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ENTREVISTA
CON RODRIGO HUENCHULLÁN CAYUL |
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Rodrigo Huenchullán es miembro de la
comunidad Ignacio Queipul de Temucuicui. Forma parte de una
generación de jóvenes mapuche que han debido enfrentar la
estigmatización social, la persecución de los tribunales y, en los
últimos meses, una feroz cacería policial. Huenchullán es para las
autoridades un prófugo de la justicia. Para su gente, un luchador
que clama por justicia. Lo entrevistamos en la clandestinidad.
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Por
Martín CORREA
I
Especial de AZDOMINGO |
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"Nosotros
en Temucuicui estamos rodeados,
tenemos por todos lados Carabineros, la policía tiene
vigilancia permanente en los caminos, se pueden ver
las cámaras". |
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"El
abuelo de mi papá le dijo a él y él nos dijo a
nosotros, que el predio de Temucuicui no es en lo que
vivimos ahora, iba mucho más allá,
todos tienen clarito adonde llegaba". |
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WALLMAPU /
Rodrigo Huenchullán Cayul tiene 26 años y es uno de los comuneros mapuche
cuya captura ansía con mayor fuerza el Ministerio Público de la Región
de La Araucanía, sur de Chile. Forma parte de la comunidad Ignacio
Queipul, del sector Temucuicui, distante unos 15 kilómetros al noroeste
de Ercilla y epicentro de diversas reclamaciones territoriales frente a
empresas forestales y latifundistas particulares.
La justicia chilena lo acusa -entre
otros delitos- de haber participado de un atentado incendiario que, el 8
de febrero de 2006, redujo a cenizas un camión del empresario agrícola
de origen suizo, René Urban, propietario de un fundo aledaño a la
comunidad. Por esta casua lo buscan por los cargos de "incendio, amenaza
y daños", siendo la única prueba en su contra el reconocimiento visual
del propio René Urban, un declarado adversario de su familia.
Por la misma causa judicial fue
detenido su hermano Jaime (28 años), quien luego de estar dos meses
encarcelado, recuperó su libertad gracias a un informe -realizado por un
investigador privado- que demostró que a la fecha del atentado, esten se
encontraba trabajando en la localidad de Graneros, zona central del
país. Hoy Jaime se encuentra nuevamente en prisión. El pasado fin de
semana un grueso contingente policial lo detuvo en Temucuicui, por
cargos de "atentado a la autoridad" que su familia y comunidad niegan.
Rodrigo carga con la tristeza de ver a gran parte de su grupo familiar
perseguido por la policía. Las últimas detenciones y allanamientos en
Temucuicui lo han forzado a hablar desde la clandestinidad. Conciente de
que sus palabras son las palabras de muchos jóvenes que comparten la
persecución por parte del Estado chileno y sus instituciones, quiso
darlas a conocer en la certeza de estar hablando desde una realidad
cotidiana para él y su comunidad, no obstante lejana y desconocida para
la gran mayoría de las personas.
Sacar a la luz pública su voz y su
pensamiento es su objetivo. También dar a conocer la situación que
enfrentan muchos dirigentes mapuche que no pueden caminar libremente por
su tierra, que no pueden ir a sus casas y estar con sus familias,
asumiendo su vida como un caminar de lucha y resistencia, entregándose a
la causa con integridad, sacrificio y valentía.
- Marri mari peñi, le pido que se presente...
Mari mari peñi. Mi nombre es Rodrigo Huenchullan Cayúl, tengo 26 años,
soy dirigente de la comunidad mapuche de Temucuicui,
que se encuentra ubicada a 90 kilómetros al norte de la ciudad de
Temuko, específicamente en la Provincia de Malleco, en la comuna de
Ercilla. Mi comunidad es una de las 26 que compone esta comuna.
- ¿Cual es tu situación actual?
