“Cada pueblo será libre a su modo y disfrutará de soberanía según la voluntad de su conciencia"

Simón Bolívar.

 

Laboristas ingleses y Socialistas españoles

Samuel H. Carvajal Ruiz

La reciente visita privada al Reino Unido del presidente Chávez, concretamente a la ciudad de Londres, en el marco de la exitosa gira que lo llevó a Europa y al norte de África, y en la cual fue acogido por un grupo significativo de diputados laboristas encabezado por el propio Ken Livingston, alcalde de la metrópoli inglesa, necesariamente nos llama a una reflexión cuyo eje central obliga a comparar este cálido recibimiento con el comportamiento de los diputados socialistas españoles durante estos años en el poder y mirada esquiva hacia la Revolución Bolivariana y a su máximo líder.

Mientras los laboristas ingleses destacan por su actitud autónoma y beligerante respecto a la política seguida por el Primer Ministro Tony Blair en relación con Venezuela y al presidente Chávez, marcando distancia de la actitud de éste, en su intento de imponer la matriz de la Casa Blanca, según la cual el liderazgo bolivariano conduce al país hacia el irrespeto de las “normas” de la “comunidad internacional”, los diputados socialistas españoles se confunden en una suerte de confluencia táctica con la derecha de ese país, es decir la representada por el Partido Popular, cuando por alguna razón sale a relucir la figura y obra del presidente venezolano. De hecho, la actitud de éstos ha sido siempre similar a la que sostiene la derecha hispana más descocada, un ejemplo palpable lo vimos y escuchamos cuando Trinidad Jiménez se desgañitaba condenando al presidente Chávez por allá en los aciagos días de principio de abril de 2002.

Los laboristas ingleses han propiciado la reciente visita del presidente Chávez a Londres. En el marco de ésta, el comandante pudo compartir con movimientos sociales, intelectuales, sindicatos y dirigentes políticos que apoyan la Revolución Bolivariana. Además, de reuniones como la que sostuvo con un importante grupo de empresarios. En cada momento el presidente explicó hasta el detalle la idea del “Socialismo del siglo XXI”. Con ello puso en escena las contradicciones derivadas de la devastación del capitalismo globalizado que ningún factor de las izquierdas oficializadas se ha atrevido a hacer en ningún escenario europeo y la necesidad de construir un nuevo modelo económico y social, la emergencia de nuevas formas de ejercer la política, basada en el protagonismo organizado de la sociedad.

A estas alturas, cuando se reconoce el liderazgo del comandante Chávez allende los mares, cuando reconocido el enemigo a batir por parte de las fuerzas imperiales y sus aliados de toda calaña, sus mecanismos de manipulación masiva y sus fuerzas tangibles merodean El Caribe en plan amenazador, vemos difícil que cien diputados españoles que se dicen socialistas planten cara en un gesto solidario con las causas de los pobres, con las pospuestas tesis de la redención de los pobres. Atrapados éstos en entre las fauces del Grupo PRISA y los vilipendios de la derecha, prefieren cobijarse en la comodidad de la retórica progresista, pero eso sí con REPSOL – YPF y Telefónica Movistar no se meta. No vaya a ser que los confundan con el hombre de la verruga o con el otro, el del jersey rojo.

 

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