"Sin Capitalismo de
Estado los venezolanos no comerían"
Por Andrés Rojas Jiménez.
Fuente:
www.rebelion.org 25/8/2007.
Asegura que la propiedad privada no es enemiga y que el
cobro del IVA es contrario al socialismo. Desde el punto
de vista teórico no comparte la reelección, pero explica
que la realidad impone posturas pragmáticas. “Desde la
perspectiva práctica, ahora mismo no veo alternativa al
presidente Chávez".
–¿Cómo se vincula al presidente Chávez?
–En 1998 yo estaba en Berlín. Mi interés era más Europa.
Yo estaba trabajando sobre la Unión Europea y sobre el
socialismo pero en un ámbito europeo y por el
conocimiento que tenía del presidente Chávez por la
prensa tampoco me parecía lo suficientemente atractivo
como para acercarme. Militar, había participado en un
intento de golpe de Estado, nacionalista, mostraba su
afición por la Tercera Vía de Tony Blair. Eran elementos
que desde la vieja Europa no me llevaron a acercarme. En
cambio, en el entorno del golpe de Estado de 2002, desde
la preparación del golpe, ya en Madrid, cuando vi a los
enemigos de Chávez, dije este hombre debe ser
interesante, porque tiene como enemigos a Estados
Unidos, al Vaticano, a la patronal y a la oligarquía de
su país.
–¿Aun cuando sea militar y nacionalista?
–Dime quiénes son tus enemigos y te diré quién eres.
–Chávez es militar, ¿eso no es un elemento para rechazar
por parte de alguien que sea de izquierda?
–En España el elemento militar es problemático, porque
tuvimos la dictadura de Franco durante 40 años, pero en
Venezuela siempre ha habido una fracción popular del
Ejército. Seguramente, en términos de explicación
clásica, porque la burguesía nunca necesitó recurrir al
Ejército para extraer la plusvalía a la clase obrera
porque era un país petrolero. Ese hecho permitió, a
diferencia de otros países, que hubiera una fracción de
clase en el Ejército, de extracción popular, que iba a
cobrar conciencia sobre todo a partir de 1989 cuando
recibe la orden de disparar contra su propio pueblo, que
es donde sale Chávez.
En el caso español, digamos que la memoria histórica de
un Ejército democrático y popular fue muy breve y
confusa; es decir, durante la República. Durante la
segunda República hubo una parte del Ejército leal a la
República, pero hubo una parte también importante del
Ejército que fue la que se sublevó y la que trajo el
fascismo a España. Lo militar siempre genera problemas.
–¿Conoce al Presidente en 2002?
–Eso genera un acercamiento que también me obliga a
estudiar a América Latina. A preocuparme de una manera
más profesional, más académica por América Latina.
Además, hay un dato relevante, que yo he sido durante
casi 6 años asesor personal del coordinador general de
Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, que es la tercera
fuerza parlamentaria de España. Entonces en ese
acercamiento al golpe cuando yo y un grupo de personas
empezamos a mirar con simpatía el proceso bolivariano,
nos damos cuenta de que desde la propia España se está
armando una colaboración de lo que va a ser el golpe de
Estado y eso nos sitúa en una posición de alerta; de
manera que cuando el golpe se produce hacemos una
pregunta parlamentaria a José María Aznar en el
Parlamento español.
–¿Sabían que había un movimiento para derrocar al
presidente Chávez?
–Me di cuenta de que se estaba preparando un golpe y que
la Embajada venezolana en Madrid estaba colaborando el
día que veo en El País una carta del embajador chileno
protestando porque se había llamado ex dictador a
Pinochet. En ese momento, la prensa estaba llamando a
Chávez golpista, asesino y gorila. No había ninguna
carta de protesta de la Embajada venezolana. Eso me
pareció muy sospechoso y entonces empecé a entrar en
contacto con gente del entorno de la embajada, con mucha
prudencia, porque tenía la sensación de que la embajada
estaba muy involucrada en el golpe. Luego conocí a una
persona, absolutamente comprometida con el proceso.
–¿Quién?
–Fue una persona con quien comencé a discutir, hablar, a
conocernos y es la actual procuradora. Era la persona
que en ese momento era cónsul en Madrid, que después
sería la embajadora y actualmente es la procuradora. Es
una de las personas que más me atrapa para el compromiso
con Venezuela.
