarrollar conciencia crítica de los hechos y de las actuaciones de sus gobernantes. Es víctima, también, de la manipulación artera con que se maneja la opinión pública a través de medios de comunicación de todo tipo, que a su vez son propiedad de consorcios gigantes y sumamente poderosos, que se alían con los “políticos de carrera” de ambos partidos.

El pueblo norteamericano no es el pueblo violento, mafioso y moralmente miserable que nos hacen ver las series de televisión norteamericanas, las cuales muestran morbosamente lo peor de su cultura, basándose en la premisa antiquísima de los romanos: “da populus panem et circensem”, da al pueblo pan y circo y con ello lo mantendrás tranquilo. Es decir: que el pueblo necesita nutrirse de la violencia visual a través de todos los medios de comunicación para así evitar la violencia real en las calles y en la vida cotidiana, postulado que la experiencia ha demostrado ser falso en cualquier parte del mundo. Más bien, la demostración de la violencia y la corrupción moral lo que hace es “enseñar” a los futuros violentos y corruptos mecanismos cada vez más sofisticados.

Es un pueblo víctima, en cierta forma, de su propia filosofía política y económica, del capitalismo liberal sobre el que se basa el fementido “sueño americano”, que descansa sobre la pobreza más extendida que se puede imaginar por la cantidad de ciudadanos en esta condición (38 millones en el país más rico del mundo) y la concentración de la riqueza más grosera que ha existido sobre el planeta.

Es un pueblo que cree en los mensajes de sus gobernantes y de cierta manera se ha dejado arrastrar hacia situaciones de las cuales, gracias a largos y costosos esfuerzos, ha logrado salir posteriormente presionando a sus representantes políticos.

Ahora bien, en la historia de los gobiernos de Norteamérica, la página más negra la constituye los últimos siete años del gobierno del actual presidente, quien la semana pasada realizó su último “informe a la nación” dejando a todo el país estupefacto por su mezcla de mendacidad, cinismo y estupidez. Lo cual comentaron los propios medios escritos más prestigiosos.

Por ejemplo, el editorial del diario The New York Times es el más crítico con el discurso de Bush. En dos columnas, el periódico recuerda la primera intervención del Mandatario estadounidense hace seis años, cuando Bush se dirigió al Congreso con fuerza y afirmó que el Estado de la Unión era más fuerte que nunca. Ahora, argumenta el diario, “después de seis años de promesas incumplidas” y “errores garrafales”, EE.UU. tiene en su haber dos guerras (Iraq y Afganistán) y una economía que camina hacia la recesión, frente a un mundo que todavía “afronta peligros horrendos” y ve “a nuestro país con menos simpatía y respeto”.

Por su parte, el diario The Washington Post afirma en su editorial titulado ‘El estado final’, que Bush presentó anoche un “listado de deseos”, muchos de ellos expresados ya anteriormente y jamás buscados. Son medidas que le gustaría cumplir, pero que afrontan una “batalla cuesta arriba” ante el poco tiempo que le queda en la Casa Blanca y un Congreso controlado por los demócratas.

A George Bush le queda menos de un año de presidencia, pero hay gente en EEUU que aún quisiera destituirlo en un juicio político (en inglés, "impeachment") y juzgarlo como a un dictador, por crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad internacionales y domésticos, pero el seudo emperador ya consiguió el "perdón" sin juicio de la cúpula del partido Demócrata.

Técnicamente, cualquier congresista puede introducir la acusación, alegando un gran crimen o un delito menor. La Cámara de Representantes entonces debe resolver si investiga o no. Si hubiera investigación, el comité judicial votaría si la Cámara recomienda determinados artículos. Luego votaría si envía la acusación al Senado para un juicio. Después del juicio del Senado, se necesitan 67 votos para condenar y destituir al Presidente. En EEUU han acusado a Andrew Johnson (1865-1869) y a Bill Clinton (1993-2001), quien sólo fue procesado, pero ni uno ni otro fue condenado ni destituido. Richard Nixon dimitió cuando su acusación parecía inevitable.

Los grandes medios de EEUU y América Latina ocultan que desde hace tres años existe un movimiento que hace campaña para acusar y destituir legalmente al presidente y a su vicepresidente, Dean Cheney, por mentir y cometer crímenes de guerra contra la población civil de Iraq. En el último año de su mandato, Bush insiste -afiebrado- en atacar a Irán, convencido que otra guerra revertirá el colapso de la economía estadounidense, mientras los grandes medios cubren con generosidad las primeras escaramuzas de una nueva competencia por la Casa Blanca, donde todos los precandidatos republicanos y demócratas prometen continuar con todas las guerras del imperio, salvo pequeñas diferencias sobre la intensidad letal de la injerencia imperial.

De hecho, en medio de una precampaña política, en donde los dos partidos buscan la designación de su propio candidato presidencial, ha empezado a salir a flote la interminable lista de errores, enunciados tanto por el partido opositor como de los precandidatos de su propio partido.

Para recordatorio de los lectores vamos a hacer una lista de los principales:

1.Apropiarse de la Casa Blanca en 2000 y 2004 mediante fraude electoral absoluto.

2. Mentir al pueblo estadounidense y engañar deliberadamente al Congreso para lanzar una guerra de agresión no provocada contra Iraq. (Estaban de por medio los yacimientos petrolíferos y de metales raros que allí abundan)

3. Autorizar y dirigir la tortura de miles de prisioneros conducidos a la muerte, al dolor extremo, a desfiguraciones y traumas psicológicos. Ocultar deliberadamente al Comité Internacional de la Cruz Roja a los prisioneros que se había rendido, haciéndoles desaparecer sus expedientes como detenidos y conduciendo a centenares de presos a "sitios negros", conocidos por la tortura rutinaria de los cautivos. Detener gente indefinidamente y suspender los derechos de habeas corpus.

