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“El Estado cometió el error más grande
al acusar a mapuches de terroristas" |
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Autor de ''La Emergencia Indígena en América Latina''
asegura que este hecho obliga al Gobierno a establecer una relación
con el pueblo mapuche desde el plano político. Además, señala que no
entiende la conducta poco activa que tuvo el Ejecutivo con respecto
a la huelga de hambre de Patricia Troncoso. "Hay un factor muy
importante y es que frente a este mundo global surgen nuevas
identidades o las antiguas encuentran espacios. Y eso es un fenómeno
mundial", subraya. |
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Por
Claudia URQUIETA*
I
Martes 5 de Febrero de 2008 |
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José Bengoa, historiador. |
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Foto Gentileza El Periodista. |
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Párrafos |
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Es
necesario establecer la relación desde el plano de lo
político. Las personas que están presas, son presos políticos.
El mismo Estado cometió el error más grande al acusarlos de
terroristas. |
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La
visión del conflicto estado chileno-pùeblo mapuche que
manifiesta Bengoa, se sostiene en su amplio manejo del tema.
De hecho, una de sus obras, ''La Emergencia Indígena en
América Latina'', plantea una tendencia al resurgimiento de
los pueblos originarios. |
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SANTIAGO
I
Hace unas semanas el
etnohistoriador José Bengoa se enteró de una gratificante noticia: su
nominación al Premio Altazor 2008 en la categoría ensayo literario, por
el libro “El Tratado de Quilín”, que da a conocer un documento clave en
la historia de Chile realizado entre mapuche y españoles en el siglo
XVII. Pero no es la primera vez que su extenso trabajo es reconocido, ya
que ha obtenido varios premios y nominaciones gracias a su prolífica
carrera, cuyo campo de trabajo principal gira en torno a la antropología
rural, la etnografía de los indígenas chilenos y latinoamericanos, la
interculturalidad y la pobreza.
De hecho, el antropólogo fue uno de los integrantes de la Comisión de
Verdad Histórica y Nuevo Trato, creada en 2001 con el fin de preparar un
informe que diera propuestas y recomendaciones para instaurar una nueva
política de Estado con respecto a los pueblos originarios, que fue
entregado en 2003.
Bengoa explica que una de las conclusiones del texto apuntaba a la
inexistencia de fórmulas y estructuras institucionales capaces de
procesar las políticas indígenas, que, al no tener representación
parlamentaria, no cuentan con un camino institucional para plantear sus
demandas. Por ende, se preveía una bomba de tiempo, que en estos últimos
meses ha dado claras señales de estallar.
Y a pesar de que el informe de la instancia no ha sido considerado en
las políticas gubernamentales, la muerte del joven Matías Catrileo, la
prolongada huelga de hambre de Patricia Troncoso, los casos de violencia
en el sur del país o la militarización de la zona denunciada por los
comuneros, son hechos que parecen confirmar dichas advertencias.
- ¿Cómo califica el manejo del Gobierno en el conflicto, que tiene como
símbolo la huelga de hambre de Patricia Troncoso?
- Hay un fenómeno muy profundo de discriminación, de
desprecio, de mal tratamiento del tema, de malas conciencias. Lo
concreto es que hay una persona que estaba al borde de la muerte y que
las consecuencias de esto son impredecibles, tanto a nivel nacional como
internacional. El tema indígena hoy no es algo baladí en el mundo: tiene
mucha importancia, tiene una alta sensibilidad internacional.
- ¿Y esto formaría parte de una “invisibilización” del tema indígena?
- Hay distintas formas de verlo: invisibilizar,
criminalizar, pensar que este es un tema policial o que es puramente un
problema de desarrollo, de gente pobre. O, finalmente, no pensar. Es un
tema que se invisibiliza tanto en la sociedad como en los sectores
responsables de la conducción. Hay temas que “molestan” y es mejor no
tocarlos.
Realmente encuentro incomprensible la situación.
- En base a sus amplios conocimientos sobre el tema indígena ¿cuál
considera debe ser la línea a nivel gubernamental para que este
conflicto no siga acrecentándose?
