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DENUNCIA SERA EXAMINADA
EN MARZO |
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Estado de Chile no ha respondido a la
ONU por racismo ambiental |
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En enero del año 2007,
representantes de comunidades directamente afectadas, junto a
representaciones de organizaciones mapuches, de derechos humanos y
ambientalistas, presentaron ante la Secretaria del Comité para la
Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, una denuncia por
racismo socioambiental. Si bien el organismo solicitó un informe al
estado chileno, este aún no es enviado para su observación. |
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Por Paulina
ACEVEDO*
I
Viernes 22 de Febrero de 2008 |
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Manifestación en Temuko. |
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Foto de Archivo. |
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Párrafos |
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La
denuncia presentada por comunidades mapuches y organizaciones
ligadas a la defensa del medioambiente dió cuenta de una
"pauta conductual racista de instituciones del Estado y
empresas privadas". |
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A
juicio de los denunciantes, "los
hechos que hemos descrito en esta comunicación vulneran
expresamente obligaciones tales como, no incurrir en acto o
práctica de discriminación racial contra personas, grupos de
personas o instituciones". |
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TEMUKO
/ Chile aún no presenta informe solicitado por el Comité para la
Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, CERD, el que debió
haber entregado al organismo internacional con fecha 30 de noviembre,
para responder la denuncua sobbre racismo e impactos socio ambientales
provocados por recintos de basurales y plantas químicas de aguas
servidas en tierras mapuches. Casos serían examinados por Comité en
marzo próximo y Chile aún sin informes ni medidas para la eliminación de
este racismo presente en el país.
En enero del año 2007, representantes de comunidades directamente
afectadas, junto a representaciones de organizaciones mapuche, de
Derechos Humanos y Ambiental, presentaron ante la Secretaria del Comité
para la Eliminación de la Discriminación Racial Organización de Naciones
Unidas, una denuncia por racismo Socio Ambiental, para solicitar que
dicha instancia intervenga en virtud de sus Medidas de Alerta Temprana o
Procedimiento de Urgencia, ante los hechos de racismo en contra de
comunidades por la instalación de vertederos y Plantas de Tratamiento de
Aguas Servidas que han afectado su calidad de vida, ecosistemas y salud.
Cabe mencionar, que en la Novena Región llamada también Región de la
Araucanía, el 20% del total de la superficie de esta región, la tierra
está en poder de personas Mapuche agrupadas en reducciones, siendo el
25% aproximado de la población con autoidentificación. A pesar de estos
datos, la gran mayoría de recintos de basurales se encuentran en estas
tierras, (alrededor del 70%). Las restante en tierras de campesinos
chilenos pobres; y la totalidad de plantas químicas de tratamiento de
aguas servidas también.
Estos recintos de basurales y de plantas se sitúan mayoritariamente en
medio de comunidades mapuche, y en algunos casos, en sectores cercanos a
poblaciones de campesinos pobres, donde habitan numerosas familias,
soportando la contaminación al lado de sus viviendas, al lado de sus
caminos, al lado de los predios agrícolas y ganaderos, al lado de sus
escuelas, al lado de sus recursos naturales, como el agua y bosques.
Esta situación, transgrede diversas normas de Derecho Internacional que
versan en la materia y que son varias obligatorias al Estado chileno,
como corresponde con la Convención Internacional sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación Racial.
La existencia de estos proyectos en tierras mapuches trae graves
consecuencias, con irreparables daños a la cultura territorial. Los
mismos afectados se han referido a su territorialidad no como un pedazo
de suelo, sino a espacios que tienen sus propias fuerzas (gnen) en la
tierra, ríos, esteros, bosques, animales, personas, las que se
interrelacionan entre sí y permite una armonía como se verá en los
ancedentes de la denuncia que se indica a continuación. Asimismo, al
final de esta, la Comunicación que dicho Comité de Naciones Unidas envió
al Estado de Chile en agosto del 2007.
