Comunicado del entonces recientemente desalojado Centro Social La Galia, de Prosperidad, difundido a los vecinos del barrio.


Vecinas y vecinos:

El pasado día 28 de diciembre un grupo de personas que participaron en el antiguo Centro Social Okupado La Galia nos encontrábamos realizando una acción en un edificio de la calle Gustavo Fernández Balbuena; la acción consistía en colocar una pancarta denunciando el abandono del inmueble y reivindicar la creación de espacios sociales en los que poder desarrollar una cultura popular, contra la especulación de la que son objeto tantas casas que carecen de uso en nuestras ciudades, además de la amenaza de desahucio que está sufriendo la escuela popular La Prospe por parte del arzobispado y del ayuntamiento.

Durante la acción fueron detenidos tres compañeros dentro del edificio y posteriormente acusados de hacer un butrón (técnica que consiste en hacer un agujero en la pared para robar un edificio contiguo) para acceder a Visa-España.

Todo este peliculero montaje policial fue utilizado para intentar criminalizar la okupación, ya que la policía robó la pancarta que llevaban los detenidos y fue también la policía la que hizo el supuesto butrón. Para esto contó con la fiel colaboración de los medios de comunicación que sólo reprodujeron la versión policial sin hacer un mínimo trabajo de investigación.

Como respuesta a todo ello se convocaron dos concentraciones frente a la comisaría de Chamartín y los juzgados de Plaza de Castilla respectivamente. En esta última la policía cargó brutal e injustificadamente contra I@s manifestantes (familiares, miembros de diversos colectivos sociales, casas okupadas, y simpatizantes) resultado de lo cual hubo treinta personas heridas, algunas de especial gravedad, circunstancia que fue denunciada por la mayoría de asistentes a la concentración.

Esta criminalización encadena con una tristemente larga lista de actos policiales encaminados a la represión de iniciativas sociales y autoorganizativas en los barrios. A pesar de ello nosotr@s no nos vamos a rendir, y seguiremos luchando por lo que creemos justo.

Un saludo, y hasta la próxima.

NO HAY BUTRÓN QUE PARE LA OKUPACIÓN.