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CIDH EXPRESÓ SU DESEO DE
VISITAR CHILE |
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Emplazan al gobierno a cursar
invitación a observadores internacionales |
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En conferencia de
prensa ofrecida ayer miércoles, José Aylwin y Adolfo Millabur
entregaron pormenores de la audiencia pública concedida por la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos este lunes 10 de marzo
en Washington, cuyo objetivo era exponer la preocupación existente
por situaciones violatorias de derechos garantizados en la
Convención Americana que afectan a defensores de derechos de pueblos
indígenas. |
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Por
Paulina ACEVEDO*
I
Jueves 13 de Marzo de 2008 |
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Adolfo Millabur, alcalde de
Tirua |
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Foto de Paulina Acevedo. |
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Párrafos |
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En
especial llamaron la atención de los comisionados aquellos
hechos que atentan contra derechos fundamentales como la vida,
integridad física y seguridad personal, entre los que se
cuentan allanamientos masivos a comunidades sin órdenes
judiciales, situaciones de violencia policial, de tortura
física y verbal. |
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José
Aylwin hizo ver el "retroceso existente en el ejercicio de
derechos ciudadanos, lo que se pudo apreciar en febrero
pasado, cuando se generó un gran debate público frente a la
posibilidad de que observadores visitaran el país. Eso, a
quienes vivimos en dictadura, nos hicieron recordar
situaciones que creíamos olvidadas". |
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SANTIAGO
I
Tras su arribo ayer desde la ciudad de Washington DC, donde
participaron en la audiencia pública concedida el pasado 10 de marzo por
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al Observatorio de
Derechos de los Pueblos Indígenas, el co-director de dicha ONG, abogado
José Aylwin, junto al dirigente lafkenche y alcalde de Tirúa, Adolfo
Millabur, dieron cuenta de los graves hechos denunciados ante el
organismo internacional de la OEA, los que constituyen violaciones a
derechos humanos garantizados en la Convención Americana.
En especial llamaron
la atención de los comisionados aquellos hechos que atentan contra
derechos fundamentales como la vida, integridad física y seguridad
personal, entre los que se cuentan allanamientos masivos a comunidades
sin órdenes judiciales, situaciones de violencia policial, de tortura
física y verbal, con clara connotación racista por parte de estos
agentes del estado, así como la indefección en que quedan estos delitos
ante los tribunales militares, cuya jurisdicción excesiva ha sido
representada a Chile en la sentencia condenatoria de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en el caso Palamara, que insta al
estado chileno a modificar la competencia de estos tribunales sobre
civiles.
Los conferencistas destacaron que frente a estos hechos "se solicitó la
realización de una misión de observación in loco de la Comisión, para
que se forme un juicio en terreno de estas graves realidades,
representadas a las autoridades chilenas desde hace largo tiempo",
señaló José Aylwin. Solicitud que fue bien acogida por los comisionados,
quienes plantearon en la propia audiencia a los representantes de
gobierno su interés de visitar el país, el que debiera formalizarse una
vez que concluya el 131º de sesiones de la CIDH, este viernes 14 de
marzo.
Adolfo Millabur aclaró, al respecto, que "especialmente el presidente de
la Comisión, Paolo Carozzo, explicitó su deseo de venir a Chile, y así
se lo hizo ver directamente a los representantes del gobierno. El
problema es que el gobierno, de acuerdo al procedimiento de la OEA, debe
invitar al comisionado a visitar el país. Es muy importante que la
comunidad lo sepa, pues si el gobierno no tiene problemas en su forma de
desenvolvimiento interno, no debería tener inconvenientes en responder
afirmativamente a este interés, cursando la respectiva invitación. De no
hacerlo, implicaría que existen situaciones que no se quiere sean
conocidas por dicho organismo". Lo que hace recordar, de acuerdo al
dirigente, "los tiempos de dictadura militar, donde se intentaban
ocultar graves violaciones a los derechos humanos".
En la misma línea, José Aylwin hizo ver el "retroceso existente en el
ejercicio de derechos ciudadanos, lo que se pudo apreciar en febrero
pasado, cuando se generó un gran debate público frente a la posibilidad
de que observadores internacionales visitaran el país. Eso, a quienes
vivimos en dictadura, nos hicieron recordar situaciones que creíamos
olvidadas", concluyó. Por lo que esperamos que un gobierno que adhiere a
los derechos humanos y dice comprometerse con ellos, tome este interés y
lo haga presente en una invitación formal".
