SUMARIO

GLOBALIZACIÓN Y DESARMONÍA

CHUSA LAMARCA
Miembro de Ecologistas en Acción de Madrid.
Sacado del libro Mundo, S.A. : Voces contra la globalización.

El experpento del este orden social y económico rozaría lo hilarante y lo bufonesco si no fuera porque hay víctimas reales, seres de carne y hueso detrás de tanto absurdo y si no fuera porque muchos de los problemas medio ambientales no tienen retroceso.

La febril y acelerada actividad humana nos impide oír el sonido de las respiraciones, de la vida que fluye y se desfila.

El aire enrarecido del mercado no permite oler las estaciones, el, barro que se moldea con la lluvia o el tiempo que se detiene en una fresa cuando se forma la tormenta y estalla.

El ojo humano ciego a la multiplicidad de formas de vida, las gamas y colores, el movimiento autónomo y armónico de los ecosistemas.

El martilleo de la gran máquina ensordece la música de la vida y el rumor de la verdadera humanidad, los acordes de las distintas lenguas, los ecos de las voces diversas más allá del latín anglófono y los dictados del imperio de la guerra.

Es imposible tocar la humanidad del otro.

Y el tintineo de la timba planetaria, como la flauta de Hamelín, nos arrastra a ignorar el verdadero precio de las cosas.

El mundo que defiende la globalización, un mundo que da más importancia al ciclo del dinero que al ciclo de la vida es un mundo violento, injusto e inhumano.

La falacia global es que nos hace falta insertar una moneda para hacer realidad los sueños, hay muchísimas mentes y muchísimas manos en el mundo para darles forma. Si como dijo el poeta, el ser humano es un mendigo cuando reflexiona y un Dios cuando sueña, soñemos lo necesario y lo posible. Soñemos la destrucción de un despropósito y la reconstrucción de un universo justo.

Llevamos demasiados años de historia impregnados de pólvora y con el color del dinero como enseña. Las revoluciones no se logran con sangre y el terror o con el cheque en blanco, con eso solo se consiguen las tiranías. Las verdaderas revoluciones se conquistan destruyendo viejos mitos, dejando de lado el miedo, la parálisis y levantando una nueva concepción del mundo.

Para ello no hace falta el dinero, no es preciso insertar una moneda para hacer realidad los sueños.

Que toda la vida es sueño y todo es posible mientras respiremos.