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LAS PETROLERAS EN NEUQUEN |
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Consolidado el recolonialismo petrolero
latinoamericano, el papel cómplice de los gobernadores provinciales
de la Argentina sugiere una fórmula original de "República Bananera"
con tintes de lo que algunos califican: "Virrepsoleinato". En las
provincias petroleras de la patagonia gobiernos semi-feudales usan
la Policía provincial como cuerpos de seguridad al servicio de los
intereses de las empresas. |
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Por
Marc GAVALDÁ - Azkintuwe Nº15 |
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- Plantas de Repsol
en desierto neuquino. Foto de Archivo. |
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En la provincia, los
derechos humanos son vulnerados. Durante el
conflicto de Loma de la Lata, un periodista local
fue amenazado, pistola en boca. |
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La primera escala del
viaje a la comunidad en conflicto es lo que Martín
Maliqueo y su esposa Relmu Ñanku llaman ruka o
Centro Cultural de Lonko Puran. |
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UNO ACCEDE A LA CAPITAL de Neuquén y
piensa que está en Texas. Por los ríos represados, serpentean líneas de
alta tensión. Por la carretera, tras el alambrado de púas, aparecen
nombres metalizados como Repsol, Pioneer, Total, Halliburton. Y esos
columpios rojinegros que bombean constantemente el petróleo a la
superficie. La ciudad que aparenta un Dallas patagónico, rodeada de
casinos y almacenes de maquinaria petrolera, vive desde hace años del
frenesí de las regalías. Por eso la provincia se acomodó a vivir
subordinada al riego económico de la mamadera petrolera, "ya encontrarán
otro pocito" es una frase que se escucha en las calles. De los 2.300
millones de pesos de presupuesto provincial, 1.100 millones provienen de
las regalías eléctricas y petroleras, 500 millones son participación del
gobierno federal y el resto se reparte entre impuestos ciudadanos, la
industria turística y otros impuestos aplicados sobre los ingresos de
empresas petroleras.
La Ley de Hidrocarburos en Argentina es tremendamente beneficiosa para
las transnacionales. Comparando con Bolivia, en conflicto social
permanente desde la "Guerra del Gas" de 2003, por un reclamo popular de
elevar las regalías del 18% al 50%, sorprende conocer que en la
Argentina privatizada, desprendida de YPF -que alimentaba la mitad del
Tesoro General de la Nación- las regalías no superan el 12%. Según
fuentes reservadas de la Secretaría de Energía de Neuquén, "en realidad
es menos de un 11% , porque las empresas se aventajaron de descuentos
como el reconocimiento del flete, el tratamiento y acondicionamiento del
producto y otros". Además hay condiciones expresas para el contrabando.
Durante el gobierno de Felipe Sapag (1995-1999) se instalaron
controladores volumétricos en los gasoductos terminales y oleoductos,
pero cuando llega Sobisch ordena ignorarlos. ¿Qué motivos tenía el
gobernador para no reconocer los aparatos una vez que la inversión
pública ya estaba realizada?
Según las empresas, no es necesario un control estatal de la producción,
porque durante el proceso existe un "auto-control natural" de los
volúmenes. Eso es: una petrolera "A" produce 1.000 barriles de petróleo
en la planta de producción, una transportadora "B" recibe los 1.000
barriles y los manda a la empresa portuaria "C", que recibe 1.000
barriles. Todo auto-controlado por las propias reglas de juego del
mercado. Pero ¿qué sucede cuando Repsol es a la vez la empresa
productora, y socia de las empresas transportadora y portuaria? No hay
un mecanismo natural de control, porque ha habido una concentración
vertical. Repsol tiene un oligopolio energético en Argentina y como las
regalías se cobran en base a una declaración jurada, existen condiciones
óptimas para el contrabando. A parte, existen otros mecanismos más
sofisticados para estafar al Estado en la fase de comercialización, como
falsear la calidad del petróleo, el índice WTI (un indicador del precio
basado en un promedio del petróleo de Texas), los descuentos, etc.
