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La tierra del juez supremo en Villa La
Angostura |
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Este material es parte de
una investigación sobre cien años de reparto de la tierra en el
norte del lago Nahuel Huapi, que compartimos ahora en la intención
de contribuir a analizar el abanico de intereses en juego en el
conflicto del área Belvedere, reclamada por una comunidad mapuche. |
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Por
Susana LARA
I
Viernes 18 de Abril de 2008 |
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Comunidad Paichil Antreao. |
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Foto de Indymedia. |
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Párrafos |
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La
discusión y análisis fragmentario del conflicto por el
territorio ancestral mapuche en Villa La Angostura, sur del
Neuquén, permitió hasta el momento el ocultamiento de los
verdaderos resortes del poder y sus intereses inmobiliarios en
este conflicto. El interés directo de dos jueces del Superior
Tribunal de Justicia de Neuquén es una presión innegable. |
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En
agosto de 2006 consultamos a un funcionario de segundo nivel
del Ejecutivo que reconoció que el hecho que el propietario
sea Sommariva es un obstáculo para avanzar en el área
protegida, teniendo en cuenta el escándalo público que se
originó al conocerse que el juez era copropietario de un
valioso campo en la zona. |
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VILLA LA ANGOSTURA
/ La discusión y
análisis fragmentario del conflicto por el territorio ancestral mapuche
en Villa La Angostura, sur del Neuquén, permitió hasta el momento el
ocultamiento de los verdaderos resortes del poder y sus intereses
inmobiliarios en este conflicto. El interés directo de dos jueces del
Superior Tribunal de Justicia de Neuquén, supuestos propietarios de
fracciones millonarias en el área del cerro Belvedere, es una presión
innegable ante el reclamo de la comunidad mapuche Paichil-Antreao por su
derecho al territorio en el antiguo lote 9 de la colonia pastoril Nahuel
Huapi.
Hoy se manifiestan dos hechos en apariencia independientes: la demora en
la ejecución de la revisión integral de títulos en el antiguo lote 9 por
parte del INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) y la
insistencia del juez Videla en concretar el desalojo de la comunidad
mapuche Paichil-Antreao en beneficio de un particular. Ante esto,
suponer que es casual la demora de uno y la urgencia de otro sería: o un
error que pagará el pueblo mapuche en su conjunto, o una posición cómoda
que nos convertirá en cómplices.
Jorge Sommariva y Ricardo Kohon, jueces que integran el máximo tribunal
de justicia en la provincia de Neuquén, aducen derechos sobre fracciones
del lote 9. Aunque no podamos probarlo, no podemos dejar de suponer que
este hecho influye en las decisiones institucionales que toman los
jueces de primera y segunda instancia. La revisión integral de títulos
de todo el lote 9 necesariamente llegará a los papeles de Sommariva y
Kohon, no sólo a William Fischer y Emanuel Ginóbili, por mencionar las
cabezas visibles del conflicto que hoy se discuten públicamente.
Mirador Belvedere
El mirador Belvedere, plataforma natural de una hectárea unos 800 metros
sobre el nivel del mar, es una de las joyas que el mercado inmobiliario
pugna por incorporar al juego. Su ubicación natural estratégica, con
inmejorable vista a los lagos Correntoso y Nahuel Huapi, con la
cordillera de los Andes en segundo plano, hacen que el mirador valga hoy
en el mercado lo que el mercado esté dispuesto a pagar.
En el archivo del Concejo Deliberante local existe un expediente que
durante mucho tiempo fue lo único cierto sobre el área Belvedere con que
contábamos. Es el expediente 23-M-89 por el que se declaró de interés
público siete áreas -entre ellas el lote del mirador nomenclatura
catastral 16-20-50-2567- y se solicitó a la Legislatura provincial la
autorización correspondiente. En ese entonces Margarita Moure era
intendenta y Eduardo Hensel presidente del CD, ambos del Movimiento
Popular Neuquino (MPN). A partir de un informe de Carlos Almada, jefe de
Catastro municipal por entonces, Moure hizo a su vez un informe a Hensel
adjuntándole un plano de subdivisión del área con valiosísimos agregados
manuscritos.
