GUERREROS
Y CAMPESINOS.
Parte
V. El Campesino feudal. Siglos XI y XII.
Por
Heródoto el Rojo
Sin
duda alguna en esta época hubo una expansión agrícola, en
parte, por la presión de los señores sobre sus siervos o colonos,
para, evidentemente, apropiarse de los excedentes. También destaca
en este crecimiento una mejora de las condiciones ecológicas,
con un clima más suave y menos húmedo que beneficiaba los
cultivos. Otro gran factor que hizo aumentar la producción
fue una nueva expansión demográfica, población nueva que necesitaba
alimentarse.
1.
- Los Campesinos
Hacia
el siglo XI es evidente, a pesar de la dificultad de demostrarlo
con datos escritos, que en este nuevo marco feudal hay una
clara tendencia al aumento de población. Esta progresión demográfica
parece estar basada en aspectos tales como un ligero aumento
de la longevidad media (pasó de sobre 40 años a 50), pero
sobre todo por un gran aumento de la natalidad, a pesar de
la altísima mortandad infantil.
Las
principales características de este aumento de población hay
que buscarlos en el descenso de ataques exteriores, la implantación
del orden feudal, e incluso, por los nuevos valores de paz
incluidos por la Iglesia, aunque las guerras entre señores
rivales eran bastante comunes.
Sin
embargo, el principal elemento de este proceso fue, sin duda,
un incremento de la producción agrícola, debido a su vez al
aumento de la mano de obra campesina. Esto no alivió, ni mucho
menos, las penurias alimenticias de la mayoría de la población,
las capas bajas ( la mayor parte de la población) seguían
padeciendo una malnutrición crónica, hecho avalado por la
creación de numerosos hospitales e instituciones de caridad
promovidos por la Iglesia. Así se puede afirmar que estos
nuevos excedentes no fueron aprovechados para alimentarse
mejor, sino para alimentar a la nueva población.
Otro
de los principales elementos de este proceso demográfico fue
la transformación jurídica de muchos trabajadores. El señor,
que todavía poseía esclavos domésticos, se dio cuenta que
eran más productivos dejándoles una parcela a una pareja para
roturar, creando también mejores condiciones para la reproducción.
Como
sabemos de otros capítulos anteriores, estos esclavos terminaron
nivelándose con el resto del campesinado libre, lo que provocó
que se empezaran a dar matrimonios mixtos (antes no permitidos),
y, por tanto, un nuevo impulso a la natalidad.
Estos
nuevos excedentes demográficos hacían que los núcleos familiares
estuvieran saturados, por lo que los jóvenes debían buscar
nuevas tierras, en gran parte promovido por los señores, que
no deseaban ningún cambio en la propia estructura agraria.
Al final los señores muchas veces tuvieron que ceder ante
esta presión y aliviar los núcleos familiares aceptando la
división de las parcelas entre los herederos, así como la
entrada de una cierta economía monetaria, que estimuló un
mercado de la tierra.
Así,
se podría afirmar que este impulso económico estaba basado
en gran parte en la disgregación del gran dominio esclavista,
que provocó un crecimiento poblacional, asociado además a
un perfeccionamiento de los útiles agrarios, imprescindible
para aumentar la productividad.
Campesino con tiro de buey
2. - La vida en el mundo rural campesino y el
factor técnico
Como
ya comentamos en capítulos anteriores, realmente no conocemos
cómo eran los útiles de labranza, solamente sus nombres, pues
en los pocos documentos escritos relacionados nunca se describe
estos artilugios, tan cotidianos para la gente de esa época.
Sin embargo, los útiles de trabajo se debieron mejorar ligeramente.
Respecto
a la alimentación, también muy poco conocida, parece que se
fue imponiendo el modelo romano de cereales, gracias en gran
parte al impulso de muchas órdenes eclesiásticas, en especial
los benedictinos y su famosa regla. Así, este aumento continuo
del pan hizo que aumentara considerablemente el uso del molino,
que a partir de ahora desempeñará un importante papel en la
economía rural.
Sin
embargo, la construcción de los molinos requería grandes esfuerzos
y medios, como la fabricación de las muelas y piezas de hierro.
Así la iniciativa de construir estos edificios correspondía
a la única persona que por su poder podía hacerlo, los señores.
Aquí
aparece una nueva forma de explotación campesina, los señores
vieron pronto las posibilidades económicas de los molinos,
así, obligaban a todos los campesinos de su dominio a utilizar
su molino, aunque estuviera lejos y hubiera otros más cerca.
