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GEOTÉRMICAS CONTRA LOS
LIKAN ANTAY |
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El Tatio: Los geisers en peligro |
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Geotérmica del Norte puede
perforar, construir, y poner en marcha un sistema de extracción,
producción y transformación de fluidos geotérmicos en energía
eléctrica. Los trabajos podrían abarcar una superficie de 7.200
hectáreas. Enap ha señalado que el plan no intervendrá el terreno, a
excepción de dos torres a nueve kilómetros de distancia de donde
están las fumarolas. Nadie le cree. |
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Por
Arnaldo PEREZ-GUERRA
I
Lunes 21 de Abril de 2008 |
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Fumarolas en geisers
El Tatio. |
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Foto de A. Pérez-Guerra. |
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Párrafos |
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Machuca
y otros poblados, se oponen a que se intervengan los géisers.
No se oponen a que se investiguen nuevas formas de energía,
como la eólica. En 1958 hubo un intento de explotación en El
Tatio que finalmente se desechó. “Hemos realizado un gran
trabajo para preservar los géisers", señala alcaldesa. |
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Entre
el 11 y el 13 de enero se reunieron los lickan antay en el
Segundo Congreso Atacameño, realizado en el poblado de
Toconao. Algunas de las resoluciones fueron “defender El
Tatio”, “exigir la restitución de aguas”, “luchar por la
prohibición de exploración y explotación de las aguas”, y
“exigir la declaración de cuenca saturada”. |
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SAN PEDRO DE ATACAMA
/ Más de 12.000 años
llevan viviendo los lickan antay en las quebradas y oasis del desierto
de Atacama. Aún cultivan quínoa, maíz, papas, algodón, calabazas y
porotos. En San Pedro de Atacama viven 2.500 personas y los ayllu que la
rodean se dedican a la agricultura y la crianza de llamas y alpacas.
Considerada la capital arqueológica de Chile, el turismo se ha
convertido en su principal actividad. Y a pesar de millones de dólares
que ingresan por este concepto, CONADI reconoce que decenas de familias
atacameñas -unas 400 personas- viven aisladas en poblados que mueren
como Aymani, Taira, Calachuz y otros. “Somos unos 4.500 lickan antay.
Algunos, en las ciudades, no están reconocidos por el Censo. Creemos ser
muchos más. Algunos pueblos pertenecen a la comuna de Calama y a Alto el
Loa. En San Pedro de Atacama hay unos 15 ayllu. Somos siete u ocho mil
personas, pero es una cifra vaga”, dice Rosa Ramos Colque, indígena de
Machuca y dirigenta del Consejo de Pueblos Atacameños.
Las comunidades administran sitios arqueológicos como Quítor, Lasana,
Chiu Chiu, y áreas protegidas como la laguna Miscanti y Meñique -en
Socaire-, laguna de Chaxa -Toconao-, aldea de Tulor -Coyo-, y el Valle
de La Luna -ayllu de San Pedro de Atacama-. Los géisers de El Tatio,
cerro La Torta y Apacheta son demandados como territorio ancestral por
las comunidades de Caspana, Machuca y Toconce, que poseen títulos. Temen
que cualquier intervención y extracción de agua subterránea afecte
manantiales, napas, vegas y bofedales de las que se alimentan. Saben que
la frágil biodiversidad podría ser contaminada por efectos y residuos de
la explotación geotérmica. Las mineras ya destruyeron los géisers de
Puchuldiza. “El Estado ha cedido pequeños retazos de tierra para
administrarlas y nos mantienen ocupados mientras hacen, deshacen y
regalan concesiones a mineras”, agrega.
