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UNA PEQUEÑA LUZ DE ESPERANZA |
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Anulación de juicio simplificado
contra Huilcamán |
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Estas constituyen oportunidades para
que los operadores de la “Nueva Justicia” rectifiquen la conducta
racista y discriminatoria que impregna a los Tribunales de Justicia
en Chile y no se diga en el futuro que “a los tribunales de justicia
les faltó coraje moral para impartir justicia”. |
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Por
Lautaro LONCON / Viernes 29 de Diciembre
de 2006 |
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En lo sustantivo el fallo
se anula y se absuelve de los cargos que se le imputan
al dirigente Aucán Huilcamán y su hermana Llanco. |
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Esperamos que la anulación
del fallo sea una el nacimiento de hacer justicia y no
constituya oportunidad para legitimar otras
sentencias. |
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Esta
mañana la Corte de Apelaciones de Temuko, anuló el Juicio Simplificado
seguido contra el líder del Consejo de Todas las Tierras, Aucan
Huilcaman Paillama y su hermana Llanco. Juicio simplificado que se
siguió ante el Juez de Garantías de Temuko cuya sentencia condenaba al
líder mapuche a 61 días de privación de libertad por el delito de
desordenes públicos, lo mismo que a su hermana Llanco. En lo sustantivo
el fallo se anula y se absuelve de los cargos que se le imputan a Aucan
y Llanco Huilcaman Paillama.
Cabe recordar que Aucan Huilcaman, junto a 17 mapuches, entre ellos, su
hermana Llanco Rayen, fueron formalizados por los representante del
Ministerio Público por el delito de desordenes públicos contemplados en
el artículo 269 del código penal chileno al señalar que el día 10 de
Enero del 2006 un grupo de personas de alrededor de 80 personas de las
cuales la mayoría no había sido posible identificar, liderados por Aucan
Huilcaman y a quienes los fiscales del Ministerio Público señalaban que
se trataba de “una pandilla organizadas para provocar desordenes
públicos y lanzar piedras al edificio de la Intendencia”, se habían
reunido en la plaza Teodoro Schmidth para luego dirigirse por calle
Lautaro hasta calle Bulnes en una marcha no autorizada en la que
posteriormente se dirigieron al edificio de la Intendencia Regional en
donde se habrían concentrado para interrumpir el transito vehicular por
más de dos horas y provocar desordenes públicos y otros fines
reprobables (¿?) y por la cual solicitaban una pena de 300 días de
privación de libertad para el líder mapuche.
Sin embargo, los hechos ocurrieron de
manera diferente. A pronto de realizarse la segunda vuelta presidencial
y en vista que la Concertación de Partidos por la Democracia no obtenía
los resultados esperados, la entonces candidata y hoy presidente de la
República Michelle Bachelet Jeria, en una estrategia para conseguir el
voto mapuche, se reunió con los Mapuches militante concertacionistas en
el sur del país quienes mediante el sistema de participación por
“acarreo en camiones a mapuche de comunidad” lograron reunir alrededor
de 5.000 personas, en cuyo acto se suscribió lo que se conoce como
acuerdo de Nueva Imperial II, documento en que se plasmaba un acuerdo
muy general sobre las futuras políticas públicas del gobierno
concertancionista que en lo medular señalaba la ya consuetudinaria
promesa incumplida de los tres gobiernos de la concertación “reconocer
en Chile constitucionalmente a los pueblos indígenas”.
Sin embargo, a solo tres días de
firmado el acuerdo el entonces presidente de la República Ricardo Lagos
Escobar envió sin consulta ni participación de los Indígenas de Chile
vía iniciativa presidencial, un proyecto de ley de Reconocimiento
Constitucional de los Pueblos indígenas que en lo sustantivo señalaba
que “La nación Chilena es única e indivisible” y sujetaba los derechos
de los pueblos indígenas al actual sistema jurídico de negación de
nuestros derechos.
