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PEDRO CAYUQUEO, DIRECTOR
DE AZKINTUWE |
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“En Chile, desde su
nacimiento como República tenemos un estado policiaco" |
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Desde el año 2003
encabeza la agencia mapuche Azkintuwe, uno de los proyectos
periodísticos más reconocidos a nivel de pueblos indígenas.
Periodista y redactor de importantes medios, Pedro Cayuqueo conversó
en exclusiva con Mario Casasus, redactor de El Clarin en Cuernavaca,
México, sobre esta "otra forma" de hacer prensa en el Cono Sur y la
compleja situación mapuche en Chile. |
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Por
Mario CASASUS, desde
Cuernavaca
I
Martes 19 de Febrero de 2008 |
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Pedro Cayuqueo,
periodista.
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Foto de Pablo Díaz. |
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Párrafos |
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El
“progresismo” de la Concertación ha desmantelado la prensa
independiente en Chile, a tal punto que en tiempos de Pinochet
la ciudadanía tenía mayores posibilidades de conocer otros
puntos de vista, otras miradas, más allá de aquella que vendía
el mercado. |
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Compartimos
con el EZLN una mirada respecto de los derechos de nuestros
pueblos, de los contextos económico-políticos donde se
desarrolla nuestra lucha como pueblos oprimidos, cosa que no
es poca, ya que saber dónde exactamente estás parado es vital
para poder hacer comunicación con cierto apego a la realidad.
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CUERNAVACA, MÉXICO
I
El periodista Pedro Cayuqueo (Temuko, 1976) dirige la agencia de prensa
mapuche Azkintuwe (AZ) desde su fundación en 2003. AZ cuenta con una
edición bimestral en papel y un diario online de excelente diseño
gráfico e innumerables visitas, consultas y cartas al director. Varios
medios de comunicación a nivel internacional citan y reproducen los
reportajes de AZ. El 12 de octubre de 2003, Cayuqueo debutó con la
investigación: “Fundación Neruda. El otro Fundo de Figueroa”, llevando
por primera vez al banquillo de los acusados a Juan Agustín Figueroa, el
intocable latifundista, abogado, ex Ministro de Estado de la
Concertación y socio en todos los negocios del pinochetista Ricardo
Claro.
Pedro Cayuqueo ha
publicado trabajos en medios impresos como Ojarasca de La Jornada
(México), Página 12 (Argentina) y en Chile es redactor de Punto Final.
Bajo su dirección, en Azkintuwe han colaborado intelectuales de la talla
de Osvaldo Bayer, Adolfo Pérez Esquivel, Eduardo Galeano y Marcos
Roitman; los columnistas de AZ son Jaqueline Caniguan (editora
bilingüe), Rodrigo Marilaf, José Aylwin, Jorge Calbucura y Wladimir
Painemal; los fotógrafos: Alejandra Bartoliche (Bariloche), Vera
Bolkovic (Buenos Aires), Pablo Díaz (Temuko), Luís Gavilán (Angol) y
Jorge Zúñiga (Santiago); el diseño y diagramación es de Josseline
Fuentes; el subdirector responsable es Wladimir Painemal; y el
irreverente caricaturista Pedro Melinao se encarga del humor.
Finalmente,
el equipo de corresponsales lo integramos los periodistas: Arnaldo
Pérez-Guerra (Santiago), Elías Paillan (Santiago), Mauricio Buendía
(Valparaíso), Hernán Scandizzo (Buenos Aires), Manuel Lonkopan ( La
Plata ), Mauricio Montiel (Neuquén), Adrián Moyano (Bariloche), Luís
Gavilán (Angol) y quien les escribe, desde Cuernavaca, Mario Casasús
(México). El Clarin presenta en exclusiva una entrevista sobre otra
forma de hacer periodismo en el Cono Sur del continente, desde la voz de
la Mapu (tierra) y Che (gente).
