Panamá, Año V, No. 132
16 al 22 de octubre de 2006

Especial Canal


Las Razones del NO

Actualizado -18 de octubre de 2006-


Sumario

Nacional
Editorial
    El dolor de las víctimas
Llamamiento final por el NO
  Inés Lara
    Entrevista a Julio Manduley
  Nelva M. Araúz Reyes
    Me hubiera gustado
  Ciudadanos/as por el NO
    No más cuentos
  Maribel Cuervo de Paredes
    Después del triunfo del NO
Ricardo Stevens
  Con mi voto NO
  Milcíades Pinzón Rodríguez
    Mi voto orejano
  Colectivo Panamá Profundo
    NO
Denunciar el fraude, votar No y vigilar las urnas
  Ornel Urriola
  El si solo beneficia a navieras
  Emilio Lassen y Jose J. Paz
    A poetas e intelectuales
  Marco A. Gandásegui, hijo
    El impacto social de la ampliación del Canal
  Olmedo Beluche
    La necesaria reforma electoral
  Mallela V. Pérez Palomino
    La tele y punto
  Julio Yao
    Mentiras y verdades sobre el dietilenglicol
  Carlos E. Rangel Martín
    Quiénes fueron los responsables
  Comarca Gnobe
    Carta Abierta
  Olmedo Carrasquilla II
    Análisis sobre ampliación
  Manuel Luna
    Gobierno despedirá funcionarios
  Virgilio Araúz
    La ignorancia de nuestra historia
  David C. Róbinson O.
    De como lo evidente no lo es

Boletín BUSCANDO CAMINO



 

Nelva M. Araúz Reyes

Me hubiera gustado

Que en el momento histórico en que vivimos, en el que como panameños y panameñas tenemos la oportunidad de elegir la viabilidad o no de adoptar el proyecto presentado por la Autoridad del Canal de Panamá, se hubiera dado una real discusión, en igualdad de condiciones, en la cual tanto los defensores del proyecto como los opositores fundamentaran sus ideas y que fuera la ciudadanía quien, luego de analizar y de ver plasmadas todas las aristas que deben formar parte de un real desarrollo sostenible, decidiera qué elección es la más apropiada para nuestro futuro.

Que se nos hubiera respetado nuestra libertad de pensamiento y que no se nos indujera, como se ha hecho, a votar de la forma como elegirán quienes nos han llenado de orgullo a nivel internacional por llevar el nombre de Panamá a los más altos lugares, ya sea en el deporte o en el mundo artístico, o de acuerdo a lo que votarán panameños y panameñas ilustres que han dado su intelecto en pro del fortalecimiento cultural, en ámbitos como las ciencias y las letras.

Que no se aprovecharan de la necesidad del 36.8% de nuestra gente pobre (según cifras del PNUD) a quienes, justo ahora, con ínfimos certificados de dinero les "quieren ayudar".

Que no hubiese existido la duda de la utilización de los fondos públicos, que nos pertenecen a todos y todas sin distinción de qué posición adoptemos el día del Referéndum, para mercadear el proyecto de la ACP y que por el contrario tuviésemos la certeza de que estos fondos hubieran sido destinados para satisfacer un porcentaje de las innumerables necesidades de nuestra población.

Que se nos hubiera tratado como las personas capaces y pensantes que somos, quienes llevamos la nacionalidad panameña, que lo que requerimos es información real y no un bombardeo propagandístico del más bajo nivel, en donde se ha tratado un tema tan importante como si fuera la venta de un producto recién salido del mercado.

Me hubiera gustado que se nos tratara con el respeto que merecemos y que no hubiesen siquiera pensado y mucho menos intentado comprar nuestra conciencia, porque los panameños y panameñas jóvenes, adultos y adultos mayores que con responsabilidad y honestidad trabajamos día a día para que este país siga adelante, creemos en un real bienestar común y tenemos la suficiente capacidad para decidir libremente, de acuerdo con nuestros propios juicios de valor, el destino de nuestro Canal.

La autora es estudiante graduanda de Derecho de la Universidad de Panamá.