*
EL GOBERNADOR JORGE SOBISCH, en el poder provincial desde 1999, se
enorgullece de tener con Repsol una "Alianza Estratégica". No en vano
Repsol se ha asociado con Sobisch en un negocio inmobiliario faraónico
para construir un rascacielos en la ciudad, donde Repsol tendría seis
plantas para oficinas, salones de fiestas y hasta un museo petrolero. En
este contexto de clientelismo político declarado, no causó sorpresa
cuando en 2001, Sobisch prolonga la concesión de Loma de la Lata por 10
años, 17 años antes de que termine el contrato. Esta prórroga motivó el
rechazo frontal de los mapuches de las comunidades Paynemil y Kaxipayiñ,
que cortaron la ruta de acceso a Loma de la Lata declarando no abandonar
el bloqueo "hasta que el gobierno provincial y Repsol vuelvan atrás esta
maldita prórroga que garantiza hasta el 2.027 esta amenaza de muerte".
Según los propios empleados de la Secretaría de Energía de la Provincia
de Neuquén "esta fue una situación totalmente irregular. No se puede dar
una prórroga de concesión cuando faltan 17 años para que finalice,
además, sin saber las verdaderas reservas que contiene el lote y sin
realización del estudio económico previo. Pero fueron negociaciones a
puerta cerrada, todo mentira".
En la provincia, los derechos humanos son vulnerados con frecuencia.
Durante el conflicto de Loma de la Lata, un periodista que cubría la
noticia para el canal nacional Todo Noticias, fue apalizado y amenazado,
pistola en boca, por los efectivos del cuerpo provincial de Policía. Los
mismos sobre los cuales pesa la sospechosa desaparición de un joven al
interior de una discoteca, que la policía vigilaba como trabajo extra.
En la Ruka de la Coordinadora Mapuche de Neuquén (COM), me mostraron un
vídeo inédito del conflicto de Loma de La Lata. Un grupo de mapuches
impiden el paso de la policía provincial, que no duda en apalear a
personas de edad avanzada o mujeres con sus niños en brazos. "Porque
Sobisch es como el abogado, o más bien el pichón de Repsol. Antes que
toquen a Repsol prefiere que lo toquen a él" - me aclara un joven
mapuche.
En febrero de 2005, la titular de la Defensoría del Niño fue amenazada
de muerte. Este organismo defiende la vigencia de la Ley 2032, un código
de la niñez que protege a los niños de ser detenidos en comisarías o
cárceles, sino en centros de menores. Esta ley quiere ser anulada por el
gobierno de Sobisch. Trabajadores de la fábrica recuperada de cerámicas
Zanón, también fueron amenazados. A principios de marzo de 2005, fue
secuestrada y acuchillada la esposa de uno de los dirigentes sindicales,
coincidiendo con la proximidad del juicio con los acreedores de las
deudas de la fábrica, entre los que se encuentra el gobierno provincial
y el Banco Mundial.
*
CUANDO LA IMPUNIDAD AFECTA a derechos civiles tan elementales como la
vida, no sorprende que las compañías petroleras, que mantienen la mitad
del presupuesto público, disfruten de una impunidad ambiental en sus
operaciones. Desde 1982, YPF explotaba el yacimiento Loma de La Lata, un
bloque de 33.000 hectáreas con más de 100 pozos, siendo el primer
productor de gas de la Argentina. En el interior de esta tupida maraña
de rutas camioneras, planchadas con pozos, caños (oleoductos,
gasoductos, poliductos), piscinas de crudo, depósitos y otra
infraestructura petrolera, habitan desde mucho antes las comunidades
mapuches de Kaxipayiñ y Paynemil, que ocupan 440 hectáreas aisladas al
interior del lote petrolero.
