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Revista digital de opinión y debate político de las Juventudes Comunistas de la Región de Murcia

Brecht.

Alonso,
Lorca.

Bertolt Brecht. Poeta, dramaturgo, ensayista, novelista... Nacido en 1898 en el seno de una familia acomodada y en plena selva negra de Ausgsburgo (Alemania), Brecht es uno de los más grandes artistas del siglo XX. Controvertido y polémico durante toda su vida (ya a los 18 años, en plena guerra mundial, escribía en el colegio que “la necesidad de defender a la nación es propaganda sin sentido”), toda su obra constituye una crítica mordaz del sistema capitalista.

A pesar de haber dado a luz una obra poética que se haya, probablemente, en la cumbre de todas su creaciones, Brecht es conocido sobre todo por su obra teatral. Se trata de un artista polifacético que se mueve con toda soltura y sin ataduras por cualquier clase de género, combinando el lenguaje de formal con el más vulgar y empleando a menudo figuras que dejan perplejo al lector / espectador.

Guiado por una especial atracción hacia aquellos sectores que son víctimas de la más cruel sobreexplotación por parte del sistema, tales como mendigos o prostitutas, en 1928 escribirá un drama musical llamado “La ópera de los dos centavos”, un éxito teatral que es una de sus obras más conocidas. A ésta le seguirán óperas como “Ascensión y caída de la ciudad de Mahagonny” (1927-1929) y otras obras como “Baal”, La toma de medidas”, “La excepción y la regla” o “El que dice sí y el que dice no” y muchas otras en las que Brecht pone en práctica su teoría del teatro épico. Se trata de un estilo teatral alejado del espectador, en el que los actores, frecuentemente empleando máscaras, interpretan al personaje sin identificarse con él, gesticulando de manera artificial. El objetivo es, según Brecht, provocar en el espectador una sensación de extrañamiento, de alineación, como paralelismo al que el sistema capitalista provoca en aquellos que observan impasibles la explotación en la que aquél se sustenta sin verse objeto también de ella. El teatro de Brecht pretende ser revolucionario: no basta con que se observe, lo que se pretende es que el espectador se cuestione las cosas. Es un teatro científico para algunos, filosófico, vanguardista o arriesgado para otros, pero lo único que pretende es sustituir un teatro en que el espectador se identifica con la obra simplemente durante el transcurso de esta, para luego olvidarse, por un teatro en que la obra sirva como instrumento para la concienciación. Así, la acción se interrumpe frecuentemente, sin progresar, fragmentándose y unida simplemente por la figura del narrador. La escenografía es simple y las obras no tienen final acabado para que sea el espectador el que se pregunte sobre lo que habrá sucedido.

Estudioso del marxismo desde joven, agitador y revolucionario, es lógico que Bertolt Brecht no despertara muchas simpatías al régimen nazi. Sus libros serán quemados por subversivos y él será acusado de traidor. Esto hace que en 1933 se vea forzado a huir, primero a Viena, más tarde a París, Dinamarca y Finlandia, para instalarse finalmente en California en 1941. Durante estos años publicará otras de sus obras más importantes, como “La vida de Galileo Galilei” (1938-1939), “Madre Coraje y sus hijos” (1941) y “El círculo de tiza caucasiano” (1944-1945).

Más tarde, sin embargo, cuando la posición del Gobierno norteamericano comienza a verse más clara, Brecht y su familia se desplazarán a Berlin oriental, donde él fundará la compañía de teatro Berliner Ensemble, que gozó de gran prestigio internacional. El 14 de agosto de 1956 morirá en Berlin como consecuencia de un ataque de miocardio.

Refugio nocturno (Die Nachtlager)

Me han contado que en Nueva York
en la esquina de la calle 26 con Broadway
se pone cada atardecer un hombre
durante los meses de invierno
y, pidiendo a los que pasan,
consigue un techo para que pase la noche
la gente desamparada que allí se reúne.

Con eso no cambia el mundo
no mejoran con eso las relaciones entre los seres humanos
no es ésa la forma de acortar la era de la explotación.
Pero algunos hombres tienen cama por una noche
se les abriga del viento durante toda una noche
y la nieve a ellos destinada cae en la calle.

No abandones el libro, tú que lo estás leyendo.

Algunos hombres tienen cama por una noche
se les abriga del viento durante toda una noche
y la nieve a ellos destinada cae en la calle.
Pero con eso no cambia el mundo
no mejoran con eso las relaciones entre los seres humanos
no es ésa la forma de acortar la era de la explotación.

(Cultura)

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