- Creo que es tan evidente que es casi ingenuo decirlo:
reconocer la existencia de un conflicto, de demandas, reconocer la
existencia de otro, de un sujeto político. Es necesario establecer la
relación desde el plano de lo político. Las personas que están presas,
son presos políticos. El mismo Estado cometió el error más grande al
acusarlos de terroristas, porque al hacerlo obviamente los clasificó en
un ámbito que es político.
Por lo tanto, si frente a eso se actúa en términos puramente policiales
no hay salida. La salida es que van a haber más presos, más violencia, y
el Estado chileno probablemente va a seguir metiendo presa gente, va a
seguir habiendo conflicto y va a tratar de manejarlo mediante la fuerza.
Pero eso no es resolver nada. Es bien incomprensible, dramática y
frustrante la situación que estamos viviendo en este momento. Y lo único
que se esperaría es que haya un cambio de orientación lo más rápido
posible.
- ¿Y esto se da principalmente porque los pueblos indígenas no están
reconocidos constitucionalmente?
-O sea eso es lo formal. Lo sustantivo es que en las
relaciones cotidianas haya un reconocimiento. Alguien puede reconocer
los derechos de la mujer en el papel, pero si en la práctica no lo hace,
quedó en el papel. Hay una relación entre el reconocimiento legal y un
reconocimiento cotidiano en el ejercicio de las relaciones. Pero en
Chile no existe eso. No existe el reconocimiento de que son personas que
tienen demandas políticas y derecho a plantearlas, y que se discutan de
igual a igual. Se las descarta antes de empezar a conversar.
Reetnización y globalización
La visión de la actualidad nacional en torno al conflicto estado chileno
- pueblo mapuche que manifiesta Bengoa, se sostiene en su amplio manejo
del tema. De hecho, una de sus obras más conocidas es ''La Emergencia
Indígena en América Latina'', donde plantea una tendencia al
resurgimiento de los pueblos originarios en la región y, al mismo
tiempo, analiza la urgencia de enfrentar sus demandas.
- La “reetnización" que describe, ¿cómo se vive en el caso de los
mapuche?
- Hay algunos casos, sobre todo en el norte, donde
antiguas comunidades indígenas fueron perdiendo sus formas más públicas
de expresarse como indígenas y gracias a la acción del Estado y de la
sociedad que abrió espacios, ellos han vuelto a plantearse como culturas
indígenas. Pero no es el caso mapuche. Ellos nunca han perdido su
conciencia de pueblo, por el contrario, es uno de los pueblos indígenas
de América Latina con más alta conciencia de sí mismos. Lo que ocurre en
la cuestión mapuche, y en toda Latinoamérica, es que se ha producido una
emergencia de lo étnico, se ha renovado el discurso étnico de tal forma,
que hoy se plantea uno mucho más moderno, más fuerte, que no es más ni
menos que el discurso de los derechos.
Si uno mira la proclama de los indígenas, reivindica los derechos que
hoy le reconoce el mundo internacional. En septiembre de 2007 Chile votó
favorablemente en la Asamblea General de la ONU por la Declaración sobre
los Derechos de los Pueblos Indígenas. Al leerla, se entiende que tienen
derecho a gestionar, gerenciar, dirigir sus propios asuntos.
- ¿Esto también se vincula con el tema de la globalización?
- Hay un factor muy importante y es que frente a este
mundo global surgen nuevas identidades o las antiguas encuentran
espacios. Y eso es un fenómeno mundial. Es decir, las personas quieren
tener varios sombreros: puedes ser miembro de la Unión Europea, español,
catalán, diversas adscripciones. Ya no existe esa idea de la adscripción
única, propia del patrioterismo del siglo XIX. Se ha abierto un espacio
enorme para las minorías y los grupos indígenas, lo que permite mayor
comunicación entre ellos. Es cosa de ver seminarios y encuentros en que
participan dirigentes. La prensa siempre sigue con una actitud
despreciativa cada vez que aparece un dirigente que viaja, como si no
tuviera derecho hacerlo y los únicos que pudieran fueran los empresarios
y los que están en el mundo globalizado de los negocios. Pero también
hay una globalización por “abajo” / AZ
* Gentileza
www.elmostrador.cl
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