Carlos Falaschi, abogado de las comunidades en los primeros tiempos del
conflicto, resume el proceso de invasión de YPF en las comunidades: "La
comunidad Paynemil, si bien tenía ya personería jurídica, fue ignorada
por la empresa Repsol YPF, con sede en Plaza Huincul, a más de 50
kilómetros. La construcción de los pozos y accesos fue realizada sin
consulta y pagaban sólo 900 pesos por servidumbre. Las comunidades se
organizaron, con apoyo de un equipo de la Universidad del Comahue,
haciendo un relevamiento de los daños ambientales, que incrementó las
servidumbres a 15.000 pesos mensuales". En 1995, una familia de la
comunidad Paynemil, perfora un pozo de agua para consumo y se encuentra
con que había gasolina en lugar de agua. La piscina de residuos de
producción de un pozo petrolero cercano a la casa, había contaminado la
napa freática.
Nahuel, joven kona de la Coordinadora de Organizaciones Mapuches (COM)
de Neuquén, describe en detalle la contaminación de Loma de La Lata: "La
gente allá no toma agua, porque abre la canilla y sale algo que parece
agua pero en realidad es otra cosa, agua no es porque tirás un fósforo y
se prende" . La "inflamabilidad" del agua de Paynemil es algo que
registró el director Fernando "Pino" Solanas en sus última película "La
memoria del saqueo" , donde Verónica Huilipan, werken (vocera) de la COM
denuncia "la presencia de 17 a 30 metales pesados en la sangre y tejidos
de los pobladores de Kaxipayiñ y Paynemil" . Otro registro contundente
es el documental local Curru Co (Agua Negra), que recoge testimonios de
los Lonkos (cabezas) mapuches que perecieron en los últimos años por
afecciones en la salud relacionadas a la acumulación de metales pesados
en sus tejidos. Elba Paynemil, desaparecida recientemente confirmaba:
"Así como las chivas mueren envenenadas, nosotros también somos
afectados" . Algunos síntomas del envenenamiento son fuertes dolores de
huesos, dificultad de movimiento, dolor de cabeza, pérdida de memoria y
mala cicatrización. En diciembre de 1996, los análisis de la
Subsecretaría de Salud revelaban altas concentraciones de mercurio y
plomo, entre otros, en el agua subterránea, la cual "no se puede hervir
porque se concentra la toxicidad, ni poner lavandina porque puede crear
nuevos complejos químicos" .
Unos meses antes, mayo de 1996, las comunidades mapuches, junto con la
Universidad del Comahue, elevaron una denuncia por contaminación a seis
organismos oficiales: Provincia, Nación, Secretaría de Energía, Poder
Ejecutivo, con copias al Congreso y a la Defensoría del Pueblo. El
litigio llegó a las tres instancias judiciales, siempre favorables a la
comunidad, obligando al Estado el suministro de agua. Sin embargo, la
contaminación perduraba, así que, agotadas las instancias nacionales, se
eleva la queja a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El caso Nº 12.010 ante la CIDH obligó al gobierno de Neuquén a
suministrar agua potable a los pobladores de Kaxipayiñ y Paynemil. Luego
Repsol construyó una planta potabilizadora que sólo hace un tratamiento
biológico del agua, pero no elimina la contaminación química. Se le echa
cloro al agua, sin embargo los hidrocarburos permanecen en ella. Pero a
"la gente se le dio más agua que sed" - comenta Roberto Ñancucheo,
werken de la Coordinadora de Organizaciones Mapuches de Neuquén. Los
comunarios se preocuparon más por la presión y el caudal del suministro
que por la contaminación.
En la actualidad, el conflicto ha tomado un respiro. Las aguas siguen
contaminadas y la salud de los mapuches sigue en un lento proceso de
deterioro. "Alguna gente de la ciudad se fía que en Kaxipayiñ y Paynemil
van en 4x4, tienen casa nueva... pero... ¿hay que fijarse en las 4x4 o
en su desarrollo? Porque los mapuches no pueden vivir sin la naturaleza.
