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Las verdaderas razones para la próxima guerra contra IrakUn análisis macroeconómico y geoestratégico de la verdad que no se menciona
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“Si
una nación cree que puede ser ignorante y libre, cree en lo que nunca fue
y jamás será... El Pueblo no puede tener seguridad sin información.
Cuando la prensa es libre, y cada hombre sepa leer, todo será seguro.” Esas
palabras de Thomas Jefferson encarnan la desgraciada situación que ha
acosado a nuestra nación. Mientras nuestro gobierno se prepara para
comenzar la guerra contra Irak, nuestro país parece incapaz de responder
aun a las preguntas más elementales sobre esta guerra. Primero, ¿por qué
no hay virtualmente ningún apoyo internacional para derrocar a Sadam? Si
el programa de armas de destrucción masiva de Irak (WMD, por sus siglas
en inglés) poseyera verdaderamente el nivel amenazante que ha pretendido
repetidamente el presidente Bush, ¿por qué no hay una coalición
internacional para desarmar a Sadam por medios militares? En segundo
lugar, a pesar de más de 300 inspecciones sin restricciones de la ONU, no
ha habido informes de alguna evidencia sobre una reconstitución del
programa de WMD iraquí. Tercero, y a pesar de la retórica de Bush, la
CIA no ha encontrado ningún lazo entre Sadam Husein y Al- Qaeda. Al
contrario, algunos analistas creen que es mucho más probable que Al-Qaeda
podría adquirir armas de destrucción masiva de la antigua Unión Soviética
que no han sido adecuadamente controladas, o tal vez de simpatizantes
dentro de un Pakistán desestabilizado. Además,
inmediatamente después del voto del Congreso sobre la Resolución de
Irak, nos dimos cuenta repentinamente de las violaciones del programa
nuclear de Corea del Norte. Kim Jong Il está procesando uranio para
producir armas nucleares este año. El presidente Bush no ha dado una
respuesta racional sobre por qué el programa de WMD aparentemente
inactivo de Sadam presenta una amenaza más inminente que el programa
activo de Corea del Norte. Extrañamente, Donald Rumsfeld sugirió que si
Sadam fuera “exiliado” podríamos evitar una guerra con Irak. ¿Sigue
confundido? Bueno, voy a revelar su juego –la motivación crucial para
el derrocamiento de Sadam es en realidad el euro. Aunque
haya sido completamente ocultada en los medios de EE.UU., la respuesta al
enigma de Irak es simple pero escandalosa. La próxima guerra en Irak
trata sobre todo de cómo la clase gobernante en Langley y la oligarquía
de Bush ven los hidrocarburos a nivel geoestratégico, y de fundamentales
amenazas macroeconómicas al dólar de EE.UU. por parte del euro. La
Verdadera Razón para esta próxima guerra es el objetivo de esta
administración de impedir una mayor tendencia de la OPEC hacia el euro
como estándar monetario para las transacciones petroleras. Sin embargo,
para adelantarse a la OPEC, necesitan ganar el control estratégico de
Irak junto con sus reservas petrolíferas probadas, las segundas del
mundo. Este
prolongado ensayo discutirá la macroeconomía del “petrodólar” y la
no-publicada pero real amenaza a la hegemonía económica de EE.UU. por
parte del euro como una divisa alternativa para transacciones petroleras.
Lo que sigue son citas de un amigo astuto y anónimo que habla de la
verdad oculta sobre esta próxima guerra contra Irak: “La mayor
pesadilla de la Reserva Federal es que la OPEC trasfiera sus transacciones
internacionales de un estándar dólar a un estándar euro. Irak
efectivamente hizo ese cambio en noviembre de 2000 (cuando el dólar valía
unos 80 centavos), y ha ganado montones gracias a la permanente depreciación
del dólar contra el euro. (Nota: el dólar bajó un 17% contra el euro en
2002.) “La
verdadera razón por la que la administración Bush quiere un gobierno títere
en Irak –o, lo que es más importante, la razón por la que el
conglomerado de la red corporativamilitar- industrial desea un gobierno títere
en Irak– es que volverá a un estándar dólar y seguirá así”.
(Mientras también esperan vetar toda tendencia más amplia de la OPEC
hacia el euro, especialmente en el caso de Irán –el segundo de los
grandes productores de la OPEC que está discutiendo activamente el paso
al euro para sus exportaciones de petróleo.) Además,
a pesar de que Arabia Saudí es uno de nuestros “estados clientes”, el
régimen saudí parece cada vez más débil / amenazado por un masivo
descontento civil. Algunos analistas creen que una “revolución saudí”
podría ser plausible como secuela de una impopular invasión de Irak por
EE.UU. (como Irán cerca de 1979) [1] Sin duda, la administración Bush
tiene plena conciencia de esos riesgos. Por lo tanto, el marco
neoconservador incluye una inmensa y permanente presencia militar en la
región del Golfo Pérsico en una era post-Sadam, por si tuviéramos que
rodear, y apoderarnos de, los campos petrolíferos saudíes en caso de un
golpe por un grupo anti-occidental. Pero volvamos primero a Irak. “Sadam
selló su suerte cuando decidió adoptar el euro a fines de 2000 (y más
tarde convirtió su fondo de reserva de 10.000 millones de dólares en la
ONU, en euros) –en ese momento, una nueva Guerra del Golfo prefabricada
se hizo inevitable bajo Bush II. Sólo las más extremas circunstancias
podrían posiblemente impedirla ahora y dudo fuertemente de que haya algo
que pueda lograrlo –salvo que Sadam fuera reemplazado por un régimen dócil. “La
perspectiva general: Todo lo demás, fuera de la divisa de reserva y los
temas petroleros saudíes / iraníes (es decir temas políticos interiores
y críticas internacionales), es periférico y de consecuencia marginal
para esta administración. Además, la amenaza dólar-euro es
suficientemente poderosa para que prefieran arriesgar gran parte del
contragolpe económico a corto plazo para conjurar el crash del dólar a
largo plazo resultante de un cambio del estándar de transacción de la
OPEC de dólares a euros. Todo esto se ajusta al gran juego más amplio
que incluye a Rusia, India, China.” Esta
información sobre la divisa petrolera de Irak es censurada por los medios
de EE.UU. y por la administración Bush ya que la verdad podría tener el
potencial de limitar tanto la confianza de los inversionistas como de los
consumidores, reduciría el endeudamiento y los gastos de los
consumidores, crearía presión política para formar una nueva política
energética que lentamente nos aparte del petróleo medio-oriental, y,
desde luego, detendría nuestra marcha hacia la guerra contra Irak. Este
cuasi secreto de estado puede ser encontrado en un artículo de Radio
Libre Europa (RFE, por sus siglas en inglés) en el que se discute la
trasferencia de Sadam del dólar al euro en sus ventas de petróleo el 6
de noviembre de 2000. “El
cambio de Bagdad del dólar al euro para su comercio petrolero tiene el
propósito de castigar a la línea dura de Washington por las sanciones y
alentar a los europeos a que se le opongan. Pero el mensaje político
costará a Irak millones en ingresos. El corresponsal de RFE/RL Charles
Recknagel considera lo que Bagdad ganará y perderá, y el impacto de la
decisión de utilizar la divisa europea..” [2] Cuando
sucedió el cambio, muchos analistas se sorprendieron de que Sadam
estuviera dispuesto a renunciar a millones en ingresos por el petróleo
por lo que pareció ser una declaración política. Sin embargo,
contrariamente a uno de los puntos principales del artículo de noviembre
de 2000, la continua depreciación del dólar frente al euro desde fines
de 2001 significa que Irak se ha beneficiado espléndidamente con el
cambio de sus divisas de reserva y transacción. El euro ha ganado
aproximadamente un 17% contra el dólar en ese tiempo, lo que también
vale para los 10.000 millones de dólares en el fondo de reserva de
“petróleo por alimentos” en la ONU, que fue previamente calculado en
dólares, y que ha ganado también el mismo porcentaje desde el cambio. ¿Qué
sucedería si la OPEC hiciera un repentino cambio a euros, en lugar de una
transición gradual? “Además, el efecto de un cambio de la OPEC al euro
sería que las naciones que consumen petróleo tendrían que sacar dólares
de sus fondos de reserva (en sus bancos centrales) y reemplazarlos con
euros. El dólar se desplomaría entre un 20 y un 40% en su valor y las
consecuencias serían las que se esperarían de cualquier colapso de una
divisa y una inflación masiva (por ejemplo, en la crisis monetaria
argentina). Los fondos extranjeros se irían de los mercados bursátiles
de EE.UU. y de activos basados en dólares, y seguramente habría una
corrida bancaria muy similar a la de los años 30, sería imposible
atender el servicio del actual déficit en la balanza de pagos, el déficit
presupuestario sería impagable, etc. El básico guión de una crisis económica
del tercer mundo. “La
economía de Estados Unidos está ligada íntimamente al papel del dólar
como una moneda de reserva. Esto no significa que EE.UU. no podría
funcionar de otra manera, sino que la transición tendría que ser gradual
para evitar dislocaciones parecidas (y el resultado en última instancia
de todo esto sería probablemente que EE.UU. y la UE se reemplazarían en
sus papeles en la economía global).” En
el período subsiguiente al derrocamiento de Sadam, está claro que EE.UU.
mantendrá una fuerza militar grande y permanente en el Golfo Pérsico.