–¿No había estado en Venezuela?
–Nunca. Poco a poco, después del golpe, el Presidente va
a Madrid y se reúne con Gaspar Llamazares. Estaba muy
agradecido por el apoyo que como fuerza política le dio
la Izquierda Unida. De alguna manera, Izquierda Unida,
como fuerza política importante en España, le manifiesta
su apoyo al proceso y allí empezamos a tener contacto.
Después, en enero de 2003, durante el paro, Gaspar
Llamazares y yo visitamos Caracas como una muestra de
apoyo desde España al Gobierno en un momento difícil y
allí se traba una buena relación con el Presidente.
Cuando yo decido terminar mi labor de asesoría con la
Izquierda Unida en España, me ofrecen la posibilidad de
venir a asesorar al Presidente, entonces me pareció una
idea interesante y me vengo para acá y mi compromiso
aumenta.
–¿Integra el equipo asesor del Presidente para la
reforma constitucional?
–El Presidente es una de las personas más asesoradas que
conozco, no tiene un equipo, sino varios porque requiere
muchos insumos.
–¿Comparte la afirmación del presidente Chávez de que
en “el capitalismo no hay democracia”?
–Eso es casi evidente. En el capitalismo estamos tan
socializados que somos incapaces de salirnos, mirarnos
desde afuera y darnos cuenta de esa realidad. Como decía
Rousseau, una sociedad donde alguien sea tan rico para
comprar a otra persona y otra sea tan pobre como para
dejarse comprar es una sociedad donde no existe
democracia. Esos elementos como que los hemos olvidado y
nos hemos olvidado que ahora mismo en la sociedad
capitalista 300 personas tienen tanta riqueza como media
humanidad que se está muriendo de hambre.
¿Cómo es posible compatibilizar ese hecho crudo con la
más mínima idea de democracia? Es incompatible.
–¿Diría que hoy en España no existe democracia?
–Europa está formada por países formalmente democráticos
pero socialmente fascistas. La frase es dura, porque el
bienestar que tiene Europa lo está financiando alguien.
Es imposible ser rico si no tienes cadáveres a tus
espaldas y España puede tener buena conciencia de que es
una democracia con inclusión, donde la gente vive muy
bien, pero eso es posible porque tanto en el pasado como
en el presente hay gente que nos está financiando, por
ejemplo la explotación de los inmigrantes en España es
una situación como la de los proletarios del siglo XIX.
Ahora mismo, en España, con la subida de los tipos de
interés, están creciendo los débitos hipotecarios; ahora
mismo en Europa se acaban de inyectar 100.000 milones de
dólares en el mercado para solventar los problemas
particulares de una economía que funciona siempre
creando cadáveres, y el problema es que Europa no está
viendo el cadáver. Eso permite pensar que la Europa que
uno anhela desde América Latina es hermosa. Es indudable
que se vive mejor en Europa que en América Latina,
siempre y cuando no te toque ser uno de los perdedores
que financia el sistema capitalista. Añade un elemento
único para que termines de completar el círculo como es
el deterioro ecológico, porque Europa y Estados Unidos
son los principales responsables de que ya medio planeta
Tierra no sea recuperable.
¿Ese es el modelo de desarrollo que queremos para el
mundo?¿Ese modelo para que dentro de 5 años el planeta
diga basta?
–¿Es posible un régimen socialista con propiedad
privada y que ésta conviva con distintos modelos de
propiedad?
–El mensaje del Presidente es el que más ha enfatizado
la idea de que la propiedad privada estará presente en
el socialismo del siglo XXI. Una cosa que tenemos clara
quienes queremos construir el socialismo en el siglo XXI
es que el socialismo del siglo XX fue heroico, porque le
paró los pies al nazismo y al Imperio, fue terrible
porque levantó muros para que la gene no se fuera, pero
hay algo que no se insiste y es que fue muy ingenuo,
sobre todo por cuatro razones: pensó que bastaba hacerse
del aparato del Estado para resolver todos los
problemas, pensó que bastaba sólo con crear un partido
único para poder regular a toda la sociedad, pensó que
podía nacionalizar todos los medios de producción para
satisfacer las necesidades sociales y pensó también de
una manera ingenua que lo que había servido para sacar a
la Unión Soviética del feudalismo podía exportarse a
otros lugares del mundo. Con ese mapa de errores
entramos en el siglo XXI, uno de ellos es que la
nacionalización de todos los medios de producción no
permite directamente satisfacer las necesidades. Por eso
hoy día decimos que no nos importa la propiedad privada
porque hemos entendido que no es el enemigo.