Mi situación actual es de clandestinidad. La razón por la cual la
comunidad en conjunto optamos por esta vía es debido a que era
insostenible la persecución política que existe hacia los dirigentes,
que busca el objetivo de silenciarnos, acallarnos, método que para la
justicia ha sido muy efectivo. La cárcel ha sido una buena herramienta
para ellos, para silenciar a los dirigentes y esa es la situación en la
cual ahora yo me encuentro, debido también a que fui requerido en
reiteradas ocasiones por la justicia en las cuales yo me presenté, pero
la justicia se puso –como decir- más dura con mi persona como dirigente
de Temucuicui y por eso la comunidad decidió de que yo me mantuviera
clandestino.
No es una situación de comodidad, es
una situación bastante complicada pero que nosotros como dirigentes
tenemos que optar porque el delito de que se me acusa, en este momento,
es por incendio, y la única actividad que yo he tenido como dirigente es
velar porque se respeten y se den a conocer los derechos de la comunidad
de Temucuicui y de todas
las otras comunidades. Por esa razón yo considero que eso no es ningún
delito y, por lo tanto, no tengo porque estar privado de libertad como
me quieren tener la justicia y el Estado, que ha sido muy duro y
drástico con los dirigentes que aún se encuentran en mi situación, así
como con los peñis presos.
- Tu situación de clandestinidad es la misma de otras personas de
Temucuicui, ¿cómo afecta esto a ustedes y sus familias?
Bueno, es preocupante el nivel de acallamiento que el Estado ha querido
hacer con la comunidad. En la actualidad se encuentra una cantidad de
aproximadamente 30 a 40 personas que son requeridos por la justicia y
que están en la misma condición mía, personas que se han mantenido
visibles, personas que han dado a conocer los diferentes problemas que
existen en la comunidad y la única razón por la cual ellos han sido
perseguidos –al igual que yo- es porque nosotros hemos estado siempre
dando a conocer los diferentes atropellos que se están realizando en
contra de la comunidad. La situación es bastante complicada porque han
llegado a un nivel de silenciar nuestra idea, nuestra voz, para
mantenernos sumisos y sin ningún tipo de actividad que tenga que ver con
las diferentes reivindicaciones territoriales y de derechos que
demandamos como mapuches.
- ¿Como afecta esto a la familia, a los niños?
La familia es la que más sufre, porque los niños ven cómo nosotros nos
vamos de las casas o como nosotros tenemos que no estar con ellos, y eso
es muy difícil para un niño de 1, 2 o 3 años que ven la ausencia de los
padres. El sacrificio y sufrimiento que se mantiene en las casas, en las
familias, es muy grande. Para nosotros también es un peso que tenemos
encima, aparte de estar siempre atentos, también esa es una preocupación
que tenemos y lamentablemente no tenemos todos los medios para
satisfacer las necesidades mínimas de cada familia. Entonces los niños
han tenido un sufrimiento muy grande por el tema del abandono y la
ausencia de los padres. Es una situación bastante complicada ya que los
niños no solamente sufren el abandono de nosotros, sino que además se
encuentran a las 5 de la mañana durmiendo cuando ingresa Carabineros a
las diferentes viviendas. Cuando hacen esos operativos masivos y
violentos en la comunidad, son ellos los que ven como se están llevando
a sus papás presos, como destrozan las ventanas, las puertas, como dan
vuelta todo, y eso ellos lo tienen grabado, ellos viven con esas
imágenes, viven preguntando en qué momentos Carabineros va a ingresar…
- Es un estado de hostigamiento casi permanente...
Los niños cuando ven un helicóptero que
sobrevuela la comunidad se aterrorizan, se
esconden, los niños lloran y eso es preocupante, se están criando con
una ira, con una rabia, y dirigido esto a los más visibles que son los
organismos represivos, en este caso las diferentes policías que ingresan
a las viviendas. Los niños están creciendo con eso, están viviendo con
eso y es una situación que no se como va a cambiar. O sea, ¿cómo quiere
el Estado que sea la reacción de aquel niño, si va creciendo en un
ambiente de odio, de ira, al ver todas estas consecuencias negativas
para las familias, en contra de la gente?
- Tu comunidad ha sido allanada muchas veces, ¿Cómo ha sido ese proceso?