Sin duda, no hay una “estrategia de salida” en Irak, ya que los
militares serán necesarios para proteger al nuevo régimen iraquí, y tal
vez para enviar un mensaje a los otros productores de la OPEC de que les
podría ocurrir un “cambio de régimen” si convierten sus
exportaciones de petróleo al euro. Otra
historia de este verano sobre la que no se ha informado, se refiere a otro
país del “Eje del Mal” de la OPEC, Irán, que vacila respecto al tema
del euro. “La
proposición de Irán de recibir pagos por las ventas de petróleo crudo a
Europa en euros en lugar de dólares de EE.UU. se basa en primer lugar en
factores económicos, dijeron fuentes iraníes e industriales. “Pero
la política aún seguirá siendo un factor en cualquier decisión,
dijeron, ya que Irán utiliza la oportunidad para devolver el golpe al
gobierno de EE.UU., que recientemente lo calificó como parte de un ‘eje
del mal’. “La
proposición, que está siendo considerada actualmente por el Banco
Central de Irán, sería probablemente aprobada si fuera presentada al
parlamento del país, dijo un representante parlamentario. “’Hay
una excelente posibilidad de que los parlamentarios estén de acuerdo con
esta idea... ahora que el euro es más fuerte, es más lógico,’ dijo el
representante parlamentario.” [3] Por
otra parte, y tal vez es aún más revelador, durante 2002 la mayor de los
fondos de la reserva en el banco central de Irán han sido transformadas
en euros. Parece inminente que Irán quiera cambiar a euros su moneda para
el petróleo. “Más
de la mitad de los activos del país en el Fondo de Reserva de divisas
extranjeras han sido convertidas en euros, anunció un miembro de la
Comisión de Desarrollo del Parlamento, Mohammad Abasspour. Señaló que
la paridad más elevada del euro frente al dólar de EE.UU. dará a los países
asiáticos, sobre todo a los exportadores de petróleo, una posibilidad
introducir un nuevo capítulo en sus relaciones con los países miembro de
la Unión Europea. “Dijo
que Estados Unidos domina a otros países a través de su divisa, señalando
que, considerando la superioridad del dólar frente a las otras monedas
duras, EE.UU. monopoliza el comercio global. El legislador expresó la
esperanza de que la competencia entre el euro y el dólar eliminará el
monopolio del comercio global.” [4] Después de derrocar a Sadam, esta
administración podría decidir que la deslealtad de Irán hacia el dólar
lo califica como el próximo objetivo en la ‘guerra contra el terror’.
El interés de Irán en convertir al euro como su divisa para las
exportaciones de petróleo está bien documentado. Tal vez este artículo
de MSNBC alude a los objetivos de los neoconservadores. “Mientras
sigue riñendo sobre cómo derrocar a Sadam Husein, la administración
Bush está ya considerando otros objetivos. El presidente Bush ha pedido
la expulsión del líder palestino Yasir Arafat. Ahora, algunos en la
administración –y sus aliados en Washington están mirando hacia Irán
e incluso Arabia Saudí. Como dijera un importante funcionario británico:
‘Todos quieren ir a Bagdad. Los hombres de verdad quieren ir a Teherán.’”
[5] Aparte
de estos riesgos políticos respecto a Arabia Saudí e Irán, otro factor
de riesgo es en realidad Japón. Tal vez el mayor riesgo en una prolongada
guerra con Irak podría ser la débil economía de Japón. [6] Si la
guerra provoca precios elevados de petróleo durante mucho tiempo (45 dólares
por barril durante varios meses), o una subida breve pero masiva del
precio de petróleo (80 a 100 dólares por barril), algunos analistas
creen que la frágil economía de Japón podría derrumbarse. Japón es
bastante hipersensible a los precios del petróleo, y si sus bancos cesan
los pagos, el colapso de la segunda economía mundial pondría en
movimiento una secuencia de eventos que podría resultar devastadora para
la economía de EE.UU. Por cierto, el bajón en Japón debido a una guerra
en Irak podría crear las dislocaciones económicas que comienzan en los
países de la costa del Pacífico pero que se extiende rápidamente a
Europa y a Rusia. El gobierno ruso carece de los controles para frenar una
fuerte presión desordenada sobre el dólar, y un tal acontecimiento podría
terminar por forzar un cambio de la OPEC hacia el euro. Adicionalmente,
otros riesgos podrían presentarse si la guerra en Irak va mal o si se
prolonga. Es posible que pueda haber disturbios civiles en Kuwait o en
otros miembros de la OPEC incluyendo a Venezuela, ya que esta última podría
convertir a euros como lo hizo Sadam en noviembre de 2000. Esto estimularía
justamente la situación que esta administración está tratando de
impedir: otro miembro de la OPEC que escoja al euro como su divisa de
transacción de petróleo. A
propósito, el último país del “eje del mal”, Corea del Norte,
decidió recientemente abandonar el dólar y comenzar a utilizar euros
para su comercio, a partir del 7 de diciembre de 2002. [7] A diferencia de
los productores de la OPEC, el cambio de Corea del Norte tendrá un
impacto económico insignificante, pero ilustra la repercusión geopolítica
de la dura retórica de Bush. Mucho más preocupantes son las recientes
acciones de Corea del Norte después del embargo de petróleo contra su país.
Necesitan urgentemente petróleo y alimentos, y en un acto de desesperación
han reactivado su programa nuclear anterior a 1994. El procesamiento de
uranio parece estar ocurriendo a un ritmo rápido, y parece que su
estrategia es acelerar las negociaciones con EE.UU. sobre alimentos y petróleo.
La CIA estima que Corea del Norte podría producir 4 a 6 armas nucleares
para la segunda mitad de 2003. Irónicamente, esta crisis respecto al
programa nuclear de Corea del Norte ayuda a confirmar que la premisa
fraudulenta para esta guerra contra Sadam fue totalmente ficticia. Por
desgracia, neoconservadores como George Bush, Dick Cheney, Donald
Rumsfeld, Paul Wolfowitz y Richard Perle no comprenden que la Ley de
Newton se aplica por igual a la física y a la esfera geopolítica:
“Para toda acción habrá una reacción igual en módulo y dirección
pero en sentido opuesto a la primera.” Durante
los años 90 el mundo veía a EE.UU. como una superpotencia más bien
preocupada de sí misma, pero esencialmente benevolente. Las acciones
militares en Irak (1990-91 & 1998), Serbia y Kosovo (1999) fueron
emprendidas en cooperación con la ONU y la OTAN y por lo tanto recibieron
una legitimación internacional. El presidente Clinton también actuó
para reducir las tensiones en Irlanda del Norte y trató de negociar una
solución del conflicto israelí-palestino. Sin
embargo, tanto en los intervalos previos y posteriores al 11-S, la política
de ‘EE.UU. primero’de la administración Bush, con su falta de
voluntad de honorar tratados internacionales, junto con su agresiva
militarización de la política exterior, ha dañado significativamente
nuestra reputación en el extranjero. Después del 11-S, parece que la
‘retórica belicista’ de Bush ha creado tensiones globales –ya que
ahora somos vistos como una superpotencia belicosa dispuesta a utilizar la
fuerza militar unilateral sin aprobación de la ONU. Por
desgracia, la inmensa solidaridad internacional que vimos inmediatamente
después de la tragedia del 11 de septiembre ha sido reemplazada por el
miedo y la cólera hacia nuestro gobierno. La belicosidad de esta
administración ha cambiado la opinión del mundo, y el
‘antiamericanismo’ está proliferando incluso entre nuestros más
estrechos aliados. [8] Aun más alarmantes, y algo de lo que no se habla
en absoluto en los medios de EE.UU. son algunos cambios monetarios en los
fondos de reserva de gobiernos extranjeros que abandonan el dólar y se
orientan hacia el euro. [9] Parece que la comunidad mundial podría tener
poca fe en las políticas económicas de la administración Bush, y junto
con la OPEC, tiende a reaccionar con una retribución económica si el
gobierno de EE.UU. es considerado una superpotencia incontrolable y
peligrosa. La plausibilidad de abandonar el estándar dólar por el euro
está creciendo. Un interesante artículo inglés de Hazel Henderson
describe la dinámica y el potencial resultado: ('Beyond Bush’s
Unilateralism: Another Bi-Polar World or A New Era of Win-Win?') [10] --Comienzo
de fragmentos del artículo-- “El fin más probable de la hegemonía
de EE.UU. podría ocurrir a través de una combinación de elevados
precios del petróleo (producidos por la política exterior de EE.UU.