El 2002 se declaró a la comuna y a los géisers de El Tatio -uno de los
campos geotérmicos más importantes del mundo- como Zona de Interés
Turístico. Cualquier intervención debe pasar necesariamente por el
Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. “Intervenir los géisers de
El Tatio es un nuevo atentado al agua y a la vida en Atacama y El Loa
que actualmente se secan por culpa de mineras y autoridades. Conflictos
del territorio y el agua atropellan nuestra cultura. Los géisers del
Tatio nos pertenecen ancestralmente. Son utilizados como zona de
pastoreo. Hay napas y bofedales donde los pastores han llevado a sus
animales por generaciones. Están muy cerca de explotaciones mineras, por
eso el Estado ha entregado la concesión. El proyecto estaba en carpeta
desde el 2001. Es un ecosistema muy frágil. Allí están las principales
nacientes de napas freáticas que van a dar al Salar de Atacama, el punto
más bajo de la cuenca. Además, afectará al río Loa”, dice Rosa Ramos.
“Dicen que se quiere ‘dotar al país de energía propia’. Codelco se
asoció con transnacionales sin tomar en cuenta derechos ambientales y
culturales del pueblo lickan antay y de la población local, manifestando
una clara política pro empresarial”, dice Wilson Galleguillos,
presidente del Consejo de Pueblos Atacameños. Geotérmica del Norte,
consorcio integrado por Enap, Codelco y Enel (Italia) -uno de los
mayores accionistas de Endesa España-, intenta explotar los géisers.
Hace unos días, Enap y Antofagasta Minerals -del grupo Luksic-
anunciaron su asociación para explorar proyectos geotérmicos.
Antofagasta Minerals tendrá el 60 por ciento de la nueva sociedad. Enap
y Enel son dueñas de la Empresa Nacional de Geotermia (ENG), con
proyectos en carpeta por 200 millones de dólares. Geotérmica del Norte
-administrada por ENG- ingresó un EIA a Conama para perforar cuatro
pozos de 2 a 2,5 km. de profundidad y “evaluar las condiciones del
reservorio geotérmico que -según ENG- no afectarán acuíferos
superficiales ni subterráneos”.
“Intervenir El Tatio atenta contra la vida que practicamos los lickan
antay en los oasis del desierto de Atacama. Han depredado los recursos
hídricos, secando humedales y acuíferos altiplánicos. Empresarios bien
informados de las falencias de la legislación minera y medioambiental
mediante un simple pedimento de exploración, pagando una patente, se
adueñan del agua”, dice Wilson Galleguillos. Los “derechos” se tramitan
en la DGA y son vendidos a las mineras que están interesadas en las
aguas subterráneas de San Pedro de Atacama y todo el norte grande. Los
atacameños temen que proyectos geotérmicos dañen aún más las cuencas de
los ríos Loa y San Pedro. El Movimiento por la Defensa del Agua y la
Vida en Atacama afirma que el proyecto de Geotérmica del Norte “será
ejecutado en la zona del nacimiento de esos caudales y afectará
reservorios de agua freáticos, así como vegas y bofedales”. A la
alcaldesa Sandra Berna -de origen lickan antay-, también le “preocupa el
impacto de un proyecto geotérmico en el ecosistema, forma de vida y
nuestras costumbres, además del turismo y el desarrollo de la comuna”.
Las dos caras del turismo
Hace dos meses el invierno altiplánico azotó a San Pedro de Atacama,
Peine, Toconce y Ollagüe. Se desbordó el río Vilama y un alud alcanzó a
Solor y Camar. Se bloquearon las rutas que unen el pueblo con los pasos
de Sico y Jama. En Socaire desprendimientos obstaculizaron el paso.
Ollagüe estuvo aislado. El camino a El Tatio -la ruta B 245- colapsó.
