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Sobre el movimiento contra la guerra |
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Las manifestaciones [por la
paz] fueron otro indicador de un fenómeno muy destacable. Por todo el
mundo y en Estados Unidos existe una oposición a la inminente guerra a un
nivel sin precedentes en la historia estadounidense y europea en cuanto a
su amplitud y a los sectores de la población que engloba.
Nunca antes, que yo sepa, ha
existido una oposición tan masiva a una guerra antes de que ni siquiera
hubiese empezado. Y cuanto más nos acercamos a la región, mayor parece
ser la oposición. En Turquía las encuestas indican cerca de un 90% de
oposición, en Europa ésta es bastante amplia, y en EE.UU. los datos que
vemos en las encuestas son sin embargo bastante engañosos porque no
tienen en cuenta otro factor que diferencia a EE.UU. del resto del mundo.
Este es el único país donde Sadam Hussein no sólo es criticado y
despreciado sino además temido. Desde septiembre las encuestas han
mostrado que De hecho no hay razón
objetiva por la cual EE.UU. debería tener más miedo de Sadam que,
digamos, los Kuwaitíes, pero existe un motivo -este consiste en que desde
septiembre se ha producido un redoble de la propaganda que intenta hacer
creer a la gente que Sadam no sólo es una persona terrible sino que además
va a venir a por nosotros mañana si no le detenemos hoy. Y eso llega a la
gente. De modo que para comprender la oposición actual a la guerra en
EE.UU. debemos extraer ese factor, el factor del miedo irracional creado
por la propaganda masiva. Si lo hacemos creo que encontraremos que la Lo que no se destaca en la
cobertura de la prensa es que simplemente no existe precedente, o nada
parecido a un precedente, para tal oposición pública a una guerra. Y ésta
se extiende mucho más allá, no es sólo una oposición a la guerra, es
una falta de confianza en los líderes. Quizá hayan visto un estudio
publicado por el Foro Económico Mundial hace un par de días que analiza
la confianza en los líderes, la más baja es la que se refiere a los líderes
estadounidenses. Sólo tienen la confianza de poco más que la cuarta
parte de la población y creo que eso refleja la preocupación por la
temeridad, la violencia y Estas cuestiones deberían ser centrales. Hasta en Estados Unidos hay una impresionante oposición a la guerra y una correspondiente disminución de la confianza en los líderes que la están conduciendo. Esto se viene desarrollando desde hace un tiempo pero está alcanzando ahora un estado inusual, y, volviendo a las manifestaciones del fin de semana, nunca antes había ocurrido. Si lo comparamos con la guerra del Vietnam, el estado actual de la guerra de Irak se corresponde aproximadamente con el de1961, esto es, antes del comienzo de la guerra, en 1962, cuando EE.UU. bombardeó Vietnam del Sur y condujo a millones de personas a campos de concentración, a la guerra química y demás. Pero no hubo protesta. De hecho la protesta fue tan pequeña que poca gente lo recuerda. Las protestas no comenzaron a
desarrollarse hasta varios años más tarde cuando extensas zonas del sur
de Vietnam fueron sometidas a bombardeos de saturación con aviones B-52,
había cientos de miles de tropas allí y cientos de miles habían sido
asesinados. Incluso después de esto, cuando las protestas finalmente se
desarrollaron en EE.UU. y Europa, éstas se centraron casi siempre en una
cuestión colateral -el bombardeo del norte de Vietnam fue indudablemente
