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UNA
TAREA COMPLEJA, PERO NECESARIA |
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¿Cómo evitamos los errores en la
enseñanza del mapudungun? |
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Hoy la enseñanza del idioma se
improvisa, y cuando no, la lengua se enseña a partir de la gramática
y de la traducción. Con estos métodos los niños no aprenden más que
palabras sueltas que luego olvidan, pero no logran el dominio de las
funciones básicas en la lengua (expresar sus sentimientos, gustos y
disgusto, etc.) y menos las superiores (pensar y crear en la
lengua). |
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Por
Elisa LONCON* / Viernes 8 de Junio de 2007 |
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- Niños de
Escuela Pública de Camar. Foto de
Pablo Díaz. |
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Hoy la enseñanza del
mapudungun se improvisa, y cuando no, la lengua se
enseña a partir de la gramática y de la traducción.
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La política lingüística
tradicional de hegemonía del castellano, en la
práctica no ha cambiado, a pesar de que la educación
intercultural. |
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El
siguiente artículo tiene por objeto reflexionar sobre algunos métodos
aplicados en la enseñanza del Mapudungun, a la luz de ciertas evidencias
que dificultan el aprendizaje. También busca mirar lo aprendido, recoger
contribuciones, y evitar errores que pueden tener alto costo en los
estudiantes y en las políticas educativas.
Atender a los requerimientos de la enseñanza del Mapudungun en la
escuela no es una tarea fácil que se pueda improvisar; se trata de cómo
enseñar la lengua, no sólo como sistema lingüístico o estructura, sino
como hecho social, cultural y psicológico. La lengua como vehículo de
conocimiento, de interacción con los demás, de valoración de sí mismo, y
de proyección cultural. Responder a tales propósitos desde el campo de
la metodología de la enseñanza es un gran problema a resolver.
El
desafío es cómo lograr que el que aprende una lengua adquiera las
herramientas necesarias (sonidos, palabras, frases y oraciones, textos,
usos prácticos, estilos) para expresar sus ideas en la lengua meta y
darle contenido significativo. No sólo que se comunique en esa lengua,
sino que logre desarrollar la capacidad metalingüística que le permita
pensar y crear en la lengua que aprende. Ser un autentico bilingüe
aditivo de Mapudungun–castellano.
Hasta la fecha, ninguna institución promotora de la educación bilingüe
ha atendido a los requerimientos metodológicos de la enseñanza de las
lenguas. Existe la carrera de educación intercultural bilingüe en dos
universidades del país pero forman profesores de educación general
básica, no profesores de lenguas originarias. Por lo tanto, los
profesores de lengua mapuche imparten sus clases, sin nunca haber
recibido instrucción formal para hacerlo. Como consecuencia, la
enseñanza del idioma se improvisa, y cuando no, la lengua se enseña a
partir de la gramática y de la traducción.
Con estos métodos los niños no
aprenden más que palabras sueltas que luego olvidan, pero no logran el
dominio de las funciones básicas en la lengua (expresar sus
sentimientos, gustos y disgusto, etc.) y menos las superiores (pensar y
crear en la lengua). No se desconoce con las afirmaciones realizadas a
los niños escritores de Mapudungun, que ya saben su lengua y la escriben
gracias a los procesos de transferencia lingüística, propios de los
bilingües; tampoco a los profesores que creativamente han salvado la
educación bilingüe por sus propios méritos y logrado aprendizajes
significativos en los niños.