Bueno, en el año 2006 nosotros fuimos víctimas de 10 allanamientos, y
este 2007 Carabineros habrá entrado a la comunidad unas 7 veces, por
diferentes motivos, porque buscan a los dirigentes, a los esposos, sin
ningún tipo de orden judicial y cuando supuestamente las tienen nunca
son exhibidas… Llegan a las viviendas, están las mujeres y los niños y
son muy violentos. Los operativos no se tratan de que viene una
patrulla, una camioneta, sino que vienen con helicópteros, tanquetas,
micros repletas de Carabineros de Fuerzas Especiales, y el trato que
ellos hacen no es el más adecuando. Siempre los operativos son dirigidos
por algún fiscal, y claro, a lo mejor el fiscal va e ingresa a una
vivienda y a lo mejor el comportamiento de Carabineros que resguardan en
ese momento a un fiscal puede ser el correcto, pero cuando Carabineros
actúa sin el fiscal, actúan de acuerdo a su criterio. Y el criterio ahí
no es el de ‘tocar la puerta’. Ellos llegan, rodean la casa y empiezan
de inmediato a echar abajo las puertas, las ventanas, con el objetivo de
ingresar. Entonces todo lo que se provoca ahí cuando están ingresando a
la vivienda, es una situación de violencia.
Nosotros en Temucuicui estamos rodeados, tenemos
por todos los lados Carabineros, la policía tiene vigilancia permanente
en los caminos, se pueden ver las cámaras de vigilancia en los cruces,
entonces Temucuicui en este momento no se puede mover, estamos sitiados
por todos los sectores. Yo no se si es normal que esté ocurriendo en
este tiempo en que supuestamente existe la democracia, no se si esa es
la manera de hacer democracia de parte de los gobiernos, de las
autoridades, porque ya no se puede vivir dignamente. Eso atenta
claramente a la tranquilidad de la comunidad, atenta al bienestar de
nuestra gente. Pero nosotros no nos vamos a dejar atropellar, ni tampoco
amedrentrar, por este tipo de prácticas que está usando el Estado.
- ¿Cuál ha sido la respuesta de las autoridades regionales,
provinciales, la misma CONADI?
No hemos tenido ningún tipo de respuesta por parte del gobierno. A
nosotros nos han catalogado como personas violentas, la prensa nos ha
hecho ver como personas terroristas. Nosotros somos dirigentes sociales
y hemos estado siempre dando la cara y siempre hemos querido mantener un
diálogo con las autoridades, pero un diálogo que vaya en beneficio de
nosotros. Tampoco nos prestamos para que venga un personero de gobierno
a la comunidad y diga ‘yo estoy trabajando para la comunidad de
Temucuicui y estamos haciendo esto’, cuando en definitiva no están
solucionando nada. Ese tipo de diálogo nosotros no estamos dispuesto a
aceptar, porque aquí nosotros tenemos antecedentes de otras comunidades
en que, por ejemplo, el Gobernador va a una comunidad y, claro, después
sale en la prensa ‘nosotros como gobierno estamos trabajando con las
comunidades, estamos trabajando con tal comunidad y con aquella
comunidad’ cuando en definitiva, y en la práctica, no es así. Nosotros
no hemos tenido una respuesta favorable, positiva, a nuestra demanda
como comunidad por parte del gobierno. Lo único que ha habido acá como
reacción del gobierno ha sido hostigamiento, persecución,
amedrentamiento.
- ¿Y de parte de los tribunales de justicia?...