hacia el Oriente Próximo) y de una profunda devaluación del dólar de
EE.UU. (esperada por numerosos economistas). Algunos elementos de ese guión: “
1) La extralimitación global de EE.UU. en la ‘guerra contra el
terrorismo’ que ya está llevando a déficits por lo que se puede ver
–en combinación con los déficits comerciales históricamente elevados
de EE.UU.– conducen a una nueva presión sobre el dólar. Esto y los
baches del mercado bursátil hacen que EE.UU. sea menos atractivo para el
capital mundial. “
2) Hay más países en desarrollo que siguen la iniciativa de Venezuela y
China en la diversificación de sus reservas monetarias abandonando el dólar
y compensándolo con euros. Una semejante tendencia en las carteras de dólares
y euros en América Latina y Asia podrían mantener al dólar y al euro
cerca de la paridad. “
3) La OPEC podría actuar según algunas de sus discusiones internas y
decidir (después de compras coordinadas de euros en el mercado abierto)
anunciar en una futura reunión en Viena que el petróleo de la OPEC será
redenominado en euros, o incluso en una nueva divisa propia respaldada por
el petróleo. Un ataque contra Irak envía el petróleo a 40 (euros) por
barril. “
4) Los esfuerzos de la administración Bush por controlar la agenda política
interna fracasa. El daño causado por las fallas de inteligencia
anteriores al 11-S y las advertencias de inminentes nuevos ataques
terroristas precipitan una nueva caída del mercado bursátil. “
5) Todos los esfuerzos de los demócratas y de un 57% del público de
EE.UU. por cambiar la política energética hacia energías renovables,
estándares de eficiencia, mayores impuestos al combustible, etc. son
bloqueados por la administración Bush y sus partidarios de la industria
de los combustibles fósiles. Así, EE.UU. sigue siendo vulnerable al
suministro de energía y al impacto de los precios. “
6) La UE reconoce su propio poder económico y político al subir el euro
y al convertirse en la otra moneda de reserva del mundo. El G-8 coloca el
euro y el dólar en una banda de cotización –eliminando esas dos
poderosas divisas de las pantallas de los especuladores (¡una situación
en la que nadie puede perder!). Tony Blair convence a los británicos de
esta razón más amplia para que el Reino Unido se una al euro. “
7) Los países en desarrollo que no tienen dólares o monedas “duras”
siguen la iniciativa de Venezuela y comienzan a hacer trueques
directamente entre ellos con sus materias primas devaluadas, en swaps
electrónicos y negocios de comercio recíproco. El presidente Chávez de
Venezuela ha basado 13 acuerdos de trueque entre países en su petróleo,
por ejemplo, con Cuba en intercambio por personal sanitario cubano que está
estableciendo clínicas en aldeas rurales venezolanas. “¿El
resultado de este panorama? EE.UU. ya no puede mantener sus inmensos déficits
de la balanza de pagos o continuar librando una guerra global sin fin
contra el terrorismo o el mal. EE.UU. cesa de imponer políticas
unilaterales. Una nueva administración de EE.UU. comienza a volver a su
tradición multilateral, cesa su obstrucción, vuelve a la ONU y realiza
una cooperación internacional más realista. [10] --fin
de los pasajes del artículo-- En
lo que se refiere a los acontecimientos que están sucediendo actualmente
en Venezuela, los ítem Nº 2 y Nº 7 en la lista indicada, podrían
referirse al motivo por el cual la administración Bush endosó rápidamente
el fracasado golpe contra Hugo Chávez en abril de 2002. Aunque el golpe
falló después de 2 días, varios informes sugieren que la CIA y una
administración Bush bastante avergonzada aprobaron y pueden haber estado
activamente implicadas con los complotadores civiles y militares.[11] “La
administración de George W. Bush fue la principal perdedora en el
fracasado golpe, subrayando su política hemisférica en bancarrota. Ahora
está filtrándose poco a poco que, en los últimos meses, funcionarios de
la Casa Blanca se reunieron con importantes personalidades del golpe,
incluyendo a Carmona. Aunque la administración insiste en que objetó
explícitamente a toda acción extra-constitucional para destituir a Chávez,
los comentarios de funcionarios superiores de EE.UU. no convencieron a
muchos... “El
papel de la CIA en una huelga chilena en 1971, podría haber sido el
modelo seguido para generar la inestabilidad económica y social para
derrocar a Chávez. En la huelga de camioneros de ese año, la agencia
organizó y financió secretamente la prolongación artificial de una
huelga montada para asfixiar económicamente al gobierno izquierdista de
Salvador Allende. “Este guión podría consistir de agentes de la CIA
que actúen junto con los militares venezolanos, así como con dirigentes
empresariales y sindicales de la oposición, para convertir un paro
relativamente menor de una tarde de personal superior en un golpe de
gracia que casi tuvo éxito.” [11] Es
interesante que, según un artículo de Michael Ruppert, el embajador
venezolano Francisco Mieres-Lopez parece haber presentado la idea de
utilizar al euro como su moneda para el petróleo aproximadamente un año
antes del fracasado intento de golpe. Además, existe evidencia de que la
CIA sigue activa en sus intentos de derrocar a la administración Chávez
democráticamente elegida. En realidad, en diciembre pasado un alto
funcionario uruguayo denunció las continuas operaciones clandestinas de
la CIA en Venezuela. “El
diputado uruguayo frenteamplista José Bayardi dice que posee
informaciones de que un plan de gran alcance ha sido preparado por la CIA
y otras agencias de inteligencia estadounidenses para derrocar al
presidente venezolano Hugo Chávez dentro de las próximas 72 horas... “Bayardi
dice que ha recibido copias de comunicaciones ultra-secretas entre la
administración de Bush en Washington y el gobierno de Uruguay solicitando
la cooperación de este último para apoyar a ejecutivos empresariales y
activistas sindicales para que ‘rompan los niveles de intransigencia
dentro de la administración de Chávez.’” [12] Venezuela
es el cuarto productor de petróleo por su tamaño, y las elites
corporativas cuyo poder político actúa sin restricciones en la oligarquía
de Bush y Cheney, parecen interesada Por otra parte, puede ser que el
establishment esté preocupado porque los “acuerdos de trueque” de Chávez
con 12 países latinoamericanos y Cuba estén excluyendo efectivamente al
dólar de EE.UU. del vital ciclo de transacción monetaria del petróleo.
Materias primas están siendo comercializadas entre esos países a cambio
del petróleo de Venezuela, reduciendo así la dependencia de los dólares
fiduciarios. Si estas extraordinarias transacciones petroleras proliferan,
podrían crear más presión para una devaluación del dólar. Más
intentos de la CIA por sacar a Hugo Chávez parecen probables. La
economía de EE.UU. ha adquirido significativos desequilibrios
estructurales, incluyendo nuestro déficit comercial que ha alcanzado
niveles récord (ahora casi un 5% del PIB), un déficit del dólar de 6,3
billones de dólares (un 60% del PIB), y el reciente retorno a déficits
anuales presupuestarios que ascienden a cientos de millones de dólares.
Estos son factores que llevarían a la devaluación de la moneda en
cualquier nación bajo las ‘antiguas reglas’. ¿Por qué ha
predominado el dólar a pesar de esas fallas estructurales? Las
elites comprenden que la fuerza del dólar no se basa solamente en nuestra
producción económica. El dólar posee dos ventajas excepcionales en
comparación con todas las otras divisas duras. La realidad es que la
fortaleza del dólar desde 1945 se basa en que es la moneda de reserva
internacional. Así asume el papel de la divisa fiduciaria para las
transacciones globales de petróleo (es decir el ‘petrodólar’).
EE.UU. imprime cientos de miles de millones de esos petrodólares
fiduciarios, que son luego utilizados por los estados-nación para comprar
petróleo / energía de productores de la OPEC (con la excepción de Irak,
hasta cierto punto Venezuela, y tal vez Irán en el futuro cercano). Esos
petrodólares son entonces reciclados de la OPEC de vuelta a EE.UU. a través
de letras del Tesoro u otros activos denominados en dólares tales como
acciones de EE.UU., bienes inmuebles, etc. Las
“antiguas reglas” para la valoración de nuestra moneda y nuestro
poder económico se basaban en nuestro mercado flexible, el libre flujo de
bienes comerciales, la alta productividad por trabajador, de los superávits
de producción / comercio, de la supervisión gubernamental de las
metodologías contables (es decir el SEC [acrónimo en inglés de Control
de la Bolsa de Valores]), del desarrollo de la infraestructura, el sistema
educacional, y por cierto, el total del cashflow y la rentabilidad. Aunque
muchos de estos factores siguen en vigencia, durante las últimas dos décadas
hemos diluido algunos de esos valores fundamentales de “seguridad”. A
pesar de vastos desequilibrios y problemas estructurales que escalan
dentro de la economía de EE.UU., el dólar como la divisa fiduciaria del
petróleo creó ‘nuevas reglas’. Los siguientes pasajes de un artículo
del Asia Times consideran las virtudes de nuestra moneda fiduciaria
del petróleo y de la hegemonía del dólar (o sus vicios desde la
perspectiva de las naciones en desarrollo, cuya deuda está denominada en
dólares).[13] --comienzo
de los pasajes del artículo-- “Desde
1971, cuando el presidente de EE.UU. Richard Nixon sacó al dólar del estándar
oro (a 35 dólares por onza) que había sido acordado en la Conferencia de
Bretton Woods a fines de la II Guerra Mundial, el dólar ha sido un
instrumento monetario global que EE.UU., y sólo EE.UU., puede producir
basándose en la confianza.. El dólar, que ahora es una moneda
fiduciaria, se encuentra a un nivel alto ponderado según la balanza
comercial, a pesar de los actuales déficits record de esa balanza y de
que EE.UU. es la principal nación endeudada. La deuda nacional de EE.UU.