Cortes de caminos e interrupción del suministro de luz y agua son pan de
cada lluvia. Toconce, Cupo -donde viven unas 25 personas-, Taira,
Yalquincha, Conchi y Lequena quedaron aislados. Durante el temporal
anterior, en febrero de 2006, unas 1.000 sufrieron igual suerte tras la
crecida y desborde del Loa. Betty Silvestre, de Toconao, dice:
“La pérdida de
animales siempre es catastrófica para las familias. Cuando el mal tiempo
no declina por varios días no sólo se pierde el ganado, los fuertes
vientos y el hielo matan los cultivos”. Juana González, de Toconao,
agrega: “Con el viento blanco los animales se desorientan. Ocurre cada
ciertos años. Todo lo perdemos de un día para otro. Mis llamas murieron
en Talavre. El hielo quema cosechas”. Para decenas de familias, los
animales son la única fuente de sustento. Según Indap se ha invertido
750 millones de pesos en labores de riego. Pero la Asociación de
Regantes aún recuerda cuando “nos embargaron las aguas por una deuda”.
En verano aumentan los turistas. Después de Torres del Paine e Isla de
Pascua, San Pedro de Atacama es el tercer destino turístico más
visitado. Cada año se acrecienta el colapso de servicios básicos, cortes
constantes de agua y luz. Desde el 2000, el turismo crece a más de 30
por ciento anual. “En el oasis se instalaron decenas de empresas
hoteleras sin respetar nuestra cultura, el estilo arquitectónico, la
construcción de adobe. Imponen sus grandes proyectos y alojan a más de
cien personas, poseen dos, cuatro piscinas, y consumen muchísima agua. A
metros hay ayllu que no tienen agua. Es una injusticia. Las normas
vigentes son permisivas. Hay hoteles sobre sitios arqueológicos y
sagrados, incluso en los ayllu. La Corema aprueba los proyectos. Son
empresas privadas a veces de gente metida en la política, por ejemplo,
el concejal Juan Sota. Compró un sitio dentro de un cementerio indígena.
Explora fue construido hace más de 15 años. Nos opusimos, pero después
llegaron más y más. Alteran la convivencia del oasis, la tranquilidad y
el respeto por nuestros espacios. Provoca problemas en los ayllu donde
los pastores se sienten invadidos por vehículos. Crece el consumo de
agua y electricidad. Impacta antropológicamente. La gente del lugar se
ve obligada a alejarse más pues son invadidos en sus propios
territorios”, dice Rosa Ramos.
Se dice que el hotel
Explora Atacama -de la familia Ibáñez, dueña de D&S-, ubicado en el
ayllu de Larache, es el mejor de Chile. El hotel Terraluna está en el
ayllu de Sequitor. Son inversiones millonarias. Ricardo Vilca, ex
presidente Comité de Aguas, denunció ante el Ministerio Público de
Calama al hotel La Aldea. Según Vilca, introducían agua salada -bombeada
desde una napa subterránea- en la red potable. El hotel se apoderaba del
agua y no pagaba derechos. “El robo de agua sigue perjudicando a ayllus
como Solor y Soncor”, dice. Las termas de Puritana, territorio ancestral
de uso medicinal y pastoreo, fue comprado por Explora en 1998, que tiene
títulos de dominio y lo administra. La Asociación de Regantes del río
Vilama, posee los derechos de agua, y negoció con la empresa, pero
Explora quiere adueñarse del lugar.
En Catarpe y otros
ayllu cercanos a San Pedro de Atacama, hay terrenos que han sido
vendidos. “Una familia vivía cultivado la tierra y nunca le faltaba
nada, pero después vienen los estudios de los hijos. ¿Qué hace tu padre?
Sale a buscar trabajo. Ya no le puede dedicar tiempo a la tierra. Y
después los hijos no quieren volver. ¿Qué van a hacer los viejos si no
tienen la misma energía para cultivar la tierra? Venden, pues ningún
joven se interesa por practicar la agricultura. Hay que concientizar a
los jóvenes a tomar la importancia del trabajo de la tierra que puede
estar ligado al turismo. Un empresario afuerino sabe que es atractivo,
que puede hacer proyectos, y aprovechan que el abuelo ya está cansado de
cosechar la tierra y se siente solo”, dice Rosa Ramos. Felisa Cenzano,
lickan antay de Catarpe, de más de 70 años, dice:
“Ya no puedo regar
toda mi chacra de Catarpe porque hay muy poca agua. Alcanzo a regar sólo
un pedazo de tierra. Las cosechas se atrasan, los choclos y las peras no
salen cuando tenían que salir, es por falta de agua y por el cambio del
clima. Todos están regando poco porque a nadie le alcanza el agua. A
pesar de todo, no voy a vender nunca mi tierra ni por todo el dinero que
me den. Hace tres o cuatro años armamos una asociación en Catarpe, unos
cincuenta atacameños. Catarpe y Solcor son las últimas comunidades que
han formado asociaciones. Pronto se inaugurará la sede de la comunidad
de Catarpe”.
