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GUSTAVO QUILAQUEO BUSTOS,
WALLMAPUWEN |
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"Conocer experiencias de lucha de
otros pueblos es siempre valioso" |
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Hace pocas semanas, Gustavo Quilaqueo completó una extensa
gira por diferentes naciones europeas. Viajó en representación
de Wallmapuwen para estrechar vínculos con diversos partidos
de naciones sin estado. Sostuvo reuniones con dirigentes de
Plaid Cymru, Sinn Fein, Aralar, Bloque Nacionalista Gallego y
Esquerra, entre otros. Para conocer los pormenores de su gira,
su evaluación al retorno y los desafíos que implica establecer
relaciones a nivel internacional, lo entrevistamos en Temuko. |
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Por
Pedro CAYUQUEO
I
Jueves 4 de Septiembre de 2008 |
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Gustavo
Quilaqueo, Wallmapuwen. |
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Foto de Archivo. |
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TEMUKO
/ Gustavo Quilaqueo es el presidente de Wallmapuwen, el primer partido
inscrito desde el pueblo mapuche y que espera iniciar este mes de
septiembre su proceso de legalización en Chile. Hace pocas semanas,
Quilaqueo completó una extensa gira por diferentes naciones europeas.
Viajó en representación de Wallmapuwen y con el objetivo de conocer las
luchas nacionales de pueblos como el galés, el irlandés, el vasco, el
gallego, el bretón y el catalán. También para estrechar vínculos con
diversas formaciones políticas.
En tres semanas de
viaje, que incluyó reuniones en ocho países, el timonel mapuche
estableció contactos formales con colectividades como Plaid Cymru, Sinn
Fein, Aralar, Unión Democrática Bretona, Bloque Nacionalista Gallego y
Esquerra Republicana de Catalunya, entre otras. Para conocer los
pormenores de su gira, su evaluación al retorno y los desafíos que
implican para Wallmapuwen establecer contactos a nivel internacional,
Azkintuwe conversó con Gustavo Quilaqueo en Temuko.
- ¿Cuáles eran los objetivos de la extensa gira europea?
En principios tres fueron los objetivos que nos planteamos como
Wallmapuwen. Por un lado, profundizar relaciones políticas con partidos
nacionalistas que comparten los principios de la autodeterminación, la
lucha democrática y política, y que comparten una visión
internacionalista. Con algunos partidos, como UDB, BNG y Esquerra, se
trataba de una visita más entre varias realizadas en los últimos años,
mientras que con otras colectividades, como Sinn Fein, Play Cymru y
Aralar, se trató de primeros acercamientos. Por otro lado, buscábamos
establecer relaciones institucionales con instancias y personas claves a
nivel internacional para el desarrollo del proyecto nacionalista de
Wallmapuwen, ello en diversos ámbitos, como el cultural, lingüístico y
económico, entre otros. Y finalmente, también era un objetivo dar a
conocer en un contexto político europeo la situación general del pueblo
mapuche, su lucha, demanda de derechos y la actuación del estado
chileno.

Pese a todo el contexto adverso y el interés tanto del gobierno
británico como de los unionistas por cerrar los caminos a la negociación
y hacer primar la lógica de las armas, la confrontación militar, Sinn
Fein jamás perdió el rumbo y apostó siempre por lo político. De allí que
se la jugaran por un proceso de paz que garantizó finalmente su derecho
a seguir siendo lo que son, irlandeses y no una colonia. |
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- ¿Se lograron dichos
objetivos?
Yo diría que se
cumplieron y con creces, ello por el carácter de las conversaciones,
todas de primer nivel, los principios de acuerdos establecidos con
diversas colectividades hermanas y las voluntades concretas que diversas
instituciones nos manifestaron en orden a trabajar en conjunto. Fue una
gira que se trabajó muy seriamente, con una agenda muy completa de
reuniones, organizada casi al detalle y que implicó además un esfuerzo
logístico, humano y material importante. Haber cumplido a cabalidad con
las reuniones ya es motivo de satisfacción, fuimos capaces de responder
a los compromisos asumidos y eso habla bien no solo de nosotros como
partido, también de nuestro pueblo ante fuerzas políticas con una larga
tradición de lucha en Europa.