Las comunidades no tienen agua y se ha condenado a la vida humana a
desaparecer" - puntualiza Nahuel, refiriéndose al caso de anencefalia
del feto de una mujer embarazada de la comunidad de Kaxipayiñ, que tuvo
que abortar en 2004. Mientras tanto, la demanda civil de 404 millones de
dólares para la reparación ambiental de las comunidades sigue un lento
camino judicial en los despachos provinciales. Repsol recurrió para que
la jurisdicción sea federal, pero la alegación fue desestimada. El
conflicto de las comunidades mapuches ha sido aletargado con el cobro de
servidumbres y la esperanza de una resolución judicial.
Mientras tanto, las napas freáticas de Kaxipayiñ y Paynemil siguen
contaminándose de condensados de gasolina, producto de la
"sobreexplotación de un campo gasífero de condensación restringida, muy
sensible a los cambios de presión y temperatura" - anota un empleado de
la Secretaría de Energía de Neuquén, y añade: "Por la búsqueda de
beneficios a corto plazo, Repsol está derrochando un recurso como la
gasolina, que termina convirtiéndose en problema por mal manejo de la
empresa por la permisividad administrativa".
*
EL 2 DE MARZO DE 2005, la empresa de transporte "El Petróleo" nos acercó
a la ciudad petrolera de Cutral-Có (Agua de fuego, en mapuche). A simple
vista, una urbe que ya vivió su mejor época, cuando la flamante empresa
nacional YPF construía viviendas sociales para sus trabajadores y la
Ruta 22 parecía la Avenida Corrientes de Buenos Aires. Tras el remate de
YPF por parte de Menem y sus secuaces, Cutral-Có se quedó estancada en
una decadencia que parece eterna. "Qué frías son las noches en Cutral
Co" - canta triste el cantautor Rubén Patagonia. "Hay que matar al
Presidente" -responden Las Manos de Filippi en un tema que lleva el
nombre de esta ciudad. Lo cierto es que los acontecimientos conocidos
como el "Cutralcazo", precursor del extendido movimiento piquetero, dejó
un áurea de gloria a esta ciudad hoy depauperada. "Acá nació el
movimiento piquetero argentino" - cuenta emocionado Daniel, joven
mapuche que trabaja ahora bajo contrato precario en Repsol YPF -
"Durante varias semanas, la familia YPFiana al completo luchamos en las
calles por un puesto de trabajo" .
Los cortes de ruta de Cutral-Có y la vecina Plaza Huincul, el 20 de
junio de 1996, fueron un medio empleado con una buena dosis de
desesperación ante la desocupación feroz: 8.000 desocupados en dos
ciudades que suman 50.000 habitantes. Sólo la privatización de YPF,
generó más de 4.000 despidos. La gente se sentía burlada por las
promesas incumplidas, como la de ubicar en la zona una planta de
fertilizantes que absorbería las masas de desempleados. Por eso, la
noche más larga de 1996 fueron miles las personas que decidieron
participar en los bloqueos, quemando llantas y tachos con petróleo,
formando dantescas antorchas sobre la ruta. Tras una semana de heladas y
el avance de la Gendarmería Nacional que utilizó todos los métodos para
limpiar el camino, se llegó a un acuerdo con el gobierno provincial.
Algo lograron los piqueteros de Cutral-Có con su lucha desesperada: Se
consiguió la reconexión de luz y gas a los desocupados que no habían
podido pagar y la concesión de subsidios sobre la base de la Ley 2128,
aprobada por el gobierno neuquino ante la demanda masiva de los
desocupados. Unos meses después, en marzo 1997, Cutral-Có vive un
segundo episodio de movilizaciones, ya con otras características. Se
cortan los accesos a YPF y el transporte de mercancías. Se toma el
aeropuerto local en repudio a la llegada de la ministra María Julia
Alsogaray desde Buenos Aires. En esa ocasión, la movilización se
entrelaza con la de los docentes en huelga y la de los padres de
alumnos. La represión esta vez llega más lejos, asesinando de un balazo
en la cara a la trabajadora doméstica Teresa Rodríguez.
