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OPINIÓN DE COLECTIVO "PU
CHE METU INKALU TI MAPUZUGUN" |
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En el siguiente
artículo, escrito especialmente a propósito del Día Internacional de
la Lengua Materna, colectivo de trabajo por la revitalización del
mapuzugun entrega elementos de análisis sobre la situación y
proyección de nuestra lengua nacional. "Nada de esto es posible si
no existe nuestra voluntad colectiva por empezar a defender y
promover nuestra lengua ahora ya", advierten los organizadores del
Acto por el Mapuzugun a realizarse este sábado 23 en la Plaza
Leftraru de Temuko. |
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Pu Che Metu
Inkalu ti Mapuzugun*
I
Miércoles 20 de Febrero de 2008 |
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Ceremonia mapuche en Wallmapu. |
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Foto de Carito Margarita. |
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Párrafos |
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Una
de las cuestiones más urgentes es la necesidad de diseñar e
implementar una política lingüística. Por política lingüística
entendemos el conjunto de decisiones y medidas que se
adoptarán en favor de la lengua mapuche. |
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El
mapuzugun no es patrimonio ni exclusividad de lingüísticas,
tampoco de tal o cual comunidad y mucho menos de ningúna
organización, sino de un pueblo, de un colectivo humano
diverso y dispuesto a trabajar para salvar su principal
patrimonio y seña de identidad. |
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El
mapuzugun puede desaparecer. Este es el alarmante pronóstico que hoy se
cierne sobre nuestra lengua. Al cabo de casi 130 años de colonialismo de
los estados chilenos y argentinos sobre nuestro territorio, el mapuzugun
ha comenzado su carrera contra el tiempo. Los castigos corporales en las
escuelas, las mofas y la total desprotección jurídica en quedo nuestra
lengua ha hecho que el mapuzungun este ahora en peligro de extinción.
Lamentablemente, pese a esta alarmante realidad, el mapuzugun todavía no
concita la pasión y la voluntad colectiva del pueblo mapuche y la
ciudadanía del Wallmapu por su defensa y revitalización. A pesar de
algunos avances, aun estamos muy lejos de que nuestra lengua nacional
sea una reivindicación central en amplios sectores de ciudadanos y
ciudadanas mapuche y de todo el Wallmapu. Sobre todo, que el mapuzugun
se transforme, al igual que la tierra y nuestros derechos políticos, en
un catalizador de movilización social. En la práctica el mapuzugun y
nuestros derechos lingüísticos ocupan todavía un papel marginal en la
lucha nacional.
El mapuzugun está en una situación disglósica respecto al castellano.
Mientras el castellano es la lengua de la escuela, de la administración
pública y del uso social masivo, el mapuzugun se restringe al ámbito
rural, ritual y familiar. Incluso allí, debido a la incorporación masiva
de los medios de comunicación en nuestros hogares (radio y televisión),
el castellano ha ido ganando cada vez más terreno en total desmedro del
mapuzugun.
Si bien es cierto que en los últimos años la lengua mapuche ha sido
objeto de una mayor preocupación, dichas experiencias son totalmente
limitadas y parciales. Ellas no han permeado el sistema educativo del
Wallmapu. El mapuzugun no es la lengua de enseñanza en nuestro
territorio: la lengua sólo es enseñada a niveles tan básicos y
rudimentarios que impiden hablar en propiedad de programas bilingües. A
esto hay que agregar la carencia de una legislación que garantice su uso
de manera oficial, restringiéndose su utilización visual en algunos
servicios públicos a criterios puramente simbólicos. Además en los
medios de comunicación, a excepción de algunas honrosas experiencias en
algunos territorios, el mapuzugun no tiene ninguna presencia. El
diagnóstico es totalmente preocupante.
Situación sociolingüística
-El mapuzugun en la actualidad es una lengua minoritaria. Los estudios e
investigaciones parciales, evidencian que en la actualidad los hablantes
de mapuzugun son una minoría demográfica al interior del pueblo mapuche.
Entre 200.000 y 250.000 personas lo hablan o entienden a ambos lados de
la cordillera de los Andes. Esta situación se agrava si vemos las cifras
relativas en el Gulumapu. El Pueblo Mapuche constituye hoy una minoría
demográfica respecto a la población chilena, disminuyendo los
porcentajes de hablantes, puesto que el número de chilenos que hablan
mapuzugun es bastante reducido. Con todo es en el Wallmapu la única
parte donde la lengua aun se habla de modo habitual. Por otro lado, es
minoritario porque no cuenta con ningún estatus jurídico. El castellano
es oficial en los Estados chileno y argentino y el mapuzugun carece de
cualquier reconocimiento efectivo.