MC.- ¿Por qué Azkintuwe? ¿Cuál es su génesis y significado lingüístico?
PC.- Azkintuwe, que significa “El Mirador” en nuestra lengua nacional,
es un proyecto periodístico que nació un 12 de octubre de 2003. La fecha
no era casual, fue una forma de decir “aquí estamos”, lo decíamos
literalmente en nuestra primera edición, welu petu mogeleiñ, “aún
estamos vivos”, fue nuestro primer titular de portada. Ese día nace el
periódico en su edición impresa y meses más tarde estrenamos su
plataforma digital. De ello han pasado 5 años, 29 ediciones en papel,
cientos de crónicas, reportajes, entrevistas, columnas de opinión, cerca
de 100 mil ejemplares impresos distribuidos en ambos lados del Wallmapu.
Ha sido mucho trabajo y también harto aprendizaje, mucho “aprender
haciendo” la verdad, ya que todo ha sido producción propia, desde su
diseño impreso, el formato del sitio web, los suplementos y números
especiales que lanzamos de tanto en tanto, nada ha sido elaborado por
gente ajena al equipo. Es todo “Made in Wallmapu”, decimos siempre y con
orgullo, ya que son capacidades propias que se han adquirido en este
transitar por la comunicación, muchas veces también cometiendo errores,
reparando sobre la marcha.
Han sido años también
de maduración, tanto como comunicadores y también como militantes de la
lucha de nuestro pueblo. De una u otra forma, Azkintuwe refleja la
maduración de cada uno de quienes componen el equipo, en su mayoría
activistas de la contrainformación que optamos un día por dar un salto
hacia el periodismo profesional. En concreto, esa mirada de la prensa
alternativa como prensa marginal nos comenzó a incomodar a varios.
Sentíamos que era posible hacer prensa siguiendo los códigos del
“periodismo burgués”, por decir algo, pero sin vender ni traicionar
ciertos principios. En eso estamos hoy y la verdad no creo que tengamos
mucho que envidiar a otros medios en materia de rigurosidad y calidad
periodística. En etapa de elaboración tenemos un libro que recopila 50
reportajes publicados en estos años y cuyo prólogo lo escribió Osvaldo
Bayer, un maestro para varios de nosotros. Y proyectamos para este año
publicar además un “manual de estilo”, palabras mayores que dan cuenta
de un desarrollo importante en nuestra labor como periodistas y
comunicadores mapuches.
MC.- Con la palabra Wallmapu (País Mapuche) ¿no han sido acusados de
promover el separatismo?
PC.- Bueno, ojalá
pudiéramos decir que no pero ya el año 2004, cuando ni siquiera
cumplíamos un año de trabajo, uno de los miembros del equipo, Pablo
Díaz, nuestro insigne reportero gráfico, fue detenido por Gendarmería
Argentina en un paso fronterizo. Pablo llevaba cerca de 400 ejemplares
de Azkintuwe que debían ser distribuidos entre organizaciones,
comunidades y algunos puestos de venta en Neuquen, pero los gendarmes
alertados por el mapa del Wallmapu que corona nuestra portada decidieron
“retenerlo” y requisarle todos los periódicos. Nosotros pensábamos que
se trataba de una típica acción arbitraria del personal de aduana, que
muchas veces según sus estados de ánimo prohíbe o acepta el ingreso de
tal o cual mercadería o producto. Pero el asunto se tornó más grave
cuando nos informaron desde Aduana chilena que nuestro compañero estaba
arriesgando cargos por “atentado contra la integridad territorial del
estado federal argentino”. Allí caímos en la cuenta de que se trataba de
un asunto serio, de una medida política sin duda alguna. Y bueno, para
evitar costos a Pablo decidimos sacrificar los diarios, es decir, que
los dejaran requisados y una vez liberado nuestro compañero hacer la
denuncia. Lo hicimos y desde entonces debemos pedir permiso al Instituto
Geográfico Militar de Buenos Aires para cruzar periódicos. Bendita
solución que nos dieron...
