RECIBIMIENTO
Por Óscar Portela (mayo 2006)

Abre las alas, ábrelas a los aires calidos

O al vórtice del Mistral y  a sus danzas
En las nevadas cimas de los Alpes, abre
Tus alas a éste recibimiento misterioso
Que el aire trae para la consagración
Del encuentro entre tú, y el mundo: abre
Tus alas, ábrelas, y sabrás del ingrávido
Misterio con el cual el ave comulga
Con el Éter: he aquí lo sagrado, la señal
Que esperas para santificar la tierra
Que ya no pesa sobre tus hombros: Un
Cristo blanco – el de madero y de mar –
Posee las respuestas y el corazón las lee,
Recibe Dones y el Advenimiento de un
Cielo nuevo en una tierra nueva: todo está
Aquí, abre las alas, que el aire te dirá
Lo que el espino ignora: la flama con el
Aire florece, el alma bajo el hielo renace
Y del desierto surgen vertientes, ríos
Nunca nacidos: éste es el mensaje,
El recibimiento que espera la consagración
De un crisantemo en la frente de Dios:
Y luego, largamente, duraderamente,
Estaremos en el mundo – aún no lo estamos-
Y el alma todavía errabunda,
Encontrará posada: en la meza Pan y Vino
Esperan por la mano,  que en paz corte
Lo que esperas desde siempre, lo que aún
Espera ser cumplido: en el umbral del frío
Pórtico, un extraño hace sonar la aldaba
Y el hogar, suena en la meza, el habla
Que bendice el aire, el aire que sostiene
Tus alas, oh peregrino.
Para Nacha