– ¿Quién es el enemigo?
–El enemigo es esa propiedad cuando impide esa igualdad
de capacidades de otras personas. En la teoría marxista
no hay críticas a la riqueza que tienes conseguida por
propio esfuerzo. El problema es cuando tu jefe se
enriquece a un nivel enorme pagando salarios de miseria
y se generan unas relaciones sociales enemigas de esa
igualdad de capacidades. Eso se solventa con
imaginación, a través de varios medios. Por ejemplo, la
Europa social demócrata lo hizo mediante una tributación
socialista, donde quienes más tienen más pagan. En
cambio, el IVA es contrario al socialismo porque hace
que los pobres paguen más que los ricos.
–¿La nacionalización de empresas y la formación de un
partido único no están en la línea de repetir los
errores del socialismo del siglo XX?
–En el Poliedro fue el Presidente quien alertó sobre las
desviaciones de la izquierda del siglo XX y estableció
toda una lista bastante prolija de los errores que no se
podían cometer: el vanguardismo, aquello sobre lo cual
alertaba Rosbespierre, Rosa Luxemburgo, Trotsky
advirtieron, que el partido no puede sustituir a la
sociedad, el comité central no puede sustituir al
partido y el secretario general no puede sustituir al
comité central. En el fondo, el Presidente alertó que se
debe tener mucho cuidado con el vanguardismo, las
cúpulas, con pretender que el partido sea el único que
represente al pueblo.
–¿Qué visión tienes de que se cree un partido único?
–No es un partido único, es un partido unido. Es una
confusión bastante generalizada. Uno de los elementos
esenciales que tiene que entender ya no el socialismo
del siglo XXI sino cualquier análisis que pretenda tener
un poquito de rigor, es que están las circunstancias de
cada país y en ese sentido creo que Venezuela es un país
muy peculiar que, por su propia historia, tiene unas
especificidades que no permiten trasladar ideas de otros
lugares a aquí. Uno de los retos principales que el
Presidente intentó empezar a solventar es la ausencia
del Estado en Venezuela. Venezuela fue una Capitanía
General, no fue Virreinato. Venezuela durante el siglo
que tenía que estar articulando el Estado Liberal,
estaba en conflictos permanentes y cuando comienza a
organizarse un Estado se hace sobre una base clientelar,
ya que el Estado es el que controla la renta petrolera y
eso construye un tipo de Estado con una burocracia poco
eficiente, donde la idea de colectividad no termina de
cuajar. Creo que eso genera un problema y es que la
estructura administrativa de Venezuela es muy débil; es
decir, es el problema con el cual se enfrenta el
Presidente cuando quiere utilizar la estructura del
Estado para pagar la deuda social y no puede, por eso
tiene que inventarse las misiones, como un Estado
paralelo participando socialmente, porque solamente con
la participación popular se puede construir un Estado
alternativo que solvente las lacras históricas de ese
Estado ineficiente, corrupto y burocrático, y me atrevo
a decir oligarca que ha tenido históricamente Venezuela.
–El Presidente utilizó el término de propiedad social
indirecta y ponía como ejemplo a Pdvsa. ¿Ese concepto no
esconde la permanencia del capitalismo de Estado?
–En Venezuela hay cuatro fases económicas: una paliativa
urgente, que significó pagar la deuda social; una
segunda que es estructural, donde las misiones tienen
una base de articulación en la economía para que incluya
a la ciudadanía. Hay una tercera, que sería en la que
estamos, donde conviven el capitalismo de Estado y el
socialismo de mercado. Sin el capitalismo de Estado los
venezolanos no comerían tres veces al día. Los
venezolanos han dado señales de que son todo menos
tontos. Entonces en esa fase de capitalismo de Estado
con redistribución de la renta y socialismo de mercado
aparecen elementos socialistas que tienen como horizonte
la igualdad de capacidad y quitarle trozos al sistema
capitalista, de manera de ir a la cuarta fase que es la
del socialismo.
