MOVIMIENTO CIVICO PRO-PANAMA
- Llegó la hora de cambiar el lema Pro Mundi Beneficio por el de Pro Panamá Beneficio, para que los ingresos de esa obra portentosa contribuyan en forma directa a disminuir el 43% de pobreza que ostenta nuestra nación -
Francisco Moreno Pascal
Durante más de cinco siglos nuestra buena tierra ha sido pro mundi beneficio, lo que significa que hemos dedicado nuestra existencia a enriquecer y fortalecer naciones extranjeras. Para estos fines, nuestro puente geográfico sirvió en los tiempos de la colonia para fortalecer y enriquecer a España, luego pasamos a servirle a Colombia y desde 1903 servimos a Estados Unidos y al comercio mundial a través del puente de agua conocido como el Canal de Panamá. A partir del comienzo del siglo XXI, ya dueños del Canal, seguimos sirviéndole al comercio mundial y a las grandes compañías navieras, tal como se ha venido haciendo desde 1915, con la finalidad de dar servicio a un 4% del movimiento mundial de carga. En tiempos de guerra, nuestra tierra ha servido para el paso de elementos bélicos entre los dos grandes océanos; y, en la Segunda Guerra Mundial, hasta le declaramos la guerra al eje Berlín-Roma-Tokyo, y todo nuestro territorio se convirtió en una gigantesca base militar, lo que significaba la ocupación de todo el país por fuerzas extranjeras. Esta ocupación trató de perpetuarse mediante el Tratado Filós-Hines, el cual fue rechazado por la Asamblea Nacional, obligada por la enorme presión de las fuerzas vivas de la nación panameña. Yo tuve el honor de participar en la imponente manifestación del 12 de diciembre de 1947, cuando cursaba el VI año de bachillerato en el glorioso Instituto Nacional.
Después de tantos años de servirle al mundo, es tiempo de que el Canal le sirva a Panamá. Llegó la hora de cambiar el lema Pro Mundi Beneficio por el de Pro Panamá Beneficio, de manera que los ingresos de esa obra portentosa contribuyan en forma directa a disminuir el 43% de pobreza que ostenta nuestra nación, así como a llevar la educación, la salud y el progreso a nuestros indígenas, nuestros campesinos y demás panameños menos afortunados.
En los tiempos que corren, la administración del Canal de Panamá tiene listo un proyecto para ensanchar el Canal, de manera que sea capaz de permitir el paso de barcos post panamax. Para estos fines, es necesario crear nuevos embalses para proporcionar el agua requerida para el paso de los barcos por las nuevas esclusas y ya existe una ley que autoriza represar ciertos ríos. Para financiar estas obras se requieren más de 8 mil millones de dólares, que ninguna empresa financiera está dispuesta a prestar o invertir, por la inseguridad para recuperar el capital invertido, por lo cual la Autoridad del Canal ha expresado que esta inversión será hecha por el mismo Canal.
Esto significa que el Canal de Panamá estaría hipotecado durante muchos años y tendría que dedicar una gran parte de sus ingresos a la amortización de esta deuda colosal. Seguiríamos, como hasta ahora, sirviéndole al mundo, con menoscabo de la atención que merece nuestra empobrecida nación. Afortunadamente, por disposiciones establecidas en el Artículo 319 de la Constitución Nacional, cualquier contrato que celebre el Organo Ejecutivo con alguna empresa o empresas particulares o pertenecientes a otro Estado o Estados, sobre la construcción de un canal a nivel del mar o de un tercer juego de esclusas, deberá ser aprobado por el Organo Ejecutivo y luego de su aprobación será sometido a referéndum nacional.
Como la Autoridad del Canal ha expresado por diversos medios que ya está listo el proyecto de los nuevos embalses y la construcción del tercer juego de esclusas, para iniciar su construcción en el año 2005, financiada con recursos del mismo Canal, es necesario iniciar la divulgación profusa de estas intenciones, de manera que al llegar la hora del referéndum la población esté bien enterada de los grandes riesgos que correría nuestra nación si se lleva a cabo esta aventura, que prolongaría por muchísimos años la pobreza que el Canal actual no ha podido ayudar a disminuir después de 90 años de funcionamiento.
Para llevar a cabo esta divulgación, se ha creado el Movimiento Cívico pro-Panamá, integrado por ciudadanos de todas las profesiones y actividades, que solo tienen como mira patriótica el mejoramiento de las condiciones de vida de todos los panameños, principalmente los menos favorecidos por estar alejados de la franja canalera. Este distinguido grupo de panameños está creciendo vertiginosamente y se ha ganado el respeto, la admiración y el apoyo que necesita para continuar su patriótica misión.
*El autor es médico y miembro del Movimiento Pro-Panamá |