- Mencionabas en una entrevista
lo especial que fue la reunión con los dirigentes de Sinn Fein en Belfast.
Fue especial, a nivel político y
personal. Me impactó
conocer de boca de sus propios protagonistas cómo ha sido la lucha de
los irlandeses por sus derechos nacionales y la dramática etapa de la
lucha armada, donde a pesar de las duras condiciones que les imponía la
confrontación con los británicos, ellos buscaron en todo momento la paz,
una salida política al conflicto. Pese a todo el contexto adverso y el interés tanto
del gobierno británico como de los unionistas por cerrar los caminos a
la negociación y hacer primar la lógica de las armas, la confrontación
militar, Sinn Fein jamás perdió el rumbo y apostó siempre por lo
político. De allí que se la jugaran por un proceso de paz que garantizó
finalmente su derecho a seguir siendo lo que
son, irlandeses y no una colonia. Esa claridad, esa visión estratégica
por parte de un partido que desarrolla una línea militar y que es capaz
de subordinarla a lo político llegado el momento, es bastante poco común.
- Estuvistes con Martin MacGuinness.
De ex comandante del IRA a Viceprimer Ministro de Irlanda del Norte,
toda una leyenda.
Fue un momento particular. Nosotros teníamos una reunión programada con
los responsables del Departamento Internacional de Sinn Fein. Era un
primer acercamiento, existía el mutuo interés de ambas colectividades y
ese carácter le habíamos dado a la reunión. Conscientes de esto, no
habíamos contemplado reunirnos con dirigentes de la talla de
MacGguinness o Gerry Adams, que son los máximos referentes del
nacionalismo irlandés. Pero se dio. MacGuinness, enterado de nuestra
visita a la sede del Sinn Fein se dio el tiempo para saludarnos y
tomarse con nosotros unas fotografías. Fue un gesto de su parte que
valoramos profundamente. Él es Viceprimer Ministro de Irlanda del Norte,
venía regresando en esos días de Irak donde estaba asesorando un
eventual proceso de paz, días después debía recibir en visita oficial a
Nicolás Sarkozy, Presidente de Francia... es decir, una figura de primer
orden en el concierto europeo. Fue una muestra de la sencillez que
caracteriza a los irlandeses y por mi parte, un verdadero privilegio,
casi inmerecido.
- También fuistes
invitado especial a las celebraciones patrias de Galicia. ¿Qué impresión
te dejó dicha conmemoración?
Fue muy emocionante ver la alegría, la creatividad y la actitud de
unidad del pueblo gallego, entendido esto último como la manifestación de las distintas perspectivas
políticas de un pueblo que coinciden en un proyecto común. Eso es el Bloque Nacional
Gallego, una coalición de diversos sectores nacionalistas que buscan que Galicia sea de y para los gallegos.
Ese es el objetivo central y que los une.
El cierre del acto fue una demostración de esto, una multitud de 25 mil personas con banderas
multicolores con el signo de la unidad, alegres, bailando en las calles,
luego esas miles de
voces entonado la canción nacional gallega, era impactante. Ver a pequeños de 5 o 7 años
junto a otros
adultos que crecieron y vivieron la dictadura de Franco y que hoy se
sienten orgullosos de comenzar a recuperar la patria gallega, da cuenta
de que es un pueblo, son generaciones tras un sueño nacional. Es lo que
resumió Anxo Quintana, vocero del BNG, en su discurso central, que más
que una proclama o un panfleto, fue una invitación a su gente a
construir un país entre todos, sin descalificar ni menospreciar el
aporte de ningún sector.
- ¿Cómo observan las fuerzas políticas europeas el proceso mapuche en
general y el trabajo de Wallmapuwen en particular?