–¿El objetivo es quitarle trozos al capitalismo?
–Tenemos una orientación porque el capitalismo es
responsable de la devastación de la naturaleza, la
muerte de tres cuartas partes de la humanidad, las
guerras, la miseria humana y de que en los países ricos
la gente sobreviva a base de tranquilizantes,
antidepresivos, drogas, alcohol y tabaco. Tenemos
absolutamente identificado que el capitalismo es el
enemigo, pero no somos tan tontos como para pretender de
repente que suspender el capitalismo en tanto y cuando
no tengamos certeza de que tenemos una alternativa que
sea capaz de satisfacer las necesidades sociales de una
manera infinitamente mejor que como lo hace el
capitalismo, por tanto como dicen en España: vísteme
despacio que tengo prisa o sin prisa pero sin pausa. En
ese sentido, hay elementos dentro del socialismo de
mercado que van quitándole espacio al sistema
capitalista, pero al tiempo satisfaciendo las
necesidades sociales de una manera mejor, no como un
indicador de retorno económico sino también con
indicadores ecológicos, indicadores de explotación,
indicadores de respeto, patrimonio cultural, indicadores
de respeto a la igualdad de género. El ALBA es un
ejemplo claro al respecto.
El ALBA es un elemento que permite satisfacer
necesidades sociales sin recurrir a las construcciones
del sistema capitalista. También las Empresas de
Producción Social, que ya están avanzando en ámbitos
agrarios, están satisfaciendo necesidades pero con
elementos infinitamente superiores a los capitalistas.
Basta enseñar una vez más cómo el capitalismo sí tiene
que depredar la naturaleza, la depreda mientras que una
empresa de producción social nunca haría eso, porque no
está solamente atenta a su cuenta de resultados sino a
su entorno. ¿De que sirve una empresa con alta cuenta de
resultados que ha desertificado su entorno?
–Al final del proceso, ¿las empresas del Estado serán
controladas por la gente?
–Hay una cosa que explicamos en Ciencia Política en la
cual lo correcto en la teoría no necesariamente es
correcto en la práctica. En ocasiones recurrimos a los
clásicos como Aristóteles con la idea de phronesis cuya
traducción es la sabiduría práctica, es decir, tú puedes
estar a favor de la libertad pero la sabiduría práctica
a veces te dice que hay que encarcelar a alguna gente.
En ese sentido, Venezuela es un país que tiene una renta
petrolera, eso es una realidad incontrovertible y parece
evidente que si un país tiene una riqueza por tanto
pertenece a todos; eso hay que articularlo y no tenemos
mejor articulación que la del Estado.
–¿No cree que esa visión que tiene el Presidente
apunta más hacia un centralismo y un nacionalismo que
critica?
–El Presidente lo que ha hecho es abrir un debate y en
el debate va a salir gente como yo, que somos menos
estatistas, gente que va a ser más estatista, gente que
va a apostar más por la organización popular, gente que
va a buscar formas mixtas.
–¿Cree que Chávez es estatista?
–El Presidente desde la Constitución del 99 tiene claro
que el valor principal para sacar a este país de la
postración es la participación popular, y si hay un
elemento que atraviesa toda la Constitución es la
participación popular y si hay un elemento
revolucionario de ayer es el de empoderar a la gente
para que recupere los medios de producción social, no
solamente los materiales sino los sociales, para que la
gente se dote a sí misma de su organización social. En
ese sentido, es poco estatista porque le está dando a la
gente las herramientas para su autoorganización. Ahora,
ciertamente necesitamos un Estado fuerte, para
devolverle el poder a la gente. El Presidente sabe que
el principal activo de este país es la gente.
–¿Esa fuerza del Estado pasa a establecer un período
presidencial de 7 años con reelección continua o
indefinida?
–Continua. Indefinida es una estupidez.
–¿Hay diferencia?
–Una cosa indefinida es algo que no tiene definición. Es
una tontería. Son los periodistas que dan patadas al
diccionario.
–Buena parte de las crisis políticas en América Latina
se debieron porque los ex presidentes buscaban
reelegirse o los mandatarios reformaron las
constituciones para mantenerse en el poder.
