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FLOR RAYEN CALFUNAO,
DESDE GINEBRA |
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"No somos ni de Chile ni de Argentina,
somos simplemente mapuches" |
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Galardonada
recientemente por la alcaldia de Ginebra, Flor Rayen trabaja
intensamente en torno a la creación de una Misión Permanente Mapuche
ante la ONU, una especie de “embajada” que permitirá contar con un
órgano representativo ante los organismos internacionales con sede
en Suiza. Un perfil elaborado por Swisslatin. |
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Por
A. DUFEY*
I
Jueves 1 de Mayo de Abril de 2008 |
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Flor Rayen Calfunao. |
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Foto de Swisslatin. |
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Párrafos |
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No
somos ni de Chile ni de Argentina, somos simplemente Mapuches,
un pueblo que no se identifica con la identidad chilena, una
identidad que se nos ha impuesto. No somos chilenos y el
aceptar que nos asimilen significa aceptar esa imposición”,
explica. Ella representa en Ginebra a su comunidad Juan
Paillalef. |
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Hay
bastante suizos en el territorio mapuche, yo lo he comentado
aquí para hacer ver que antiguamente entraba mucha gente, como
el caso del señor Luchsinger, que cuando llegó, el Estado le
regaló todo, en cambio actualmente un mapuche tiene que
luchar, pasar años de cárcel, hacer huelgas de hambre, para
que se les respeten sus derechos”, enfatiza. |
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GINEBRA, SUIZA
/ Flor Rayen
Calfunao-Paillalef nació el 28 de agosto de 1961 en Temuko, Chile y
reside en Suiza desde 1996. La ciudad de Ginebra le concedió
recientemente el premio “Mujer exiliada, mujer comprometida” por su
trayectoria en la defensa de los derechos del pueblo mapuche y de los
trabajadores migrantes en el sector de la hotelería. De entrada Flor
Rayen nos corrige cuando nos referimos a los ‘mapuches de Chile’.
“No somos ni de Chile
ni de Argentina, somos simplemente Mapuches, un pueblo que no se
identifica con la identidad chilena, una identidad que se nos ha
impuesto. No somos chilenos y el aceptar que nos asimilen significa
aceptar esa imposición”, explica. Ella representa en Ginebra a su
comunidad Juan Paillalef, ubicada cerca de un pueblito llamado Los
Laureles, distante a 55 kilómetros de Temuko y víctima de graves
violaciones a los derechos humanos.
“El premio significa
mucho para mi, pero ante todo es un reconocimiento internacional a la
lucha de todo el pueblo mapuche y nos ayuda a dar a conocer el problema
que se vive actualmente en la ‘democracia chilena’ entre comillas,
subraya. Al respecto cuenta emocionada que “un hermano mapuche en la
clandestinidad al enterarse del premio, caminó varios kilómetros hasta
encontrar una conexión Internet de donde le escribió un e-mail para
felicitarla. El lamngen (hermano) es uno de los tantos mapuches que no
ha querido aceptar la arbitrariedad del estado chileno de criminalizar
la lucha y su mensaje me conmovió mucho”, cuenta Flor Rayen.
“Este premio me ha
legitimado en esta lucha, en particular me ha permitido participar en
los diferentes foros de la ONU, donde explicamos a la comunidad
internacional la persecución y la violación a los derechos humanos que
está cometiendo a diario el gobierno chileno con el pueblo mapuche”,
agrega.
Un gobierno
enfermo
En cuanto a las
acusaciones del gobierno chileno de que los mapuches son manipulados por
terroristas, Flor Rayen responde airada: “El pueblo mapuche nunca se ha
movido a otra parte de Chile para crear problemas. Todos los problemas
ocurren en las comunidades mapuches. Los carabineros entran sin permiso
a las casas, revientan sus sacos de harina, se hacen caca y pipí en las
ollas de los mapuches. ¿No es eso un Estado enfermo?, pregunta.
“Y después dicen que
somos manipulados por organizaciones terroristas. Consideran terrorista
a una persona que se defiende cuando la torturan, cuando una persona
reclama sus derechos y que reivindica sus tierras, para que no se las
contaminen y no les maten sus animales”. El Estado chileno está mal,
afirma consternada.
¿Y que piensa de la
política chilena de entrega de tierras? “El territorio mapuche se
extiende del Bio-Bio al Sur. Ahora la compra de tierras del Estado y su
entrega a los mapuches, en eso el Gobierno no está más que devolviendo
lo que se les había robado a los mapuches, nada más”, sostiene. En
cuanto a las organizaciones mapuches, Flor Rayen precisa que ella no
trabaja con ellas, pero si valora lo que hacen. “Aquí en Ginebra nos
preocupamos directamente de las comunidades, hay contactos pero no
trabajamos con ellos, nos ocupamos de aquellos que no tienen
organizaciones y que están solos en su lucha”.
Sobre los colonos
En cuanto a los
colonos suizos, “en mi caso nunca he tenido contacto con ellos, pero en
cambio aquí en Suiza he aprendido lo que fue esa emigración, y considero
que la que llegó a Chile no fue la mejor”. “Por esa razón ellos no
tienen respecto con nuestro pueblo, siempre han querido imponer sus
estilos y modelos de vida, que a nosotros no nos pertenece y tampoco nos
interesa”.
“Hay bastante suizos
en el territorio mapuche, yo lo he comentado aquí para hacer ver que
antiguamente entraba mucha gente, como el caso del señor Luchsinger, que
cuando llegó, el Estado le regaló todo, en cambio actualmente un mapuche
tiene que luchar, pasar años de cárcel, hacer huelgas de hambre, para
que se les respeten sus derechos y tener un lugar digno donde vivir,
cosas que a otros, todo se les dio”, enfatiza.
No obstante, en Suiza
sostiene conversaciones con Stephan Schmidheiny, magnate helvético con
amplia presencia económica en Latinoamérica, y propietario en Chile de
Masisa, una de las principales empresas forestales en territorio
mapuche. Pero Flor Rayen no sólo dedica su tiempo a la lucha de su
pueblo. Es también miembro reemplazante de la comisión de trabajadores
migrantes en el sector de la economía doméstica del sindicato
Interprofesional de Trabajadores (SIT).
“La emigración ha
existido siempre, pero cuando era de Norte a Sur no habían barreras,
pero ahora que es de Sur a Norte tenemos un sin fin de problemas, de
descalificativos, de malos tratos, no se le reconocen los títulos a los
profesionales, ni se les permite seguir educando a los hijos de los sin
papeles”, dice. En cuanto a proyectos, Flor Rayen trabaja intensamente
en torno a la creación de una Misión Permanente Mapuche ante la ONU, una
especie de “embajada” que permitirá contar con un órgano representativo
ante los organismos internacionales con sede en Ginebra /
AZ
* Gentileza
www.swisslatin.ch
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