MC.- ¿Qué argumento
utilizó el Instituto Geográfico Militar de Argentina para impedir la
circulación de la edición en papel de Azkintuwe en el país trasandino?
PC.- Ellos entraron
en pánico por el mapa que aparece en nuestra portada. Nos señalaron que
dicho mapa violaba una serie de artículos, leyes nacionales y federales,
en torno a límites fronterizos. Y claro, como Chile tiene conflictos
limítrofes pendientes con Argentina, también existía creo un temor
relacionado con esto, no olvidemos que ambos estados se rigen aún bajo
los supuestos enfermizos de la “doctrina de la seguridad nacional”.
Nosotros explicamos el por qué del mapa, nos pedían que lo sacáramos,
nos negamos rotundamente y bueno, al final intervinieron otros actores,
como el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel, entre otras personalidades
que solidarizaron con nosotros, y por esta presión ejercida las
autoridades militares aceptaron en parte nuestras explicaciones. La
condición que impusieron fue recibir copias de cada uno de los
ejemplares para autorizar su ingreso. Y así lo hemos hecho desde
entonces. Bueno, algunas veces cuando nos acordamos de que tenemos que
demostrar que no somos la “quintacolumna del nacionalismo expansionista
chileno-mapuche”. Como dicen nuestros hermanos puelche (mapuches en
Argentina), son boludeces que hay que soportar en este laburo,
pero que en nada se comparan a los vejámenes y atropellos que afectan de
manera cotidiana a nuestra gente cuando intentan cruzar esa frontera
impuesta por los estados y que como pueblo reivindicamos nuestro derecho
a no reconocer.
MC.- ¿Cuál es la mayor dificultad para difundir la edición en papel de
Azkintuwe en Chile?
PC.- Existen
dificultades que están dadas principalmente por las condiciones en que
se desarrolla nuestro trabajo. Azkintuwe, si bien ha logrado un gran
desarrollo en materia de trabajo periodístico, sigue siendo un colectivo
donde confluyen voluntades, donde confluyen militantes del periodismo,
todos trabajadores ad honorem, que en muchos casos ponen plata para que
el periódico pueda subsistir en tiempos de crisis. Esto restringe
nuestras posibilidades de contar con recursos económicos suficientes
como para imprimir más ejemplares, acceder a las agencias de
distribución nacional de periódicos, etcétera. Es extremadamente difícil
hacer prensa escrita en Chile, los valores de mercado asfixian
rápidamente cualquier emprendimiento autónomo, existe una aberrante
desigualdad a la hora de intentar acceder al avisaje publicitario
estatal y los pequeños fondos públicos disponibles más bien parecen
migajas, casi un insulto para los cientos de colegas que postulan a
ellos año tras año para sobrevivir.
El “progresismo” de
la Concertación ha desmantelado la prensa independiente en Chile, a tal
punto que en tiempos de Pinochet la ciudadanía tenía mayores
posibilidades de conocer otros puntos de vista, otras miradas, más allá
de aquella que vendía el mercado y el gobierno de turno que para el caso
de Chile hace rato vienen a ser la misma cosa. Y ojo, que hago
referencia a un período trágico de la vida política de este país, con
leyes de censura, asesinato de periodistas, clausura de medios, un
absoluto desprecio de los militares por la libertad de expresión. Aún
así, existían Apsi, Análisis, Cauce, Fortín Mapocho, Canelo y la revista
Hoy. ¿Qué tenemos en la actualidad? The Clinic, El Periodista. El
Ciudadano y Punto Final que no claudica pese a todo, pero para de
contar. En Argentina la realidad no es muy distinta, debo decirlo
claramente. Es en esas aguas donde Azkintuwe intenta navegar. A veces
con relativa tranquilidad, la mayoría del tiempo bajo fuertes tormentas.