fue el 4 de abril de 6.021 billones de dólares en comparación con un
producto bruto interior (PIB) de 9 billones. “El
comercio internacional es ahora un juego en el que EE.UU. produce dólares
y el resto del mundo produce cosas que se pueden comprar con dólares. Las
economías interrelacionadas del mundo ya no comercian para obtener una
ventaja comparativa: compiten en exportaciones para obtener dólares
necesitados para atender el servicio de deudas externas denominadas en dólares
y para acumular reservas en dólares para sostener el valor de cambio de
sus monedas nacionales. Para impedir ataques especulativos y manipuladores
contra sus monedas, los bancos centrales del mundo tienen que adquirir y
mantener reservas en dólares en valores equivalentes a sus monedas en
circulación. Mientras mayor es la presión del mercado para devaluar una
moneda en particular, más reservas en dólares debe tener el respectivo
banco central. Esto crea un apoyo intrínseco para un dólar fuerte que a
su vez obliga a los bancos centrales del mundo a adquirir y mantener más
reservas en dólares, fortaleciéndolos aún más. Este fenómeno es
conocido como la hegemonía del dólar, que es creada por la peculiaridad
construida geopolíticamente de que las materias primas críticas, sobre
todo el petróleo, están denominadas en dólares. Todos aceptan dólares
porque los dólares pueden comprar petróleo. El reciclaje de petrodólares
es el precio que EE.UU. ha impuesto a los países productores de petróleo
a cambio de la tolerancia por EE.UU. del cartel exportador de petróleo
desde 1973. “Por
definición, las reservas en dólares deben ser invertidas en activos de
EE.UU., creando un superávit en la balanza de capitales para la economía
de EE.UU. Incluso después de un año de aguda corrección, la valoración
de los valores estadounidenses sigue al nivel más alto en 25 años; se
venden a un 56% por sobre los mercados emergentes. “...
El superávit en la balanza de capitales por su parte financia el déficit
de la balanza comercial de EE.UU. Por otra parte, todo activo, no importa
su ubicación que esté denominado en dólares es en esencia un activo de
EE.UU. Cuando el petróleo es denominado en dólares a través de la acción
estatal de EE.UU. y el dólar es una moneda fiduciaria, EE.UU. es
esencialmente dueño gratuitamente del petróleo del mundo. Y mientras más
dólares imprima EE.UU., más aumentará el valor de los activos de EE.UU.
Por lo tanto, una política de un dólar fuerte da a EE.UU. una doble
ventaja.” --fin
de los pasajes del artículo— El
excepcional acuerdo político con Arabia Saudí en 1973 ha funcionado a
nuestro favor durante los últimos 30 años, ya que este acuerdo ha
elevado todo el valor de los activos / propiedades denominados en dólares,
y ha permitido que la Reserva Federal cree una deuda y una expansión del
crédito verdaderamente masivas (o una “burbuja crediticia” según
algunos economistas). Este desequilibrio estructural en la economía de
EE.UU. es sostenible mientras: 1)
Las naciones continúen necesitando y comprando petróleo para sus
necesidades de energía y supervivencia. 2)
La moneda fiduciaria de reserva para las transacciones petroleras globales
siga siendo el dólar (y sólo el dólar). Estos
factores subyacentes, junto con la reputación de “seguridad” de las
inversiones en EE.UU. permitida por el estatus de moneda de reserva del dólar
condujeron a EE.UU. a la hegemonía económica y militar en el período
posterior a la II Guerra Mundial. Sin embargo, la introducción del euro
es un nuevo factor importante, y parece ser la mayor amenaza a la hegemonía
económica de EE.UU. Además, en diciembre de 2002, diez países más
recibieron la aprobación para su plena membresía en la UE. En 2004, esto
resultará en un PIB adicional de 9,6 billones de dólares y una población
de 450 millones, compitiendo directamente con la economía de EE.UU. (10,5
billones de dólares de PIB, población de 280 millones). De
especial interés es un discurso de Mr Javad Yarjani, jefe del
Departamento de Análisis de Mercado de Petróleo de la OPEC, en una
visita a España en abril de 2002. Su presentación se ocupó enteramente
del tema de la moneda estándar de transacciones petroleras de la OPEC
respecto al dólar y al euro. Los siguientes pasajes de esa presentación
del ejecutivo de la OPEC dan la oportunidad de ver las condiciones que
crearían el impulso para un cambio de la divisa de la OPEC hacia el euro.
Por cierto, su franco análisis merece una cuidadosa consideración ya que
dos de los factores variables que señala para el cambio han tenido lugar
desde su discurso de la primavera de 2002. Estos materiales vitales son
discutidos en los medios europeos, pero han sido censurados por nuestros
propios medios de masas. [14] “...
El tema que se nos ocurre es si el euro se establecerá en los mercados
financieros mundiales, desafiando así la supremacía del dólar de
EE.UU., y consecuentemente provocará un cambio en la dominación del dólar
en los mercados del petróleo. Como todos sabemos el poderoso dólar ha
imperado desde 1945, y en los años recientes ha ganado aún más
terreno a través de la dominación económica de Estados Unidos, una
situación que podría no cambiar en el futuro cercano. A fines de los años
90, más de cuatro quintos de todas las transacciones en divisas
extranjeras, y la mitad de todas las exportaciones del mundo, estaban
denominadas en dólares. Además, la moneda de EE.UU. es utilizada en
aproximadamente dos tercios de todas las reservas monetarias oficiales. La
dependencia del mundo de los dólares de EE.UU. ha llevado a que los países
estén atados a reservas en dólares que son desproporcionadamente mayores
que la parte de EE.UU. en la producción mundial. La parte del dólar en
la denominación del comercio mundial es también mucho mayor que la parte
de EE.UU. en el comercio mundial. “Habiendo
dicho esto, vale la pena anotar que a largo plazo el euro no tiene una
gran desventaja respecto al dólar si uno compara los tamaños relativos
de las economías involucradas, especialmente si se consideran los planes
de expansión de la UE. Además, la zona euro tiene una mayor parte en el
comercio mundial que EE.UU. y mientras EE.UU. tiene un inmenso déficit en
la cuenta corriente, el área euro tiene una posición mejor, o
equilibrada, en sus cuentas externas. Uno de los argumentos más
convincentes para mantener los precios y pagos por el petróleo en dólares
ha sido que EE.UU. sigue siendo un gran importador de petróleo, a pesar
de que es un importante productor de crudo. Sin embargo, considerando las
estadísticas de exportaciones de petróleo crudo, se nota que la zona
Euro es un importador aún mayor de petróleo y productos derivados que
EE.UU. “…
Desde el punto de vista de la UE, está claro que Europa preferiría que
los pagos por el petróleo pasaran del dólar al euro, lo que eliminaría
efectivamente el riesgo cambiario. También aumentaría la demanda por el
euro y así ayudaría a aumentar su valor. Por otra parte, ya que el petróleo
es una materia prima tan importante en el comercio mundial, en cuanto a su
valor, si los precios pasaran al euro, ocurriría un impulso a la
aceptabilidad global de la moneda única. También hay lazos comerciales
muy poderosos entre los países miembros de la OPEC (MCs, por sus siglas
en inglés) y la zona Euro, ya que más de un 45 % de las importaciones
totales de mercaderías de los MCs de la OPEC provienen de los países de
la zona Euro, mientras que los MCs de la OPEC son los principales
proveedores de petróleo y productos derivados a Europa... “Será
de la mayor importancia para el éxito en última instancia del euro, en
cuanto a los precios del petróleo, si dos de los mayores productos de
petróleo de Europa –el Reino Unido y Noruega se unen a la moneda única.
Naturalmente, la futura integración de esos dos países a la zona Euro y
a Europa será importante ya que son los dos mayores productores de petróleo
en el Mar del Norte, que es de donde proviene el parámetro internacional
para el petróleo, el Brent. Esto podría crear un impulso para que el
sistema de precios del petróleo pase a euros... “A
breve plazo, se espera que los MCs de la OPEC, posiblemente con unas pocas
excepciones, continúen aceptando el pago en dólares. Sin embargo, pienso
que la OPEC no descontará por entero la posibilidad de adoptar los
precios y pagos en euros en el futuro. La Organización, como muchas otras entidades financieras actualmente, también está
evaluando cómo el euro se adaptará a su vida como una nueva divisa. La
pregunta crítica para los actores en el mercado es el valor general y la
estabilidad del euro, y si otros países dentro de la Unión adoptarán la
moneda única. “...