–En términos teóricos, la no reelección es un factor
correcto dentro de la teoría, pero también debe
adecuarse a la realidad porque si no la teoría vive
entre nubes. La realidad nos dice que desde el campo de
la derecha no hay problema en intercambiar a líderes
porque todos son los mismos; es decir, no hay ningún
tipo de diferencia de lo que es el mantenimiento del
sistema de los cambios que pueda haber entre Bush padre
y Bush hijo, Clinton.
–¿Obama?
–Claro que hay diferencias y eso no lo puedes comparar,
sobre todo porque Bush está loco, pero las diferencias
estructurales del sistema no van a cambiar. Te decía
como el sistema político está concebido para la
reproducción del sistema económico, pero ocurre que de
vez en cuando surgen líderes desde la izquierda que
tienen la posibilidad de cambiar las reglas del juego.
El sistema tradicional, si puede, los asesina, o si no
los quita del medio con cualquier subterfugio legal. El
presidente Chávez es una figura histórica, porque ha
sido capaz de lograr el sueño de la izquierda como es
unificar a toda la gente desde diferentes ángulos. Solo
él es capaz de unificar a las fuerzas políticas de este
país en un proyecto de transformación social.
–¿No es posible el socialismo sin Chávez?
–Te tendría que preguntar si tu pregunta es de tipo
teórico o práctico. Desde la perspectiva práctica, ahora
mismo, no veo alternativa al presidente Chávez. Le diría
al Presidente que vaya sentando las bases para que haya
1.000 Chávez en este país, para que los estudiantes
revolucionarios tengan las capacidades; mientras eso no
sea así, para mí es más importante la posibilidad que
tiene de sacar a este país del atraso y la miseria. En
nombre de una teoría que desconoce la realidad,
preferiría la no reelección al precio que fuera.
–Entre los cinco motores hacia el socialismo bolivariano
está el de la moral republicana. Tenemos el caso de la
maleta con los 800.000 dólares, que ensombrece la
gestión de Pdvsa.
–Estoy convencido de que el tema del maletín ha sido un
montaje para perjudicar la candidatura de Cristina
Kirchner, si uno analiza lo que cuesta una campaña
electoral.
–A su criterio, ¿no se perjudica al gobierno del
presidente Chávez?
–El millón de dólares de la maleta, de los cuales los
otros 200.000 se los debe haber quedado alguien por el
camino. Y 800.000 dólares es un precio baratísimo para
perjudicar a la segura elección de Cristina Kirchner. Se
opera así, los equipos asesores electorales funcionan
así. Argentina tiene la obligación de responder porque
está en campaña electoral y ha tenido que dar respuestas
aceleradas para frenar una operación que iba dirigida a
ese país. Venezuela tiene que entender perfectamente qué
ha pasado para no cortar cabezas inocentes. No tiene esa
urgencia que tiene Argentina.
–Pero volviendo al tema del motor de la moral
republicana, ¿se ha encendido ese motor?
–El motor de la moral y luces lo que busca es construir
los valores de la virtud republicana. Fíjate que creo
que lo que hace a esta revolución atractiva para el
mundo es que más que ser una revolución que se parezca
al socialismo real es una revolución que se basa en la
virtud republicana de raíz igualitaria. Hay problemas,
sin duda, porque tradicionalmente no ha habido Estado.
Si el Estado es el lugar del donde y el espacio del “haiga”,
entonces todavía no ha cuajado la idea de que lo de
todos es de todos, y eso se verifica en cómo la gente
bota basura en los lugares públicos, el tráfico, en
cosas anecdóticas como no respetar los semáforos, la
delincuencia, la inseguridad, la violencia y también en
la corrupción. Esos son elementos de cultura política
tradicional que no se solventan en ocho años.
–¿No cree que deberían aplicar sanciones que sirvan
de ejemplo?
–A la muerte de Franco, España no tenía cultura cívica.
Los funcionarios robaban, los policías cobraban la
mordida, la astilla, los ministerios eran una cueva de
ladrones, estaba todo bastante caótico y hubo que
enfrentar de una manera radical ese problema. Es verdad
que los ayudó mucho la Unión Europea y que la cercanía
de los países europeos ayudó mucho a la administración
española a reorganizarse y sobre todo ayudó mucho a la
conciencia de la gente, que fue la que exigió un
comportamiento público diferente, es decir, Venezuela no
va a solventar el problema de corrupción hasta que no
sea intolerable para la ciudadanía.