MC.- Azkintuwe ha ganado a pulso una gran credibilidad, tiene convenios
de intercambio de notas con el diario Página 12 e Indymedia (Argentina)
y el suplemento Ojarasca de La Jornada (México) ha publicado varios
reportajes de ustedes ¿Por qué en Chile sólo la revista Punto Final y a
ratos The Clinic se atreven a abrir espacios a la voz a los pueblos
originarios? ¿Qué otro medio impreso de tu país los cita sin tergiversar
los reportes de AZ?
PC.- Tenemos buenas relaciones con los colegas de La Nación (diario
oficialista de Chile), con gente de El Mostrador, por citar dos medios
de comunicación masivos. Existe por cierto también y desde hace mucho
tiempo una relación estrecha, de coordinación incluso, con decenas de
periódicos y portales ciudadanos, la mayoría de cobertura regional que
publican nuestros artículos sin censura, de manera íntegra y con los
cuales participamos en diversas redes de comunicadores. Aquí puedo citar
El Ciudadano, Tribuna del Bío Bío, Ecoceanos News, Portal Ciudadano,
Radio Nuevo Mundo y a nuestros hermanos de Mapuexpress, entre muchos
otros. Con todos ellos tenemos relaciones y las queremos mantener, pero
debo reconocer que no son hoy día nuestro principal objetivo. Me
explico: en lo personal, creo que nuestro desafío más allá de fortalecer
los lazos con este tipo de medios, que seguiremos manteniendo, es más
bien cómo somos capaces de permear o romper el cerco informativo que nos
imponen los “otros medios”, te hablo de los grandes holdings de la
comunicación, que en Chile encabezan El Mercurio y La Tercera.
Llegar a estos otros
medios, que te citen como fuente, que deban reconocer la validez de una
información o cuña elaborada por tu equipo, es un objetivo que tenemos
hoy. Y no se trata de buscar la validación de ellos, en absoluto. Se
trata de entender que no podemos proponernos hacer prensa solo para
nosotros o nuestro grupito de amigos ultraconvencidos de que “el mundo
es una porquería, ya lo sé”, como en el tango cambalache. La auto
marginalidad no nos convence. Creemos que es hora de entrar a
disputarles la hegemonía informativa a los peces gordos, permeando sus
agendas, ingresando a sus salas de redacción a través de los cables
informativos. Por lo pronto, hemos dado pasos importantes. Ya tenemos,
por ejemplo, una relación formal con diversas agencias de noticias
nacionales e internacionales. Ellos nos piden notas, les enviamos
insumos informativos, algunas crónicas, extractos de entrevistas, que
ellos después distribuyen a medios formales como El Mercurio, La Tercera
y otros, pero esta vez como notas de las agencias. Es una forma de
entrar en ellos, pero por otra vía.
MC.- Periodísticamente hablando ¿reconocen alguna influencia del EZLN en
Azkintuwe? por el uso de mediático de Internet y la reivindicación
histórica de los que somos del color de la tierra…
PC.- Compartimos con el EZLN una mirada respecto de los derechos de
nuestros pueblos, de los contextos económico-políticos donde se
desarrolla nuestra lucha como pueblos oprimidos, cosa que no es poca, ya
que saber dónde exactamente estás parado es vital para poder hacer
comunicación con cierto apego a la realidad. Puedes claro hacer
comunicación sin saber dónde estás parado, pero de eso ya hay muchos
medios circulando, así que bien vale la pena hacer un esfuerzo por
situarse. Con el Subcomandante Marcos podríamos decir que más allá de su
afición por los fierros y el tabaco, nos une el amor por la palabra
escrita, por el verbo, esa maravillosa herramienta que Miguel de Unamuno
llamó a no dejar morir en los libros, en lo academicista, en las
bibliotecas y apolillada de olvido. Muchas veces, más que periodistas,
algunos del equipo de Azkintuwe se declaran “cronistas de la realidad” y
bueno, la influencia de Marcos, de Eduardo Galeano, de Osvaldo Soriano,
Rodolfo Walsh, de nuestro querido Osvaldo Bayer y otros próceres como
Truman Capote, Jack Kerouac o William Burroughs se nos salen por los
poros.
