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No se puede apresar la libertad |
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No hay duda que en José está el Kimün
de sus ancestros, el newen de la Ñuke Mapu, donde vive, donde una y
otra vez se ha reunido con los peñi y lamngen, aquellos que sin
dudar lo han protegido, lo han abrigado como se cuida a un hijo,
como se protege a un hermano. |
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Por
Jaime DEL RÍO* / Jueves 22 de Marzo de 2007 |
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- José Huenchunao Mariñan. Foto de Agencias. |
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Con la humildad y la
sencillez que lo caracterizan, Huenchunao expuso con
autoridad y elocuencia el por qué de la lucha de su
pueblo. |
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Sería bueno que el señor
Harboe y su Gobierno se preocupen de que la justicia,
la otra Justicia, llegue de una vez por todas para el
Mapuche. |
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Divagaba
tras el vidrio empañado de una micro que se dirigía hacia el centro de
Temuco cuando escuche la lamentable noticia. Radio Bío–Bio informaba que
el dirigente mapuche José Huenchunao era apresado nuevamente por los
organismos policiales y de inteligencia de Lebu, VIII Región. Entonces
apreté la mano de mi pequeña hija.
Tuve la oportunidad de conocer a José
en los noventa, justamente en Lebu. Preocupados por las características
que tomaba el conflicto en la época, queríamos que este fuera explicado
y difundido por sus protagonistas. Es así como un grupo de dirigentes
sociales y políticos nos propusimos invitar al peñi Huenchunao para que
diera a conocer a un grupo de trabajadores y jóvenes las razones que
motivaban aquella lucha, aun algo desconocida o poco comprendida por
nosotros.
Eludiendo el cerco policial que por
entonces ya lo hostigaba frecuentemente por instrucción de la justicia y
de los poderes fácticos de este país, José arribó hasta el local donde
lo habíamos convocado. Entonces, con la humildad y la sencillez que lo
caracterizan expuso con autoridad y elocuencia el por qué de la lucha de
su pueblo. Nos explicó y nos contó de sus desconfianzas con el Estado
chileno, de sus reservas con los wincas de izquierda que de alguna u
otra manera y por solidaridad intentábamos sumarnos a aquella lucha.
Habló de cosmovisión, de política nacional e internacional, de cultura,
de las mil luchas del Pueblo Mapuche, denunció injusticias y atropellos,
hablo de las violaciones de los derechos del pueblo mapuche. Nos contó
también de sueños truncados, de sueños posibles, de conquistas, de
traiciones y entreguismos. Pocas veces he tenido la oportunidad de
escuchar a un dirigente mapuche que hable con tanta claridad y
convicción como José Huenchunao, de seguro es la confianza que le
confiere su Pueblo, la lealtad de sus peñi, que muy bien lo conocen;
mucho más que nosotros los wincas.
No hay duda que en José está el Kimün
de sus ancestros, el newen de la Ñuke Mapu, donde vive, donde una y otra
vez se ha reunido con los peñi y lamngen, aquellos que sin dudar lo han
protegido, lo han abrigado como se cuida a un hijo, como se protege a un
hermano. La vida cotidiana, conspirativa y de clandestinidad obligada se
ha visto nuevamente interrumpida por la jauría de sabuesos, que
celosamente lo han seguido durante años, no escatimando en recursos y
medios para apresarlo, para exhibirlo como un trofeo de guerra. Como
aquella vez que necesitaron más de 30 efectivos para detenerlo, en la
mitad de la noche, mientras dormía en una casa en Tirúa.
Pero bien saben aquellos policías encubiertos, policías forestales,
policías municipales, policías empresariales, que Huenchunao ha burlado
en más de una ocasión sus chequeos, sus estrategias, sus trampas, sus
delaciones, sus "inteligentes planes". Y sin mayor esfuerzo, así no más,
como se le ha visto, como tu y yo lo hemos visto, caminando cabizbajo
por algún camino rural o sentado en una micro, así no más. Y sin
recurrir ni a disfraces de ningún tipo, porque José Huenchunao no tiene
nada que esconder y si camina cabizbajo es porque está pensando cual
será su próximo paso para alcanzar su libertad y la de su Pueblo.
Por boca de Felipe Harboe - Subsecretario de Gobierno que dijo que con
Huenchunao la justicia demostró que "puede tardar, pero llega" - podemos
deducir que la Concertación debe estar celebrando esta detención, al
contrario de lo que se lamentaron cuando se detuvo al dictador Pinochet
en Londres. Sería bueno que el señor Harboe y su Gobierno se preocupen
de que la justicia, la otra Justicia, llegue de una vez por todas para
el Pueblo Mapuche. Fuerza José Huenchunao!. Tu pueblo sabe que eres mil
veces más digno que tus captores y no te abandonan, como tampoco lo han
hecho con tus hermanos. Te podrán encarcelar como lo han hecho antes,
pero la fuerza de tus ideas recorre el Wallmapu gritando Libertad / Azkintuwe
* Su autor es
profesor. Ex dirigente de la Izquierda Cristiana en Lebu.
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