Como la mayoría de las organizaciones indígenas había estado presente en
el Acuerdo de Imperial II en la que fueron parte, por complicidad,
descuido o negligencia no presentaron ningún tipo de reparo ni
manifestaron oposición pese a lo letal que resultaba para los derechos
de los pueblos indígenas tal reconocimiento constitucional enviado por
el ejecutivo. Frente a estos hechos, las comunidades partes del Consejo
de Todas las Tierras manifestaron sus disconformidad y protesta con la
iniciativa del ejecutivo y concurrieron a la Intendencia Regional a
objeto de manifestar vía intendente regional (como representante del
Presidente de la República en la Región) las objeciones y falta de
legitimidad a tal iniciativa presidencial, reclamando además coherencia
con lo que la propia candidata a la presidencia de la concertación había
firmado solo tres días antes.
Luego de realizar una caminata pacífica por el centro de la ciudad de
Temuco (Territorio Mapuche), de esperar por casi dos horas al intendente
regional en una oficina facilitado por el propio Asesor del Intendente,
Sr. Besnier; la intendencia regional ordenó su desalojo por la fuerza
pública, incidentes en que fueron detenidos un grupo de mapuches que
esperaba en el interior del edificio. Así mismo, las fuerza especiales
de Carabineros de Chile procedieron a disolver la manifestación con
carros lanza agua y bombas lacrimógenas oportunidad en que fue detenido
Aucan Huilcaman, su hermana Llanco Rayen y otros mapuche de comunidades
que también se encuentran imputados por los mismos delitos cuya
audiencia se realizará en el mes de Enero próximo.
La marcha realizada por el Consejo de Todas las Tierras, en caso alguno
se trataba de “una pandilla liderada por Huilcaman y organizada para
interrumpir el transito vehicular, causar desordenes en la vía pública y
tirar piedras al edificio de la Intendencia de la IX Región”, como lo
señalara el ministerio público, al contrario; las expresiones de los
representantes del ministerio público solo reflejaba el racismo
institucional y el animo de criminalizar las legitimas demandas de
derechos políticos del Pueblo Mapuche, del permanente hostigamiento que
por vía de la judicialización realiza el Estado y sus organismo a
dirigentes mapuche, puesto que, lejos de ser “una pandilla”, el Consejo
de Todas las Tierras es una organización de estructura tradicional del
Pueblo Mapuche, en la cual Huilcaman ejerce el rol de Werken o Vocero
Internacional de la Organización .
El fallo de anulación del Juicio Simplificado y absolución de los cargos
al werken y su hermana Llanco, vislumbra una pequeña luz de esperanzas
del actuar de la justicia chilena, ya que como ha sido la conducta
histórica de los tres poderes del Estado, los operadores de Justicia han
actuado con racismo y discriminación y desproporcionalidad respecto de
las causas en que se le imputan hechos a personas mapuche cuyo trato no
es igual cuando los mapuche recurren a solicitar amparo legal, ejemplo
de esto hay muchos, vasta revisar en los dos últimos años cuantas veces
los mapuches han recurrido a los tribunales a solicitar protección legal
para darse cuenta que estos (los Tribunales) no actúa con “justicia” y
que el principio constitucional de “igualdad ante la ley” no es más que
lindas palabras establecidas en la Constitución.
Esperamos que la anulación del fallo y la absolución de los cargos, sea
una el nacimiento de hacer justicia y no constituya una oportunidad para
legitimar otras sentencia condenatoria. Para nadie es una novedad que
cuando realiza nuevamente un juicio anulado el ministerio público
prepara sin margen de error los medios probatorios de manera que no
exista contradicción alguna al momento de ser valorada por los jueces.
No obstante a ello, estas constituyen oportunidades para que los
operadores de la “Nueva Justicia” rectifiquen la conducta racista y
discriminatoria que impregna a los Tribunales de Justicia en Chile y no
se diga en el futuro que “a los tribunales de justicia les falto coraje
moral para impartir justicia” como ya se ha dicho respecto a las
violaciones de los derechos humanos ocurridos en tiempo de Dictadura
situación que podría ocurrir si no se rectifica el actual proceder de la
justicia en materia de derecho de los pueblos indígenas / Azkintuwe
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