MC.- El 12 de diciembre de 2001 el hacendado Juan Agustín Figueroa se ve
afectado en su propiedad, el Fundo Nancahue, contra toda interpretación
legal y mediante tráfico de influencias, encarcela a dos lonkos mapuches
¿El presidente de la Fundación Neruda es ideólogo de la actualización y
aplicación en democracia de la Ley Antiterrorista ? ¿Por qué un presunto
conflicto entre particulares derivó en política de Estado contra la
comunidad mapuche?
PC.- Agustín Figueroa
logró algo que parecía imposible, al menos para la comunidad
internacional: que un gobierno democrático desempolvara aquel engendro
de la seguridad nacional que Pinochet denominó eufemísticamente Ley
Sobre “Conductas Terroristas”. ¿Qué es una conducta terrorista?, ¿cómo
puedes saber cuando alguien tiene conductas terroristas? Bueno, esa ley,
que fue reformada al retorno de la democracia, con el pretexto de
hacerla más efectiva para combatir el narcotráfico -en dictadura las
redes de narcotráfico estaban controladas por Pinochet y las integraban
connotados generales de sus organismos de seguridad, quizás por ello, el
narco no fue incluido en la original ley antiterrorista N.d.R-, es la
que Ricardo Lagos, el célebre socialista que pasó a la historia por
apuntar con el dedo a Pinochet, decide usar contra los lonkos Pichun y
Norin. Ello, a petición de Juan Agustín Figueroa, quien fue ex ministro
de Patricio Aylwin. Entiendo que Figueroa fue profesor de Lagos en la
Escuela de Derecho y por largos años además un todopoderoso miembro del
Tribunal Constitucional. Hace poco leía que Figueroa es uno de los
“influyentes” de Chile que tiene su trasero puesto en la mayor cantidad
de directorios de empresas, es decir, no solo es intocable a nivel del
Poder Judicial, también es de temer su influencia entre la elite
económica que hace y deshace en Chile.
Tal personaje además,
como tú bien has denunciado mundialmente, es quien administra el legado
de Pablo Neruda, y decir “administra” es una delicadeza de mi parte. En
resumen, si el vil emperador de la Guerra de las Galaxias hubiera nacido
chileno y hacendado, ese sería Juan Agustín Figueroa, el “lado oscuro”
en su máxima expresión. Lo saben los lonkos de Traiguén, que fueron
condenados por “amenaza terrorista”. Uno se pregunta ¿qué es eso de
“amenazas terroristas”? El terrorismo, bien nos lo ha explicado el
profesor Raúl Sohr, es un método clandestino de combate, cuya principal
característica es que atenta contra la vida humana de manera ruin e
indiscriminada. Eso jamás ha sucedido en el caso de las movilizaciones
de nuestro pueblo, donde los muertos hasta la fecha han sido solo
ciudadanos mapuches acribillados a balazos, “ejecutados
extrajudicialmente”, según la normativa de la Corte Penal Internacional,
que por cierto Chile se niega a ratificar por ser “inconstitucional”. Lo
advirtió hace años el propio Tribunal Constitucional. Otra vez Agustín
Figueroa y sus tentáculos.
MC.- Dos jóvenes
mapuches, Alex Lemún fue asesinado por la policía chilena en noviembre
de 2002 y Matías Catrileo fue asesinado por la misma policía en enero de
2008. Los autores materiales –oficiales de carabineros- están en
libertad condicional ¿ambas balas salieron desde la Fundación Neruda en
2003? ¿Quién es responsable de la militarización en la Araucanía ?