Agua sagrada
Machuca y otros poblados, se oponen a que se intervengan los géisers. No
se oponen a que se investiguen nuevas formas de energía, como la eólica.
En 1958 hubo un intento de explotación en El Tatio que finalmente se
desechó. “Hemos realizado un gran trabajo para preservar los géisers. Un
proyecto de esta naturaleza atentará contra un sector de alta
sensibilidad ambiental, que constituye uno de los principales atractivos
turísticos de la región y el país. Agotaremos todas las instancias para
defender El Tatio, evitando la intervención minera que será altamente
negativa”, dice la alcaldesa Sandra Berna.
Geotérmica del Norte
puede perforar, construir, y poner en marcha un sistema de extracción,
producción y transformación de fluidos geotérmicos en energía eléctrica.
Los trabajos podrían abarcar una superficie de 7.200 hectáreas. Enap ha
señalado que el plan no intervendrá el terreno, a excepción de dos
torres a nueve kilómetros de distancia de donde están las fumarolas, y
hará sondajes para la extracción de vapor vía ductos que -dice-, no
significarán daño al entorno. El Tatio es el sustento de familias y
poblados que hoy sobreviven gracias al turismo. Corre el rumor que la
electricidad generada sería utilizada por Codelco en la Mansa Mina.
En septiembre de 2007, Geotérmica del Norte presentó un EIA
-“Perforación Geotérmica Profunda El Tatío, Fase 1”-, en el que señala
que usaría una de las plataformas existentes cercana al campamento de la
Corfo, a 4 kilómetros de los géisers, pero la comunidad sanpedrina
denunció que antes de obtener el permiso ya estaba extrayendo aguas.
Fotografiaron “trabajos” en el Jauna, uno de los afluentes del río San
Pedro que permite la vida en el oasis. “La explotación geotérmica no
aporta energía. Harán perforaciones e instalarán torres gigantes que
emiten 150 decibeles. Si quieren devolverán el agua, o la entuban y se
la llevan las mineras. Habrá menos agua en las nacientes de los ríos”,
dice Wilson Galleguillos. “En el Salar de Atacama hay empresas
extrayendo minerales no metálicos y utilizando muchísima agua. Se ve una
merma en las lagunas y desaparecen las parinas. Geoglifos y petroglifos
han sido destruidos por gaseoductos y empresas que construyen caminos”,
dice Rosa Ramos.
En octubre de 2007,
dirigentes lickan antay y la Mesa de Trabajo por el Medio Ambiente
interpusieron un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de
Antofagasta por los “trabajos ilegales” que realizaba la Geotérmica del
Norte. La abogada Marisol López, señaló: “Se están realizando trabajos
de adelanto, antes de la Solicitud de Autorización Provisoria, para los
cuales no están autorizados. Tenemos fotos y videos donde consta que se
está evadiendo el sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”. Tras
varios meses, recursos y contrarrecursos, será la Corte Suprema quien
resolverá definitivamente.
“Es obvio que el proyecto en los géisers afectará el ecosistema.