-Ausencia de los derechos lingüísticos. Actualmente la lengua tiene una
presencia marginal en la débil ley indígena, y se carece de cualquier
organismo público que se preocupe de promocionarlo como un derecho
colectivo de nuestro pueblo.
-Falta de valor utilitario. Muchas personas lamentablemente no
encuentran utilidad práctica al conocimiento y aprendizaje del
mapuzugun. En este sentido, es poco probable que la planificación y en
específico las acciones de enseñanza de la lengua tengan efecto si la
lengua no cumple ninguna función de utilidad cotidiana para la
población. Hay que hacer que la lengua sea percibida como útil y
necesaria.
-Falta de conciencia lingüística. Observamos aun una falta de coherencia
entre la importancia que la mayoría de la población mapuche dice
otorgarle al mapuzugun y el poco uso real que se hace de él. Esto se
refleja de modo más claro a nivel de las organizaciones sociopolíticas,
en las cuales la lengua no ha merecido la misma atención que otros
temas, como la tierra, o las demandas sociales y reivindicaciones
políticas.
-Pérdida de la lealtad lingüística. Existe un abandono de la lengua por
parte de los hablantes y la falta de interés por parte de los no
hablantes por aprenderla, aun en los niveles más básicos. En muchos
casos la lengua ha quedado reservada para los ancianos y para las
ceremonias religiosas, encerrando aún más su proyección.
-Debilitamiento de la comunicación intergeneracional. Es decir cada vez
son menos los padres que transmiten el mapuzugun a los hijos o lo hacen
sólo de una manera parcial.
Urge una política lingüística
Pese a las adversas condiciones en que se encuentra nuestra lengua, aun
tenemos objetivamente una base social suceptible de movilizar en favor
del mapuzugun. Como hemos dicho, entre 200.000 y 250.000 personas lo
hablan o entienden a ambos lados de la cordillera de los Andes. Si bien
esta cifra constituye una minoría dentro del conjunto del pueblo
mapuche, es muy relevante ya que aun se cuenta con un número
significativo de hablantes y personas que lo comprenden. Los
especialistas indican que una lengua tiene más probabilidades de ser
revitalizada, cuando se adoptan las medidas jurídicas para su
protección, y si esta lengua cuenta con un número significativo de
hablantes. La revitalización de nuestra lengua no es imposible, pero
supone nuestra voluntad colectiva de querer hacerlo.
En este sentido existe también un potencial. Por ejemplo, nuestra gente
aun considera importante nuestra lengua, aunque ello no necesariamente
signifique una conducta concreta en favor de ella, pero sin duda
constituye una base social potencial a movilizar. Según la encuesta del
Centro de Estudios Públicos realizada el 2006, la mayoría de los
encuestados mapuche (1.400 personas), un 57 %, considera que el hablar
el mapuzugun es el principal elemento que define a una persona como
mapuche. Así mismo, el 52 % considera que la lengua es el principal
elemento para mantener la cultura mapuche, y un 56 % considera que el
mapuzugun debería ser enseñado de modo obligatorio a los niños y niñas
mapuche.
Una de las cuestiones más urgentes en la actualidad, es la necesidad de
diseñar e implementar una política lingüística en favor del mapuzugun.
Por política lingüística entendemos el conjunto de decisiones y medidas
que se adoptarán en favor de la lengua mapuche, que permitan su
preservación, uso y promoción. Decisiones y medidas que aspiran a ser
prescriptiva para la sociedad, las instituciones y los usuarios.
Consideramos que una política en favor del mapuzugun es necesaria y
urgente, puesto que el mapuzugun se encuentra amenazado de muerte. La
muerte del mapuzugun constituiría la pérdida de un patrimonio cultural
de un valor incalculable. Significaría perder el alma, el corazón de
nuestra cultura. Sin el mapuzugun el Wallmapu no se diferencia
mayormente de Chile ni Argentina.
Desde una perspectiva nacional mapuche la planificación debe partir de
dos concepciones fundamentales.
1) El mapuzugun
constituye el principal elemento de la cultura mapuche y por lo tanto su
revitalización contribuye al fortalecimiento de una cultura nacional
mapuche.
2) En tanto elemento principal, el mapuzugun es clave para un proceso de
cohesión social, nacional y territorial del conjunto de la población del
Wallmapu.
