SUMARIO

POESÍA

Si cuarenta mil niños sucumben diariamente
en el purgatorio del hambre y la sed, 
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes
y más pobres
ya es bastante grave 
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos
el horizonte neutro.
Pero en cambio
es atroz
si es la humanidad
la que se encoge de hombros.

Mario Benedetti

Hay tantos sueños
que guardo en el almacén.
Tantos recuerdos
Que me llenan de placer.
Y hay una isla
Dónde sólo habito yo...

Hay un te quiero
Siempre dispuesto a salir
Tantos momentos
Esperando compartir.

Hay un mañana
Un pasado y un ayer
Hay mil ventanas
Que dan a mi amanecer

Luis Pastor

Las bolsas suben,
las bolsas bajan.
Los niños mueren de diarrea.
Las mujeres siguen bregando con el trabajo sucio porque
sigue habiendo talibanes ocultos en las casas.
Miles de seres vagan hacia la nada, sin saber cómo ni por qué,
ni quienes los desplazan.
Un inmigrante se agacha
y se doblega en un invernadero.
Se hormonan pollos en una granja.
Las transnacionales se dan el gran festín.
Y un ministro cualquier jura servir a la patria

Chusa Lamarca

Volando tu sonrisa
en nubes de silencio
te ví entre la tristeza
Apagando la suerte
a dónde vas de noche
a donde vas sin vida
besando las aceras
ponte la luz del día
empieza a amanecer.  

Perdido en la mañana
Se ha quedado una hoja
Que en el viento se quema
No dejes que la vida
destroce la utopía
Vuelve a esperar la  lluvia
Que a saltos en el viento
Puede llegar el día
Que empiece a amanecer  

Ponte la brisa verde
Y zapatos de aurora
Llena de mar tus pasos
De sonrisas las horas
Deja tu pelo al viento
Para que el barrio inquieto
Corra el rumor que has vuelto
Por las calles y el metro
Y empiece a amanecer.  

Y ponte transparente
Como un sueño de niños
Vuelve a tu piel ardiente
Verás a los vecinos
Murmurar nuevamente
Volverán las ventanas
A regar esperanzas
Frases de amor perdidas
Y empiece a amanecer.  

Y junto bailaremos
Por las calles vacías
Haciendo que la noche
Se nos vista de vida
Y en abrazos perdidos
Sembraremos la  envidia
De todos los dormidos
Ya soñando despierto
Empieza a amanecer.
 

Bernardo Fuster

Esta  mañana
bajo  las grietas
del techo
en  la cocina,
en   presencia
de  las  manchas
de  las  paredes,
a  pesar del café
vertido sobre
el  mantel
y de  la tostada quemada
y  de  las promesas  rotas,
a  pesar  de  muchas
otras  razones,
demasiados  numerosas
para  mencionarlas,
y  mientras  una  silla
desvencijada
ofrecía  su  aspecto
más  triste,
dijiste 
que me querías.
Esta noche
tendré  que  volar
a   Roma
para  lograr
que prestes
testimonio de
este  milagro.  

Richard Sylvester

ismael tocando

No estarás sola
Vendrán a buscarte batallones de soldados
que a tu guerrilla de paz se han enrolado.
Y yo en primera fila de combate
abriendo trincheras
para protegernos, mi guerrillera.  

No estarás sola.
Te saludarán a tu paso en mil idiomas,
con mil lenguajes
la gente a la que despertares en cada viaje.
Los que dormían en las calles.
A los que preguntastes
por su esperanza, por su desastre.  

No habrá distancias
que no cubra cualquier hombre que te busque.
No habrá rincón en que tu nombre
no se pronuncie.
No habrá misterio o duda en que
tu presencia no luzca,
faro solidario en ausencia de paz,
en tiempos difíciles, estrella polar.
sola nunca, nunca estarás.  

No estarás sola.
Siempre habrá quien se parta en dos
en cada despedida.
quién te de aliento cuando te des por vencida.
Tú revolución llenará sonrisas.
Yo la incorporé a mis aperos de trabajo,
a mi vida.

No estarás sola.
Siempre habrá quien  te ayude
a hacer las mudanzas.
Quién te regale manos, flores, presencias
sin pedir nada
y allí estaré para amarte.
Y aunque no esté,
allí estaré para amarte.
No estarás sola.  