Si el euro desafiara al dólar en su bastión, lo que esencialmente podría
incluirlo en la denominación de las facturas por petróleo, podría
suceder que emerja un sistema que beneficie a más países a largo plazo.
Tal vez, con un aumento de la integración europea, y una fuerte economía
europea, esto pueda hacerse realidad. El tiempo estará a su lado. Le
deseo mucho éxito al euro.” [14] Basándose
en este importante discurso, el impulso para que la OPEC considere el paso
al euro crecerá una vez que la UE expanda en mayo de 2004 a 450 millones
de habitantes, con la inclusión de 10 nuevos estados miembro. El aumento
del PIB lo llevará de 7 billones de dólares a 9,6 billones. Esta Unión
Europea (UE) expandida tendrá una población consumidora de petróleo 33%
mayor que EE.UU., y más de la mitad del petróleo crudo de la OPEC será
vendido a la UE desde mediados de 2004. Esto no incluye a otros nuevos
participantes en el euro/UE como el Reino Unido, Noruega, Dinamarca y
Suecia. Hay que señalar que desde fines de 2002, el euro está siendo
cotizado en paridad o por sobre el dólar, y los analistas predicen que el
dólar continuará con su tendencia descendente en 2003 en relación con
el euro. Parece
que los últimos puntos fundamentales que llevarían a la transición de
la OPEC al euro se basarían en (1) si y cuando el crudo Brent de Noruega
es re-denominado en euros y (2) cuando Gran Bretaña adopte el euro.
Respecto a este último aspecto, Tony Blair está presionando fuertemente
para que Gran Bretaña adopte el euro, y su adopción parece inminente
durante esta década. Si y cuando Gran Bretaña adopta el euro, pienso que
un esfuerzo coordinado comenzará rápidamente para establecer el euro
como una moneda de reserva internacional. Una vez más, presento la
siguiente información de mi astuto conocido que analiza con mucho
cuidados estos asuntos monetarios: “El
voto crucial será probablemente el de Suecia, donde la aprobación
durante otoño próximo de la adopción del euro impulsaría también el
fuerte deseo del gobierno danés de hacer lo mismo. Los sondeos en
Dinamarca indican ahora que el euro sería aprobado con un margen
confortable y los sondeos de opinión noruegos muestran una creciente
mayoría a favor del ingreso a la UE. Por cierto, ya que Noruega ya se ha
integrado en la mayoría de las directivas económicas de la UE a través
de la participación en la EEA y con su moneda fuertemente apreciada, su
acceso al euro no sólo no requeriría grandes esfuerzos, sino que sería
de gran beneficio económico. “Igual
que los suecos, probablemente lo harán los daneses y los noruegos. El
verdadero obstáculo al aumento del ímpetu del euro para convertirse en
una divisa de transacción y reserva internacionales son los británicos.
Mientras el Reino Unido se quede fuera del euro, la reducción de costos
de cambio entre el euro y la libra británica continuará siendo su
prioridad obvia. La adopción por Gran Bretaña (casi segura a largo
plazo) crearía una presión importante hacia la vinculación del parámetro
del crudo Brent –que es comercializado en el
International Petroleum Exchange en Londres – y los noruegos
ciertamente no tendrían objeción alguna, que yo pueda ver, ingresen o no
a la Unión Europea. “Finalmente, las maniobras hacia la reducción de
la dominación global del dólar ya están bien encaminadas y, que yo vea,
sólo hay motivos para que se aceleren. Un cambio en los precios de la
OPEC parece bastante poco probable antes de 2004 –salvo que haya
motivaciones políticas (por ejemplo por parte de miembros ansiosos de la
OPEC) o un colapso desordenado del dólar (por ejemplo por un derrumbe
bancario japonés debido a altos precios del petróleo después de un
prolongado conflicto en Irak) pero parece bastante viable que tenga lugar
antes del fin de la década.” En
otras palabras, cerca de 2005, desde una perspectiva puramente económica
y monetaria, será lógico que la OPEC adopte el euro para los precios del
petróleo. Desde luego esto devaluará el dólar, y afectará la economía
de EE.UU. a menos que comience a hacer algunos cambios estructurales –o
utilice su masivo poder militar para forzar a la OPEC... Ante estas
posibilidades, planteo como hipótesis que el presidente Bush quiere
derrocar a Sadam en 2003 en un intento preventivo para iniciar una masiva
producción de petróleo mucho más allá de las cuotas de la OPEC, para
reducir los precios globales del petróleo, y desarmar así los controles
de precios de la OPEC. El objetivo final de los neoconservadores es increíblemente
atrevido, pero simple en su intención: utilizar la ‘guerra contra el
terror’ como la premisa para disolver por fin el proceso de toma de
decisiones de la OPEC. Impidiendo así en última instancia que el cartel
pase inevitablemente a fijar los precios del petróleo en euros. ¿Cómo
rompería la administración Bush los controles de precios del cartel de
la OPEC en un Irak posterior a Sadam? Primero, el nuevo régimen
(aparentemente un general de EE.UU.) devolverá Irak al estándar dólar.
Luego, con los militares de EE.UU. protegiendo los campos petrolíferos,
la nueva junta gobernante emprenderá los pasos necesarios para aumentar rápidamente
la producción de petróleo iraquí –mucho más allá de la cuota de 2
millones de barriles por día de la OPEC. El
Dr. Nayyer Ali presenta un sucinto análisis de cómo las reservas de petróleo
infrautilizadas de Irak no constituirán una ‘fuente de beneficios’
para el gobierno de EE.UU., sino le servirán como el instrumento económico
crucial para incluir y desintegrar los controles de precio de la OPEC,
logrando así un antiguo sueño de los neoconservadores de disolver la
OPEC. “…
A pesar de este inmenso mar de petróleo, Irak nunca ha producido a un
nivel que esté en proporción con sus reservas. Desde la Guerra del
Golfo, la producción de Irak ha sido limitada por sanciones y por ventas
permitidas bajo el programa de petróleo por alimentos (dentro del cual
Irak ha vendido 60.000 millones de dólares de petróleo durante los últimos
5 años) y lo que ha podido venderse de contrabando. Esto asciende a menos
de 1.000 millones de barriles por año. Si Irak fuera reintegrado a la
economía mundial, permitiría masivas inversiones en su sector petrolero
y el aumento de su producción a 2.500 millones de barriles por año, o
sea unos 7 millones de barriles por día. “La producción total de petróleo
en el mundo es de unos 75 millones de barriles, y toda la OPEC produce
unos 25 millones de barriles por día. “¿Cuáles
serían las consecuencias de esto? Hay dos cosas obvias. “Primero
sería el colapso de la OPEC, cuya estrategia de limitar la producción
para maximizar los precios habrá terminado por llegar a su fin. Un Irak
que pueda producir tanto petróleo querrá hacerlo, y no permitirá que la
OPEC lo limite a 2 millones de barriles por día. Si Irak viola la cuota,
¿quién en la OPEC renunciará a 5 millones de barriles de producción?
Nadie podrá permitírselo, y la OPEC moriría. Esto llevaría a la
segunda consecuencia de importancia, o sea el colapso del precio del petróleo
a unos 10 dólares por barril. El mundo utiliza actualmente 25.000
millones de barriles por año, de manera que una baja de 15 dólares
ahorrará a las naciones consumidoras de petróleo 375.000 millones de dólares
en costo por petróleo crudo por año. “…
La guerra contra Irak no es un negocio lucrativo. Pero podría ser un
rompe- OPEC. Eso, sin embargo, es un resultado a largo plazo que requerirá
que Irak sea exitosamente reconstituido como un estado en función en el
que puedan hacerse masivas inversiones en el sector del petróleo.” [15] El
pueblo estadounidense está en su mayor parte haciendo caso omiso de los
riesgos económicos implicados en la próxima guerra del presidente Bush.