De no prosperar una invitación por parte del estado chileno a la
Comisión, José Aylwin no descartó recurrir a los mecanismos de
protección de Naciones Unidas. "El óptimo es que este tipo de hechos,
violatorios de derecho, se resuelvan internamente, pero cuando se da una
situación prolongada de afectación, como la que hemos constatado,
pensamos que amerita la intervención de los organismos internacionales",
aseveró.
Finalmente, se refirió a las sesiones del Comité de Derechos Humanos de
Naciones Unidas, el cual Chile aspira integrar, y que comenzarán en poco
más de una semana en Nueva York. Dicho comité hizo en marzo de 2007
recomendaciones al estado sobre la situación de las tierras indígenas y
los proyectos de inversión en sus territorios, dando un plazo de un año
apara informar sobre los progresos en la materia. Sin embargo, "hasta
ahora se observa un incumplimiento del estado chileno, de las que
informaremos al comité, esperando que éste de nuevas directrices, y el
estado se allane a estas directrices y modifique su incumplimiento".
Los temas de la audiencia
Tres fueron los principales temas abordados en la audiencia ante la
CIDH: la situación actual de reconocimiento de derechos de los pueblos
indígenas en Chile, las actividades de defensa de derechos humanos de
estos pueblos y los obstáculos a la labor de los defensores de derechos
humanos de los pueblos indígenas.
Adolfo Millabur destacó que "como dirigente, es muy importante poder
llegar a estas instancias, donde se hace cada vez más inexplicable ante
los ojos internacionales la situación que ocurre en Chile con los
mapuche. Hubo preguntas muy directas sobre ley antiterrorista y la
justicia militar. Siendo importante que el gobierno, a través de sus
representantes en la audiencia, haya reconocido que hoy la ley
antiterrorista no se aplica por un acuerdo expreso con la Presidenta
Bachelet, lo que da cuenta de lo injusto de la aplicación de esta ley,
represiva y heredada de la dictadura, en los gobiernos anteriores. Es
una contradicción que quedó en evidencia a nivel internacional".
Por su parte, José Aylwin destacó la existencia de una "manipulación del
poder punitivo del estado, que resulta en el hostigamiento de las
personas indígenas, en particular del Pueblo Mapuche. La aplicación de
la legislación antiterrorista, ha implicado la condena de más de diez
defensores de derechos humanos, seis de los cuales se encuentran hasta
la fecha en prisión". Si bien, como expresó el alcalde de Tirúa, esta
ley no ha sido invocada en los últimos años, Aylwin denunció "una
proliferación de denuncias contra comuneros mapuche por crímenes
ordinarios, como el abigeato (robo de animales) y amenazas, que tienen a
sus dirigentes inmovilizados sin poder salir de sus comunidades.
Particular es el caso de Temucuicui, donde 17 personas han sido
requeridas por la justicia".
El co-director del Observatorio dio, además, cuenta pormenorizada de
situaciones de violencia policial, hechos en el marco de detenciones que
de acuerdo a la Convención contra la tortura constituye tortura,
allanamientos sin orden judicial y detención de menores "…que no han
sido investigados, pese a ser representados a la autoridad. Existiendo
una situación de impunidad, legal y administrativa, para delitos
cometidos por agentes del estado hacia estos defensores, las que son
investigadas por la justicia miliar, no obstante existir una sentencia
condenatoria al estado chileno que obligan a su modificación. Es el caso
del sobreseimiento al mayor Treuer, autor material del asesinato del
joven Alex Lemún (17 años), y más recientemente, las investigaciones por
la muerte Matías Catrileo (22 años) a manos de Carabineros en Vilcún".
De acuerdo a Adolfo Millabur, durante su intervención, los
representantes del gobierno de Chile "trataron de desvirtuar el
propósito de la audiencia, trasladando los temas de fondo a la esfera de
lo social y a los logros del gobierno en esta materia. Sin reconocer la
persecución política y judicial al pueblo mapuche. Por eso hago un
llamado gobierno para que reconozca sus errores, del mismo modo como lo
hizo el gobierno argentino en la audiencia anterior a la nuestra. El
gobierno chileno, sin embargo, negó y desvirtuó las informaciones, por
ello esperamos que tarde o temprano cambien las estructuras de
desenvolvimiento del estado, siendo el 2010 tiempo tardío ya para ello" /
AZ
* Periodista
del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas.
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