Se robaron los
zapatos del pueblo
Panameñas
capitalinas sin carnavales
Por Juana Camargo
Una señora entrevistada por este medio señaló que estando casi lista para salir de su casa para ir a rumbear a la Vía España, bien priti, buscó sus zapatos -los del pueblo- sin encontrarlos . Su familia y las vecinas, frenéticas, se preguntaban ¿dónde están los zapatos del pueblo?
Todas se miraban aterradas. ¡Se han robado los zapatos del pueblo! Válgame Dios, ¿quién ha sido el desalmado que ha cometido tan horrendo crimen? ¿Cómo, quién fue, en qué momento?
La abuela Domitila, asustada frente al televisor, no podía creer lo que escuchaba. Ella, siempre pendiente de todo, se preguntaba cómo era posible que un ladrón hubiera entrado en la casa, burlándose de ella . De pronto, con voz de quien ha logrado descubrir al cretino, gritó ¡Yo sé quien entró a robar!
Todo el barrio hizo silencio. Emocionada, y con el corazón henchido de gozo al sentir que todas las miradas estaban puestas en ella, la abuela Domitila pensó que por fin le prestaban atención. Respiró profundamente, y lentamente se decidió ha decir cuánto sabía.
¡ Un político, yo lo he visto en la televisión! No ha tenido vergüenza. Dice que camina con los zapatos del pueblo.
Los vecinos montaron en cólera y vociferaron ¡ese nos ha dejado sin zapatos, sin comida, sin trabajo, y sin carnaval, gritó alguien más... nos robo todo! Esto no se queda así, ya sabrá que de nosotros no se burla más.