4. Ordenar y autorizar el uso de armas anti-personales en zonas libres de fuego y centros urbanos densamente poblados de Iraq, conduciendo a la muerte a decenas de millares de civiles, incurriendo en crímenes de guerra bajo el derecho internacional.

5. Usurpar el derecho del pueblo estadounidense de conocer la verdad acerca de las acciones gubernamentales con el uso sistemático de la propaganda y la desinformación.

6. Construir una presidencia imperial firmando promulgaciones de leyes pasadas subrepticiamente por el Congreso pero negando la intención congresional. Decisiones del gobierno que se ocultan de la visión pública y del Congreso subvirtiendo el Acta de Libertad de Información (Freedom of Information Act). El espionaje ilegal de millones de norteamericanos sin autorización de las cortes de justicia y encubierto durante años con mentiras.

7. Minar la capacidad de New Orleáns de soportar un huracán, permitiendo así su destrucción por el huracán Katrina, y las fallas en la ayuda de manera oportuna a las víctimas, incompetencias que provocaron la muerte o desaparición de millares de estadounidenses. Sobre todo de las poblaciones más pobres o de raza negra.

8. Negar el calentamiento global, sin hacer caso del "Pico petrolero" (Peak Oil) y permitir que la industria del petróleo se beneficie a largo plazo a costa de la supervivencia de la raza humana y la viabilidad del planeta. Continúa negándose a firmar los convenios internacionales que buscan el control del calentamiento global y otros temas parecidos.

9. Violación del principio constitucional de separación de la Iglesia y el Estado con la ligadura de ideologías teocráticas en el proceso de toma de decisiones del gobierno de EEUU.

10. No habiendo podido evitar los ataques del 11 de septiembre, a pesar de la abundancia de evidencia muy específica acerca de un próximo ataque terrorista sobre Nueva York y en particular al Centro Mundial de Comercio, utilizaron esta falla como una excusa justificadora de los ataques preventivos contra otros países y para la suspensión de las libertades civiles fundamentales de los estadounidenses y del derecho a la privacidad.

11. Promoción de la dominación global del mundo por EEUU, mientras se construyen y usan armas ilegales de destrucción masiva.

12. Derrocamiento de Jean-Bertrand Aristide, el presidente democráticamente elegido de Haití, e instalación de un régimen altamente represivo.

13. Iniciar una guerra en Afganistán para derrocar el gobierno talibán que los mismos Estados Unidos había sustentado durante años, luego del atentado del 11 de Septiembre, con el fin de estimular económicamente a la industria armamentista de los Estados Unidos, severamente afectada por el cese de las tensiones de la guerra fría y las anteriores amenazas.

14.Ocultarle al pueblo los vínculos de la familia Bush con la familia Bin Laden en negocios petroleros, y el hecho de que los miembros de esa familia, cuando se habían cerrado todos los espacios aéreos de los Estados Unidos, volaba felizmente fuera del territorio, con absoluto conocimiento y aprobación de su gobierno.

15. Olvidar a los países latinoamericanos en su atención política y financiera, siendo sus vecinos más cercanos, excepto para adversar a los gobiernos legítimamente elegidos que fueran contestatarios del imperialismo norteamericano, incrementando su intervencionismo mediático para desprestigiarlos.

16.Desarrollar de manera sistemática campañas mediáticas de nivel internacional contra los gobiernos de Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, por considerarlos adversos a sus intereses.

17.Impulsar, ante el fracaso del ALCA, una serie de Tratados de Libre Comercio con subregiones o países aislados, como instrumento de penetración y dominación económica. Todo ello para asegurar los beneficios de las grandes empresas norteamericanas o las transnacionales de capital norteamericano. Sin detenerse en las más evidentes intromisiones, mediante la compra de políticos locales y medios de prensa de los países negociantes, para favorecer sus intereses.

18.La naturaleza oligárquica de la política de EEUU, demostrando las relaciones incestuosas entre los neo-conservadores, los dueños de los medios corporativos de información y los propietarios del complejo militar-industrial.

19.Por el torpe y sospechosamente delictivo manejo de la economía, colocar al país entero al borde de una recesión que traería consecuencias nefastas a nivel mundial. Como ya se han empezado a manifestar.

Y podríamos seguir agrandando la lista, pero con estos ejemplos tenemos más que suficiente.

Por ello, al analizar el discurso anodino de este nefasto personaje, que tanto daño ha hecho al mundo entero y a su propio país, vemos que no es más que una despedida adelantada que todos recibimos con alegría, porque es señal de dos cosas: el reconocimiento de sus múltiples fracasos y de que queda menos tiempo para que el mundo entero y los Estados Unidos en particular, se lo quiten de encima.

Pero pronto el pueblo norteamericano deberá tomar una decisión que de manera indirecta nos afectará a nosotros, países insignificantes dentro del contexto internacional. Deberán elegir primero candidatos y luego un presidente para los próximos cuatro años, y como los ciudadanos por lo general tienen poca memoria, es muy probable que sucumban ante la propaganda política, que allá en nada se diferencia de la de acá. Y como es bien conocido, se dejarán embaucar por los “cantos de sirena” que les prometen la solución inmediata de todos sus problemas, votando a otro quizá peor que él, si esto es posible.

Por ello, su discurso lo tomamos con cierto regocijo: es una despedida adelantada de un ser que ha demostrado ser el títere de enormes intereses económicos y religiosos, y que no ha tenido en ningún momento la vergüenza de disimular el que sus acciones obedecían no al deseo de mejoras para su pueblo, sino el avance del dominio imperial, en todas sus facetas, de los Estados Unidos.