|
|
-
|
|
PRINCIPAL
INQUISIDOR DE MAPUCHES |
|
La caída del juez Colabelli |
|
La justicia en Puelmapu tarda pero a veces
llega. El pasado 17 de diciembre, dirigentes mapuches del Chubut
fueron informados en el Tribunal Superior de Justicia sobre la
suspensión preventiva en sus funciones del juez de Instrucción de
Esquel, José Oscar Colabelli, vinculado a intereses mineros y quien
había ordenado el brutal desalojo de una familia mapuche del paraje
Vuelta del Río. |
|
Por
Hernán SCANDIZZO / Azkintuwe Nº6 |
|
|
|
- Foto de Sebastián
Hacher. |
|
|
El juez Colabelli dictó
el desalojo cautelar de la familia Curiñanco
Nahuelquir de tierras en poder de la transnacional
textil Benetton. |
|
Don Mauricio Fermín, un
mapuche de pura cepa nunca imaginó que iba a causar
tanto revuelo al lograr el histórico enjuiciamiento
del juez. |
|
EL PASADO 17 DE DICIEMBRE, el
Tribunal Superior de Justicia del Chubut ordenó la suspensión por seis
meses del Juez de Instrucción de Esquel, José Oscar Colabelli, y la
conformación de un jury de enjuiciamiento por “presunto desconocimiento
del derecho” en su figura. El Tribunal, conformado por el Dr. José Luis
Pasutti y los Dres. Miguel Angel Castillo, José María Ferreyra de Las
Casas y los diputados provinciales Dres. José Antonio Karamarco y Carlos
Relly, señaló que “a partir de la formación de causa, la Ley del
Tribunal de Enjuiciamiento otorga un plazo de seis meses para tomar una
decisión respecto del juez, lo que significa que antes del 17 de junio
del próximo año tiene que haber una resolución en ese sentido… hemos
fijado además como fecha de la próxima reunión el día 11 de febrero del
año entrante. Fijamos esta fecha en particular para que hayan
transcurrido los 30 días que tienen las partes para aportar la prueba y
ahí vamos a fijar la fecha de la audiencia pública (juicio oral y
público) que se va a llevar a cabo en atención a los hechos
denunciados".
Demás esta decir que nunca, en la historia chubutense, los atropellos
contra los mapuche habían motivado un jury (juicio) de enjuiciamiento a
un magistrado. En marzo de 2003, Colabelli ordenó un brutal desalojo
policial de la familia mapuche Fermín – de la comunidad Vuelta del Río –
sin tomar en cuenta un dictamen de la Fiscalía que desestimaba la
existencia del delito de usurpación de tierras. Poco antes, a principios
de octubre de 2002, el mismo juez había dictado el desalojo cautelar de
la familia Curiñanco Nahuelquir de tierras en poder de la transnacional
textil Benetton. Por esta razón la noticia fue recibida con manifiesta
alegría por las comunidades.
“La noticia nos alegra, alimenta nuestra esperanza de que Colabelli
finalmente sea separado de su cargo, de ese lugar de privilegio desde
donde decidía qué era justo y que injusto”, destacó la Organización de
Comunidades Mapuche Tehuelche 11 de Octubre a través de un comunicado.
“Ayer no se pronunciaron las instituciones winkas, sino que fue la lucha
de nuestros hermanos y hermanas mapuche y no mapuche la que se pronunció
en Rawson. Es decir, fue nuestra lucha. Y estamos seguros de que
mientras caminemos y construyamos juntos seremos nosotros los que nos
pronunciemos, a pesar de los obstáculos que siempre llegarán desde lo
más rancio de la sociedad winka”, señaló la 11 de Octubre. "Este es un
hecho inédito e histórico", señaló por su parte a la prensa el doctor
Gustavo Macayo, abogado de la familia Fermín del paraje Vuelta del Río,
al conocer la determinación del tribunal.