Lamentablemente, muchas de las fuerzas políticas de naciones sin estado
y sus sociedades en general desconocen la realidad de nuestro pueblo,
más aun aquellos hechos de coyuntura que acá en Chile son noticia pero
que a nivel internacional y europeo en particular poco o casi nada se
llegan a conocer. En ese sentido, con esta gira creemos haber aportado a dar a conocer
nuestra realidad. Debo decir que en diversas reuniones, nuestros
interlocutores se sorprendían de
aquella situación de independencia y soberanía que mantuvimos hasta fines
del siglo XIX, en verdad, ello porque se tiende a pensar en Europa que
todos los pueblos en América Latina fueron sometidos y colonizados entre
los siglos XV y XVI, cosa que pudo ser así en Centroamérica, incluso
naciones andinas, como los aymara, perdieron en aquellos tiempos su
libertad, pero no los mapuches. Fue todo un descubrimiento para muchos y
creo les permitió dimensionar en su justa medida nuestras aspiraciones
de volver a ser una nación libre.
- ¿Y respecto de Wallmapuwen?
Ellos valoran nuestro
trabajo y confian en que estaremos a la altura. Son partidos de larga
tradición, que han usado diversas estrategias en
sus luchas
nacionales, en la consecución de sus objetivos de autodeterminación y
varios de ellos, en su aspiración de ser naciones independientes, tarde o temprano.
Ellos valoran nuestro compromiso con la lucha política democrática,
consideran que una fuerza política es vital no solo para avanzar en la
conquista de derechos, sino también para ser alternativa de gobierno. No
puedes quedarte solo en la presión social para incidir en las decisiones
o en resistir y oponerte frente a algo. Hay que plantearse ocupar el
lugar del otro y para ello se necesita una fuerza política, organizada,
disciplinada. Respetando
los contextos que son distintos, ese es el camino que han recorrido
diversas naciones en Europa y, en ese marco, ellos manifiestan su total voluntad de intercambiar experiencias
con nosotros.
- Señalas que los contextos son distintos y, precisamente, algunos
cuestionan los nexos de Wallmapuwen con naciones sin estado de Europa.
¿Qué puedes comentar?

Cada sector mapuche busca
relaciones internacionales según su perfil, objetivos estratégicos y
orientación política. En este sentido, el camino de nosotros
definitivamente es la vinculación con fuerzas políticas de pueblos sin
estado y naciones originarias que han madurado hacia posiciones
nacionalistas y de disputa de poder político. |
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El conocer las
experiencias de lucha de otros pueblos es siempre valioso. También lo
haremos próximamente en la región, sin duda. Respecto de por
qué hemos centrado esfuerzos en Europa, es simple, allí existían
contactos previos, de años en algunos casos y esto ha permitido madurar
relaciones formales de manera más expedita. No para copiar modelos, sino
para justamente conocer la variedad de fórmulas y estrategias que
pueblos como el vasco, el irlandés o el catalán han utilizado, pero que
tienen en común ciertos principios; la lucha por los derechos, el
principio de la autodeterminación, la estrategia política, la
organización y movilización social empleada en casa caso.
Son experiencias que
nos permiten enriquecer nuestro propio proceso. Por otro lado, en un
contexto de avance del modelo neoliberal y la globalización económica,
una de las pocas pero fundamentales herramientas con que contamos es la
solidaridad de los pueblos y la posibilidad de compartir algo muy
valioso que tenemos; la dignidad, la solidaridad y la justicia de
nuestras reivindicaciones. Nosotros privilegiamos en el exterior las
contrapartes políticas, es decir, que nos relacionamos con fuerzas
políticas formales, nacionalistas, autonomistas e independentistas. No
nos vinculamos tanto con grupos de solidaridad o colectivos, valoramos
el trabajo de estas últimas instancias pero apuntamos a otro perfil en
nuestras relaciones internacionales.
- ¿Y el
movimiento indígena latinoamericano?