El diseño de la política lingüística se compone de dos ejes estratégicos
que se interrelacionan: La planificación del corpus de la lengua y la
planificación de su estatus. Con la primera se trata de adaptar la
lengua a las necesidades contemporáneas de nuestros actuales o futuros
hablantes, lo que pasará por una intervención deliberada en el
mapuzugun, cuya principal tarea será su estandarización y la adopción y
uso de una forma de escritura. Despejado esto se puede avanzar en la
elaboración de gramáticas y diccionarios modernos, así como la creación
de nuevas palabras que permitan hablar del mundo contemporáneo desde el
mapuzugun. La ciencia, las artes, el futbol, la farándula, la política
no peden estar fuera del marco de posibilidades comunicativas del
mapuzugun. En relación a la planificación del estatus, se trata de
normar y promover el uso del mapuzugun en el espacio público. En primer
lugar, su enseñanza en todos los niveles del sistema educativo, su uso
en los medios de comunicación y en la administración pública.
Desde nuestra posición, el objetivo estratégico que debe perseguir esta
política lingüística es alcanzar en los hechos que el mapuzugun vuelva a
ser la lengua de uso preferente en un Wallmapu autónomo, y esto parte
porque el mapuzugun vuelva a ser la lengua habitual de todo el pueblo
mapuche.
Para ello, la oficialización de la lengua debe quedar establecida en un
estatuto particular para el Wallmapu como unidad territorial. Basándose
en el principio jurídico y político de territorialidad lingüística, el
mapuzugun gozará de protección especial en el conjunto del País Mapuche.
La implementación específica de medidas en favor de la lengua debe ser
consignada en una ley de normalización lingüística.
Movilización
ciudadana
Dada nuestra situación actual en el Wallmapu (de minoría demográfica y
minoría política), el ejercicio pleno de nuestros derechos lingüísticos
pasa porque toda la población del Wallmapu (mapuche y no mapuche)
conozca y utilice el mapuzugun, lo que implica que la lengua comienza a
desbordar sus fronteras étnicas. En este sentido, la situación que se
perspectiva a futuro es la de un País Mapuche conformado por ciudadanos
bilingües, pero donde el mapuzugun sea paulatinamente la lengua
preferente.
Si bien partimos de la base que una política lingüística en favor del
mapuzugun es necesaria y urgente, ésta no tendrá éxito si la población
mapuche y toda la ciudadanía del Wallmapu no es movilizada en torno al
uso social del mapuzugun y la promoción de nuestros derechos
lingüísticos. No podemos esperar a que se implemente una política
lingüística para empezar a actuar. La crítica situación de nuestra
lengua nos impulsa a actuar ahora. Por esto, consideramos de vital
importancia implicar a la ciudadania en acciones prácticas y masivas
para el uso oral y escrito de nuestra lengua. La razón estriba en que la
promoción del uso social del mapuzugun es la pieza clave de todo el
proceso de revitalización lingüística, puesto que:
-Sólo por medio del uso social mostraremos de modo coherente el amor que
tenemos a nuestra lengua como elemento central de nuestra identidad y
cultura.
-Sólo por medio del uso social daremos muestras concretas de querer
ejercer nuestros derechos lingüísticos y colocaremos realmente a prueba
a la sociedad y las instituciones por reconocer estos derechos.
-Sólo por medio del uso social comprobaremos que nuestro idioma es útil
en todas las dimensiones de la vida mapuche contemporánea y podremos
detectar dónde tenemos dificultades para expresarnos plenamente en
mapuzugun.
-Sólo por medio del uso social podremos evaluar la pertinencia de la
forma de escribir nuestra lengua. En abstracto no avanzamos, los
problemas se resuelven en la práctica.
-Sólo por medio del uso social daremos el ejemplo a seguir a los
hablantes y a quienes tienen la voluntad de aprender para hablarlo y
escribirlo, y por sobre todo a los niños y niñas mapuche.
-Sólo por medio del uso social estimularemos a los demás a comunicarse
en mapuzugun, aumentaremos con ello, la conciencia y la lealtad
lingüística de nuestra población.
En síntesis, consideramos que sólo la movilización ciudadana del
Wallmapu en torno al uso social del mapuzugun y la defensa de nuestros
derechos lingüísticos, puede ofrecer las energías para que una política
de revitalización de nuestra lengua cumpla sus objetivos. Se trata de
que el mapuzugun sea usado por los ciudadanos del Wallmapu en todas las
esferas de su vida y se garantice a nuestra lengua su proyección futura,
alejándola definitivamente de la amenaza de muerte que se tiene en la
actualidad.
Plataformas ciudadanas
Por todo lo anterior consideramos necesaria la articulación de personas
que se aboquen, de manera práctica y masiva, a la movilización
lingüística de la ciudadanía del Wallmapu para la defensa y promoción de
nuestra lengua. Hablamos de la necesidad de constituir organizaciones
ciudadanas en favor del mapuzugun. Miembros de comunidades, mapuches del
campo y la ciudad, ancianos, jóvenes, estudiantes, trabajadores,
hablantes de mapuzugun y no hablantes, hombres y mujeres están todos
llamados a constituirlas. Se debe tratar de un esfuerzo amplio, que
involucre a todos. El mapuzngun no es patrimonio ni exclusividad de
lingüísticas, tampoco de tal o cual comunidad y mucho menos de ningúna
organización, sino de un pueblo, de un colectivo humano diverso y
dispuesto a trabajar para salvar su principal patrimonio y seña de
identidad. Sólo este esfuerzo hace coherente el discurso de defensa de
la cultura y la cosmovisión.
