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Nora Castañeda: la economía debe estar al
servicio de los seres humanos
(Semanario La
Raza-Chicago,6 febrero 2004)
Para la venezolana
Nora Castañeda, "la economía debe estar al servicio de los seres
humanos, y no los seres humanos al servicio de la economía". Con esa
premisa asumió hace 28 meses la presidencia del Banco para el Desarrollo
de la Mujer en venezuela, una institución que funciona sobre la base de
la cooperación y el apoyo mutuo. La doctora Castañeda, economista y
profesora de la Universidad Central de su país donde enseña "desarrollo
económico", estuvo en Chicago para una serie de conferencias en una gira
organizada por la Huelga Mundial de Mujeres. Primero estuvo en San
Francisco y Los Ángeles y después de nuestra ciudad iba a Washington,
Nueva York y Filadelfia. El banco fue creado por el presidente
venezolano Hugo Chávez el 8 de marzo de 2001, Día Internacional de la
Mujer, y la designación de Castañeda respondió a una solicitud del
movimiento organizado de mujeres del país, interesado en desarrollar
políticas que presenten soluciones al problema de la pobreza femenina.
Para combatir la pobreza no basta con recursos económicos, sino que hay
que pensar en calidad de vida. No basta con dar crédito, también hay que
entregar elementos para la salud, capacitación y apoyo técnico, para que
las mujeres sean soberanas y protagónicas", dijo Castañeda en una
entrevista con La Raza.
Explicó que el banco es un instrumento financiero del sector público que
ofrece dos tipos de servicios a las mujeres necesitadas: los
microcréditos (servicios financieros) sin garantías prendarias y
asistencia técnica integral (servicios no financieros) para acompañarlas
en todo el proceso, desde la formulación de proyectos a la producción,
organización, métodos de administración y comercialización. Castañeda
dijo que los créditos se otorgan a "compañeras seleccionadas de cada
comunidad" en las áreas rural y urbana y consisten en el equivalente a
200 dólares por persona que se pagan entre 18 y 24 meses a una tasa de
interés del 12 por ciento anual, comparado con la tasa de mercado del 45
por ciento que cobran los otros bancos e instituciones financieras en
Venezuela. "No les pedimos garantías reales porque se trata de gente muy
pobre. Sólo les pedimos que se asocien, se solidaricen y que cada una
avale a la otra con su palabra. Creemos en la palabra de las mujeres
trabajadoras", afirmó.
Consultada sobre el tipo de empresa que emprenden las mujeres con esos
fondos, Castañeda dijo que primero se hace un diagnóstico comunitario
donde surje lo que se ha producido históricamente en esa zona. Si es una
zona agrícola, donde tradicionalmente se produjo café, las mujeres
recibirán préstamos para producir café orgánico, al tiempo que
desarrollan la lumbricultura para garantizar el abono. Venezuela es el
quinto exportador mundial de petróleo, pero el 80 por ciento de su
población vive en la pobreza y de ese total el 70 por ciento son
mujeres. El compromiso asumido por el gobierno en la Cumbre de las
Américas prevé disminuir la tasa de pobreza en un 50 por ciento para el
año 2015, y uno de los instrumentos utilizados para generar el
autoempleo y la autogestión productiva ha sido el banco. Castañeda dijo
que desde su fundación, el Banco de Desarrollo de la Mujer otorgó más de
40.000 créditos y para el 2004 tiene previstos otros 30.000. Los fondos
provienen del Tesoro Nacional y del nuevo Ministerio de Estado para el
Desarrollo de la Economía Social, cuyo titular preside el Banco de
Desarrollo Económico. Otras fuentes para los servicios no financieros
son el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y las
agencias de cooperación Gica de Japón y GTZ de Alemania. Con sede
nacional instalada en Caracas, el Banco de Desarrollo de la Mujer tiene
una red de promotoras en todo el país que reciben las solicitudes. Otro
de los puntos destacables de la iniciativa, según Castañeda, es el bajo
nivel de morosidad entre las mujeres, a pesar de la crisis económica
(que calificó de "conspiración económica" sufrida por venezuela entre
2002 y 2003), que presionó mucho a la pequeña y mediana industria y a
las cooperativas. Castañeda trabajó en la redacción de la nueva
Constitución venezolana donde se condena todo tipo de discriminación y
se reconoce que las amas de casa crean valor agregado y deben tener
compensación dentro de la Seguridad Social. Ahora en su papel de
presidenta del banco, además de defender lo que considera una
institución diferente "porque dirigimos nuestro esfuerzo y estrategias a
las mujeres en condiciones de pobreza", también aprovecha la oportunidad
para destacar los cambios económicos y sociales encabezados por el
polémico Hugo Chávez. Dijo que a partir del segundo semestre del 2003 la
economía de venezuela en su conjunto comenzó a recuperarse y el año
terminó con una tasa de desempleo del 15,5 por ciento, comparado con el
20 por ciento de febrero.
"El crecimiento económico nos sacó el sótano cuatro al uno, todavía
negativo pero en condiciones de ingresar al 2004 en mejores
condiciones", dijo.
Según Castañeda, las ganancias del petróleo se utilizan de manera
distinta. "Con el golpe petrolero, más de 18.000 personas dejaron de
trabajar en la industria, por lo que hubo una disminución de costos
importante. La industria petrolera se recuperó, y ahora tenemos mejores
ingresos y costos menores".
Según la funcionaria, esos excedentes que antes "iban a parar a las
manos de pocos", ahora se reinvierten en la misma sociedad y eso permite
los niveles de crecimiento actuales, que según el último informe de la
Comisión Económica para América Latina (Cepal), serán del 7 por ciento
este año. Por Jorge Mederos La Raza Chicago, Illinois, 8 al 14 febrero
2004.
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