¿Qué ocurrió en las ciudades petroleras de Cutral-Có, Plaza Huincul o
Rincón de los Sauces? ¿Se agotaron los yacimientos? No se agotaron, sino
que fueron entregados al capital extranjero. Empresas como la española
Repsol o la norteamericana Pioneer Natural Resources se apoderaron de
los yacimientos descubiertos por ingenieros argentinos en el suelo
argentino. Efectivamente, los pozos siguen produciendo petróleo en su
continuo movimiento de bielas de las bombas extractoras, pero ya no hay
trabajadores alrededor de los campos productivos. Por los oleoductos
circula una riqueza no compartida, con destino a los puertos de
ultramar. En aquellos pozos donde no hay conexión, periódicamente
camiones cisterna ingresan en los campos, vacían los tanques de
almacenamiento y desaparecen dejando tras de sí, una nube de humo y
polvo.
*
MUCHO ANTES DE RECORRER la provincia de Neuquén, conocida por
"Repsolandia" por los estrechos lazos entre el gobernador y la
petrolera, conocí el conflicto mapuche por comunicados de Internet que
se solapaban al ruido navideño de fin de año. Comunicados que
denunciaban atropellos violentos de una policía al servicio de la
petrolera. Más tarde en una revista cultural de Río Negro ubiqué el
siguiente fragmento: "En la comunidad Lonco Purrán, a unos 20 kilómetros
de Cutral-Có, quedan sólo diez adultos y dos niños, ya que la mayoría
están en la veranada, haciendo la trashumancia con sus animales. Hasta
allí llegaron la semana pasada 30 policías con gases y balas a
desalojarlos. Lo hicieron al mando de los comisarios Escobar y
Hernández, al mando de Magnamaro, es decir al mando de Sobisch, es decir
al mando de la Pioneer, la petrolera que explota el subsuelo del
territorio."
Los atacaron con cobardía y violencia, los médicos están intentado
salvar el pie de Carlos Marifil atravesado por una bala de plomo. Otros
tienen tres y cuatro balazos de goma por la espalda. Antes de que se
desatara la violencia física, salió a parlamentar con ellos una ñaña de
la comunidad, 69 años, y de entre los policías saltó uno de civil que
como respuesta le partió una trompada en la cara. Sesenta y nueve años.
La abuelita dijo con respeto que se vayan de su territorio y el policía,
que entre todos financiamos, le partió una trompada en la cara. Esa piña
nos tiene que doler. Es imprescindible. Que no nos pueda la
indiferencia. La indiferencia es comadre de la impunidad.
En virtud de mi rechazo a la indiferencia, me aproximé a Longko Purrán
para conocer de cerca la realidad silenciada por la distancia y los
medios. El primer paso en la ciudad de Neuquén, fue conversar con los
peñis de la Coordinadora de Organizaciones Mapuches de Neuquén, que
describieron con detalles la represión policial al servicio petrolero:
"Unas 30 personas cerraron ese camino y se les reprimió con bala. Le
destrozaron la guerra a un peñi, se lo llevaron al hospital, hicieron 3
cirugías y luego se supo que la bala no había sido de goma sino de
plomo", afirma Nahuel. Tras realizar los pertinentes contactos, al día
siguiente nos encontramos en una modesta vivienda de los suburbios de
Cutral-Có, el werken de la comunidad y su familia. Cargamos el depósito
de una vieja camioneta y nos dirigimos a la comunidad, dejando la ciudad
ahí a lo lejos, bajo el sol de un desierto patagónico alambrado y
transitado por camiones extranjeros.