–A su criterio, ¿hay tolerancia de la ciudadanía
frente a la corrupción?
–Los responsables de la administración pública corruptos
son reflejo de una sociedad que tolera la corrupción.
Cuando Venezuela deje de tolerar la corrupción se va
terminar la corrupción.
–¿Dónde están los elementos que hacen que los
venezolanos sean tolerantes con la corrupción?
–Tiene como dos grandes elementos: uno simbólico, de
discurso, de legitimación de la corrupción. Hay uno que
es de discurso, es decir, robar está mal, utilizar los
bienes públicos está mal, no pagar impuestos está mal,
utilizar el transporte público para usos privados está
mal, utilizar el celular corporativo para llamadas
particulares está mal, cobrar comisiones está mal,
colocar a un familiar, a un amigo, un primo está mal.
Cuando ese discurso cuaje se habrá avanzado una parte
del trecho, y la otra parte es establecer los mecanismos
institucionales para impedir ese comportamiento.
–¿En este momento no hay esos mecanismos
institucionales?
–Creo que hay que reforzarlos. Pero fíjate que no
serviría de nada reforzar los mecanismos si la gente no
lo ve como algo escandaloso. Cuando se hacen encuestas
la gente nunca señala a la corrupción como un elemento
fundamental.
–A tu criterio, ¿el motor de la moral está encendido?
–Se ha empezado a encender.
–¿Cuáles son esos hechos que te permiten decir que el
motor de la moral está encendido?
–Se ve en los discursos públicos, se ve en las
conversaciones, yo creo que ahora en un bar nadie puede
jactarse de que está robando o alguien no puede jactarse
de que no paga impuesto, no puede alardear de que ha
cobrado una comisión o ha tenido no sé qué tipo de
negocios; es decir, que eso comienza a verse como un
escándalo, ya empieza a verse como algo negativo, por
tanto eso significa que se va por el buen camino.
Cuando sea intolerable, los propios trabajadores de una
empresa que de repente vean que el gerente aparece con
un coche que no se lo puede permitir con su salario, es
cuando estallará el problema. Pero insisto, es la gente
no son los policías los que van a conseguir que la gente
no bote basura, son los ciudadanos que cuando vean a
alguien que bote basura van a decir: oye, tú, qué haces
botando basura. Hace como un mes estaba yo en Parque
Carabobo, había una fiesta para niños y uno de ellos iba
con cinco o seis globos, puso los globos en el césped,
los pisó, los explotó y se fue. Yo le dije al niño:
“Niño, no dejes eso allí, agárralo y tíralo a la
basura”. Al rato vino el padre a regañarme para decirme
quién era yo para decirle eso a su hijo. Yo le dije:
mire, es que está sucio; y él me dijo, váyase usted a
recoger toda la basura que hay por el parque. El padre
en vez de decirle al niño “no hagas eso”, vino a
regañarme porque le dije al niño que no hiciera eso.
Cuando haya muchos ciudadanos que digan no botes basura,
no te saltes el semáforo, no cobres comisiones, se dará
un salto sustancial; y te pongo un ejemplo, en España
fue importante cuando se encarceló a Lola Flores por
defraudar a Hacienda. Era un elemento esencial y la
gente dijo madre, mía, si se encarcela a Lola Flores
esto es que va en serio. Es verdad que hacen falta
elementos simbólicos para darle el mensaje a la
población de que esto va en serio. La población lo que
no puede es no llevarse las hojas de la oficina, una
ciudadana que no se lleve las hojas de la oficina, un
ciudadano que no utilice el coche público para uso
particular, un ciudadano que diferencie entre el
teléfono corporativo y el particular cuando ve que su
jefe de repente aparece con una Hummer.
–Me da la impresión de que se ha dado cuenta de
muchas de las prácticas de los empleados públicos en
Venezuela.
–(Sonríe).
–Ese silencio pareciera ser una afirmación.