No sólo la debilitada economía del Japón corre un grave riesgo si hay
una explosión de los precios del petróleo, sino que hay también riesgos
adicionales relacionados con Irán y Venezuela; cualquiera de los dos podría
preferir el euro, dando más impulso para que la OPEC actúe según sus
‘discusiones internas’ y cambie al euro como la nueva moneda
petrolera. La administración Bush cree que al derrocar a Sadam eliminará
al gigante, permitiendo así que EE.UU. controle las inmensas reservas de
petróleo de Irak, y que terminará por desintegrar y disolver a los 10 países
que quedarían en la OPEC. Este último aspecto es indudablemente un
riesgo importante, incluso en el mejor de los casos, de una guerra rápidamente
y relativamente indolora que derribe a Sadam y deje los campos de petróleo
intactos. Indudablemente, el cartel de la OPEC se podría sentir amenazado
por el objetivo de los neoconservadores de desintegrar los controles de
precio de la OPEC (22 a 28 dólares por barril). Tal vez el ambicioso
objetivo de la administración Bush de inundar el mercado del petróleo
con crudo iraquí pueda funcionar, pero tengo dudas. ¿Tolerará
simplemente la OPEC que Irak viole la cuota de producción de petróleo, dándoles
así una lección en hacerse un harakiri? Al contrario, la OPEC podría
reunirse en Viena y en un acto de auto-preservación redenominar la moneda
del petróleo en euros. Una tal decisión marcaría el fin de la hegemonía
del dólar de EE.UU., y por lo tanto el fin de nuestra precaria condición
de superpotencia económica. De nuevo, presento el astuto análisis de mi
experto amigo, sobre el colosal juego que esta administración está a
punto de emprender: “Uno de los secretillos sucios del actual orden
internacional es que el resto del globo podría derribar a Estados Unidos
de su estatus hegemónico cuando decida hacerlo, mediante un abandono
coordinado del estándar dólar. Es el Talón de Aquiles, preeminente e
ineludible del presente y del futuro previsible. “El
que no se haya seguido ese camino hasta la fecha tiene más relación con
el hecho de que otras naciones occidentalizadas, altamente desarrolladas,
no tienen ningún interés en sufrir los grandes trastornos que resultarían
–pero podría seguramente tener lugar en caso de que se confirme el
consenso sobre el punto de vista de que Estados Unidos es algo como una
“nación canalla”. En otras palabras, si los peligros de la hegemonía
global de EE.UU. llegan a ser percibidos como un lastre mayor que los
peligros de desequilibrar el orden internacional (o, alternativamente, si
una crisis de ‘cada cual por su lado’ como discutimos anteriormente se
sale de control y los obliga a actuar). La administración Bush y el
movimiento neoconservador han emprendido un camino en múltiples frentes
para asegurarse de que esto no pueda ocurrir, mediante una aserción
graduada de la hegemonía militar además de la existente hegemonía económica.
Por desgracia, bajo esta administración hemos vuelto a masivos gastos
deficitarios, y la falta de un fuerte control por la SEC ha socavado aún
más la confianza de los inversionistas. Por cierto, la defectuosa política
económica y fiscal de la administración Bush puede estar exacerbando la
debilidad del dólar, si no está llevando directamente a algunos países
a diversificar las reservas de sus bancos centrales con euros como una
alternativa al dólar. Desde una perspectiva de política exterior, la
salida de numerosos tratados internacional y el desdeño por la cooperación
internacional a través de la ONU y de la OTAN han enfadado incluso a
nuestros aliados más cercanos. Sinopsis: Parecería
que todo intento por parte de los estados miembros de la OPEC en el
Oriente Próximo o en América Latina de hacer la transición al euro como
su estándar para la moneda de transacción petrolera, conducirá o a
acciones militares directas de EE.UU. o a intervenciones clandestinas de
las agencias de inteligencia de EE.UU. Bajo el disfraz de la perpetua
‘guerra contra el terror’ la administración Bush está manipulando al
pueblo estadounidense sobre las razones macroeconómicas, no declaradas
pero muy reales, para esta próxima guerra contra Irak. Esta guerra contra
Irak no se basará en ninguna amenaza por parte del antiguo programa de
armas de destrucción masiva de Sadam, o del terrorismo. Esta guerra será
por la divisa global para el petróleo .
Es lamentable, pero EE.UU. se ha vuelto en gran parte ignorante y
satisfecho de sí mismo. Demasiados de entre nosotros aceptan que se les
gobierne por el miedo y las mentiras, en lugar de la persuasión y la
verdad. ¿Permitiremos que nuestro gobierno inicie la peligrosa
‘doctrina preventiva’ librando una guerra impopular en Irak, mientras
nos negamos a reconocer que Sadam no representa una amenaza inminente para
Estados Unidos? Además, parecemos incapaces de confrontar la debilidad
estructural de nuestra economía debida a la masiva manipulación de la
deuda, a reducciones de impuestos insostenibles en 2001, a niveles récord
de déficits comerciales, a abusos de la contabilidad corporativa, a una
expansión insostenible del crédito, a ahorros personales casi nulos, a
endeudamiento personal récord, y a nuestra dependencia y consumo
exagerado de petróleo del Oriente Próximo. No
importa qué encuentre o no encuentre el Dr. Blix en Irak respecto a armas
de destrucción masiva, parece que el presidente Bush está determinado a
iniciar su guerra imperialista ‘preventiva’ para asegurarse una gran
porción de los hidrocarburos que quedan en el globo, y luego poder
utilizar el petróleo infrautilizado de Irak para destruir el cartel de la
OPEC. ¿Le resultará este juego? Queda por verse. Sin embargo, es
bastante plausible que nuestra nación sufrirá no sólo como resultado de
un aumento del terrorismo auspiciado por Al-Qaeda, sino la retribución
económica de la comunidad internacional o también de los miembros de la
OPEC. ¿Nos quedaremos tranquilos mirando CNN, mientras nuestro
gobierno se convierte en un paria internacional al menospreciar el derecho
internacional haciendo una guerra unilateral contra Irak? ¿Cómo podemos
frustrar la amenaza del terrorismo internacional de Al-Qaeda si perdemos
el apoyo de tantos de nuestros aliados? Debemos
formularnos esta pregunta fundamental: ¿Es moralmente defendible
desplegar a nuestros valientes pero ingenuos jóvenes soldados en todo el
globo para imponer la hegemonía del dólar en las transacciones
petroleras globales con los cañones de sus fusiles? ¿Permitiremos la
conquista imperialista del Oriente Próximo para alimentar nuestro
excesivo consumo de petróleo, mientras ignoramos el artero derrocamiento
de un gobierno democráticamente elegido en América Latina? ¿Es
aceptable que un presidente de EE.UU. amenace con usar la fuerza contra
cualquier estado(s)-nación por su selección soberana de una divisa para
sus exportaciones de petróleo? Paradójicamente,
esas políticas belicistas pueden producir el nefasto resultado que esta
administración desea impedir –un cambio de la moneda de la OPEC a
euros. Así que, guardar silencio no sólo es patriotismo equivocado, sino
falso. No debemos guardar silencio y ver como nuestro país se convierte
en una superpotencia ‘canalla’, basándose en la fuerza bruta,
obligando así a las naciones desarrolladas o a la OPEC a abandonar el estándar
dólar –y dar muerte al imperio de EE.UU. de un solo trazo. No
tiene que ser nuestro destino. ¿Cuándo exigiremos que nuestro gobierno
inicie el largo y difícil viaje hacia la conservación de la energía, el
desarrollo de fuentes de energía renovable, y presupuestos equilibrados
sostenibles para permitir una verdadera reducción del déficit? ¿Cuándo
revocaremos las reducciones de impuestos no financiables de 2001 para
crear un presupuesto equilibrado, impondremos leyes sobre la contabilidad
corporativa, y reinvertiremos de manera sustancial en nuestros sectores de
manufactura y exportación para conducir nuestra economía de una posición
de déficit de la balanza comercial a una posición de superávit? Sin
duda, debemos realizar esos cambios estructurales y muchos otros en
nuestra economía si queremos restaurar y mantener nuestro estatus como un
lugar seguro internacional para las inversiones. De igual importancia es
que debemos recordar la sabiduría de nuestros fundadores como Thomas
Jefferson que insistieron en que una prensa libre es vital, porque es
nuestro mejor, y a menudo el único, mecanismo para proteger la
democracia. El pueblo de EE.UU. no está informado sobre los temas
discutidos en este ensayo porque los medios de masas de EE.UU. han sido
reducidos a un puñado de conglomerados de empresas orientadas al consumo,
la entretención y los beneficios, que filtran el flujo de la información
dentro de EE.UU. Lamentablemente, parte del dilema actual reside dentro de
esos conglomerados mediáticos de EE.UU. que no han cumplido con su
responsabilidad de informar al Pueblo. Nuestro Congreso debe imponer
reformas, ya que esto constituye una amenaza legítima para nuestra
democracia. Internet no debería ser nuestra única fuente de noticias
reales, no filtradas. Por
otra parte, parece imperativo que nuestro gobierno comience discusiones
con la UE para reformar el sistema monetario internacional. Debemos
adaptar nuestra economía para acomodar la inevitable competencia del euro
como una moneda de reserva internacional alternativa, Estoy de acuerdo con
esos ilustres economistas que recomiendan que creemos una banda de cambio
dólar-euro con una paridad con estatus de reserva y un doble estándar
para transacciones de petróleo de la OPEC. Sin embargo, la ideología política
arraigada en la administración Bush parece ser bastante incompatible con
esas indispensables reformas económicas. En última instancia, debemos
exigir una nueva administración. Necesitamos dirigentes responsables que
estén dispuestos a volver a presupuestos equilibrados, a políticas
fiscales conservadoras, y a nuestras tradiciones de impulsar políticas
multilaterales y buscar una amplia cooperación internacional. Se
ha dicho que todas las guerras tienen lugar por recursos naturales o por
ideología / religión. Parece que la administración Bush agregará
pronto ‘la guerra por la divisa petrolera’ como un tercer paradigma.
