SUMARIO

EL HAMBRE GLOBALIZADA

Gunter Grass

Extracto de su discurso de entrega del premio Nóbel de Literatura.

Poco pudieron contribuir todos los méritos hasta ahora premiados a eliminar del mundo el hambre, ese azote de la humanidad. 

Es verdad que se ha conseguido dar unos riñones nuevos a cualquiera que pueda pagarlos. Se pueden transplantar corazones. Telefoneamos de forma inalámbrica por el mundo. Los satélites y las estaciones espaciales giran solícitamente a nuestro alrededor. Se han inventado y fabricado sistema de armas, como consecuencia de investigaciones premiadas, con cuya ayuda sus poseedores pueden protegerse de la muerte de muchas formas. Todo aquello de lo que es capaz el cerebro humano ha sido asombrosamente plasmado. Sólo el hambre sigue sin resolverse. Incluso aumenta. Allí donde el hambre era como hereditaria, se transforma en depauperación. 

Por todo el mundo se desplazan corrientes de refugiados; el hambre les acompaña. Y no hay voluntad política, acompañada de conocimientos científicos, decidida a poner fin a esa miseria que prolifera.

Cuando en 1973, en Chile, apoyado por la activa benevolencia de los Estados Unidos, golpeó el terror, Willy Brandt, como primer canciller federal alemán, pronunció su discurso de ingreso en las Naciones Unidas. Habló de la depauperación universal. Su grito de : “¡También el hambre es una guerra ! “ fue tan convincente que se ahogó en un aplauso inmediato.

La base primaria de la existencia humana es la alimentación, es decir la carencia y la abundancia, grandes comilones e innumerables hambrientos, el placer del gusto y las migajas de la mesa del rico.

A la riqueza que se acumula responde la pobreza con mayores tasas de crecimiento.

El Norte y el Oeste opulentos, ansiosos de seguridad, pueden seguir queriendo protegerse y afirmarse como fortaleza ante el Sur pobre; las corrientes de refugiados los alcanzará, sin embargo, y ninguna reja podrá contener la afluencia de los hambrientos.

De eso habrá que hablar en el futuro. En definitiva, la novela de todos nosotros debe continuar. E incluso aunque un día no se escriba o pueda escribirse o imprimirse ya, cuando no se disponga ya de libros como medio de supervivencia, habrá narradores que nos hablarán al oído, devanando otra vez las viejas historias. En voz alta o baja, jadeante o demorada, a veces próxima a la risa y a veces próxima al llanto.

El foco más importante de la investigación sobre la pobreza – que provoca el hambre por si misma – se puede resumir en una palabra simple : 
PODER.

Susan George.