|
|
-
|
|
Hijo de nuestro Lonko Namunkura, nieto
de nuestro Toki Kalfvkura, se lo llevaron vivo a Roma. Como lo
devolvieron muerto, para disimular semejante asesinato con pérdida
de la identidad incluida ¡le prometen devolverlo con títulos de semi
héroe literario!: que le llamarían beato, que le llamarían santo.
Regalos de distracción para el Pueblo Originario Mapuche. |
|
Por Jorge NAHUEL* - Martes 16 de
Julio de 2007 |
|
|
|
Luchamos contra estas
invasiones y no aceptamos este perverso título para
un hermano nuestro que murió a manos de la misma
colonización. |
|
Nosotros practicamos una
filosofía de vida abismalmente distinta y opuesta a
ésta que nos trae de la mano una reivindicación
falsa. |
|
Estamos
alertas cuando el poder hace regalos que ni siquiera pedimos y que
consideran importantes para tener distraídos a sus oprimidos. Por
ejemplo, Videla le regaló un mundial de fútbol a los argentinos y todos
contentos, inclusive saltando delante del propio dictador como
festejándolo. Les regaló una ‘mano dura’ y los que pedían semejante
regalo se distrajeron, mientras veíamos espantados y horrorizados que se
quedaban con nuestros hijos y nietos en nombre de una política de
Estado.
El mismo terrorismo de Estado que
cayó 120 años atrás sobre la vida mapuche y que generó desapariciones,
torturas y apremios ilegales, durante la campaña de exterminio de Roca,
acompañado por una iglesia que reclutaba nuestros picikeché (niños) y
los 'amaestraba' en internados y albergues, hasta anular la identidad,
el rakizuam /pensamiento, el kimvn /conocimiento ancestral. Es decir,
eliminándolos ideológicamente.
Ahora mismo, Joseph Ratzinger -desde ese centro de poder político que es
“el Vaticano” - ha decidido regalarnos a nosotros, pu mapuche, un beato
con amenaza de trasladarle el título al de santo. Es el mismo Papa
manipulador que dijo hace poco que la religión católica no había sido
impuesta por la fuerza en nuestras vidas. Sin embargo, necesitó llegar
protegida por el ejército comandado por Roca a este territorio. En sus
apenas dos milenios de existencia, para lograr sus objetivos nos’
regalaron’ el bautismo, los sacramentos, un catecismo lleno de rarezas y
misterios, una Biblia y algunos libros con incógnitas.
Mientras pu mapuche, con diez
milenios de existencia en cambio, intentábamos mirar lo que esos libros
contenían y nos distrajimos. Cuando cerramos esos libros misteriosos y
levantamos la vista, nos encontramos como si fuéramos extranjeros,
aunque parados en el mismo lugar del que nunca nos fuimos ni nos vamos a
ir. Claro que nos entregaban sus ‘objetos sagrados’ mientras nos
apuntaban con armas de fuego. No sabíamos cómo hacer para salvar
nuestras vidas y, si eso significaba agarrar lo que nos alcanzaran, lo
hacíamos. A la vida siempre hay que preservarla. Por esa estrategia
también estamos hoy vivos como Pueblos Originarios.
Esas armas de fuego son las que nuestra religiosidad nos impide
concebir, ya que rompen el equilibrio de la biodiversidad de la que
formamos parte, como hombres pertenecientes a la tierra, como mapuce que
somos. Porque nosotros no concebimos ni esas crueles armas ni semi
héroes llamados ‘santos’, una especie de personajes literarios que
tienen prohibidas las cosas más naturales de la vida, ¡hasta el mismo
sexo, que es lo más natural de la naturaleza!
Luchamos contra estas invasiones y no aceptamos este perverso título
para un hermano nuestro que murió a manos de la misma colonización.
Desterrado de su wallmapu – tierra de origen, lo consumió la
tuberculosis, esa enfermedad desconocida para nosotros. El método de esa
guerra bacteriológica desatada por el ejército nacional contra la
familia de Namunkurá era sencilla: liberar a un prisionero mapuche
envuelto en mantas infectadas de esa enfermedad contra la cual no
teníamos defensa.
Hijo de nuestro Lonko Namunkura, nieto de nuestro Toki Kalfvkura, se lo
llevaron vivo a Roma. Como lo devolvieron muerto, para disimular
semejante asesinato con pérdida de la identidad incluida ¡le prometen
devolverlo con títulos de semi héroe literario!: que le llamarían beato,
que le llamarían santo. Regalos de distracción para el Pueblo Originario
Mapuche. Un Pueblo que hoy ya no se distrae. Esta demostración de nuevo
engaño desde el Vaticano, nos mantiene alertas, incrédulos, elusivos,
negándonos a semejantes premios post mortem para nuestros muertos
asesinados por ellos mismos.
Nosotros practicamos una filosofía de vida abismalmente distinta y
opuesta a ésta que nos trae de la mano una reivindicación falsa,
artificial, impuesta y ajena. Nuestro Nor AdMogen nos impide faltar el
respeto de tal manera a las religiones ajenas. Nosotros no tenemos
santos, tampoco sacerdotes ni brujos. Mas allá que a nuestros médicos o
Machi, a nuestras filósofas o Pillan Kushe, a nuestras Autoridades
Originarias, les pusieron nombre de ‘chamanes’. Todo lo tergiversan y
todo lo pervierten. El asombro todavía no permite entretenernos con la
caricatura que queda de esta manipulación.
Nuestra organización en Lofche, como parte de un Pueblo preexistente al
estado argentino y a las iglesias impuestas, tiene claridad porque
nuestro Rakizuam o pensamiento circular nos impide levantar a una
persona como más santos ni más héroes que otros. Todos formamos parte
equilibrada del mismo círculo natural, no hay jerarquías ni menos papas
dictadores en nuestro Pueblo Originario Mapuche. Resta que las
religiones y leyes usurpadoras de pensamiento, de identidad, de
territorios y personas intenten, alguna vez, por una vez, por alguna
única vez y para siempre, no faltarnos más el respeto /
Azkintuwe
*
Werken (portavoz) de la COM de
Neuquén y titular de la Dirección de Pueblos Originarios y Recursos
Naturales, Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Nación.
<< VOLVER
|
|