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Considero que esta fecha no sólo debe
ser considerada como una oportunidad para hablar de lo superficial y
cotidiano, para compartir momentos y comidas especiales, sino debe
servirnos para reconstruir nuestra historia, comprometernos en la
lucha por nuestros derechos que nos han sido usurpados, recuperar el
real sentido de ser mapuche. |
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Por Domingo RAIN* - Sábado 23 de Junio de 2007 |
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Los cambios que
ocurren en la naturaleza los pueblos originarios y
el mapuche en particular, ya los habían registrado
milenios atrás. |
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Esta fecha no sólo debe
ser considerada como una oportunidad para hablar de
lo superficial y cotidiano, sino para reconstruir
nuestra historia. |
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Muchas
familias, lof (comunidades) y organizaciones mapuche, se preparan para celebrar un acontecimiento importante:
el We Tripantu o Año Nuevo. Durante este mes también algunos mapuche
mujeres u hombres, transitan por salas de clases, aulas universitarias y
servicios públicos, entregando elementos que reivindican esta fecha como
de importancia para el mundo mapuche.
Los cambios que ocurren en la naturaleza a partir de esta fecha - para
la mayoría- parecen tan obvios, sin importancia y hasta pasan
desapercibidos para la gran mayoría de las personas. Sin embargo, los
pueblos originarios y el mapuche en particular, ya los habían registrado
milenios atrás. Pero debemos decir que esto no fue producto de la
casualidad ni del surgimiento, tuvo que cumplirse un proceso largo y
riguroso, donde participó toda la sociedad mapuche en el caso nuestro.
En este proceso jugó un rol fundamental la organización territorial, sus
distintos componentes, instancias e individualidades. Un rol fundamental
en el proceso del conocimiento-kimun, sin duda jugaron nuestras
autoridades originarias: Machi, Lonko, Ngenpín, Weupife y una serie de
otras personalidades de nuestro mundo. Su particular capacidad de
comunicación con las distintas energías o newenes que conforman nuestro
Wallmapu y su habilidad de observación, permitieron registrar cada
movimiento en tiempo y espacio de cada cuerpo celeste, el comportamiento
del clima, de la naturaleza y la relación del che con todos estos
cambios en los distintos espacios particulares.
Luego vino la etapa de discutir y concensuar los resultados de las
distintas observaciones, primero en trawunes – territoriales, por usar
un lenguaje más actual, para concluir en la Meli Witran Mapu, en el Nor
Ngumtuwun que eran y son instancias representativas de todo el Wallmapu
o territorio de la nación mapuche. En estas instancias en que estaba
representado todo el territorio, se validaba, colectivizaba e
incorporaba a la sociedad el We Kimun - Nuevo Conocimiento a la totalidad
del Pueblo. De este simple relato, se desprende la enorme capacidad
científica y creativa de nuestro Pueblo, de nuestros antepasados en
tiempo de paz e independencia.
Hace más de quinientos años, representantes de otra cultura llegaron a
nuestros territorios, pensando –muchos de ellos- que llegaban a otro
punto del planeta, creyendo que éste era plano; nosotros los pueblos
originarios, ya teníamos claro desde hacía mucho que el mundo era
redondo. Teníamos plena conciencia que giraba en torno al sol, sabíamos
que su órbita era elíptica, que producto de ello existían cuatro
períodos diferentes en el transcurso de una vuelta de la tierra en torno
al sol. De ahí, la noche del 23 para el 24 de este periodo-junio, era la
noche más larga y que desde ésa, aparentemente el sol volvía en un nuevo
recorrido y comenzaba un nuevo ciclo de vida en la naturaleza.
Como síntesis de nuestra cosmovisión tenemos el kultrún de nuestras (os)
Machi. Esto para nosotros es ciencia, conocimiento y no simple folklor,
por tanto, para mi estos elementos son los que nos dan razones para
exigir nuestros derechos desde la mirada de pueblo, de un pueblo
invadido, de un pueblo que se nos cortó la posibilidad de
desarrollarnos, de crear, de hacer ciencia. Hoy nos vemos obligados a
organizarnos no para crecer sino para resistir algunos, para subsistir
otros y muchos buscan- agobiados por estigmas y el
desconocimiento de su historia- integrarse a las alternativas que brinda
esta sociedad.
Finalmente, considero que esta fecha
no sólo debe ser considerada como una oportunidad para hablar de lo
superficial y cotidiano, para compartir momentos y comidas especiales,
sino debe servirnos para reconstruir nuestra historia, comprometernos en
la lucha por nuestros derechos que nos han sido usurpados, recuperar el
real sentido de ser mapuche: el respeto a la palabra, consecuentes con
lo que nuestro mapudugun nos dice o lo que pretendemos decir, y
cuidadosos de nuestro itrofill mogen - biodiversidad. Estos y otros
valores, propios de nuestra cultura, los hemos ido perdiendo. El desafío
diario es recuperarlos / Azkintuwe
* Dirigente de la Identidad Territorial Lafkenche.
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