Cada sector mapuche
busca relaciones internacionales según su perfil, objetivos estratégicos
y orientación política. En este sentido, el camino de nosotros
definitivamente es la vinculación con fuerzas políticas de pueblos sin
estado y naciones originarias que han madurado hacia posiciones
nacionalistas y de disputa de poder político. Hace rato lo hemos dicho y así lo decían
nuestros líderes de comienzos del siglo XX: no somos indios ni
indígenas; somos un pueblo, una nación. Ello nos lleva a privilegiar
contactos con fuerzas políticas y si bien hemos avanzado más rápido en
Europa, no quiere decir que demos la espalda a las ricas experiencias de
lucha política que naciones originarias vienen desarrollando en el
continente, mucho pero mucho antes que nosotros.
- ¿Alguna
fuerza política en particular?
Puedo adelantar dos
reuniones que tenemos ya agendadas. Primero, un encuentro que
sostendremos en estos días en Temuko con Jorge Guaman, Coordinador
Nacional del Movimiento Pachakutik de Ecuador, tal vez el principal
referente político indígena del continente; y otra reunión que en La Paz
sostendrá un delegado de Wallmapuwen con dirigentes del MAS, ello en la
primera quincena de septiembre. Tanto Pachakutik en Ecuador como el MAS
en Bolivia son para nosotros referentes con los cuales queremos madurar
relaciones políticas, de intercambio, de aprendizaje en común, de
solidaridad internacional en definitiva. Hemos sido además
invitados a participar del Foro Social Mundial del 2009, en Brasil, en
una mesa sobre autodeterminación de los pueblos. Delegados de
Wallmapuwen estarán en la ronda de preparación del Foro
en octubre próximo en Guatemala y luego en Brasil,
en los meses de enero y febrero. Es la agenda que se nos viene en
materia internacional.
- ¿Qué desafíos
implican para ustedes las relaciones que establecen con estas colectividades
políticas?
Una tremenda responsabilidad. Son partidos y fuerzas políticas que
impulsan procesos políticos de liberación de sus pueblos que son centenarios
en algunos casos. Tal es el caso de Sinn Fein en Irlanda del Norte o
Esquerra en Catalunya, por citar dos ejemplos.
Otros están planteando la refundación de los estados, como Pachakutik o
el MAS de nuestro hermano Evo Morales, estados donde las naciones
originarias son mayoría y han estado por siglos excluidas de la toma de
decisiones. Por tanto hay que responder a estos contactos con seriedad,
con la misma seriedad con que ellos nos han invitado a visitarlos, nos
han recibido y nos han alentado a seguir por este camino.
Y ojo, no porque tengamos que darles
pleitesía ni rendirles cuentas en lo sucesivo respecto de lo que hacemos
o dejamos de hacer, sino porque existen también compromisos éticos
cuando se generan amistades y relaciones políticas de este
nivel.
- Hay quienes
cuestionan en Chile, principalmente sectores de derecha, las relaciones
internacionales que sectores mapuches establecen en el exterior. Se
habla muy ligeramente de "infiltración" y "manipulación exterior". ¿Qué
opinas al respecto?
Eso ya no se sostiene
ni siquiera como noticia. Hace mucho rato, es más históricamente, los
mapuches hemos estado conectados al mundo de las relaciones políticas
con nuestras propias capacidades. Lo confirman las cartas de los lonkos
desde el siglo XVII en adelante y los múltiples Parlamentos; el accionar
de las organizaciones y liderazgos desde 1910 en adelante; la
participación mapuche, el único pueblo indígena, en el Congreso
Indigenista de Pátzcuaro (México) en 1940 y luego en Perú; el accionar de los
Centros Culturales en la época de la dictadura militar y todo lo hecho desde los
90' y 2000' en adelante por diversas organizaciones mapuches y que nosotros
también hemos querido desarrollar en la
actualidad, de manera legítima. Por lo demás, todos los partidos
chilenos mantienen relaciones de alianzas, cooperación y hermandad con
fuerzas políticas en el exterior. Años atrás, desconozco si aun siguen
vigentes, existian las Internacionales Socialistas, hemos visto a la UDI
visitando al Partido Popular en Madrid, es decir, basta ya del doble
discurso. Como partido seguiremos desarrollando esta linea de trabajo,
le guste o no a la derecha o al gobierno.

