En nombre de CR, quiero expresar nuestra gratitud a los compañeros/as de ATRAIE por habernos invitado a este acto y darnos la oportunidad de dirigirnos a todos vosotros. Gracias a todos y todas por vuestra asistencia y en especial a los trabajadores de Mercadona.
Queremos desde aquí tener un recuerdo especial para los compañeros/as belgas que prosiguen hoy con los encierros
Nuestro saludo no es ceremonioso porque no es el saludo de un extraño ni de un recién llegado, hemos estado siempre con la lucha de los trabajadores inmigrantes y apoyando en la medida de nuestras modestas fuerzas el trabajo de ATRAIE.
Pero queremos dejar claro que nuestra solidaridad ha sido guiada por un profundo interés, el interés de la clase obrera:
Porque recomponer la unidad de la clase obrera, recuperar su espíritu de lucha y su acción independiente como clase, es imposible sin lograr que todos, nativos y extranjeros, actuemos como lo que somos: parte de una misma clase obrera. Porque entendemos que la lucha por papeles para todos es una necesidad de todos los trabajadores, de los que no los tienen pero también de los que sí los tienen, porque cuando a centenares de miles se les priva de ese derecho básico se están sentando las condiciones para rebajar a toda la clase obrera sus derechos, su salario, sus prestaciones sociales. Permitir hoy centenares de miles sin papeles es apostar por un mañana de millones sin derechos.
Pero también estamos aquí para denunciar la responsabilidad criminal de las llamadas potencias del primer mundo en la tragedia que rodea a la inmigración. La inmigración es una consecuencia directa de las desigualdades sociales que ha impulsado el capitalismo transnacional, especialmente en los últimos 40 años, con la consecuencia del empobrecimiento de los países, al haber concentrado el 85% de la riqueza mundial en sólo el 15% de la población, condenando a centenares de millones de seres humanos a la pobreza y la desesperación, es decir al destierro. Las barreras comerciales impuestas a los productos agrarios de los países pobres, las subvenciones a los productos europeos y norteamericanos que les permiten competir ilegítimamente por debajo del precio de coste destruyendo así la base económica de países eminentemente agrícolas, esto unido al dogal de la deuda externa y sus privatizaciones-sobornizaciones, con las exigencias gansteriles del llamado “consenso de Washington” han condenado a millones de trabajadores a la indigencia ó la inmigración. ( En este punto valga recordar, por ejemplo, que los europeos pagamos en subvenciones 1.5 euros/día por cada vaca europea, más de lo que disponen millones de seres humanos para su sustento diario)
Nos indigna el cinismo de la Unión Europea y de España. Dicen que hay que racionalizar la inmigración, que hay que “regularla”. Pero no explicarán nunca cuales son las responsabilidades de ellos en que millones de seres humanos se jueguen la vida y en muchas ocasione la pierdan subiéndose a un cayuco o a una patera. No lo explicaran porque ellos son el problema. Son estos países imperialistas, ese es su nombre verdadero, los que, como hemos dicho, saqueando los recursos naturales de los pueblos, los empujan a la inmigración a tener que convertirse en la nueva clase obrera de los países ricos. Y son estos representantes de la barbarie los que levantan muros, vallas o militarizan las fronteras para evitar que los inmigrantes lleguen. Esa es la verdadera cara de la “alianza de civilizaciones” de la que habla Zapatero.
Pero también estamos aquí obligados a denunciar la pasividad cómplice de las cúpulas sindicales,Ya nos hubiera gustado a nosotros y seguramente a todos los presentes que no tuvieran que ser organizaciones muy modestas como CR las que diéramos nuestro apoyo a esta justa lucha. Ya nos hubiera gustado que las grandes organizaciones sindicales y de la izquierda hubieran comprometido su apoyo a la lucha de los inmigrantes pero desgraciadamente los dirigentes de CCOO y UGT actúan como los capataces de la patronal en lugar de los representantes de la clase obrera. A ellos les cabe una buena parte de la responsabilidad por esta política miserable de las Leyes de extranjería y las regularizaciones que han dejado a mas de un millón de trabajadores sin papeles.
Terminamos como empezamos, ratificando nuestro compromiso con la lucha de los trabajadores inmigrantes, ayudando a preparar las movilizaciones internacionales de septiembre, viendo como podemos apoyar a los compañeros de Mercadona y en cuanta tarea sea precisa en esta lucha.