–Decía Robespierrre que el ser humano no es corrupto
sino que es corruptible, por eso siempre digo que el
hombre nuevo es el viejo en nuevas circunstancias y esas
nuevas circunstancias son una suma de valores y de
normas institucionalizadas. Los valores son el control
colectivo de nuestro comportamiento y las normas
sancionan de una manera institucional ese comportamiento
enemigo de lo colectivo, y tienen que juntarse las dos
cosas.
–¿En Venezuela hay equilibrio de poderes?
–Creo que una de las cosas que debe debatirse en la
reforma es el equilibrio de poderes.
–¿Si se va a debatir es porque no lo hay?
–En Venezuela nunca ha habido equilibrio de poderes,
porque los ricos han controlado todos los poderes. El
equilibrio de poderes en estas democracias liberales es
una farsa para justificar la opresión del pueblo. En
Venezuela ha empezado a reinventarse el equilibrio de
poderes y creo que en Venezuela hay más división de
poderes que en ningún otro momento de la historia, lo
cual no implica que una personalidad tan fuerte como la
del presidente Chávez oriente el funcionamiento de toda
la administración. Creo que uno de los elementos que va
a aparecer en el debate, y creo que la Asamblea se va a
encargar de recordarlo, es seguramente cómo le
corresponde más que al Ejecutivo determinar labores de
control. A mí me gusta más la legitimidad parlamentaria
que la legitimidad del Ejecutivo, y yo confío mucho en
el presidente Chávez, pero si en vez del presidente
Chávez estuviera Manuel Rosales yo no confiaría tanto y
allí me gustaría mucho más que fuera el Legislativo, por
su rivalidad, por su elemento de mayor capacidad de
representación de la pluralidad social, el que tuviera
las labores de control. Voy a decir una cosa dura, está
empezando el debate constitucional y he escuchado a
legisladores decir que van a apoyar rodilla en tierra la
propuesta de reforma del presidente Chávez, yo creo que
no han entendido que lo que el presidente Chávez les
está diciendo es que colaboren con la propuesta; lo que
el presidente Chávez les está diciendo es pónganse a
trabajar para mejorar esta propuesta. Hace falta un
intelectual colectivo que mejore esta propuesta, no
carguen todo sobre mis hombros…
–¿Percibe que los diputados lo que van a hacer es
aprobar la reforma tal como la presentó el Presidente?
–No afirmo tanto. El Presidente ha abierto un debate
para que la gente participe en el debate, no para que la
gente se alinee con propuestas. Creo que es muy
importante que Venezuela siga teniendo la iniciativa
política en América Latina, pero ya no tiene la
iniciativa social porque la iniciativa social está ahora
mismo en Ecuador o en Bolivia.
–¿Cuál sería la alternativa? ¿Sería entregar algo más
de lo que en el Gobierno se considera como neoliberal?
–Fíjate la idea que es bonita. Venezuela sigue teniendo
la iniciativa política en América Latina en términos de
transformaciones institucionales, su integración,
construcción de estructuras que cambien la realidad
sociopolítica no sólo de Venezuela sino de América
Latina. En cambio, la iniciativa social es mucho mayor
en Ecuador o en Bolivia. Creo que con esta propuesta de
reforma constitucional Venezuela tiene la obligación de
recuperar la iniciativa social y para recuperar la
iniciativa social tiene que asumir el compromiso de
colaborar con lo que ha presentado el Presidente. No
simplemente alinearse sino mejorar; es decir, que la
inteligencia colectiva del país aproveche esta
oportunidad que ha brindado el Presidente, que yo lo
tuve en España en el debate de la Constitución Europea,
para ponerse a trabajar, porque una de las cosas que el
Presidente ha planteado es que no carguen todo el
trabajo sobre sus hombros y si el Presidente abre un
debate a la Asamblea, a los partidos, a la sociedad, a
las comunidades es para que hagan su parte.
–¿Qué fue lo que ocurrió en Venamcham?