En la documentación existente en el archivo del CD no nos fue posible
determinar qué pasó con esa gestión ante la Legislatura provincial,
respecto a la que no se tenían noticias oficiales para el 2003 cuando se
analizó el caso de Alejandro Laurence contra la municipalidad de VLA por
declaración de utilidad pública de las tierras de la desembocadura del
río Correntoso, propiedad de los actuales dueños del hotel Correntoso.
Paralelamente a las fuentes oficiales, rastreamos la historia de las
familias en el mirador llegando a Alastenia Barría de Murer.Alastenia
nació en 1914, hija de Tránsito Paisil y Domingo Barría. Por tanto
descendiente de José María Paisil, uno de los dos indígenas
adjudicatorios originales del lote 9. Se casó con Mario Murer, un suizo
mecánico que aunque no sabía andar a caballo se ganó el corazón de
Alastenia y la confianza de la familia. Murer hacía los escritos y
presentaciones de Francisco Paisil. En el reparto familiar de las
tierras, la hectárea del mirador fue otorgada a Alastenia, por lo que
fue escriturada a su nombre en 1951. La familia vivió unos años allí,
hasta la nevada grande de los años 60 que mató 26 vacas.
“Un campamento con un
centenar de animales – precisó Carlos Murer, hijo de Alastenia-.
Incluso, mi padre hizo que la comuna abriera el camino que ahora está
cerrado con una tranquera. Después que nos fuimos al pueblo, seguimos
yendo a sacar madera; Bosques nos daba las autorizaciones”. Cuando la
familia vivía en el mirador, Carlos era un pibe y vivía unos kilómetros
más abajo de la ladera, con una abuela que había quedado sola y tenía su
casa donde estuvo asentada la ruca de la comunidad Paichil-Antreao que
habría sido incendiada intencionalmente en julio de 2006.
Guillermo Hensel, hijo de Eduardo mencionado mas arriba, fue asesor
legal del municipio de VLA durante la gestión de Roberto Cacault (MPN)
entre 1999 y 2004. Además, hacia el final del período de la gestión,
asumió también como secretario de Economía y jefe de Inspectores. Hacia
el final del gobierno y teniendo el control de las dos áreas
intervinientes, Legales y Economía de quien depende Recaudaciones,
Hensel autorizó un convenio de cancelación de deudas con el nuevo y
enigmático dueño del mirador Belvedere: el abogado Federico Sommariva,
de Neuquén capital, hijo de Jorge Sommariva, vocal del Superior Tribunal
de Justicia de la mayoría automática de la administración Jorge Sobisch.
A fines del 2003 supimos por una fuente extraoficial del municipio que
el informe de asesoría legal era del 25/6/03, por el que Sommariva había
empezado a pagar las tasas municipales, cuyos recibos de pago eran
girados a nombre de Mirta Regalía, con oficinas en Neuquén.
A poco de iniciar la
nueva gestión municipal encabezada por Hugo Panessi (PJ), solicitamos
ese convenio de pago al entonces asesor legal Carlos Guevara, quien
confirmó su existencia pero no logró que la titular de Recaudaciones
Mirta Ojeda hallara una copia, al menos en la solicitud hecha ante
nuestra presencia. Un año después, un funcionario de Economía del
municipio confirmaba que la situación continuaba siendo la misma: el
convenio, que es instrumento público, inhallable y los recibos a nombre
de Regalía. Por rutina, en el 2005 consultamos a otro funcionario
público –Leandro Martínez, sucesor de Guevara en Legales-, con el mismo
resultado.
En ese marco, en el 2004 el CD aprobó una ordenanza que incluye al
mirador como área protegida. Al finalizar esa sesión, consultamos a
varios concejales miembros de la comisión de Tierras (hoy con mandato
cumplido) respecto a aquella ordenanza de declaración pública de 1989 y
si existían gestiones ante el propietario para la implementación del
plan de manejo del área protegida. En agosto de 2006 consultamos a un
funcionario de segundo nivel del Ejecutivo que reconoció que el hecho
que el propietario sea Sommariva es un obstáculo para avanzar en el área
protegida, teniendo en cuenta el escándalo público que se originó al
conocerse que el juez era copropietario de un valioso campo en la zona
de Aluminé, centro-oeste de Neuquén. Este material es parte de una
investigación sobre cien años de reparto de la tierra en el norte del
lago Nahuel Huapi, que compartimos ahora en la intención de contribuir a
analizar el abanico de intereses en juego en el conflicto del área
Belvedere /
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