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UN
TRIUNFO DEL MOVIMIENTO SOCIAL |
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Cierre de basural en Boyeco |
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Lo que puede suceder en Boyeco no es
menor y lo que se puede proyectar de aquí en adelante tampoco. Las
posibilidades de generar un verdadero y profundo cambio en las
políticas públicas sobre recintos y tratamientos de residuos
sólidos, que involucre respeto a las personas, a los pueblos y sus
comunidades, y a los ecosistemas, con proyectos sustentables y
ordenados territorialmente. |
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Por
Alfredo SEGUEL* / Jueves 14 de Junio de 2007 |
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Se valora la actitud del
alcalde de Temuko, quien estaría abriendo un camino
para la recuperación de dignidad y de justicia. |
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Nos quedamos con la
esperanza de vivir en una Región mejor, respetuosa,
integral y sustentable en estas materias y otras. |
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Ante
los recientes anuncios del alcalde de Temuko, Francisco Huenchumilla,
sobre el inicio del cierre del basural en Boyeco y la presentación al
sistema de evaluación de impacto ambiental del nuevo recinto con
características de “Relleno Sanitario”, sentimos el deber de opinar. Más
aun tratándose de una noticia que por años anhelábamos, que se refiere
al inicio de un camino de esperanza para revertir el actual racismo y
discriminación socio ambiental que tanto daño ha causado en la región a
comunidades y sectores campesinos, y que por mucho tiempo significó el
desentendimiento, indiferencia y la negación de diversas autoridades
pública y el desconocimiento de la gran mayoría de la opinión pública.
El propósito de opinar al respecto, es primeramente para reconocer y
valorar la gestión del edil de Temuko en este hecho, quien está
cumpliendo correctamente con su palabra ante las ciudadanías de estos
territorios, recordando justamente que fue él quien detonó públicamente
este conflicto siendo diputado en octubre del año 2000, al exigir
“legalmente” el cierre del recinto Boyeco en momentos que un menor había
fallecido en el lugar por circunstancias atribuibles a su crítico
funcionamiento en el sector.
Hoy, siendo alcalde, visualizamos
sobre esta materia que está poniendo término a la herencia oscura y
despiadada de la administración Municipal anterior, la misma involucrada
en numerosas irregularidades y que pretendía mantener un basural que
venía funcionando desde el año 1992 para proyectarla hasta el año 2025.
Nos referimos al ex alcalde René Saffirio, cuyos actos están en la
impunidad y que la opinión pública e institucionalidad no debería
olvidar.
Asimismo, para referirnos en estos momentos a esas numerosas personas
que han tenido que vivir al lado de la basura, de la contaminación y
destrucción de sus espacios y que han tenido que cargar por todos estos
años con la humillación, el pisoteo, la imposición, el estigma, las
enfermedades, la negación y el abandono por parte de todo el aparato
público del estado chileno, por ellas, en especial por esas varias
familias con las que nos tocó compartir y colaborar hace algunos años
junto a otras organizaciones y personas concientes y solidarias para que
se resolviera este conflicto indignante. Nuestra mayor alegría, nuestra
mayor esperanza.
Por ello, se valora la actitud del alcalde de Temuko, quien, con su
cumplimiento y lo demostrado hasta el momento en capacidad de gestión,
estaría abriendo un camino para la recuperación de dignidad y de
justicia para muchas personas. También señalar que, más allá de las
disposiciones de una autoridad, esto sin lugar a dudas podría ser el
inicio de un tremendo logro ciudadano y de movimiento social en caso de
llegar a concretarse y a proyectarse de acuerdo a las expectativas que
existen, porque no se puede desvincular los enormes esfuerzos y
sacrificios de propias familias afectadas, de nuestra agrupación y de
diversas organizaciones o de redes y de personas solidarias que
colaboraron en distintas formas, primero para que este grave conflicto
se conociera, se internalizara, luego se instalara públicamente y se
resuelva, que es lo que al parecer estaría comenzando a suceder.