La gira fue posible, en
primer lugar, gracias a pequeños fondos que Wallmapuwen ha logrado
recaudar de sus militantes y también gracias al apoyo de numerosa gente mapuche
y no mapuche en Chile y en el extranjero. Y no necesariamente muchas
veces con dinero,
sino más bien con apoyo logístico, gestiones y contactos. También fue
posible gracias a la solidaridad de muchos amigos y amigas. |
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- El dar a conocer de manera
pública tu agenda y los resultados de las reuniones, ¿obedeció a alguna
señal de transparencia? Lo pregunto porque no es común entre los
dirigentes políticos que viajan al exterior y que no son pocos año tras
año.
Tenemos un desafío y un deber de contribuir a la lucha de nuestro
pueblo. Y el ser transparentes, honrados, "norche", como decían nuestros
abuelos, debe ser un imperativo
moral y ético para quienes hacemos política. Nos hemos impuesto el compromiso de hacer nuestro
trabajo y accionar político de la manera más abierta y pública posible,
porque no tenemos nada que ocultar. Sin ir más lejos, este fin de semana
que recién pasó me tocó rendir cuenta de la gira ante la Asamblea de
Wallmapuwen que se reunió en Temuko. Y lo hice con el mayor de los
agrados. Ahora, si dar a conocer nuestra agenda de reuniones y contactos
resulta extraño o novedoso para el común de las organizaciones y
liderazgos mapuches, es una lástima, porque significa que no es una
práctica muy habitual.
Nosotros creemos que
ser transparentes le hace muy bien a una organización que se proyecta en
el tiempo y también a la imagen exterior del propio movimiento mapuche.
Hay casos de organizaciones que han salido, asegurado cosas, solicitado
otras tantas y luego si te he visto no me acuerdo. No los voy a nombrar
porque no corresponde, pero lo peor es que luego uno poco menos que
tiene que andar explicando afuera las embarradas de otros. No, por
favor, es hora de que profesionalicemos nuestro actuar en política y
seamos serios. Por respeto a uno mismo y a nuestra gente. Uno ingresa al
movimiento político o al activismo social guiado por una vocación de
servicio público y eso exige una cuota grande de responsabilidad.
- Hablando de transparencia,
¿se podría saber cómo financió Wallmapuwen la gira?
Por supuesto. La gira
fue posible, en primer lugar, gracias a pequeños fondos que Wallmapuwen
ha logrado recaudar de sus militantes y también gracias al apoyo de
numerosa gente mapuche
y no mapuche en Chile y en el extranjero. Y no necesariamente muchas
veces con dinero,
sino más bien con apoyo logístico, gestiones y contactos. Puedo
mencionar en este punto el valioso apoyo de nuestro peñi Reynaldo
Mariqueo, de Enlace Mapuche Internacional en Bristol, un destacado
dirigente del exilio mapuche y gran persona a su vez. La gira también
fue posible gracias a la solidaridad de muchos amigos y amigas en
Wallmapu, personas en muchos casos modestas materialmente,
pero que confían en lo que hacemos y que aportaron recursos según sus
capacidades. Y finalmente, una parte del financiamiento lo asumí
personalmente. Soy un mapuche que ha trabajado toda su vida, soy profesor y magister,
técnico agrícola y también campesino, productor agrícola en mi zona y,
por lo tanto, pude costear parte del viaje.
- Finalmente,
¿en qué va la Campaña de Legalización de Wallmapuwen?
Esperamos iniciarla
ahora en septiembre. Han habido confusiones al respecto, algunas
entendibles, otras provocadas por quienes acostumbran perder el tiempo
redactando anónimos por internet, pero lo concreto es que Wallmapuwen no
ha iniciado aun su campaña de legalización. Desde noviembre de 2007
somos un partido inscrito, pero no legalizado. Son dos cosas distintas,
que aparecen claramente definidas en la Ley de Partidos. Lo explicaré
pedagógicamente: una vez inscrito un partido, el Servicio Electoral debe
estudiar los documentos presentados, estatutos, principios, lista
inicial de militantes fundadores, etc, y ese proceso no tiene plazos.