Nosotros en reiteradas ocasiones hemos presentado distintos tipos de
recursos y querellas, en contra de particulares, en contra de
Carabineros, en contra del accionar de estas personas, sin embargo en la
Corte de Apelaciones no han tenido ningún resultado positivo, lo que
indica que nosotros estamos en el absoluto abandono de parte de las
autoridades. No puede ser que una persona, un particular, vaya un día en
su camioneta por la ciudad y diga ‘mire, tal día a mi una persona de
Temucuicui me amenazó’, y basta esa pura palabra para que la persona
quede por amenaza detenido 6 meses y luego sea condenado. Nosotros hemos
tenido tiempo atrás que uno de los miembros de nuestra comunidad fue
intentado de atropellar, Jorge Huenchullan, werkén de la comunidad. Él
ha sido una persona muy perseguida por la justicia y sindicado siempre
por el particular René Urban, que es un vecino que colinda con los
terrenos de nosotros y que en todas las acusaciones que supuestamente le
ocurren –estando él totalmente resguardado, sitiado por Carabineros-
este señor, sin ningún tipo de investigación ni antecedentes, atribuye
cualquier responsabilidad a la comunidad y directamente a esta persona.
Ahora, como Jorge ha demostrado su
inocencia en reiteradas ocasiones, a través de absoluciones que ha
tenido en los tribunales, ahora no quedó más que asesinarlo y ahí hay un
claro ejemplo de que lo intentaron asesinar, porque él se iba
trasladando de la comunidad de Temucuicui a otro sector que la comunidad
ha recuperado, donde también tiene a su familia. El iba pasando por un
camino público cuando intentaron matarlo, le tiraron la camioneta encima
y quedó bastante mal. Por ello presentamos una querella en contra de
este señor por homicidio frustrado, porque no puede ser posible que una
persona asi ande libre.
- ¿Cuáles son los motivos que los hacen estar día a día luchando, en el
caso tuyo entregando tu vida, con todos los problemas que esto les
causa?
Bueno, esto parte de muy atrás. Yo soy un dirigente bastante joven que
por motivo de la ausencia de otros dirigentes que fueron condenados la
gente tomó la decisión de elegirme a mí como su representante. Pero esto
viene de mucho atrás. Nosotros mantuvimos un largo período de
recuperación del predio Alaska, de 2.000 hectáreas que pertenecía a la
empresa Forestal Mininco. Eso para la gente de la comunidad no era
posible, aceptable que 120 familias puedan estar viviendo en un predio
reducido de 100 hectáreas, tendiendo al frente ese fundo y sabiendo que
esas tierras ancestralmente nos pertenecían, que es adonde estaba la
riqueza, donde veíamos nosotros cómo salían los camiones cargados de
todo ese dineral que se produce a través de la explotación forestal.
Entonces la gente tomó la decisión de presionar al gobierno para que
sean devueltas esas tierras, razón por la cual el gobierno entendió
nuestra demanda en su momento y le encontró la razón a la comunidad y
fue traspasado el año 2003 ese predio.
Todo lo que generó el proceso de
movilización que llevamos adelante fue lo que estigmatizó a la
comunidad. Ahi tuvieron harta responsabilidad los medios de comunicación
que dejaron muy estigmatizados a la comunidad, catalogándonos a nosotros
como personas violentas, dirigentes violentos, jóvenes violentos, y
nosotros al momento de ampliarnos territorialmente quedamos también
colindando con otra empresas forestal, con otro particular, que como
ellos veían que nosotros éramos una amenaza empezaron a pedir resguardos
policiales, que a solicitud del Ministerio Público los tribunales no
tuvieron ningún problema en concedérselos. Esa es la razón por la cual
hoy día todos los predios que colindan con Temucuicui se encuentran con
protección policial y hace que nosotros seamos una comunidad sitiada por
las diferentes policías.
- Para ustedes la reivindicación territorial continúa...
Nosotros sabemos y entendemos que el derecho a esta tierra no es el
único derecho que como mapuche nos pertenece. Nosotros hemos entendido y
sabemos que eso es así, que hay muchos derechos que a nosotros nos tiene
negados como mapuches, como comunidad, y por los cuales estamos siempre
planteando nuestra idea, nuestro pensamiento. Para nosotros el predio
Alaska es una parte del total territorial de la comunidad de Temucuicui,
los predios que tienen los otros particulares también pertenecen a
Temucuicui, son tierras que la comunidad ha venido demandando porque
ancestralmente nos pertenecían, incluido el predio del señor René Urban.