La primera escala del viaje a la comunidad en conflicto es lo que Martín
Maliqueo y su esposa Relmu Ñanku llaman ruka o Centro Cultural de Lonko
Puran: Una vieja pileta convertida en cabaña, adornada por una calabera
de chivo de cuyos cuernos cuelgan cartuchos de gas y balines. "Este
lugar tiene ahora un valor simbólico para la comunidad, porque acá se
inició la represión" . El 28 de diciembre, fueron reprimidos por la
noche con gases y balas de goma por una policía que, horas antes, se
presentaba como mediadora con la empresa. "Decían que tenían órdenes de
facilitar el paso a los camiones de la empresa para vaciar los tanques
de petróleo, pues corrían el peligro de derramarse" . Pero los mapuches
entendían que para evitar el derrame la empresa podía fácilmente
paralizar la producción de los pozos. "Algunos se escondieron en esta
cabaña y nos gasificaron a dentro" . La vivencia es comunicada con tanto
sentimiento que aún se huele el humo del gas tóxico. Desde ese día, los
mapuches tienen este lugar como un punto estratégico para futuras
movilizaciones. "Desde acá, podemos impedir el paso de los camiones de
la empresa a la planta compresora de gas" . Quieren convertir este lugar
en un centro cultural y han plantado algunos árboles escuálidos que
riegan con perseverancia con agua traída de Cutral-Có.
Porque en el conflicto de Lonko Puran se debate la supervivencia de los
que viven "en y de" estas tierras. En el 2004 la norteamericana Pioneer
entra en una fase de ampliación de infraestructura. A los pozos
existentes, les añade cuatro más, los cuales invaden por completo los
mejores pastos de la comunidad. Así nomás, a la americana. Sin previo
aviso, sin mostrar estudios de Impacto Ambiental, sin consultas con la
comunidad. Construyen cuatro planchadas de varios miles de metros
cuadrados forrados por medio metro de grosor de piedra caliza. ¿De dónde
saca la caliza la empresa? Tan fácil como romper todo un cerro de la
propia comunidad y remover la tierra de acá para allá.
La visita a los nuevos pozos es determinante para convencer al más
ingenuo de que Pioneer actúa con ilegalidad consentida. Los pozos
carecen de una cerca perimetral que impida el acceso. Ningún cartel
advierte a las personas del peligro de acceder a los pozos. "Cualquier
niño de la comunidad puede jugar manipulando las válvulas" - advierte
Martín Maliqueo, werken (vocero) de la comunidad y padre de una niña de
dos años. A parte "las empresas tienen prohibido hacer corte de tierras"
- me señala un talud de 3 metros- "para abrir pozo no pueden cortar el
cerro, sino buscar las partes planas y hacer un pozo direccional" .
La Pioneer en Argentina, recuerda al accionar de Texaco en Ecuador por
sus deficientes inversiones. Durante 30 años operó en la Amazonía
Ecuatoriana dejando tras de sí una política de tierra quemada. Terminado
el período de concesión, Texaco abandonó el país dejando todo el pasivo
ambiental para el Estado. Desde hace una década Texaco enfrenta un
juicio por actuar en Ecuador con tecnología anticuada, decisión que fue
tomada en algún despacho de Estados Unidos, donde sin duda la empresa
aplicaba para el mismo trabajo tecnología de punta. También recuerda el
manejo del conflicto de Enron en Bolivia, después de derramar 30.000
barriles de petróleo en el río Desaguadero, el único curso fluvial del
altiplano que une el lago Titicaca con la cuenca endorreica de los lagos
Poopó y Uru Uru. Mientras el crudo avanzaba por el río hasta 200
kilómetros del lugar del derrame, Enron no avisó a las más de 200
comunidades originarias aymaras que regaron sus cultivos de alfalfa,
habas y papa, contaminando los suelos, perdiendo las cosechas y la
posibilidad de producir. Ante la gravedad de la crisis, Enron descargó
una batería de antropólogos norteamericanos que se dedicaron a marear a
las comunidades damnificadas con convenios ridículos de compensación.
Aprovecharon la situación desesperada de la población afectada como
campo de trabajo de estudiantes de antropología.