un crimen, aunque Esto también es reconocido, incidentalmente, por el gobierno. Cuando cualquier administración toma posesión lo primero que hace es llevar a cabo una valoración de la situación a nivel mundial - "¿Cual es el estado del mundo?"- por parte de los servicios de inteligencia. Esta información es secreta y sale a la luz unos 30 ó 40 años más tarde cuando es desclasificada. Pero cuando llegó la primera administración Bush en 1989, partes de su informe de inteligencia fueron filtradas, y son muy reveladoras sobre lo que ocurrió precisamente respecto a estas cuestiones en los 10 años siguientes. Las partes que fueron filtradas hablaban de enfrentamientos militares con enemigos mucho más débiles, reconociendo que éstos eran los únicos a los que estábamos dispuestos a enfrentarnos, los únicos que queríamos que existieran. De tal modo que en enfrentamientos con enemigos mucho más débiles Estados Unidos debe ganar "con decisión y rapidez" porque de otro modo el apoyo popular se erosionará, ya que se considera que este es muy frágil. No es como en los años sesenta, cuando el gobierno podía librar una guerra larga y brutal durante años y años destruyendo prácticamente un país sin protesta alguna. Ahora no, ahora tienen que ganar. Tienen que aterrorizar a la población para que sientan que hay una gran amenaza para su existencia y llevar a cabo una victoria milagrosa, contundente y rápida sobre el enorme enemigo y después pasar al siguiente. Recordemos que las personas
que llevan ahora las riendas en Washington son en su mayor parte
Reaganianos reciclados, que básicamente están reviviendo el guión de
los años ochenta -para utilizar una analogía adecuada-. En los años 80
impusieron programas domésticos muy dañinos para la población en
general y que fueron muy impopulares. La gente se opuso a la mayoría de
sus programas domésticos y la manera como consiguieron implantarlos fue
manteniendo a la población en un Recordemos que la misma gente declaró en 1981 una guerra contra el terror que se convertiría en el núcleo central de la política exterior estadounidense enfocada fundamentalmente en Centroamérica. Llevaron a cabo una guerra contra el terror en América Central donde acabaron matando a unas 200.000 personas y dejando cuatro países devastados. Desde 1990, cuando EE.UU. se hizo con ellos de nuevo, se han hundido más aún en una profunda pobreza. Ahora están haciendo lo mismo por los mismos motivos -están llevando a cabo programas domésticos a los que la población se opone contundentemente porque les perjudica. Pero las aventuras internacionales, la invención de enemigos que están a punto de destruirnos, no son nuevas, nos son familiares. No lo inventaron ellos, otros han hecho lo mismo a lo largo de la historia. Pero se han convertido en maestros de este arte y lo están volviendo a hacer ahora. No quiero sugerir que no tengan motivos para querer tomar el poder en Irak. Por supuesto que los tienen, motivos muy antiguos que todo el mundo conoce. Controlar Irak pondrá a EE.UU. en una posición muy poderosa para extender su dominio sobre las mayores reservas energéticas del mundo. No es una razón pequeña. Pero fijémonos en el momento
concreto. Es realmente chocante que la avalancha de propaganda comenzara
en septiembre -¿qué ocurrió en septiembre? Fue cuando comenzó la campaña
para el congreso y estaba claro que los republicanos no iban a ganar
dejando que dominaran los asuntos sociales y económicos. Hubieran sido
arrollados. Tenían que hacer exactamente lo mismo que hicieron en los
ochenta; sustituirlos por asuntos de seguridad y en el caso de una amenaza
a la seguridad la La dirección más probable que esto tomará [después de una guerra con Irak] será Irán, y posiblemente Siria. Corea del Norte es un caso diferente. Lo que están demostrando al mundo con gran claridad es que si quieres impedir una agresión estadounidense, más te vale tener armas de destrucción masiva (ADM), o una amenaza de terrorismo creíble. Ninguna otra cosa les detendrá -no les pararán fuerzas convencionales. Esa es una lección terrible, pero es exactamente la que se está enseñando. Durante años, expertos de los
medios de comunicación convencionales han estado destacando que EE.UU.