Este predio está colindando a nosotros y está rodeado por comunidades
mapuche. El sabe que ese predio no es de él y sabe también que ya con
todo lo que ellos han ganado del predio ya deberían dejarlo, tomar su
propia decisión y retirarse. Él sabe que las comunidades lo están
demandando y no solamente nosotros, también las otras comunidades que
están a su alrededor y se encuentran organizadas.
- ¿Qué implica para ustedes recuperar el territorio?
La tierra, el territorio, para nosotros no tiene un valor comercial,
sino cultural, espiritual. El predio que la comunidad recuperó quedó
netamente forestal, las condiciones de suelo ahora son netamente
forestales, y lo único que ahí se puede hacer es la forestación, eso nos
dicen los organismos del Estado. Pero nosotros hemos entendido que hay
otras alternativas para poder desarrollar actividades en el predio, no
es necesariamente seguir plantando pinos y eucaliptos, que seguramente
para ellos tiene un valor comercial, pero para nosotros eso no tiene
valor. Entonces ellos dicen ‘Temucucui tiene el predio abandonado’, pero
si nosotros nos podemos dar cuenta tenemos el predio cada vez más
recuperado, el predio se va recuperando paulatinamente, la vegetación,
la diversidad de las especies que allí existen se van todas regenerando,
están volviendo todas las vertientes y de esa manera nosotros estamos
recuperando el predio. A lo mejor eso para las autoridades no tiene un
valor económico, pero para nosotros los mapuches, para la comunidad, eso
es la riqueza que tenemos.
Lamentablemente la comunidad de Temucuicui
con el tiempo que se mantuvo la empresa forestal quedó sin machi, porque
no tenía donde abastecerse de esas hierbas, de lo que ella necesita, del
espacio que ella necesita para desarrollar su actividad. Entonces ahora
nosotros ya estamos volviendo con eso y en un corto plazo yo me imagino
que así como va evolucionando el tiempo ya tendremos una machi. Eso es
para nosotros reconstituirnos. Nos estamos reconstituyendo
territorialmente, culturalmente y espiritualmente, eso tiene un valor a
lo mejor no económico ni comercial, pero para los mapuches tiene un
valor muy importante porque ahí está la vida de nosotros, la vida de los
niños, la vida de todos.
- ¿En las otras comunidades cercanas hay dirigentes en la misma
situación tuya?
Bueno, yo me estoy refiriendo al tema particular de Temucuicui pero no
es el único caso de clandestinidad. En todas las comunidades que se han
movilizado en su momento y en cualquier período, que han decidido
reivindicar nuestros legítimos derechos, se han encontrado con esta
respuesta del gobierno que es la persecución. Y ante ello no queda otra
alternativa –para nosotros los dirigentes- de poder continuar apoyando a
la comunidad que mantenernos de esta manera. Y es una manera que no es
la mejor como persona o como ser humano que uno pasa, porque el tema de
la clandestinidad es un sufrimiento que cualquier persona no está
dispuesto a soportar. Nosotros tenemos que estar siempre moviéndonos,
por ejemplo, y en las noches el frío es muy fuerte y en esa situación
tenemos que mantenernos.
- Y si se enferman no pueden salir…
Ese es un tema complicado, que también de alguna manera nosotros lo
hemos sabido resolver a través de los remedios que nosotros como
mapuches tenemos. La gente tiene harto conocimiento de eso en muchas
zonas del territorio.
- ¿Cómo te imaginas tu futuro, el de tu familia, el de tu comunidad?
Nosotros esperamos que el gobierno en algún momento entienda nuestra
demanda y pueda tener la voluntad política de solucionar los problemas
que nos están afectando, y que son múltiples. Primero, nosotros estamos
exigiendo de manera inmediata la retirada de la presencia de Carabineros
alrededor de la comunidad, porque queremos ser personas libres, que
podamos transitar libremente por nuestro territorio y no tengamos que
estar siendo controlados cotidianamente. No queremos que la gente sea
filmada todos los días por las cámaras de vigilancia que se encuentran
escondidas en diferentes pasos o cruces de caminos. Eso nosotros
esperamos como comunidad que se resuelva.