La falta de atención académica a la enseñanza del Mapudungun es
preocupante, sobre todo cuando hay que orientar la enseñanza de forma
pública sin contar con el soporte metodológico pertinente, un ejemplo de
este caso es posible observar en el llamado a LICITACIÓN PÚBLICA,
765-51-LE07 de CONADI, que busca elaborar fichas para la enseñanza del
Mapudungun, para los niveles NB1 y NB2. La iniciativa es loable, nada
más que es riesgosa por la ausencia de un método de aprendizaje
eficiente. En esta se pide trabajar con los siguientes contenidos
lingüísticos: fonología de la lengua mapuche, descripción de morfología
básica, elementos distintivos de la lengua, características
diferenciadoras con la lengua española, listado de palabras bases o
glosario, lista de sufijos formadores de nuevas palabras o modificadores
de nivel inflexional y derivacional, fundamentos de la morfosintaxis de
la lengua, entre otros temas referidos a las características del sistema
lingüístico del Mapudungun. El documento nada se dice sobre las
funciones y las prácticas sociales del lenguaje que debe contemplar
cualquier programa de enseñanza de lengua.
La pregunta de sentido común que surge al revisar el listado es: ¿Puede
un niño de 6 a 10 años aprender Mapudungun a partir de los temas ya
expuestos? Quienes han trabajado en la enseñanza bilingüe dirán que NO,
porque los temas son interesantes para alumnos universitarios con
conocimiento de lingüística, pero no para los niños. Estos contenidos
son complejos, no pertinentes con los intereses ni entorno cultural del
niño; por otro lado, en ellos subyace el enfoque de enseñanza
gramatical, que no facilita el aprendizaje; como hasta el momento ha
ocurrido con el castellano y el inglés, en muchas escuelas.
Al poco debate académico sobre la enseñanza de la lengua, se suman una
serie de creencias y prejuicios que profundizan el desconocimiento; hay
los que piensan que basta ser hablante para enseñar la lengua. Si así
fuera, las universidades no formarían profesores de castellano, o de
lenguaje y comunicación; ni los niños ya hablantes de castellano
tendrían clases de lenguaje durante los 12 años que dura la educación
básica y media. Otros creen que la enseñanza es tarea de lingüistas,
como si la lingüística que estudia el sistema de una lengua, también
tuviera que atender el tema del aprendizaje de la misma. En la
lingüística hay ramas y la lingüística aplicada se ocupa en parte de la
enseñanza de la lengua, pero no puede sola, debe ir acompañada de la
pedagogía y otras disciplinas.
En el ámbito metodológico, no faltan
los que a priori desechan el enfoque comunicativo porque trabaja con
prácticas sociales del lenguaje, y muchas de estas prácticas son
escritas y el Mapudugun no las tiene desarrolladas; lo que es verdad;
pero ello no impide que el mismo aprendizaje esté orientado al
desarrollo escrito, o a sistematizar la tradición oral de modo escrito;
sobre todo, si se asume que el aprendizaje oral de una lengua no es
completo si no se adquiere la escritura. También hay enfoques que se
basan en la enseñanza de contenidos culturales sobre la lengua, que
recogen los procesos pedagógicos endógenos, como por ejemplo la práctica
del ngülamtuwun, ‘dar consejos’; este método tiene la virtud de retomar
el sistema ancestral de enseñanza, pero ello, también es su debilidad,
pues, como se sabe la escuela no es una instancia de socialización
tradicional al estilo mapuche ancestral, de modo que un método demasiado
cultural tampoco tiene éxito en la escuela.
¿Cómo enseñar Mapudungun?
Se sugieren algunos pasos, considerando criterios curriculares,
metodológicos y didácticos. En primer lugar es necesario diferenciar si
se trata de un programa de enseñanza de Mapudungun como lengua materna o
segunda lengua. Según sea el caso, varían los objetivos de aprendizaje y
el nivel de inmersión en la lengua: un nivel inicial (para alumnos
principiantes, que no saben Mapudungun), un nivel intermedio (para
aquellos con conocimientos elemental) o avanzado (cuando se trate de
alumnos que ya conocen algunas funciones básicas). Los objetivos se
deben establecer considerando las cuatro habilidades básica del lenguaje
(escuchar, hablar, leer y escribir), y la reflexión sobre la lengua,
para desarrollar la capacidad metalingüística en la lengua meta. En
cierto modo, los contenidos sobre la gramática de la lengua pueden ser
introducidos en esta área.