Ismael Serrano

Hay mercaderes de distinta traza
Desde el mendigo desafortunado
Que inauguró  miseria en otras tierras
Hasta la autoridad invulnerable  

Hay mercaderes por amor del oro
Que se apagan o encienden en la noche/
Su patria tiene ojos de leopardo
Y su miedo del mundo es su desvelo  

Si tienen miedo porque siempre acude
Alguno que otro triste en el corrillo
Y arma señuelos y revoluciones
Que vencidas o no / siembran angustia  

Hay mercaderes dueños de misiles
Que se meten en todos los futuros
Maldicen de jardines y montañas
Y se aburren del tufo universal  

Nunca sabremos cuántos mercaderes
Conseguirán que algunos de sus nietos
Lleguen enteros a un sabor de vida
Y se comporten con sabor del alma  

Mario Benedetti

Para tener un techo, INSERTE MONEDA.
Para comer, INSERTE MONEDA.
En caso de enfermedad, INSERTE MONEDA.
Cuando este en el ataúd,
INSERTE UNA MONEDA.  

Para gozar, INSERTE MONEDA.
Para opinar, INSERTE MONEDA.
Para poder vivir, INSERTE MONEDA.
INSERTE MONEDA para amar.

 Chusa Lamarca

Descubristeis que en sólo un instante
puede amarse como en toda una vida.
Descubristeis el gozo como una isla
desconocida que puede aparecer
ante la proa de la nave que os lleva,
una mañana ignorada,
por una ruta antigua.
Lanzaos ardientemente entonces
a la locura de amaros, ahora,
que vuestro cuerpo es ágil,
y haced trizas
el ánfora que conservaba
el viejo perfume,
para aspirar su intensidad dominadora,
y quién sabe si morir después
de la prueba

Miquel Martí i Pol

Tu cuerpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te está abrazando a ti mientras yo
tengo inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato.
Tú, sin hablar, me miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
se ponen a escuchar lo que
no hablamos.

Jaime Sabines

Una muchacha escribe
en el autobús, busca
nuevas palabras, mira
de cuando en cuando al techo
y baja luego azul y convertida en tinta enamorada,
junta letras
como se juntan las manos,
como se juntan los cuerpos,
como se juntan a veces, sólo a veces,
un instante cualquiera
y un segundo de magia.  

Joaquín Gurruchaga

 

 

Intenté buscar tu imagen y la noche era una loba que se iba.
Llueve lento en la avenida y los árboles me miran al pasar.
Me sumerjo en ese río de los coches y la gente que camina,
una vez mas...

Los relojes se han parado, pido fuego y alguien pasa, va corriendo.
En los cubos de basura una sombra busca algo que comer.
Llueve en los escaparates y unos jóvenes se besan en la acera,
va a amanecer...  

Buscaré tu cabellera de lejano cometa.
No estaré ni un solo día cansado de soñar.
Cantaré con la alegría del que va siempre a tu lado,
mi libertad...  

Los periódicos mojados y la luna que me mira indiferente,
Unos pasos se detienen y una anciana busca lenta su portal.
Amanece en los tejados y te doy mis pensamientos, vuelvo a casa,
por ver si estás...  

Buscaré tu cabellera de lejano cometa
No estaré ni un solo día cansado de soñar
Caminaré con la alegría del que va siempre a tu lado,
mi libertad...

Luis Pastor / Pablo Guerrero

El mundo es la mañana en que viniste
y con dedos de niebla tocaste mi frente.
Me desperté tan lentamente que apenas
me acuerdo de mí, que no soy nada
y me sé tan puro y fuerte que lloraría.

Miquel Martí i Pol

Mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
para que no
nos vendamos simulacros
y entre los dos
no haya telón
ni abismos.

Mi táctica
es quedarme en
tu recuerdo
no sé como ni sé
con que pretexto
pero quedarme
en vos.

Mi estrategia es
en cambio
más sencilla
y más profunda
mi estrategia es
que un día cualquiera
no se como
ni sé con que pretexto
por fin
me necesites.

Mario Benedetti

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso
del tiempo
y su eficacia  

¿A que llorar
por el caído fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como
un grano de simiente?  

No es bueno repetir
lo que está dicho.
después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd;
nada es lo mismo.  

Habrá palabras nuevas
para la nueva historia.
Y es preciso encontrarlas
antes de que sea
demasiado tarde.

 Angel González

Y así esta carta se termina
sin ninguna tristeza:
Están firmes los pies
sobre la tierra,
mi mano escribe esta carta
en el camino,
y en medio de la vida
estaré siempre junto al amigo,
frente al enemigo,
con tu nombre en la boca
y un beso que jamás
se apartó de la tuya.

Pablo Neruda