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Panamá, Año IV, No. 103
19 al 25 de diciembre de 2005

Sumario
Nacional
Editorial
   

Gobierno apuesta al fracaso

  Bernardo Ezurmendia
    Revolución bolivariana II.
  Ornell Urriola
    La delincuencia universitaria
  Ricardo Stevens
    De locos...
  Chevy Solis
    ¿Valió la pena?
  Juan Rivas
    Réquiem por la Patria Boba
  George Priestley
    Felipe: icono de exclusión
Internacional
  Guillermo Almeyra
    Si, Evo ganó...
  ONG's antiglobalización
    Contra acuerdo de OMC
  Juan Arias
    La deuda social de Lula
  F. Peregil y J. A. Rodríguez
    Alemán secuestrado por la CIA
Pensamiento Critico
  Immanuel Wallerstein
    Los disturbios franceses
  Alexander Cockburn
    La revuelta de los generales
  Harold Pinter
   

Arte, verdad y política Discurso de agradecimiento del Nóbel


Boletín BUSCANDO CAMINO



Manifiestos de Camino Alternativo

Balance electoral (Junio, 2004)

Para rechazar la partidocracia y abrir paso a una asamblea nacional constituyente democrática; ¡Voto en blanco! (1-3-04)
.

Declaraciones y manifiestos

Pastoral Social-Cáritas Panamá
LaCarta 98 (11-2-04)

ANAVI: Declaración: Rechazamos las negociaciones del TLC


La deuda social de Lula
Los movimientos populares critican al Gobierno las promesas incumplidas en Brasil

JUAN ARIAS  -  Brasilia
ELPAIS.es  09-12-2005

Los principales movimientos sociales brasileños, que tanto contribuyeron a la elección de Luiz Inácio Lula da Silva para gobernar a los brasileños, acaban de hacer un balance negativo de los tres años del izquierdista Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT).

Según el Informe sobre los Derechos Humanos en Brasil 2005 , ya no le queda tiempo al Gobierno de Lula para dar un giro y al margen del Gobierno que le suceda, de derechas o de izquierdas, la situación en adelante "puede ser explosiva".

El informe señala que las promesas que el Gobierno de Lula había hecho durante su campaña electoral sobre la reforma agraria, la alfabetización, la política indígena, la política habitacional, la creación de empleos o la defensa de la Amazonia, entre otras, no han sido cumplidas.

Entre los movimientos sociales que han redactado y firmado el documento figuran, entre otros, el Consejo Indígena Misionero (Cimi); el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST); el Foro Nacional de la Reforma Urbana y la Comisión de la Pastoral Obrera.

Brasil sigue necesitando una transformación social. El informe, de 260 páginas, alerta sobre la violencia policial, que asuela las grandes metrópolis, con números alarmantes. Más de 50.000 muertos (en el informe del 2004, eran 40.000) por violencia urbana en Brasil. En las zonas rurales, la violencia también ha aumentado. Durante este último mandato han sido asesinados 147 trabajadores del MST. En los pueblos indígenas, en este año, murieron de desnutrición 44 niños.

Alto desempleo

El desempleo abarca a casi todos los segmentos sociales en todo el país y entre los más pobres el desempleo llega al 56%. Al mismo tiempo ha empeorado sensiblemente la situación de los cortadores de caña de azúcar, una de las mayores industrias del país. Los salarios han sido reducidos al mismo tiempo que han aumentado las horas de trabajo. Ya han muerto este año 13 trabajadores por exceso laboral. Por ejemplo, cada cortador de caña realiza 9.700 golpes de machado para conseguir una media de diez toneladas diarias y el sueldo mensual es de 300 reales (120 euros).

Según los movimientos sociales incluso el programa Hambre Cero, que llega a ocho millones de familias, se ha tratado más bien de una medida política "compensatoria y no estructural" para acabar con la plaga de la injusta distribución de la renta, que en Brasil es la peor del mundo después de Haití.

En un sólo punto, el documento absuelve al Gobierno: la lucha contra la explotación laboral. Según el informe, en 2005 fueron liberados por los equipos del Ministerio de Trabajo 16.500 trabajadores y fueron fiscalizadas 119 fincas de latifundios en 56 operaciones policiales.

Según María Luisa Mendoça, directora de la Red Social de Justicia que organiza todos los años el Informe Derechos Humanos Brasil 2005, los movimientos sociales continuarán con su trabajo en la acción política, pero con los ojos puestos más en la sociedad civil que en los procesos electorales. Para los movimientos sociales, la llegada de Lula al poder, y con él la izquierda, era la última posibilidad para un cambio social a fondo en la sociedad brasileña.

Diversos organismos del Gobierno han contradicho las conclusiones del informe poniendo de relieve las conquistas del actual Gobierno Lula en todos los campos sociales.