El pensamiento progresista debe colocar
en primer plano la inclusión social

 
El intendente de Montevideo, Arq. Mariano Arana, afirmó que "un pensamiento progresista necesariamente debe colocar en un primer plano de jerarquía la cuestión de la inclusión social. La agenda progresista del siglo XXI debe situar esta temática como la temática clave de nuestro tiempo". Arana hizo estas manifestaciones en una entrevista realizada por periodistas brasileños durante la celebración del Foro de Autoridades Locales por la Inclusión Social  que se ha desarrollado en la ciudad de Porto Alegre y en el que participaron como expositores, entre otros, el ministro francés de Economía Solidaria, Guy Hascöet; el alcalde de Bruselas, Freddy Thielemans; Gabor Densky, intendente de Budapest; Freddy Bernal Rosales, intendente de Caracas, y Hermes Binner.

Agregó que "Es necesario reconocer que la globalización es una realidad heterogénea, diversa, que responde a lógicas diferentes y aún contradictorias, aunque dentro de ella podemos advertir en la actualidad una hegemonía de las corrientes conservadoras y neoliberales. Se nos ha planteado con frecuencia la globalización como un fenómeno inexorable, irrefrenable, se nos la ha presentado como la consecuencia inevitable de
poderosas fuerzas económicas alejadas de toda posibilidad de gobierno o conducción. Esa globalización es la globalización de la exclusión, de la destrucción del medio ambiente, del empobrecimiento de los más y de la prosperidad de pocos.  Esa globalización es la que rechazamos. Nuestra visión, por el contrario, apunta a una globalización diferente, apunta a construir una globalización que pueda ser gobernada y conducida, una globalización de  la solidaridad, de la esperanza, apunta a concebir una globalización de las mayorías. A partir de la práctica local es posible incidir para revertir la situación y lograr pesar en forma decisiva en los procesos globales
".

Arana sostuvo que "El proceso de exclusión social y cultural de gran parte de nuestras poblaciones es la consecuencia ineludible de la hegemonía conservadora y neoliberal. Para enfrentarla es necesario construir desde abajo, paso por paso, una hegemonía alternativa, una nueva manera de entender la realidad y una renovada manera de enfrentar la práctica social, que ponga en el primer plano de consideración a la persona, a todas las personas, a la comunidad y al bien común. En la dirección de construir esa hegemonía alternativa, las redes de ciudades pueden aportar en forma significativa".

Señaló Arana que el Foro Social Mundial, que se desarrolla en Porto Alegre del 31 de enero al 5 de febrero, "es un fiel reflejo de ese cambio que se está procesando y una caja de resonancia de las voces de los excluidos, de los desconformes con la actual situación, de quienes procuran encontrar caminos nuevos. Nuestras poblaciones están hartas de promesas incumplidas y de sueños frustrados. Nuestra gente se resiste a aceptar pasivamente la exclusión y la pérdida de la centralidad del trabajo en la convivencia social. Nuestra gente reclama de los gobiernos cambios en la orientación de las políticas macroeconómicas, y de las élites académicas, políticas y científicas una radical modificación de sus actitudes y formas de pensar. Es necesario sumarse a ese proceso de cambio que ya ha empezado".