Temo que la comunidad mundial no tolerará un Imperio EE.UU. que utilice
su poder militar para conquistar a naciones soberanas que decidan vender
sus productos del petróleo en euros en lugar de dólares. Igualmente, si
el presidente Bush realiza una guerra esencialmente unilateral contra
Irak, dudo que los historiadores lo tendrán en gran estima, a él o a su
administración. Su agenda es clara para la comunidad mundial, ¿pero
cuando se darán cuenta los patriotas estadounidenses de su modus
operandi? “Si
se dice una mentira suficientemente grande y se la repite suficientemente,
la gente llegará a creerla. “La
mentira puede ser mantenida sólo durante el tiempo en que el Estado pueda
proteger al pueblo de las consecuencias políticas, económicas y / o
militares de la mentira. Por lo tanto llega a ser de una importancia vital
para el Estado la utilización de todos sus poderes para reprimir el
disenso, porque la verdad es la enemiga mortal de la mentira, y por lo
tanto, por extensión, la verdad es la mayor enemiga del Estado.” -Joseph
Goebbels, ministro alemán de propaganda, 1933-1945. Antecedentes
sobre los hidrocarburos Para
comprender los hidrocarburos y cómo llegamos a esta situación
desesperada en Irak, he tomado cuatro artículos en la Sección de
Referencias del controvertido sitio en la red de Michael Ruppert: From
the Wilderness. Aunque algunos de los artículos de Ruppert son
algunas veces algo recargados, su investigación en detalle de los temas
relacionados con los hidrocarburos, y de la relación entre la energía y
la perpetua ‘guerra contra el terror’ de la junta de Bush es bastante
informativa. Además
del motor central de la amenaza monetaria del euro contra el dólar, el
otro tema relacionado con la próxima guerra contra Irak parece estar
relacionado con la región del Mar Caspio. Desde mediados de los años 90
la región del Mar Caspio de Asia Central fue considerada como conteniendo
aproximadamente 200.000 millones de barriles de petróleo no explotado.
(Esto último sería comparable con la base de reservas de Arabia Saudí).[16]
Sobre la base de uno de los primeros estudios de Enron, el modo más fácil
y barato de llevar ese petróleo al mercado sería un oleoducto desde
Kazajstán, a través de Afganistán a la frontera paquistaní en Malta.
En 1998, el entonces director ejecutivo de Halliburton, Dick Cheney,
expresó mucho interés en la construcción de ese oleoducto. En realidad,
esas reservas petrolíferas constituyen un componente central en el plan
de energía de Cheney publicado en mayo de 2001. Según ese informe,
EE.UU. importará un 90% de su petróleo en 2020, y por ello la explotación
de las reservas en la región del Mar Caspio era considerada como un
objetivo estratégico que ayudaría a satisfacer nuestra creciente
necesidad de energía, y reduciría también nuestra dependencia del petróleo
del Oriente Próximo.” [17] Según
el libro francés, The Forbidden Truth, [18] la administración Bush ignoró
las sanciones de la ONU que habían sido impuestas contra los talibán y
entró en negociaciones con el presunto ‘régimen canalla’ desde el 2
de febrero de 2001 al 6 de agosto de 2001. Según ese libro, los talibán
no se mostraron aparentemente muy cooperadores basándose en las
declaraciones del antiguo embajador de Pakistán, Mr. Naik. Informa que
EE.UU. amenazaron con una ‘opción militar’ en el verano de 2001 si
los talibán no aceptaban nuestras demandas. Por suerte para la
administración Bush y el plan de energía de Cheney, Bin Laden nos
suministró el 11-S. Los militares de EE.UU. pre-posicionados, junto con
el suministro de dinero efectivo de la CIA a los dirigentes de la Alianza
del Norte, llevaron a la invasión de Afganistán y a la derrota de los
talibán. Se introdujo el gobierno pro-occidental de Karzai. El proyecto
del oleoducto volvió a ponerse al día a principios de 2002, bueno, de
cierto modo... Después
de que se construyeran y analizaran tres pozos exploratorios, se informó
que la región del Caspio contiene sólo aproximadamente entre 10 y 20.000
millones de barriles de petróleo (aunque tiene mucho gas natural). [16]
El petróleo también es de baja calidad, con un alto contenido de azufre.
Como resultado, varias compañías importantes abandonaron sus planes para
el oleoducto indicando que el masivo proyecto ya no era rentable. Por
desgracia, la comprensión de este hecho respecto a la región del Mar
Caspio tiene serias implicaciones para EE.UU., India, China, Asia y
Europa, ya que la cantidad de hidrocarburos disponibles para las naciones
industrializadas y en desarrollo ha sido reducida de 1,2 billones a
aproximadamente 1 billón) [18, 19]. La administración Bush volcó rápidamente
su atención a un factor conocido: Irak, con sus reservas establecidas que
totalizan un 11% de las reservas de petróleo del mundo. Nuestro mayor
instrumento de perdición, Bin Laden, fue rápidamente reemplazado por
nuestro nuevo enemigo público Nº 1, Sadam Husein. Para
todos los que quieran examinar el impacto de las reservas de hidrocarburo
que se agotan desde la perspectiva geopolítica, y las potenciales
ramificaciones de cómo esa tendencia puede socavar nuestras libertades cívicas
y procesos democráticos, el oficial retirado de las Fuerzas Especiales de
EE.UU. Stan Goff ofrece un análisis aleccionador en su ensayo: ‘La
guerra infinita y sus raíces’. [20] Igualmente, para los que deseen
examinar parte de la evidencia indescriptible que rodea la tragedia del 11
de septiembre, el controvertido ensayo ‘El enemigo interior’ de Gore
Vidal, ofrece una exhaustiva introducción. Aunque este ensayo fue
publicado en Italia y en el Observer de Gran Bretaña, no se
encontrará impreso en los medios de EE.UU. Finalmente ‘La guerra contra
la libertad: Cómo y por qué EE.UU. fue atacado, 11 de septiembre de
2001’, por el politólogo británico Nafeez Mosaddeq Ahmed formula
preguntas fundamentalmente desconcertantes sobre la tragedia del 11-S y es
muy esclarecedor. [22] Referencias: 1) London, Heidi Kingstone,
‘Middle East: Trouble in the House of Saud’ (13 de enero de 2003) (2) Recknagel, Charles, 'Iraq: Baghdad Moves to Euro'
(1 de noviembre de 2000) (3) Gutman, Roy & Barry, John,
Beyond Baghdad: Expanding Target List: http://www.unansweredquestions.net/timeline/
2002/newsweek081102.html (4)
' http://www.iranexpert.com/2002/
economicsdriveiraneurooil23august.htm (5)
‘Forex Fund Shifting to Euro,’ Iran Financial News, (25 de agosto de
2002) http://www.payvand.com/news/02/aug/1080.html
(6)
Costello, Tom, ‘ http://www.msnbc.com/news/845708.asp?0cl=cR
(7) Gluck, Caroline, ‘North Korea embraces the
euro’ (1 de diciembre de 2002) http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/asia-pacific/2531833.stm
(8) ‘What the World Thinks in 2002
: How Global Publics View: Their Lives, Their Countries, The World, http://people-press.org/reports/display.php3?ReportID=165
(9) ‘Euro continues to extend its global
influence’ (7 de enero de 2002) http://www.europartnership.com/news/02jan07.htm
(10) Henderson, Hazel, ‘Beyond
Bush’s Unilateralism: Another Bi- Polar World or A New Era of
Win-Win?’ (junio de 2002) http://www.hazelhenderson.com/Bush's%20unilateralism.htm
(11)
Birms, Larry & Volberding, Alex, ‘ (12)
‘ http://www.vheadline.com/0212/ 14248.asp (link
desaparecido) (13) Liu, Henry C K, 'US Dollar
hegemony has got to go,’ (Asia Times, 11 de abril de 2002) (14)
‘The Choice of Currency for the Denomination of the Oil Bill,’ Speech
given by Javad Yarjani, Head of OPEC’s Marketing Analysis Department
(abril de 2002) (15)
Dr. Ali, Nayyer, ‘ (16)
Pfeiffer, Dale, ‘Much http://
www.fromthewilderness.com/free/ww3/120502_caspian.html (17)
Ruppert, Michael, ’The Unseen Conflict,’ (18 de octubre de 2002) (18)
Jean Charles-Briscard & Guillaume Dasquie, ‘The Forbidden Truth:
U.S.-Taliban Secret Oil Diplomacy, (19) Ruppert, Michael, ‘Colin Campbell
on Oil.’(23 de octubre de 2002) (20) Golf, Stan, ‘The Infinite War
and its Roots,’ (21)
Vidal, Gore, ‘Dreaming War: Blood for Oil & the Cheney-Bush
Junta,’ Nation Books, 2002. Su
ensayo, ‘The Enemy Within’ fue publicado por primera vez en el Observer
(27 de octubre de 2002) (22) Ahmed, Nafeez, ‘The War on
Freedom: How and Why Apéndice: Considerables movimientos monetarios
internacionales (fines de enero de 2003) Después de completar mi ensayo,
comencé a leer sobre algunos interesantes desarrollos monetarios
internacionales y las opiniones al respecto de analistas. Estos recientes
desarrollos justifican su inclusión como apéndice. Los siguientes dos
artículos se relacionan con la rápida devaluación del dólar a fines de
enero en relación con el euro. Esto ocurrió en la semana que precedió
directamente el discurso sobre el Estado de la Unión del presidente Bush.