Una vez finalizado este paso previo, recién el SERVEL otorga una especie
de visto bueno, se publica una autorización en el Diario Oficial y un
partido inscrito puede iniciar su Campaña de Legalización. Es decir,
comenzar a recolectar las firmas, en nuestro caso, las 5 mil que la ley
nos exige. Este proceso, que requiere como decía previamente la
autorización del SERVEL, no lo hemos podido desarrollar y no porque no
queramos, sino porque el SERVEL aun no nos da dicha autorización. Esto
mismo lo explicamos hace ya tiempo atrás en un comunicado.
- ¿Pero la burocracia y las
trabas legales no eran algo esperable?
Sin duda, no es excusa
y por eso señalamos que vamos a insistir, es el camino que elegimos
transitar y no le sacaremos el cuerpo al desafio, feo sería abandonar el
barco antes de siquiera zarpar. Hoy estamos trabajando con varios
abogados para que este proceso "burrocrático" finalice cuanto antes y
podamos iniciar la Campaña de Legalización. Estamos esperanzados en que
podremos iniciar la Campaña este mes de septiembre. De ser asi,
tendremos por ley 7 meses para juntar las 5 mil firmas, es decir, hasta
marzo de 2009. Para ello hemos estado trabajando en silencio, preparando
el terreno, visitando comunidades, realizando talleres con asociaciones
comunales, sumando voluntades, recorriendo Wallmapu, sus diversas
comunas y cada día más motivados porque el contacto con la gente es
realmente lo que nos dice que vamos por buen camino.
Más allá de cierto
ruido ambiente, esperable por lo demás, es la opinión de nuestra gente
mapuche común y corriente, de aquel mapuche del campo o la ciudad, que
busca un futuro mejor para sus hijos, la que en verdad nos interesa. Y
hasta la fecha, la recepción de ellos a la idea del partido ha sido muy
positiva, entusiasta en muchas localidades y territorios, en Lautaro,
Galvarino, Freire, Lanco, Valdivia, Futrono, Likanray, Osorno, Castro,
en fin, comunas donde hemos estado. Mucha gente conoce hoy de esta
propuesta política y nos están diciendo que apenas se abra el proceso
legal nos darán su confianza a través de la firma. Eso nos tiene
tranquilos.
- ¿Qué responsabilidad tiene la
Ley de Partidos en la demora del SERVEL?
Mucha. Lo hemos dicho
en todos los tonos, es una ley antidemocrática, redactada por la
dictadura militar y que limita la participación política de la
ciudadania. Eso es conocido por muchos, pero nosotros queremos denunciar
esta situación no desde la vereda del frente, sino haciendo el ejercicio
de intentar quebrar ese muro de exclusión. Un dato muy revelador; en cualquier parte de Europa, se
juntan 30 o 50 personas, se firma un documento, sin pagar, se presentan
ante el organismo gubernamental respectivo y ya son un partido legal. Y teniendo
1000 o con suerte 9.000 militantes, son fuerzas políticas con
representación política incluso en el Parlamento Europeo. ¡Eso es una
democracia participativa!
Si
nosotros damos este paso exitosamente será un ejemplo de cómo vencer la
antidemocracia chilena y una advertencia a la elite regional y nacional:
nunca más en Chile, en Wallmapu especialmente, se decidirán las cosas importantes sin los mapuches.
Y también será un mensaje para nuestros propios hermanos de pueblo,
porque claramente, ¡hasta cuando andamos mendigando espacios en los
partidos winkas, hasta cuando seguimos a la cola del winka! eso debe
terminar, no es digno, no es propio de nuestra historia nacional, como
nos ha recordado nuestro peñi Rosendo Huenuman. Somos un pueblo
sobreviviente de mil batallas, recuperar la dignidad y el orgullo de
nuestros ancestros creo es una necesidad imperiosa que tenemos. Nosotros
estamos haciendo nuestra pega. Y como decimos, ñochi, ñochi, lenta y pacientemente
vamos avanzando a paso firme /
AZ
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