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Estas páginas
contienen material privilegiado para conocer, desde dentro, un movimiento
popular nuevo y pujante, capaz de expresar tanto los destrozos explícitos
del capitalismo global, como muchos sufrimientos y malestares ocultos
tras la apariencia de "normalidad".Los primeros capítulos,
analizan la globalización desde el punto de vista del proceso
constituyente del capital como sujeto dominante de la sociedad,
así como las consecuencias de este hecho. sobre la vida cotidiana,
tanto en sus aspectos materiales (trabajo, alimentación,
etc.) como inmateriales (relaciones sociales, valores, deseos).
Se recorre la historia última del movimiento, a la luz de
sus condicionantes externos e internos, mostrando, en la encrucijada
actual, el peligro de verse reducido a un mero recurso electoral
de la izquierda parlamentaria o, por el contrario, impulsar la participación
social que ponga la fuerza necesaria para defender los derechos
y libertades de las personas y los pueblos, creando cauces para
regenerar la democracia y minorizar, de una vez por todas, la omnipresente
herencia del franquismo.Las personas que han escrito el libro describen
la globalización como actoras de los movimientos sociales
que se la oponen: sindical, feminista, en defensa de las libertades,
la seguridad alimentaria, la salud, la educación y la protección
de los menores. El segundo bloque del libro contiene detallados
relatos sobre las relaciones entre estos movimientos y el movimiento
antiglobalización. Las Áreas Temáticas como
potencial expresión de lo que todos ellos tienen en común.
Este material, junto a las amplias aportaciones sobre la Unión
Europea, nuestra globalización particular, facilita la distinción
entre Imperialismo y Globalización, como dos nociones complementarias
para explicar el violento despliegue de la economía como
principio rector de las relaciones sociales.No se pretende aquí
mostrar algunas brillantes paradojas desde el circuito cerrado de
la teoría, sino facilitar recursos a los combatientes contra
la globalización. Demostrar la necesidad de la lucha antiglobalización
consiste, sobre todo, en contribuir a crear sus condiciones de posibilidad.
La justificación verdadera de su necesidad es su existencia
y su crecimiento. |