En términos más concretos los objetivos que podrían guiar la acción de
estas organizaciones ciudadanas podrían ser:
-Fomentar una mayor conciencia lingüística, por medio de campañas y
acciones públicas que realcen el valor del mapuzugun como el principal
elemento de la cultura mapuche y del Wallmapu.
-Fomentar una mayor lealtad hacia el mapuzugun por medio de acciones
prácticas que permitan a los ciudadanos y ciudadanas del Wallmapu hacer
uso oral y escrito del mapuzugun en todos los ámbitos de su vida.
-Promover la movilización ciudadana por los derechos lingüísticos del
pueblo mapuche y denunciar públicamente los actos de violación de estos
derechos.
Las acciones de estas asociaciones ciudadanas deberían ir orientadas a
la sociedad y las instituciones. Por ejemplo:
-Formar –mediante cursos y talleres- a cientos, miles de mapuches
hablantes como “dinamizadores lingüísticos” para que adquieran no sólo
la habilidad de escribir en mapuzugun, sino las conciencia y voluntad de
actuar en sus círculos y redes de trabajo, familiares y de amigos como
verdaderos catalizadores del uso de la lengua, dando el ejemplo y
estimulando el uso cotidiano del mapuzugun.
-Estimular de manera urgente, junto a los “dinamizadores lingüísticos”,
el registro y la recopilación de las fuentes orales (epew, gütram,
wewpin, kollaqtun, ülkantun, pentukun, piam, ayekan), para preservar y
difundir el patrimonio oral.
-Monitorear el respeto a los derechos lingüísticos del pueblo mapuche y
denunciar públicamente los actos de violación de estos derechos.
-Promocionar los nombres propios mapuche en las secciones de maternidad
de hospitales públicos y en las oficinas del Registro Civil.
-Restaurar la toponimia original en mapuzugun, tanto de calles, pueblos,
ciudades, plazas, ríos o valles, haciendo uso de la memoria de los
fütakeche de las zonas en cuestión, así como de la documentación
histórica.
-Realizar campañas públicas que valoren y realcen el mapuzugun y que
incentiven a su conocimiento y uso.
-Fomentar la realización de concursos de cuentos, poesías y festivales
de canto en mapuzugun.
-Ofrecer cursos populares de enseñanza del mapuzugun.
-Ofrecer servicio de traducciones, para la elaboración de textos,
letreros, afiches y folleteria.
En el caso de las instituciones las acciones deben ir orientadas a
demandar:
-El uso del mapuzugun en la documentación pública
-La incorporación del mapuzugun en todos los rótulos de las oficinas
públicas
-La creación de servicios de formación para funcionarios bilingües. En
cada oficina de la administración pública debe haber por lo menos un
funcionario que pueda atender al público en mapuzugun y que
efectivamente tenga la conciencia y preparación para hacerlo.
-El uso correcto de los nombres propios en mapuzugun en el Registro
Civil.
-El uso del mapuzugun en toda la señalética vial del Wallmapu,
restaurando la toponimia original en mapuzugun.
-El cambio de los nombres de comunas a partir del nombre original del
lugar.
-La incorporación del mapuzugun en los medios de comunicación.
En todos los casos las acciones deben asegurar que en toda escritura
pública bilingüe, el mapuzugun vaya primero que el castellano, dejando
de manifiesto su carácter de lengua propia del Wallmapu.
Estas son sólo algunas acciones posibles a realizar en pro de la defensa
de nuestra lengua y los derechos lingüísticos de nuestro pueblo. Creemos
que sólo de esta forma, avanzando en la práctica, fomentando la
militancia lingüística en el mapuzugun, forzamos los cambios en las
políticas públicas en el estado y despertamos una mayor conciencia y
militancia lingüística en nuestro pueblo. No podemos esperar a que sea
la actual clase política chilena-argentina la impulse la revitalización
del mapuzugun, después de todo, el objetivo de ellos es asimilarnos y
para ello la desaparición definitiva del mapuzugun en fundamental. Al
igual que otras naciones oprimidas, al igual que otras minorías
nacionales que han logrado recuperar su lengua, nosotros debemos
impulsar un movimiento social en pro del mapuzugun y tomar la
iniciativa. Sólo de esta forma podremos decir “Petu mogeleiñ”
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