Justamente el río Loa y sus afluentes están declarados agotados desde el
año 2000. El río Salado también está protegido. El Tatio alimenta al río
Salado. La zona posee muchas riquezas naturales y el gobierno y las
trasnacionales han mirado este lugar para extraer riquezas y lucrar”,
dice Wilson Galleguillos. Según el concejal Juan Sota: “No hay géisers
en el mundo que hayan sido intervenidos sin ser destruidos al menos en
un 70 por ciento. No es solución para el problema energético de la
región, de la minería ni para los poblados”, dijo en una reunión del
concejo municipal. “A diferencia de la actividad minera, el turismo es
una actividad de gran futuro y plenamente sustentable”, añade Ana Barón,
arqueóloga y ex alcaldesa.
Entre el 11 y el 13 de enero se reunieron los lickan antay en el Segundo
Congreso Atacameño, realizado en el poblado de Toconao. Algunas de las
resoluciones fueron “defender El Tatio”, “exigir la restitución de
aguas”, “luchar por la prohibición de exploración y explotación de las
aguas”, y “exigir la declaración de cuenca saturada”. Señalaron además
que es necesario “buscar mecanismos para proteger las nacientes de
aguas” y que “el Estado reconozca los territorios ancestrales, más de
tres millones de hectáreas”, que demanda el pueblo atacameño. Vinka
Espinoza Chocobar, dirigenta del Consejo de Pueblos Atacameños, dijo:
“Defenderemos nuestras tierras y aguas. La tierra le pertenece al pueblo
lickan antay desde tiempos inmemoriales. Nos oponemos a cualquier
intervención sea del Estado o de empresas mineras en nuestros
territorios ancestrales. Declaramos la propiedad ancestral sobre las
aguas que se ubican en nuestro territorio ya que son indispensables para
asegurar la vida material y cultural atacameña”.
Por su parte, Marco
Rojas Zuleta, vicepresidente de la comunidad de Toconao, señaló: “Como
comunidad debemos hacer presión para proteger los géisers del Tatio y
otros lugares en peligro. Esperemos que podamos detener esta nueva
amenaza que pone en riesgo a nuestras comunidades y los trabajos
turísticos. Tenemos que aunar fuerzas en esta lucha por la protección de
las aguas y el medioambiente de toda la cuenca. Lucharemos por el
reconocimiento de nuestros territorios ancestrales”.
Gracias a la persistencia de las comunidades de Toconao, Peine, Socaire
y San Pedro de Atacama, la Corema rechazó la extracción de aguas
subterráneas en Pampa Colorada, un proyecto de Minera Escondida -de la
transnacional HP Billiton-. La extracción de más de 1.027 litros por
segundo habría afectado al salar de Aguas Calientes II y a la laguna
Tuyajto. “Fue un duro trabajo en contra de esta empresa que quiso
usufructuar y saquear el patrimonio de nuestras comunidades,
aprovechándose de sus necesidades, del desconocimiento de nuestra gente,
tratando de usar su dinero para quitarnos uno de nuestros más valiosos
recursos: el agua. Corema votó en contra de este nefasto proyecto. Hubo
directores de servicios públicos que aprobaron o se abstuvieron. No son
bienvenidos en las tierras lickan antay, por su doble discurso”, dice
Guillermo González, presidente de la comunidad de Toconao.
“Mientras las
comunidades estén unidas se podrá detener el saqueo de nuestros recursos
naturales. Ya no estamos solos. Estamos dejando de ser comunidades
desvalidas. No estamos en contra del desarrollo y crecimiento, pero
estamos convencidos que no será a costa de sacrificar nuestra cultura,
nuestro ser de tiempos inmemorables. Es un camino largo y tortuoso pues
el Estado sólo tiene leyes adversas y discriminatorias que van en contra
de nuestro linaje indígena. Pero nos defenderemos de las mineras y las
transnacionales”, agrega. Wilson Galleguillos, dice: “Creo que Corema
revisó muy minuciosamente el proyecto, lo que la llevó finalmente a
rechazarlo. Las comunidades están tomando conciencia de la importancia
del agua. Si se explota irracionalmente el agua nuestro pueblo va hacia
una muerte segura. Los atacameños tenemos que estar preparados, porque
lo más seguro es que se avecinen grandes conflictos” /
AZ
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