En el caso particular de los que
estamos clandestinos, es incierto, porque no sabemos en qué momento nos
van a detener, porque la Policía de Inteligencia tiene tanto control,
tiene tanto nivel de sometimiento a la gente que en algún momento hasta
ellos mismos se pueden convertir en nuestra contra, porque el poder o
los recursos que ellos manejan para poder comprar a una persona son
inmensos. Porque esa es la palabra correcta cuando le están pagando a
alguien para que pueda delatar a un dirigente o donde éste se encuentra.
Entonces lamentablemente nosotros estamos expuestos a que nos detengan
en cualquier momento y que estemos en la cárcel. Pero yo soy un
dirigente joven y me he dado cuenta de todo lo que está pasando en la
comunidad y no es correcto, no es lo normal. Lamentablemente la gente de
mi comunidad, los niños, todos, se están acostumbrando –por ejemplo- a
vivir con Carabineros al lado, y eso yo no puedo aceptar de que sea
correcto, eso no puede ser. Eso me ha dado a mi más fuerza para seguir
hablando en nombre de la comunidad, a favor de mi gente y denunciando en
reiteradas ocasiones los atropellos.
- No hace mucho hubieron acusaciones de robos de animales contra la
comunidad...
Ahora cualquier particular denuncia una pérdida de animales, ¿y donde
tiene que estar? en la comunidad de Temucuicui y no hay ninguna otra
mejor cosa, porque ingresan plagados de Carabineros, de particulares. Y
ahora no solamente se ha visto a Carabineros ingresar de uniforme, sino
que también los mismos camiones de los particulares van repletos de
policías de civil. Yo no se si serán policías o serán estos particulares
organizados que existen en la zona, que también es una realidad que el
gobierno tiene que poner atención y tiene que investigar, porque
nosotros no aceptamos que Carabineros y este tipo de gente estén
ingresando a la comunidad con denuncias falsas. Hace poco hubo una
denuncia y ellos ingresaron al fundo, recogieron todos los animales que
encontraron por el camino y los amontonaron en algún lugar. Animales que
eran de nuestras familias, de gente de la comunidad. Después de eso los
particulares que supuestamente denunciaron la pérdida de animales, van a
investigar, a hacer el reconocimiento de esos animales, y ninguno
resulta ser de su propiedad, lo que demuestra, una vez más, la inocencia
de la acusación de estos delitos que supuestamente se cometen y donde
nosotros somos los responsables.
Todo eso pasa y la prensa eso no lo informa, sólo informa que ‘se
robaron unos animales de tal particular y posiblemente los cuatreros
–como les llaman ellos- son de la comunidad de Temucuicui’.
- ¿Piensas que solo buscan tergiversar vuestra lucha?
La reivindicación que nosotros tenemos, los diferentes derechos que
nosotros reclamamos a este Estado, no tiene ninguna relación a los
delitos que se denuncian en contra de la comunidad. Esa es una práctica
que han realizado Carabineros y los particulares, y ante eso nosotros,
la comunidad, ha tomado acciones legales en contra de Carabineros. Yo me
pregunto ¿por qué se prestan para ese tipo de cosas?, eso para nosotros
es inexplicable, que Carabineros actúe en complicidad con los
particulares cometiendo un delito, porque eso si que es abigeato.
Carabineros ingresa, retira nuestros animales cortando los cercos,
sacándolos, maltratándolos y muchas vacas ya en esta época están todas
preñadas, y bueno, la mayoría han tenido pérdidas, que a la vez
significa pérdidas para la gente porque el único sustento que tenemos es
la ganadería.