Los dos artículos sugieren que Rusia –un poseedor tradicional de
reservas en dólares– puede estar relacionando ‘un deje político’ a
sus cambios de dólares por euros. El siguiente artículo podría ilustrar
lo que sucederá si el presidente Bush continúa con su actual posición
unilateral respecto a Irak. “El
dólar siguió contra las cuerdas el jueves, sacudido por algunas
observaciones agresivas de la administración de EE.UU. sobre el
enfrentamiento con Irak. También fue afectado por una alusión directa
del banco central de Rusia de que el atractivo de tener activos
denominados en dólares está desvaneciéndose. “Oleg
Vyugin, el primer vicepresidente del banco central ruso, dijo que el
blanco tiene la intención de reducir la cantidad de dólares EE.UU. en
sus reservas de divisas extranjeras y aumentar el monto en otras
monedas... “Algunos
analistas preguntaron si podría haber alusiones políticas en las
observaciones de Vyugin, que podrían relacionarse con la creciente brecha
entre EE.UU. y algunos de sus potenciales aliados sobre cómo persuadir a
Irak para que cumpla con los requerimientos de los inspectores de armas de
la ONU. “Aunque
las reservas rusas de divisas extranjeras son relativamente pequeñas en
comparación con los mayores bancos centrales del mundo, la pregunta es:
‘¿Harán lo mismo otros bancos centrales y qué influencia tendrá esto
en la capacidad de EE.UU. de financiar su actual déficit?’ dijo Marc
Chandler, estratega jefe monetario de HSBC en Nueva York. “Ese
déficit es actualmente cerca de un 5% del PIB y está resultando una
pesada cruz que sobrelleva el dólar.” [23] Al
día siguiente (25 de enero) algunos analistas reiteraron que esos
movimientos monetarios podrían relacionarse no sólo con las actuales
tensiones geopolíticas, sino que también podrían indicar motivaciones
políticas. ¿Será tal vez un ‘tiro de advertencia’ para la
administración Bush por su posición respecto a Irak? “De repente, la
baja supuestamente lenta y gradual del dólar ya no se ve tan lenta, ni
gradual. “En
realidad la rapidez del bajón del dólar, en particular frente al euro,
ha tomado por sorpresa incluso a los analistas más experimentados: un
estudio de las divisas extranjeras de Dow Jones Newswires de hace sólo
diez días mostraba que los principales bancos que comercian con divisas
pronosticaban que el euro subiría a 1,06 dólar a mediados de febrero y
que no llegaría a 1,10 dólar hasta fines de año. “En
cambio, el euro ha saltado a niveles máximos de cerca 1,085 dólar el
viernes y ya ha ganado un 4% en relación con el dólar este año,
llevando a los estrategas a esforzarse cada vez más por poner al día sus
pronósticos. El franco suizo sigue llegando a niveles máximos en cuatro
años, y el dólar está contra las cuerdas respecto a la libra esterlina
y una cantidad de otros de sus principales rivales. “Tal
vez un barómetro más importante de la confianza más amplia en los
mercados estadounidenses es el mercado de treasurys. Cuando cae el dólar,
el oro se dispara y las acciones están bajo presión, los treasurys
continúan reteniendo su atractivo de seguridad. “Pero
también ahí hay señales de advertencia, que están recibiendo más
atención. Esta semana, el banco central ruso dijo que estaba reduciendo
la porción de activos EE.UU. de sus reservas de divisas extranjeras –en
otras palabras, vendiendo Treasurys - calificando al dólar de moneda de
bajo rendimiento. “Los
analistas creen que algunos de los grandes bancos centrales asiáticos
–que en conjunto poseen la mejor parte de las reservas en dólares del
mundo– están también considerando ajustes de sus carteras en
Treasurys. Una guerra dirigida por EE.UU. en Irak podría acelerar aún más
esa tendencia. “Por
cierto, algunos analistas políticos creen que la política de EE.UU.
respecto a Irak podría estar teniendo ya un impacto directo en las
carteras de activos estadounidenses, particularmente en gran parte del
resto del mundo que está tan opuesto a la guerra. ‘Me es difícil creer
que el flujo de capital no puede hacer otra cosa que ser afectado por cómo
se percibe a EE.UU. en el resto del mundo’, dijo Larry Greenberg, un
economista internacional de Ried Thunberg & Co. en Westport, Conn. “’Actualmente,
si vemos a EE.UU. actuando (en Irak) contra la opinión mundial, podría
haber una salida aún más rápida de los activos denominados en dólares,’
dijo Joseph Quinlan, economista global de Johns Hopkins University, en
Washington. ‘El cómo vamos a la guerra influencia el ritmo de baja del
dólar’ dijo.” [24] El
día después, Will Hutton del Observer de Gran Bretaña escribió
un contundente artículo contra el unilateralismo de Bush. El artículo
subraya además los lamentables desequilibrios económicos de la economía
de EE.UU., y sugiere que el potencial resultado geopolítico de una guerra
unilateral en Irak podría crear una devastadora desinversión de activos
denominados en dólares de EE.UU. El artículo tenía el título: ‘Por
qué Bush se hunde sin Europa.’ [25] --comienzo
del fragmento-- “La
posición económica de EE.UU. es de lejos demasiado vulnerable como para
que pueda ir a la guerra sin un apoyo multilateral sólido que pudiera
apuntalarlo económicamente así como diplomática y militarmente. El
multilateralismo que Bush menosprecia es, en realidad, una necesidad económica. “Según
cálculos recientes, su deuda neta con el resto del mundo es de más de
2,7 billones de dólares, casi un 30 por ciento del PIB, un nivel de
endeudamiento que se asocia con economías consideradas como casos
perdidos en América Latina.” Su
base industrial es tan poco competitiva que importa constantemente más de
lo que exporta, su déficit en la balanza de pagos, la brecha entre todos
sus ingresos provenientes del extranjero y sus gastos en el extranjero, es
ahora un sorprendente 5 por ciento del PIB, continuando así una tendencia
que ha durado durante más de 25 años y que constituye la causa de toda
esa deuda externa. Como comunidad nacional, ha cesado virtualmente de
ahorrar, de manera que tanto el gobierno como los individuos viven a crédito. Para
financiar el déficit, que refleja la falta de ahorros, EE.UU. depende de
que los extranjeros se suministren las divisas del exterior que no puede
ganar solo... “PERO SI LOS EXTRANJEROS se asustan ante las perspectivas
para los precios de acciones y propiedades y dejan de comprar, o comienzan
a retirar parte de los billones que han invertido en la economía de
EE.UU., el dólar se derrumbaría. Hasta ahora, ya ha caído cerca de un
10 por ciento frente al euro durante las últimas seis semanas, pero eso
podría ser sólo el comienzo. Economistas de la Reserva Federal han
calculado que el dólar necesita caer un 30 por ciento para equilibrar el
flujo de importaciones y exportaciones, pero en los mercados actuales un
bajón semejante no ocurre gradualmente. Ocurre precipitadamente. “Si
EE.UU. y Gran Bretaña desdeñan una segunda Resolución de la ONU y van a
la guerra a pesar de la oposición activa de miembros clave del Consejo de
Seguridad como Francia y Rusia, se puede estar seguro de que el flujo de dólares
a EE.UU. disminuirá dramáticamente, y se puede estar seguro de que habrá
una estampida de extranjeros que tratan de vender. Las acciones en Wall
Street, que Bush trata tan ansiosamente de fortalecer siguen estando
masivamente sobrevaluadas. Frente a este paisaje, podría haber una
liquidación devastadora, con todas las deprimentes repercusiones
resultantes para la confianza de los consumidores y de las inversiones
empresariales estadounidenses. “Lo
que los mercados estaban indicando la semana pasada fue que la adopción
de una acción de precaución se justifica, de ahí las ventas. Si la
guerra terminara en unas pocas semanas, los riesgos serían limitables, y
habrá algunas acciones que valdría la pena comprar a los precios
actuales. Pero si la guerra fuera prolongada o la paz subsiguiente
inestable, entonces la presión sobre el dólar y Wall Street podría
resultar muy severa, reforzando la influencia depresiva sobre una economía
en la que los desequilibrios subyacentes son tan extraordinarios... “La
actitud de EE.UU. ha sido unilateralista en este caso como en todo lo demás:
hace lo que quiere como quiere, una política que comienza a mostrar sus límites.
Bush necesita desesperadamente un cambio de rumbo, y Tony Blair debería
estar instándolo a tomarlo. El proceso de la ONU necesita ser respetado y
reforzado, entre otras cosas para tranquilizar a los mercados, y hay que
establecer mejores sistemas de dirección económica. La capacidad militar
de EE.UU. podrá permitir el unilateralismo; su vulnerabilidad económica,
como estamos descubriendo, no lo hace.” [25] Estos
artículos indican que la comunidad mundial está reduciendo su
dependencia de los dólares en sus bancos centrales, y por lo tanto es
bastante posible que esté enviando un mensaje sobre su oposición a la
posición de EE.UU. sobre Irak. |