Molino de agua
El
aumento de la producción no parece que fuera provocado en
gran parte por una mejora de los métodos de cultivo, sino
más bien por su expansión a nuevas tierras.
Algunas
pequeñas mejoras fueron la siembra de dos “tiempos”, es decir,
cereales de invierno y de verano (que ya se usaba) junto con
la introducción de leguminosas, que, a parte de ser un gran
complemento alimenticio, reconstituía los suelos agotados
por los cereales.
También
parece que, al aumentar la tierra cultivable, se podían dejar
los terrenos más utilizados en barbecho, dejando el tiempo
suficiente para su regeneració
Parece
demostrado que se
debieron mejorar los útiles de trabajo. Aunque no hay pruebas
fehacientes, el arado ( aratrum y carraca) seguramente
que se adaptó para remover más profundamente la tierra. En
esta época hubo un gran progreso en la industria metalúrgica,
en principio estimulado por la aristocracia y sus equipos
de combate, pero que hizo más corriente el uso del metal,
lo que en el caso del arado se tradujo en un reforzamiento
de las partes de madera, aumentando su eficacia.
Además,
aumentó el uso de los animales de tiro, sobretodo el buey,
mejora imprescindible para un aumento de la producción. En
algunos sitios se introdujo también el uso del caballo, mucho
más rápido que el buey, pero también mucho más caro de alimentar
y mantenerlo.
Todos
estos elementos tuvieron una influencia clara sobre el campesinado.
Los señores aumentaron su poder y presión sobre los campesinos.
Las mejoras del ganado de tiro y del arado, fueron en gran
parte proporcionados por los propios señores, tanto con el
préstamo, y la consiguiente amenaza de retirarles el “favor”,
como con el crédito por parte del señor al campesino, lo que
le convertía en su deudor, y, por tanto, una forma más de controlar
su vida.
Otro
factor importante fueron las nuevas desigualdades aparecidas
entre los propios campesinos. Aunque las antiguas diferencias
basadas en el origen del campesino, esclavo o libre, habían
casi desaparecido, ahora se establecía una nueva diferencia,
basada en la desigualdad
económica. No todos los campesinos pudieron mejorar sus equipamientos,
por falta de capital, y, por consiguiente, siguieron con sus
arados ligeros y sus cosechas menos productivas, como consecuencia
habrá campesinos más ricos ( o menos pobres) que otros.
3. - Las nuevas tierras
Roturar
nuevas tierras era una operación muy corriente en toda la
Alta Edad Media, cuando se agotaban las tierras de cultivo
había que abandonarlas y crear nuevas para mantener el nivel
de rendimiento, esto era inevitable ante la falta de abonos.
Sin
embargo, ante el aumento de población, la roturación de nuevas
tierras se convirtió en una necesidad aún mayor. Se puede
decir incluso que la ampliación de nuevas tierras fue la gran
expansión económica del siglo XII.
La
escasez fue el auténtico motor de este proceso, llevado a
cabo sobretodo por los hijos
que no podían encontrar alimentos en las tierras familiares,
a pesar de los progresos técnicos.
Al
principio se roturaban las tierras aledañas a la aldea, aumentando
el “claro aldeano”. Esta fue también la forma más común de
aumentar tierras de cultivo, pues el señor podía controlarlas
y así aumentar sus beneficios.
Otro
caso fue el de las roturaciones en núcleos de población nuevos,
se elegía un pequeño claro dentro de una zona forestal y desde
el interior se empezaba a suprimir todos los obstáculos naturales,
aquí tenemos, además, el principio de la futura deforestación
de Europa Occidental. Este modelo, sin embargo, se especializó
en recolección forestal y pastoril, sobretodo ante las nuevas
demandas alimenticias de carne, madera, lana, etc...
La
forma de expansión que más conocemos, al estar muchas documentadas
por escrito, fue la fundación de nuevas tierras. Éstas, sin
embargo, fueron promovidas por los señores, en tierras de
su propiedad pero que ocupaban el yermo (tierras no
aptas para la agricultura). Aquí, sin embargo, el interés
del señor iba dirigido más al aumento de tributos y derechos
de justicia, que de beneficios propiamente agrícolas. Realmente
les interesaba más controlar el territorio y sus gentes, y
así poder colaborar en la defensa de posibles ataques externos,
dicho de otra forma, aumentar su poder político.
Resumiendo,
el proceso de nuevas roturaciones fue avanzando desde el siglo
X, muy lentamente, coincidiendo con un aumento poblacional
y una posterior innovación técnica, que aumentó la presión
demográfica y provocó un aumento de las roturaciones, siendo
ya estimulado por los propios señores.
Así
lo vi, así os lo cuento
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