Hace poco retiraron aproximadamente
15 animales y volvieron 8 a la comunidad, faltando el resto. Otros
vecinos por donde sacaron los animales informaron a la comunidad que los
habían sacado los Carabineros de un Retén denominado Quilquen, que se
encuentra en la cercanía de la comuna de Traiguén. A esa distancia
retiraron los animales, de Ercilla a Traiguén, estamos hablando de 90
kilómetros más o menos. La gente de la comunidad fue al Retén donde se
encontraban los animales, ahí estaban, a punto de ser comercializados, y
es por todo eso que a nosotros como comunidad no nos cabe ninguna duda
de que los particulares, en complicidad con Carabineros, fueron los que
vendieron los animales y los que tienen que responder. ¿A que está
apostando el gobierno -a través de Carabineros- con esto? Aquí hay
claramente un ánimo de hostigar, de amedrentar y de cualquier manera.
- Tú eres una persona joven. ¿De tus padres recibiste una educación,
valores que te invitaran a luchar por tus derechos?
Yo desde que tengo uso de razón siempre he estado sabiendo de los
problemas de la comunidad. En su tiempo mi padre, Juan Segundo
Huenchullan, el fue también dirigente y él también estuvo en la misma
condición en la cual estoy ahora, y eso demuestra que la gente
conciente, la gente que se da cuenta de la realidad en que vivimos, que
se da cuenta de los derechos que nos pertenecen como mapuche, como
pueblo, y que luchamos, tenemos este destino. Pero si no lo hacemos
nosotros, si no damos a conocer esto nosotros, a lo mejor nuestra gente
estaría aún peor, porque el temor que se genera con todo este tipo de
cosas es grande y por eso también mucha gente se aleja. Ese conocimiento
nos entregaron los mayores. El abuelo de mi papá le dijo a él y él nos
dijo a nosotros, que el predio de Temucuicui no es en lo que vivimos
ahora, iba mucho más allá y todos ellos tienen en su mente clarito de
adonde llebaga la comunidad. Pero lamentablemente a través de documentos
que ahora son legales, pero que fueron fraudulentamente hechos, no está
a nuestro nombre sino a nombre de particulares, de empresas forestales,
pero en la conciencia de la gente y en el conocimiento que ellos tienen,
el territorio de la comunidad deslinda con otras comunidades y no con
particulares. Ese conocimiento se ha ido traspasando y nosotros
tendremos que también saberlo traspasar a nuestros hijos, porque
ancestralmente nos pertenece y es un territorio que en algún momento
tenemos que recuperar.
- Finalmente, tanto en la grandes ciudades como en el Puelmapu viven
muchos mapuches, ¿qué les dirías tú a ellos?
En primer lugar, saludarlos desde el territorio mapuche y a la gente que
está apoyando y ha entendido la legítima demanda de las comunidades del
sur les quisiera decir que se mantengan firmes, y que vayan entendiendo
y comprometiéndose cada vez más con esta causa que llevamos las
comunidades. No me cabe duda de que ellos lo han hecho y lo harán, y eso
es valorable, y también me gustaría que ellos pudieran entender e
interiorizarse más de lo que está pasando en las comunidades que están
en esta situación, porque hay hartas cosas que hacer. Nosotros estamos
acá pasando por estas situaciones, pero estamos concientes de las
razones porque estamos en esto y que es una lucha que tenemos que
llevar, que es una lucha dura pero que cuando hay más apoyo ellos pueden
incidir en ella y las comunidades los necesitan. Eso le pediría a ellos,
más compromiso con la gente de las comunidades y harta fuerza, eso es lo
que se necesita.
Yo he tratado de relatar lo que nos pasa a nosotros como comunidad
y a mí en particular, que estamos en una situación incierta por estos
momentos. Lamentablemente la comunidad está demasiado dolida, hemos
pasado por diferentes atropellos que hemos denunciado, que hemos hecho
públicos, pero que no han tenido resultados favorables de parte de las
autoridades. Nos han dado la espalda en todo momento, se han querellado
en nuestra contra y es un sufrimiento grande. La clandestinidad es una
consecuencia de la lucha, pero hay que asumirla, y bueno, en nuestro
caminar con otros peñis que están en la misma situación, decimos que en
algún momento estaremos mejor que ahora, que la gente tendrá más
tranquilidad, que podrá vivir y desarrollarse como comunidad y ser
libres, eso es lo que esperamos todos / AZ
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