Las decenas de reuniones, las miles de hojas escritas en notas,
comunicados, declaraciones, informes, cartas, artículos, libro (2003)
los encuentros, los trawun, el apoyo en el levantamiento de la
Coordinación de Comunidades Afectadas por los Basurales (desde fines del
año 2000), los símbolos de reconstrucción como el levantamiento de los
chemamul en Boyeco (febrero 2006), las marchas en Temuko y Santiago, la
demanda por daños y perjuicios, el recurso de protección durante el 2002
y 2003, aunque fallidas, contribuyeron respectivamente.
La intervención en el Foro Permanente
en la ONU (mayo 2002), las mesas de trabajo, los emplazamientos, las
exigencias e intervenciones ante aparatos públicos administrativos y de
fiscalización para que cumplan su rol (2004, 2005), la denuncia por
racismo ambiental ante un Comité de las Naciones Unidas (enero 2007),
todo, absolutamente todo, son parte de logros que representan la
autogestión, el voluntariado, el esfuerzo, compromiso y convicción de
muchas personas que contribuyeron y se sigue haciendo,
desinteresadamente, para exigir y buscar soluciones, aunque alguno por
ahí fuera del tiesto y torpemente, haya creído lo contrario sobre
algunos asuntos.
Esto, los logros, independiente de algunos desgastes o equivocaciones
naturales que pueden existir, propias de un proceso o de la naturaleza
humana, deben ser siempre una fortaleza, porque personifica a un
movimiento social intercultural, autónomo, transversal y de incidencia,
capaz incluso de sensibilizar a diversos comunicadores de medios cuyas
tribunas públicas fueron determinantes para que las atrocidades que
ocurrían en Boyeco, entre numerosos otros casos de similares
características, se conocieran local, estatal e incluso
internacionalmente, siendo en este caso, fundamentales los medios en su
función social para el control, fiscalización, exigencias de resolución
y de vías para la transformación.
Lo que puede suceder en Boyeco no es menor y lo que se puede proyectar
de aquí en adelante tampoco. Las posibilidades de generar un verdadero y
profundo cambio en las políticas públicas sobre recintos y tratamientos
de residuos sólidos, que involucre respeto a las personas, a los pueblos
y sus comunidades y a los ecosistemas, con proyectos sustentables y
ordenados territorialmente, pueden convertirse en importantes avances.
Si Temuko, otras comunas y la región entera se convierten en modelo,
todos habremos ganado, devolviendo muchas dignidades y condiciones
atropelladas, siendo a su vez gestores de una nueva historia. Estas
prioridades, deben ser parte de las responsabilidades que deben asumir y
de las exigencias que hay que hacer a todo(a) aquel o aquella que está o
pretenda asumir representaciones de tipo electoral y ciudadanas.
Por ello, hasta el momento, aunque han sido años de angustia y de
múltiples dificultades, nos quedamos con el inicio de estudios apoyados
por el CORE tendiente a identificar la mejor alternativa para mejorar o
buscar una solución definitiva a la disposición final de Residuos
Sólidos domiciliarios por parte de CONAMA lo que podría ser el inicio de
una solución definitiva a un conflicto de larga data que ha afectado
mayoritariamente a comunidades Mapuche en toda la Región. Nos quedamos
también con los anuncios del alcalde Francisco Huenchumilla, al señalar
lo ocurrido en Boyeco como un hito en el atentado contra la dignidad del
pueblo mapuche y de querer cerrar correctamente el recinto y de iniciar
un relleno sanitario libre de impactos, con eventuales políticas de
compostaje y de reciclaje.
Nos quedamos del mismo modo, con la
esperanza de vivir en una Región mejor, respetuosa, integral y
sustentable en estas materias y en varias otras pendientes. Sin lugar a
dudas, aún falta mucho camino por recorrer, pero solo dependen de las
voluntades y capacidades de quienes tienen la obligación de resolver,
más aún cuando el camino está trazado para facilitar el avance y lo han
marcado las propias comunidades y organizaciones sociales desde hace
bastante tiempo a través de las reiteradas denuncias, acciones y
propuestas / Azkintuwe
*
Integrante Agrupación Konapewman
de Temuko.
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