PC.- Por lo menos diría que la facturación de la pólvora salió de La
Chascona, la saqueada casa de Neruda. Los responsables intelectuales y
políticos son las autoridades de gobierno, partiendo por los jefes de
Estado y de ahí, vamos bajando hasta el Alto Mando de Carabineros. Son
ellos quienes insisten en criminalizar y judicializar un conflicto que
es político por donde se lo mire. Los autores materiales son los
funcionarios policiales que dispararon y su maldita afición por el
gatillo fácil, práctica que en Chile es legendaria y se repite a diario
en poblaciones y villas miserias de Santiago y otras grandes ciudades.
En Chile, desde su nacimiento como república tenemos un Estado
policiaco. No culpemos más a la dictadura militar, a Paz Ciudadana, a
las pocas luces de un subsecretario Felipe Harboe. No, la brutalidad
policial es parte de aquella cultura fascista que caracteriza a la
sociedad chilena en su conjunto y que tiene profundas raíces históricas.
Cuesta para muchos entender que la policía sea una de las instituciones
más respetadas y valoradas por la ciudadanía. Pero lo son, es un dato de
la causa, diría un abogado. Y no digamos que solo porque no aceptan
coimas. También porque si bien en Chile no existe legalmente la pena de
muerte, las policías se encargan a diario de proveer sus cuotas de
sangre a la galería. Me tocó realizar mi práctica en la crónica roja de
un matutino chileno y la cantidad de sangre que paso por mi grabadora
fue digna de Ciudad Juárez o de Río de Janeiro. En Chile es común que la
gente sienta orgullo porque la policía de acá no acepta coimas –mordidas
dicen en México-. “No son como en Bolivia, en México o Argentina”, se
escucha comúnmente. Lo que sé yo, si me dieran a elegir, preferiría que
fueran coimeros –mordelones- a que anden llenando de plomo a jóvenes
mapuches y chilenos indefensos. Eso es fascismo, tanto de quienes jalan
del gatillo, tanto de quienes gobiernan, como de quienes en la
ciudadanía con su silencio otorgan.
MC.- Finalmente, hay un caso que en particular me interesa mucho, el del
pibe mapuche Pascual Pichún Collonao, que cruzó la cordillera hacia la
Argentina en búsqueda de su libertdad, él es hijo de Pascual Pichún
Paillalao (el primer preso en “democracia” bajo Ley Antiterrorista
cortesía de Juan Agustín Figueroa en 2003) ¿Qué trámite jurídico falta
para el asilo político definitivo de Pascual?
PC.- El proceso de Pascual sigue en curso. Su caso está siendo aún
estudiado por las autoridades argentinas, pero cada día que pasa somos
más optimistas que arribará a buen puerto. Por lo pronto él está con
estatus provisorio de peticionante de refugio, cursando ya su tercer año
de Comunicación en la Universidad de La Plata , trabajando en radios
comunitarias, colaborando en diversos medios como Indymedia y Anred,
publicando también reportajes en Azkintuwe. Nos alegra la etapa que está
viviendo hoy día, pues sabemos lo duro que le ha tocado, tanto su etapa
en la cárcel, luego la clandestinidad y más tarde su posterior refugio
en Argentina. Pero es un pibe lleno de fuerza, muy claro en sus ideas,
muy maduro políticamente y lo mejor de todo, ya despunta en él un gran
periodista lo que nos tiene más que contentos y orgullosos como equipo
de trabajo. Nos vimos a fines de 2007 en la reunión anual de Azkintuwe
en San Martín de Los Andes, sur de Argentina, donde participó
activamente, dando ideas para mejorar el trabajo del colectivo, opinando
críticamente también, lo que es bienvenido siempre, más aún cuando las
observaciones que hacia por lo general iban acompañadas de su gran
sentido del humor
/ AZ
Gentileza
www.elclarin.cl
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