causa la proliferación armamentística con sus aventuras ya que los demás
no pueden protegerse si no es con ADM o la amenaza del terror. Kenneth
Waltz es uno de los que subrayaba esto recientemente. Pero hace años,
incluso antes de la administración Bush, comentaristas de primera línea
como Samuel Huntington de Foreign Affairs, la principal revista del
establishment, destacaban que Estados Unidos estaba siguiendo un curso
peligroso. Huntington hablaba sobre la administración Clinton pero
apuntaba que, para gran parte del mundo, EE.UU. es considerado ya como un
estado criminal y el mayor peligro para su existencia. De hecho una de las
cosas sorprendentes sobre la actual oposición a la guerra, repito sin
precedentes, es la Existe mucho miedo y preocupación por este aventurismo, al que un analista llamaba "tontas fantasías de sillón". Mi preocupación es más bien "¿cómo va a afectar a los iraquíes?" y "¿cómo va a afectar a la región?" pero estas preocupaciones son del tipo "¿cómo nos va a afectar a nosotros?". Matthew Tempest: Se volverá
contra ellos mismos la propaganda si no se establece la democracia en Irak
después de la "liberación"? En este caso particular no se puede predecir qué pasará una vez comience la guerra. En el peor de los casos quizá ocurra lo que las agencias de inteligencia y las organizaciones de ayuda predicen -esto es, un aumento del terrorismo como disuasión o venganza, y para el pueblo iraquí, que apenas supera el límite de la supervivencia, podría significar la catástrofe humanitaria sobre la que las organizaciones de ayuda y la ONU nos han estado advirtiendo. Por otro lado es posible que ocurra lo que los halcones de Washington esperan -una victoria rápida, ausencia de combates que comentar, imposición de un nuevo régimen, con una fachada democrática y asegurarse de que EE.UU. tenga grandes bases militares en Irak así como el control efectivo del petróleo. Las posibilidades de que
consientan algo parecido a una democracia real son mínimas. Hay grandes
impedimentos en su camino -impedimentos que motivaron que Bush nº1 se
opusiera a las rebeliones de 1991 que podían haber derrocado a Sadam
Hussein. Al fin y al cabo, podía haber sido derrocado entonces si EE.UU.
no hubiera autorizado a Sadam a Un problema importante es que prácticamente el 60% de la población es chiíta. Si hay algún tipo de gobierno democrático, ellos tendrán algún tipo de voz, de hecho la voz mayoritaria respecto a cuál ha de ser el gobierno. No son pro-iraníes pero lo más probable es que la mayoría chiíta se uniera al resto de la región intentando mejorar las relaciones con Irán y reducir el nivel general de tensión en la región reintegrando a Irán en ella. Ha habido movimientos en ese sentido entre los estados árabes y la mayoría chiíta en Irak probablemente lo haría. Eso es lo último que quiere EE.UU. Irán es el próximo objetivo. No quiere una mejora de las
relaciones. Es más, si la mayoría chiíta obtiene por primera vez una
verdadera voz en el gobierno, la minoría kurda querrá algo similar. Y
querrá la realización de sus justas demandas de un mayor grado de
autonomía en las regiones del norte. Turquía no va a tolerar eso. Turquía
ya tiene miles de tropas en el norte de Irak básicamente para prevenir
una evolución de ese tipo. Si hay movimiento hacia Kirkuk, considerada
por ellos como su capital, Turquía se moverá para bloquearlo y EE.UU. le
apoyará con toda seguridad igual que le apoyó en sus masivas atrocidades
contra los kurdos en las regiones del sudeste durante los años noventa.
Lo que al final tendremos será, o bien una dictadura militar con una
fachada Nadie puede predecir nada de
esto. Lo que ocurrirá cuando se empieza una guerra no se sabe. La CIA no
puede predecirlo, Rumsfeld no puede predecirlo, nadie puede. Podría
ocurrir cualquiera de estas cosas. Por eso la gente cuerda reniega del uso
de la violencia a menos que existan razones abrumadoras para ello, los
peligros son simplemente demasiado grandes. Sin embargo sorprende que ni
Bush ni Blair presenten algo parecido a esto como su objetivo a lograr con
la guerra. ¿Acaso han acudido al consejo de seguridad y han propuesto una
resolución para llevar la democracia a Irak mediante el uso de la Bush y su administración
dijeron ya en noviembre al consejo de seguridad abierta y directamente que
la ONU será "relevante" si nos otorga la autoridad para hacer
lo que queramos, para usar la fuerza si queremos, y si la ONU no lo hace
será irrelevante. No podía ser más claro. Dijeron que ya tenemos la
autoridad para hacer lo que queramos, o venís a respaldar esa autorización
o sois irrelevantes. No podía haber una forma más clara y explícita de
informar al mundo de que no nos importa lo que piense, haremos lo que
queramos. Esta es una de las principales razones por las que la autoridad
de los líderes estadounidenses se ha hundido según la encuesta del Foro
Económico Mundial. |