–Me escribió mucha gente felicitándome, pero también es
verdad que me escribió gente criticándome. Dije que hay
tres problemas que tiene que enfrentar la cámara: la
ineficiencia, la corrupción y la guerra. La ineficiencia
de no invertir, sacar la plata afuera, colocar la plata
en capitalismo especulativo. Se llenan la boca diciendo
que son venezolanos, pero no invierten en el país o
tienen relaciones clientelares. La corrupción, es decir,
cuando hay corruptos, una parte son los empresarios que
están pagando. Yo lo que no me calo es que me digan que
corrupto es el funcionario que me cobra y no se diga que
corrupto es el empresario que paga. Yo le dije a la
cámara persigan ustedes a los empresarios que pagan
porque están haciendo competencia desleal, y una forma
de responsabilidad social empresarial es denunciar a los
que están pagando, esa sería una forma que yo les
creería de responsabilidad social empresarial; y el
tercer elemento es si es la Cámara Venezolano Americana
deberían criticar la guerra de Irak, porque si no se
convierte en una reunión amable… Si son ustedes la
Cámara Venezolano Americana, tienen algo que decir con
las matanzas diarias, de 500 muertos. Entonces, sobre
eso plantee mi esquema y les plantee la idea porque allí
parecía que todo era un mundo idílico donde corrían ríos
de miel y desde los árboles caían frutos maduros
dispuestos para comerse, arcángeles celestiales tocando
el arpa y de repente llegó el Presidente y lo fastidió
todo. Sean serios y hagan un análisis de este país en
los años 80, cuando decidió prescindir de una parte de
su población y es en ese contexto de devastación
neoliberal donde viene lo que está pasando ahora en
Venezuela. Y si hacen un buen análisis, entenderán cómo
lo que está pasando responde a las insuficiencias del
sistema capitalista para construir inclusión.
–¿Era la primera vez que te invitaban a un evento de
empresas americanas?
–No, pero sí es verdad que era un evento de ellos para
ellos y donde invitan a alguien, a un asesor del
Presidente, para buscar un equilibrio pero sin mucho
convencimiento. Creo que lo más importante que les
plantee fue sobre los elementos para transitar al
socialismo. El primero es la conciencia; es decir,
entender que la sociedad somos todos y que se vive de
una manera mucho más armónica en una sociedad con
inclusión que en una sociedad sin inclusión. Les dije
que de nada sirve ser muy rico si tienes que vivir con
escoltas y en castillos medievales rodeado de altos
fosos. Les puse el ejemplo de un neoliberal, John Rawles,
quien planteaba ponerse una venda en los ojos y sin
saber si vamos a ser ricos o pobres, blancos o negros,
enfermos o sanos, hombres o mujeres, vivir en un cerro o
en el este, y sin saber qué nos va a tocar, cuáles son
los mínimos que debería tener una sociedad y estoy
seguro que todos coincidiríamos en esos puntos. Si todos
tenemos una noción de justicia similar, entonces por qué
usted tiene tanto y otro tiene tan poco. Por lo tanto,
una razón para que los empresarios caminen rumbo al
socialismo es un elemento de conciencia. El segundo
elemento que les planteaba era una cuestión de
fraternidad que puede ser ideológica, que la gente
entienda que el socialismo constituye una idea de
hermandad, que uno entiende como hermosa una fraternidad
religiosa y yo les decía una parte importante, quienes
están aquí quizás son católicos y que su Dios les quiere
mucho y a quienes viven en los cerros los quiere poco,
es otro elemento para transitar hacia sociedades donde
todos tengamos igualdad de capacidades que es el
elemento religioso; y la tercera razón para que una
empresa camine hacia el socialismo es la presión social,
que es un poco lo que está pasando en Venezuela. Que ese
pueblo que construía todo y no tenía prácticamente nada
decidió cambiar las reglas del juego y ahora está
obligando, por la presión social, a las empresas a tener
otro tipo de comportamiento y es allí donde tienen
sentido las propuestas de reforma constitucional de
nuevos tipos de sociedad, porque las sociedades anónimas
condenan al hambre al pueblo venezolano, porque incluso
las cooperativas han condenado al hambre al pueblo
venezolano, pero lo importante es que el pueblo
venezolano dice yo tengo que buscar en otro lado, tengo
que buscar en otro modelo y es allí donde entendemos lo
que está ocurriendo y es allí donde entendemos la
construcción, es allí donde entendemos ese transitar
hacia el socialismo y para el que el Presidente dio un
impulso a través de la propuesta de reforma
constitucional.
Fuente:
www.rebelion.org 25/8/2007.