Antecedentes
La denuncia presentada por comunidades mapuches y organizaciones ligadas
a la defensa del medioambiente dió cuenta de una "pauta conductual
racista de instituciones del Estado y empresas privadas que en los
últimos años se ha hecho sistemática y creciente en territorio mapuche,
en especial en la Región de la Araucanía, con la instalación de
actividades que provocan un evidente daño a nuestro medio ambiente y
formas tradicionales de vida".
"El racismo, que hemos denominado ambiental - agrega la denuncia - se
explicita cuando nos damos cuenta de que, luego de la usurpación de
nuestro territorio, las comunidades mapuche estamos en posesión actual
de un porcentaje mínimo de tierra respecto de la superficie total de la
Región de la Araucanía, lo que sin embargo, parece no ser considerado a
la hora de destinar los terrenos que serán utilizados para actividades
nocivas para la salud y los ecosistemas de las comunidades aledañas".
"Ha sido precisamente
en el poco territorio mapuche que conservamos donde la industria
forestal ha acabado con nuestros recursos hídricos, donde la industria
celulosa ha realizado sus desagües de desechos tóxicos, donde la
industria hidroeléctrica ha entorpecido el cause natural de nuestros
ríos y donde los municipios y empresas privadas han instalado los
vertederos que concentran la basura de toda la región y las plantas de
tratamiento de aguas servidas que incumplen estándares de calidad. Por
ello, es que creemos urgente denunciar el problema que enfrentamos y que
no ha sido atendido en el plano nacional",
señalaron.
Instalación de
Basurales
Según especifican los denunciantes, entre los años 1990 y 1993 los
municipios de Temuko, Gorbea, Lumaco, Perquenco, Melipeuco, Pitrufquen,
Loncoche, Nueva Imperial, Vilcun, Cunco, Carahue, Collipulli y Traiguen
de la Región de la Araucanía, instalaron basurales al interior de
comunidades mapuche, amparados en la inexistencia de legislación
ambiental e indígena adecuada. En la actualidad de los 28 basurales que
se instalaron en la región (de los cuales el 70% se encuentra en
territorio mapuche) 15 ya cumplieron su vida útil, expirando su año de
cierre; 9 se encuentran sin autorización sanitaria, ya que la mayoría de
ellos obtuvieron sus autorizaciones previo a la entrada en vigencia de
normativas ambientales y de la Ley Indígena 19.253; y 25 se encuentran
sin Resolución de Calificación Ambiental.
A juicio de las
comunidades afectadas, todas
estas cifras demostrarían las irregularidades de su funcionamiento. "Por
lo general los líquidos percolados de la basura se filtran al subsuelo,
no existiendo todavía un estudio acabado en relación a la posible
contaminación del agua subterránea, ni menos del irreparable daño que
esto ha ocasionado a los ecosistemas y salud de las personas que
habitamos la zona. Sumada a la usurpación de nuestra tierra y territorio
ancestral, las personas y comunidades que suscribimos esta denuncia,
debemos convivir con la basura proveniente de los cordones urbanos",
subrayaron.
"Los riesgos de infecciones y enfermedades - agregaron - son un peligro
constante para quienes vivimos en las cercanías de los vertederos,
puesto que la basura atrae a numerosas aves de rapiña, plagas de moscas
e insectos y perros vagos que han provocado la muerte de decenas de
cabezas de ganado menor, indispensables para nuestro sustento. La gran
mayoría de nuestras familias carecen de acceso al agua potable, siendo
común utilizar agua de pozo para nuestro consumo, corriendo los riesgos
propios de su contaminación".
A juicio de los
denunciantes, "los
hechos que hemos descrito en esta comunicación vulneran expresamente
obligaciones tales como, no incurrir en acto o práctica de
discriminación racial contra personas, grupos de personas o
instituciones y velar para que las autoridades e instituciones públicas
hagan lo mismo; o la revisión de las políticas gubernamentales
nacionales y locales, así como la enmienda o derogación de leyes y
disposiciones reglamentarias que creen discriminación o la perpetúen" /
AZ
* Gentileza
www.observatorio.cl
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