*
LA RESISTENCIA DE LA comunidad Vuelta del Río y de otras comunidades y
organizaciones impidieron la consumación del atropello y lograron que
toda la región se pronunciara al respecto. Incluso la Iglesia Católica,
que se ha mantenido al margen en otros conflictos, advirtió a través de
un documento de la Comisión Diocesana del Obispado de Comodoro Rivadavia
que la situación sufrida por la familia Fermín era “uno de los penosos
ejemplos de violación del marco legal existente”. Esas declaraciones
sorprendieron no sólo por la abierta posición tomada por la institución
religiosa sino también porque Colabelli es un destacado miembro de la
grey, y en el Colegio Salesiano de Esquel coordina grupos de catequesis.
Durante nueve meses se realizaron en la región diferentes acciones en
torno al conflicto, desde la elección de Vuelta del Río como sede del I
Parlamento Mapuche en Chubut hasta la ocupación simultánea, en julio, de
los Tribunales de Esquel y la Casa de la Provincia en Buenos Aires – que
también comprendía los reclamos de otras comunidades –. Sin duda, la
primera ocupación de los Tribunales de Esquel el 20 de marzo indicó cuan
devaluada estaba la imagen del juez Colabelli y el sistema judicial
argentino. Ese día miembros de la comunidad Vuelta del Río acompañados
por organizaciones y comunidades mapuche y pobladores de la región
ocuparon la sede judicial durante 18 horas. El grupo de ‘ocupantes’
llegó al lugar acompañado por alrededor de 7 mil personas que marchaban
por el No a la Mina y esa tarde – entre cánticos e insultos - sitiaron
el edificio durante un cuarto de hora.
Durante más de una década la Organización de Comunidades Mapuche
Tehuelche “11 de Octubre” cuestionó el rol desarrollado por los
funcionarios del Poder Judicial en numerosos conflictos: Futa Huau,
Huisca Antieco, Mariano Epulef, Prane. A la persistencia en las
denuncias y en el trabajo de fortalecimiento de la identidad mapuche en
ese rincón del Wallmapu, se sumó el camino abierto por la lucha contra
las corporaciones mineras, eso permitió el clima de cuestionamiento al
Poder Judicial que existe hoy en Esquel y sus alrededores. Clima que en
los últimos meses se tradujo en movilizaciones en las que confluyeron
diferentes sectores de la sociedad argentina y comunidades y
organizaciones mapuche.
*
A PRINCIPIOS DE OCTUBRE de 2002 el juez Colabelli dictó el desalojo
cautelar de la familia Curiñanco Nahuelquir de tierras en poder de la
transnacional textil Benetton. En aquella oportunidad la Policía del
Chubut desarmó la vivienda, secuestró animales y herramientas y expulsó
a quienes se habían instalado en el lote Santa Rosa. Las 535 hectáreas -
poco más, poco menos - fueron cautelarmente restituidas a la Compañía de
Tierras del Sud Americano, representante de Benetton en la Argentina y
que posee aproximadamente 900 mil hectáreas.
Cuatro meses después se produjo el fallido desalojo cautelar de la
familia Fermín. En este caso el lote en conflicto –el número 134– no
sería restituido a una corporación italiana sino al terrateniente local
Vicente El Khazen. Pero en esos días en que la oposición a la minería
lograba sus picos más altos de movilización trascendió que geólogos de
la Universidad Nacional de la Patagonia ‘San Juan Bosco’ habían
realizado estudios en la zona y afirmaban que las tierras reclamadas por
El Khazen eran ricas en metales, piedras preciosas y semipreciosas.
Un trascendido dio pie a otro trascendido y en la ciudad de Esquel, con
menos de 30 mil habitantes, comenzó a reseñarse la biografía del Juez de
Instrucción y su familia. Así se supo que el doctor José Colabelli era
casado con la docente Gladys Carla Rossi, señora que pertenece a una
familia tradicional de la zona. Su padre fue vicecónsul italiano en
Esquel y ella heredó esa función, como si se tratase de una dinastía. Su
cargo es honorario pero el uso discrecional de los fondos recibidos del
Estado italiano – becas, etc. – ha causado malestar dentro de la
colectividad en la región. Ella depende del Consulado General Italiano
de Bahía Blanca, que coordina las representaciones itálicas en la
Patagonia. Una de las debilidades de la señora Rossi parece ser la
minería, desde 1999 es titular de la mina de cuarzo – en carácter de
manifestación – Carla I, ubicada en el paraje Piedra Parada,
Departamento Cushamen (expediente Nº 13.399 de la Dirección General de
Minas y Geología de la provincia de Chubut), a no más de 100 km del lote
en conflicto.