Lo mismo sucede con la norteamericana Pioneer . Cuesta creer que en su
país de orígen, esta empresa ubique tanques de combustibles sin siquiera
una pileta de contención para capturar un derrame en caso que rebalse,
algo que ya pasó. La empresa descargó un camión de ripio enterrando el
vertido y asunto silenciado. Pero las leyes de la física y química no
son inmunes al petróleo, aunque sí lo sean las empresas que lo producen.
Algunos pobladores de la comunidad se quejan de la salinización de los
pozos, así como la desecación de algunos de ellos coincidiendo con los
movimientos de tierras que provocó la prospección sísmica. Ahora sus
vidas dependen del transporte mensual de agua potable que realiza la
municipalidad de Cutral-Có.
*
ENCONTRAMOS A MARTÍN VELAZQUEZ Maliqueo padre, de 68 años, hacha en
mano, desenterrando unas cortezas de algarrobo a varios kilómetros de su
casa. Otra paradoja de la injusticia energética. La población que vive
sobre millones de metros cúbicos de gas, caminan kilómetros para trocear
unos tronquitos para poder cocinar. Y calentarse en los largos inviernos
patagónicos. Hablar con Martín V. Maliqueo es como capturar en su rostro
el paisaje estepario. Algo profundo esconden sus ojos oscuros "Mis
padres nacieron acá, y mis abuelos y bisabuelos descansan en esta
tierra" y añade "mucho antes que cualquier petrolera" . Pero llegaron,
abrieron caminos por todas partes, con los movimientos de tierras
secaron los pozos. Entre Repsol y Pioneer han construído más de 80 pozos
en la comunidad.
"Por los caminos no sólo van los de la empresa, también entra gente a
robar ganado. A unos vecinos les robaron 90 cabezas. Les roban el ganado
y también el agua: "En mi casa se secaron dos pozos. Esos pozos daban
mucha agua y linda agua, por eso plantamos esta arboleda. Con las
explosiones de la planta de gas provocan el movimiento de tierra, llega
hasta acá a temblar el suelo. Seguro se desvió la corriente, se fue para
otro lado y se secaron los pozos. Y allí, al vecino Díaz, también se le
ha partido la casa con la misma explosión del gas que hacen" .Ni agua ni
comida les queda - "Antes había agua, producíamos papa, cebolla, ajo,
tomate... y se secó. Ahora ni siquiera pastos, porque la Pioneer
destruyó el mejor lugar". Precisamente, la defensa de los pastos es lo
que movilizó a la comunidad. El 18 de diciembre de 2004 la Pionner , que
había abierto tres nuevos pozos, construyó una planchada gigante
enterrado el último buen lugar para pastoreo de la comunidad. "La
empresa nos obliga a no tener animales, porque siguen aplastando los
pozos pastos que nos quedan. Si los dejamos seguiran avanzando con 10,
100 pozos más" - afirma el werken de la comunidad.
El 28 de diciembre cortaron el acceso de la petrolera a la comunidad, la
policía neuquina actuó como grupo de choque para permitir que entraran
los camiones cisterna a vaciar tanques. Relmu Ñanku, esposa de Malikeo
comenta: "La empresa nos decía que ¿cómo no entendíamos que si
cerrábamos el pozo ellos perdían mucha plata cada día? Pero nosotros los
mapuches estamos perdiendo la vida de a poco y el impacto cultural, no
sólo el ambiental" . Martín Maliqueo complementa: "Es una muerte lenta,
destruyen nuestra forma de vivir y pensar. Ustedes pierden millones en
un día, pero nosotros cada día que estan acá perdemos en desarrollo y en
posibilidad de vivir nuestro hijos, como el ambiente dañado y violado
nuestro derecho como pueblo originario".
El conflicto de Lonko Purán es un ejemplo para muchas comunidades
invadidas por las petroleras. Pero también es un grito de dignidad para
el mundo entero. Personalmente, me inclino por la defensa de la tierra
legítima de los mapuches al negocio millonario de la petrolera
norteamericana Pioneer. Su lucha merece ser acompañada / Azkintuwe
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