LA COMUNIDAD CIENTÍFICA IGNORADA ANTE LA CATÁSTROFE DEL PRESTIGE

Por Plinio el Insurrecto (Enero 2003)

Desde un primer momento, el equipo de gobierno dio muestra de su total incapacidad para hacer frente a un problema de las dimensiones que ha supuesto la catástrofe del Prestige. Sirva como primer ejemplo, que la decisión de alejar el barco de la costa fue tomada entre 5 cargos no especializados en cuestiones técnicas como son: el Dto. de Marina Mercante, el Subdto. Gral. de Trafico y Seguridad Marítima, el Capitán marítimo de A Coruña, el Dto. de Salvamento Marítimo y el práctico mayor del puerto de A Coruña. Todos ellos (quizás a excepción del práctico) responsables políticos elegidos a dedo y no en función de sus conocimientos técnicos y científicos; por tanto carecen completamente de la más mínima formación para tomar decisiones correctas, ante el grave problema medio ambiental que supone una marea negra. En ningún momento, que se sepa, se consultó a expertos en este tipo de problemas para estudiar cual era la mejor solución. Creo que cuando uno no domina un tema, lo más honesto, sabio y eficaz es rodearse del mayor número de expertos posibles. No me cabe duda de que un equipo multidisciplinar de técnicos y científicos hubiera analizado la situación de una forma rápida y más profesional, prediciendo con más exactitud cual serian las posibles consecuencias entre optar por una solución u otra ante el problema de un petrolero partiéndose en dos y soltando fuel. Pero bueno, se tomó la decisión de alejar el petrolero de la costa y nunca sabremos si esta decisión fue la menos dañina o la más dañina, puesto que nadie analizó la situación desde una perspectiva más técnica.

Sin embargo, la incapacidad política para implicar y dejarse asesorar por la comunidad científica ante lo que ya era la mayor catástrofe medio ambiental de la historia de España, se mantuvo hasta el día 9 de diciembre, día en que se creó el primer comité científico asesor. En principio, este comité se ha creado únicamente para analizar la información disponible de los restos hundidos del Prestige, estudiar los escenarios posibles de su evolución y la del flujo de su carga para valorar sus efectos, y proponer medidas que deban adoptarse. Pero una catástrofe de estas dimensiones requiere de una movilización mayor y más diversa de profesionales.

Tanto el gobierno como los medios de comunicación, están centrando el tema en aquellos aspectos más visibles e impactantes para la opinión publica y la audiencia, como es la movilización de los voluntarios o los efectos económicos directos e inmediatos sobre la población. Pero contra una marea negra no se lucha únicamente quitando mierda de las playas. Este problema medio ambiental hay que abordarlo desde una perspectiva científica amplia y que incluya varias disciplinas, para evaluar correctamente el impacto ecológico y económico sobre el medio y así, plantear las posibles soluciones. A mi entender, el proceder de una administración o gobierno mínimamente competente debería haber sido crear no uno, sino múltiples comités científicos que serian los encargados de tomar las decisiones respecto al desastre, pasando el gobierno a un segundo plano.

Pero esto no solo no ha ocurrido, sino que la comunidad científica española se siente ignorada por las administraciones en lo relativo a este tema (y a otros que no vienen al caso). A modo de ejemplo, me gustaría recordar que solo en Galicia, tres Universidades y el instituto Oceanográfico de Vigo cuentan con varios grupos de científicos dedicados a los estudios marinos. Estudios marinos que, hoy más que nunca, son necesarios en las costas gallegas, pues el efecto de las mareas negras sobre los primeros eslabones de la cadena trófica, fitoplancton y zooplancton, es quizás el que más nos debería preocupar ahora. Ya que todo el ecosistema, y por tanto también la población humana, depende de ellos. A partir de ahora, seria imprescindible un plan de protección basado en criterios científicos para, por ejemplo, comenzar ya a planificar la evaluación de daños sobre los ecosistemas, y conocer en detalle la extensión de la zona afectada; no solo de la zona intermareal, sino también de los fondos marinos, y así establecer áreas prioritarias de conservación y limpieza en ciertas zonas de especial sensibilidad para todo el litoral gallego. Pero lejos de escuchar al mundo científico, el gobierno además intenta acallar cualquier opinión procedente de este colectivo, como bien sabe el Director del Instituto Oceanográfico de Vigo, a quien le prohibieron hacer declaraciones fuera de la línea oficial.


El zooplancton esta compuesto por microscópicos animales

Por supuesto, también hay que retirar inmediatamente el fuel de la costa y el mar, y una de las técnicas más eficaces (a parte de la limpieza a mano) es la Bioremediación. Como siempre ha habido emanaciones naturales de petróleo procedentes de las reservas del fondo marino, algunos microorganismos se han especializado en obtener energía a partir de su degradación. Esta es una forma eficaz de reciclaje, capaz de convertir un residuo tóxico en sustancias completamente inocuas; pero requiere tiempo. En el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) hay toda una red temática, de altísimo nivel científico, sobre Bioremediación, pero ninguno de sus miembros ha sido consultado hasta el momento (a pesar de sus ofrecimientos). Estos científicos, también tienen muchos contactos internacionales para identificar las mejores tecnologías que se pudieran aplicar al caso. Entre estos contactos están los directores del programa de recuperación de la zona afectada por el derrame del Exxon Valdez, Hap Pritchard y Ron Atlas, además de otros muchos europeos y americanos que ya han ofrecido su experiencia

Concluyendo, se puede decir que hasta ahora la comunidad científica ha sido totalmente ignorada por las administraciones implicadas, que no han solicitado en ningún momento su asesoramiento y colaboración. Es posible que al principio nadie se planteara un problema mayor que el de un barco soltando un poquito de fuel; y por tanto, se tomara la decisión de alejar el barco de la costa confiando solo en la ayuda de dios. Pero a estas alturas, en las que el inexistente dios todavía no se ha presentado, nuestro gobierno esta demostrando que son totalmente incapaces (o idiotas) como para actuar de la manera más eficaz en la búsqueda de soluciones al problema. También, es posible que el propio ejecutivo no sea siquiera consciente de que en España (y no digamos en Europa o EE.UU.) hay muchos científicos que saben del tema. Otra opción es que nuestros gobernantes no quieran oír (o que se difunda) aquello que no interesa desde un punto de vista electoral. Yo me inclino a pensar que nuestra clase política en general, y nuestros gobernantes en particular, no son otra cosa que una panda de personajes poco inteligentes para ser capaces de gestionar y gobernar un Estado.

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