El militante ecologista Javier Rodríguez Pardo, integrante del
Movimiento Antinuclear del Chubut (MACH), fue quien primero difundió la
información sobre los intereses mineros de la esposa del Juez de
Instrucción. En una nota escrita pocos días después del desalojo –y
publicada en diversos medios de la región– Pardo afirmó: “No podemos
evitar la superposición de estos hechos .Un juez que tiene inclinación
por la minería, que el domingo 23 de marzo en el plebiscito en torno a
la mina de oro Cordón Esquel votó a favor del emprendimiento, en
oposición al 80 % de un pueblo que no quiere la minería; que intenta
expulsar a la Comunidad Mapuche de Vuelta del Río escondiendo otros
motivos de El Khazen y tal vez propios, no puede menos que permitirme la
sospecha de quien es juez y parte”.
A pesar de las sospechas de Rodríguez Pardo y de miles de personas el
juez Colabelli no se sintió inhabilitado para intervenir en las causas
Fermín/El Khazen, que estaría salpicada por intereses mineros, y
Curiñanco Nahuelquir/CTSA, en la que está involucrada una corporación
italiana. Tampoco sus colegas dieron mayor importancia a los intereses
personales del magistrado... Algunos vecinos hablaban de la corporación
judicial. Sin embargo, pareciera que por fin le ha llegado también su
hora de enfrentar a la “justicia”. Hoy, a la posible destitución de
Colabelli, se suman el compromiso del nuevo gobierno provincial de
atender las demandas mapuche y el viaje a Esquel de representantes del
holding Benetton para intentar un acuerdo con la familia Curiñanco
Nahuelquir. Tres hechos que más allá de sus derivaciones muestran que el
Pueblo Mapuche ha dejado de ser invisible para los sectores dominantes
del poder local.
*
LEJOS ESTABA DE IMAGINAR don Mauricio Fermín, un mapuche de pura cepa
que a los 80 años iba a causar tanto revuelo al lograr el histórico
enjuiciamiento del juez José Carlos Colabelli. El con su esposa, hijos y
nietos vive en el lote 134 de lo que se denomina la comunidad mapuche de
Vuelta del Río, cerca de Cushamen, en plena zona cordillerana. Allí, en
una casa de adobe pero bien cuidada pasa los días entre montaña y ríos.
Muy cerca de la casa hizo corrales para criar animales domésticos. Y
junto a su familia siembra el campo a pala y rastrillo, de eso se
alimentan.
Entre el 15 y el 16 de marzo de 2003, don Fermín y su familia fueron
visitados por dos decenas de policías. Pero no fue una visita cordial:
iban con una orden de desalojo por un juicio iniciado por un comerciante
de la zona cordillerana llamado José El Khazen.. La familia resistió la
violencia policial. Y contó con el apoyo de vecinos amigos. El día 15 la
policía regresó a Cushamen a contar su fracaso. Pero el juez José
Colabelli insistió. Nueva orden de desalojo y otra vez los agentes
golpeando las paredes de barro de la casa de don Mauricio. Nueva
resistencia y esta vez los policías no quisieron utilizar la fuerza.
Volvieron cargando un nuevo fracaso.
En la zona de Vuelta del Río viven 25 familias, en total 120 personas.
Son descendientes de mapuche y habitan esas tierras desde 1899. El
doctor Gustavo Macayo dice que ya tienen la posesión y que cuando el
comerciante compraba nadie le avisaba sobre la existencia de los
mapuche. Pero la lucha de los Fermín y de todo Vuelta del Río tuvo sus
frutos. Como se sabe el Superior Tribunal de Justicia decidió suspender
al juez de instrucción de Esquel José Colabelli.. El magistrado fue
suspendido por haber elevado a la instancia de juicio la causa penal
"Vuelta del Río", pese a que la Fiscalía había pedido el sobreseimiento
de los imputados del presunto delito de "Usurpación de Tierras". La
Fiscalía actuante sostenía que no había delito, pese a lo cual el juez
siguió adelante. Hoy, debe atenerse a las consecuencias /
Azkintuwe
< VOLVER
|
|