Un segundo paso: identificar las competencias lingüísticas a desarrollar
por cada nivel, y curso, de manera secuencial; a los alumnos se les debe
exigir según su nivel.
Tercer paso: disponer de un banco de estrategias didácticas para
desarrollar cada una de las habilidades lingüísticas; incorporar entre
ellas, diferentes tipos de actividades basadas en textos (lúdicos,
literarios, académicos, informativos, jurídicos, etc.). Algunos de estos
textos pueden estar en desudo, por lo que es válida la investigación, o
pueden ser generados en la escuela. Es pertinente recordar que la
habilidad de hablar en la lengua debe ir primero que la escritura; sobre
todo si se trata de niños que aún no escriben en la lengua materna (el
castellano en la mayoría de las veces es la lengua materna que el niño
aprende en su familia)
Cuarto paso: la planificación de la clase. El profesor debe planificar
su clase, por corta que sea; incluir en ella actividades para las cinco
habilidades. Éstas no deben ser repetitivas, y deben permitir la
participación de todos los alumnos de manera individual, en pareja o en
grupos pequeños. Algunos errores necesarios de evitar en la clase de
lengua son hacer clase de Mapudungun teniendo como lengua de instrucción
el castellano, el niño debe acostumbrarse al uso de la nueva lengua;
evitar casos en que el profesor habla durante toda la clase, mientras
que el alumno no tiene la oportunidad ni siquiera de decir una palabra
en la lengua que estudia; sentar a los niños mirando la nuca de su
compañero, cuando la lengua exige interacción cara a cara.
Quinto: la evaluación; en lo posible incluir una actividad de evaluación
al final de cada clase. Que los niños se den cuenta de lo que
aprendieron. Se aconseja hacer actividades que impliquen aprendizajes
concretos, que permita al niño decir a sus padres, “hoy aprendí una
canción”, “aprendí a saludar”, “aprendí una rima”, “un cuento”, o “puedo
decir mi nombre en Mapudungun”, etc.; algo que él pueda retener y usar
las veces que estime conveniente.
Sobre los contenidos, es necesario buscar un término medio entre el
saber tradicional y lo moderno (la cultura mapuche también es moderna);
no solo oralidad, sino también escritura; no sólo gramática, sino
también funciones sociales; no sólo traducción, sino también creación de
texto; que fortalezca la identidad cultural pero también la innovación,
etc. Los contenidos deberán estar dosificados según el nivel de
inmersión en la lengua y el nivel de conocimiento que el niño tiene
sobre dicha lengua.
Los profesores deben saber que existen diversos enfoques metodológicos
para enseñar lenguas; y que estos son buenos en la medida en que
respondan a los objetivos de aprendizaje. Los problemas de metodología
de enseñanza del Mapudungun, no son tan distintos a los que suceden en
el español, inglés u otra lengua originaria; se puede aprender mucho de
las experiencias de enseñanza de otras lenguas. Por experiencia, se
recomienda complementar las metodologías que se aplican, con alguna
innovaciones de la cultura propia, ello da identidad al aprendizaje y la
posibilidad de una pedagogía no divorciada de las raíces, incluir
juegos, valores etc.; pues, un fin último de la enseñanza deberá ser el
florecimiento de la cultura mapuche en Mapudungun, en donde las raíces y
la identidad son importantes.
Por último, es preciso recordar que de las políticas lingüísticas
también depende la formación o no de recursos humanos, y la producción o
no de textos o estudios sobre la lengua. Si en Chile no existe una
política de formación para la enseñanza de las lenguas originarias, ello
se debe a la tibia atención que están recibiendo las lenguas indígenas
en el país; porque la política lingüística tradicional de hegemonía del
castellano, en la práctica no ha cambiado, a pesar de que la educación
intercultural se reconozca como un gran logro, falta mucho para el
reconocimiento pleno de las lenguas originarias / Azkintuwe
* Lingüista
mapuche.
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