Manifiesto
de la Coordinadora
de AA.VV de Usera
En nombre de todas las
asociaciones de vecinos que componemos la Coordinadora de Usera
queremos
compartir con vosotros este acto emotivo y transmitiros nuestra
más sincera
solidaridad a la familia en estos momentos de dolor por un hecho que ha
supuesto la pérdida de vuestra hija Alba.
Tenemos
una sociedad donde priman unos valores por encima de otros lo que
está
provocando una crisis de identidad que modifica conductas y que, en
ciertas
personas, a veces, se transforma en insatisfacciones, falta de
oportunidades,
marginalidad, exclusión social, etc.
Una
de las consecuencias que esta crisis está provocando es la falta
de seguridad
ciudadana y de violencia generalizada en la sociedad, la cual da lugar
a hechos
como el que nos ocupa. Ejemplos tenemos a diario en los medios de
comunicación
y, lo peor, es que parece que se va viviendo con mucha naturalidad.
Desde
las asociaciones queremos mostrar nuestro rechazo a toda violencia,
pero a la
vez creemos que este acto debe servir no sólo como un acto de
solidaridad con
vosotros como principales afectados sino tambien de compromiso por
parte de
todos los presentes para intentar cambiar esa inercia.
En
este sentido, consideramos que hay que hacer un esfuerzo, sobre todo
desde las
autoridades competentes que tienen la responsabilidad de trabajar para
garantizar a los ciudadanos que no se produzcan más situaciones
como ésta.
Para
ello, es evidente que hay que aplicar medidas policiales que eviten
acciones
violentas pero tambien es preciso exigir que desde las instituciones se
tomen
medidas de carácter preventivo (sociales, educativas, de
ocupación del tiempo
libre, etc.) que sean verdaderas alternativas a la situación que
vivimos, tal y
como venimos demandando desde hace tiempo las asociaciones en los
organismos
donde participamos sin que hasta ahora se nos escuche suficientemente.
Si
el compromiso es efectivo estaremos contribuyendo a mejorar nuestra
convivencia
y a hacer un mundo mejor y más justo.
Por
supuesto, recibid nuestro apoyo afectuoso y quedamos a vuestra
disposición.
Madrid, 4 de Junio 2004.
Palabras
de los padres de Alba
Queremos, en primer lugar,
agradeceros la asistencia al acto
así
como las muestras de solidaridad y cariño que nos habéis
mostrado en este
tiempo trascurrido desde el asesinato de nuestra hija Alba.
Están siendo días muy
duros y de
reflexión para nosotros acerca del drama social al que nos vemos
tantas
personas sometidas, por la proliferación y aumento de la
violencia en nuestra
sociedad, así como la falta de medidas eficaces que delimiten,
reduzcan y
eliminen esta lacra.
Son momentos en los que la
indignación
y el dolor nos identifican con tantas otras personas que se ven en
situaciones
análogas. Son momentos en los que entendemos y comprendemos el
gran debate
social sobre los cumplimientos íntegros de condenas, reformas
del código penal,
justicias abogados, fiscales, jueces…. Y son momentos en los que se
comprende
que nada de esto puede reparar el daño personal sufrido por Alba
y los que la
queremos.
Son momentos en que estas
reflexiones nos llevan a querer ir mas allá del castigo al
culpable, la aplicación de las
leyes penales, o la
elaboración de la estadística pormenorizada de los
crímenes.
Queremos buscar cuales son las
causas profundas de esta situación de violencia absurda y de
buscar las
soluciones en el origen del problema, buscar soluciones para que no se
produzcan las victimas, buscar soluciones para que el dolor no tenga
que ser
reparado sino que no se produzca.
Y
no sabemos como se puede conseguir, tan solo se nos
ocurre que hacer un mundo de respeto mutuo, de ayuda en lugar de
competencia,
de solidaridad en lugar de egoísmo es lo único que nos puede ayudar a comprender el valor de la
vida, lo imprescindible de dar valor a la vida.
Son labores educativas, de
convivencia, de eliminar la marginación, de aportar soluciones
para que la
degradación ética de las personas no nos divida en
victimas y verdugos, Son
labores sociales que puedan convertirnos en seres libres y
responsables. Son
actitudes que debemos aportar personalmente a nuestra relación
diaria como
ciudadanos y ciudadanas.
No queremos cansaros, hemos
plantado un árbol, un pequeño árbol más.
Un pequeño árbol vivo que nace de
la muerte de nuestra hija.
No sabéis como deseamos que nadie
más tenga que volver a hacer esto.
Un abrazo.