Jamesetta
Hawkins, nació el 25 de Enero de 1938 en
Los Ángeles (California, USA). Como
no podía ser de otra forma, comenzó a cantar
desde bien pequeña, con 5 años de edad cantaba
“gospel” en la iglesia baptista de Los Ángeles
y era considerada un prodigio vocal. En 1950 se traslada
con su familia a San Francisco donde junto
con dos amigas forman un trío “soul”,
y actúan cómo y donde pueden, a pesar de los
impedimentos de la Sra. Hawkins a la que
no le hacía mucha gracia que su hija se dedicara
al mundo del espectáculo, una jovencita de color
y cantante, una cosa poco normal en esos años y en
esa sociedad estadounidense, caracterizada por su machismo
y racismo.
En
1954 es “descubierta” por un interprete y cazatalentos
llamado Johnny Otis, que al escuchar cantar
a la joven Jamesetta se apresura a “encerrarla”
en el estudio de grabación de la compañía
Modern Records, donde él solía
grabar . En este primer paso por el estudio grabó
“Roll with me Henry”,
junto con el vocalista Richard Berry, una
canción compuesta por Jamesetta en “contestación”
al clásico tema de Hank Balland and The Midnighters
“Work with me Annie”.
Tanto el tema de Hank Balland, como el compuesto por Jamesetta
tenían un alto contenido sexual, muy habitual en
la música “negra” del momento, por lo
que para que el tema fuera programado en las emisoras de
radio tuvieron que cambiarlo de nombre, titulándolo
“The Wallflower”, que alcanzó
el número 1 en las listas especializadas en R&B.
Desde ese momento Jamesetta murió y nació
la gran Etta James.
En
1960 firma contrato con la poderosa Chess Records,
con la que mantendría contrato por un periodo de
16 años. Esta etapa en Chess es, sin lugar a ninguna
duda, la mejor en la carrera de Etta James, puro Soul ,R&B
y Rock´n´Roll. Para Chess grabó sus temas
mas conocidos, en solitario y acompañada por Harvey
Fuqua, líder de The Moonglows
y novio de Etta, de los que podemos destacar: “At
Last”, “All I could
do was cry”, “My dearest
darling”, “Trust in
me”, “Something got
a hold on me”, “Tell
mama”, “Foll that
I am” y “Don´t cry baby”.

A
mediados de los 60, tras ver como su querido novio Harvey
Fuqua se casaba con otra, Etta James comienza a
consumir drogas y alcohol en grandes cantidades. Estas adicciones
bajan el ritmo de creación, y las grabaciones se
espacian en el tiempo, afectando a la relación de
Etta con la compañía Chess. En 1977 rompe
con Chess al finalizar su contrato, y como despedida graba
el álbum “Etta is Betta than Evah”
con no muy buenas críticas. Su adicción a
los “estupas” se prolongó hasta mediados
de los 80, y según narra ella misma en su autobiografía,
fueron unos años desastrosos, donde se alternaban
rachas depresivas con rachas mas depresivas, un verdadero
infierno.
Etta
continuó grabando y actuando en los 90, aunque desde
mi punto de vista, sin demasiado interés y para nada
comparable con su etapa en Chess. En estos últimos
años recibió los típicos reconocimientos
que tanto les gustan a los “yanquis”, que si
un Grammy por aquí, que si la incluimos en el Rock´nRoll
Hall of Fame, etc.
Como
siempre, para quién no conozca a Etta le recomiendo
que tire a la tienda de discos y compre algún recopilatorio
de sus grabaciones para Chess Records, que las podéis
encontrar en formato CD, a buen precio, un dinerete muy
bien invertido.
Demomentus
El Bardo.