Testimonio de un testigo de los casi treinta que participaban en la acción.

Acosados, acusados.

Desinformémonos hermanos
hasta que el cuerpo aguante
y cuando ya no aguante
entonces decidámonos
carajo decidámonos
y revolucionémonos
M. Benedetti.

Resulta cuanto menos sorprendente esta historia que os voy a narrar, mezcla de película de ciencia ficción y drama. Todo empezó la noche del 27 al 28 de diciembre cuando en una acción preparada en respuesta al desalojo del CSO "La Galia" son detenidos tres compañeros. La acción consistía en colgar una pancarta en un enorme edificio que llevaba 10 años abandonado, para denunciar la terrible especulación de Prosperidad y su situación en cuanto a represión de los movimientos sociales. El inmueble colindante era la sede de Visa-España (con cámaras y guarda jurado) valorando este peligro, pero al tratarse de una acción directa pacífica, no creíamos correr muchos riesgos.

HECHOS: Cuando los compañeros se encontraban en la cornisa del edificio llegaron dos coches de "secretas", por lo que bajaron de la cornisa por su propio pie y se entregaron. Los grupos de apoyo nos encontrábamos en la escuela de "la Prospe" valorando que hacer y cuando nos encaminábamos hacia allí ya no estaban los detenidos, pero un compañero que se adelantó con la bicicleta oyó como un "secreta" le decía a otro "súbeme el mazo". Así estaban las cosas cuando contactamos con el abogado y nos dijo que se encontraban en la comisaría de Chamartín. Allí nos dirigimos una veintena de personas, junto a algunos familiares de los detenidos, para interesarnos por su estado. Comenzamos a gritar y a vitorear a los compañeros y al rato sale un policía diciéndonos que nos estabamos equivocando, que no eran okupas, sino 3 butroneros que habían cogido in fraganti intentando entrar en la sede de Visa-España. Después de discutir con semejante tipejo y asegurarnos a través del abogado de que les acusaban de robo con fuerza, nos pusimos a preparar una concentración a las puertas de la comisaría por la tarde y a tratar de hablar con los medios de comunicación para explicarles nuestra versión de lo sucedido (que ingenuos/as somos ¿verdad?).

Ya a la tarde nos juntamos 300 personas ante la comisaría para exigir la libertad de los detenidos, que no son vistos por el abogado hasta las 17:00. Se solicita un habeas corpus, por lo que la concentración se traslada a Plaza de Castilla junto a los detenidos. El habeas corpus se deniega, alegando que ha habido una dilatación en el tiempo pero no una detención ilegal, por lo que los compañeros deberán dormir en Moratalaz. La gente sale a despedirlos y a darles ánimo mientras son metidos en la furgoneta. Una vez estas se habían ido aprovecha la policía para cargar contra la concentración. Una carga brutal con tal ensañamiento que funcionarias del juzgado lloraban por la ventana. A la mañana siguiente durante otra concentración, menos numerosa debido a la lluvia y la represión de la otra noche, se presentan 20 denuncias con parte médico (algunos de gravedad, lesiones en cabeza y ojos) y otras 50 a título individual contra la policía (personándose la Asociación Contra la Tortura como acusación particular). Esa mañana a las 13:30 son puestos en libertad los compañeros tras declarar ante la jueza, siendo recibidos con una cariñosa bienvenida. Hasta ahora, siguen adelante con su macabro y peliculero plan de meter a estos tres compañeros en la cárcel, presentando pruebas falsas y haciendo desaparecer otras.

Estos son los hechos que a nadie le ha interesado conocer.

Este fue el primer gran montaje policial que en Madrid se realiza contra el movimiento de okupación, ¿un experimento o un aviso?. La realidad es que sin la complicidad de los medios de comunicación esta parodia no hubiera sido posible, ellos que desde sus redacciones se dedican a informar (dar forma) a la población. En aquellos últimos meses se produjo un salto cualitativo a la hora de convertirse en los mayores culpables de la criminalización y estigmatización en el movimiento de okupación. Tratan de acabar con ese trabajo cotidiano, invisible que como hormigitas vamos llevando a cabo. Haciéndonos muy visibles tras los disturbios de Barcelona, durante la manifestación del 12 de octubre, donde se criminalizó al movimiento de okupación en todos los altares mediáticos. Y ocultándonos en la sombra tras la muerte de un okupa en Valencia durante un desalojo, una muerte que nadie se preocupó de difundir y dar relevancia.

El tercer episodio es el que nos ha tocado sufrir en las carnes, donde el montaje policial nos acusa de robo con fuerza en la sede de Visa-España. Un montaje donde desaparecen las pruebas (una pancarta que portaban los detenidos, donde ponía "28 de dic. La okupación no es delito, somos inocentes") y donde aparecen pruebas falsas (herramientas, un agujero en la pared...). La policía lo prepara y los medios de comunicación difunden la mentira. Difusión morbosa de una información no contrastada (una mesa llena de herramientas junto al escudo de la policía, declaraciones del comisario... el comando butrón, ¡vaya alijo!), mucho espacio en la prensa y hasta sale en televisión. Al día siguiente tras la puesta en libertad de los compañeros el espacio en los medios comienza a reducirse, el montaje se empieza a caer. Nadie quiere hablar de la carga policial, de los/as 30 heridos/as, de que Visa-España no vaya a presentar denuncia alguna... y por supuesto a casi nadie le interesa cubrir nuestra rueda de prensa. No quedaría bonito que se pelearan los medios de comunicación con sus suministradores de noticias.

No consideramos que haya sido casual que este montaje trate de criminalizar a los movimientos sociales del barrio de Prosperidad, debido a que tras la okupación y posterior desalojo de LA GALIA y las movilizaciones en defensa de la Escuela Popular LA PROSPE, la movilización social que había en defensa de sus espacios sociales autogestionados debía de ser frenada. Ahogaron a la Asociación de Vecinos/as dejándola sin subvención, desalojaron LA GALIA, intentaron por todos los medios posibles desahuciar LA PROSPE, tratan de convertir a okupas en butroneros... es decir, quieren un barrio donde no tenga cabida la disidencia, donde el mercado impere y al que no este dispuesto a someterse ya sabe lo que le espera. Pero como ya os imaginaréis, seguiremos adelante. No vamos de víctimas ni de mártires, creemos en lo que hacemos, en cómo vivimos, y no podemos hacerlo de otra manera. Simplemente nos hemos dado un encontronazo entre nuestra forma de convivir y su forma de imponer sometimiento.

Un duende que estuvo allí.