CLASIFICACIÓN DE LOS SERES VIVOS
Por Plinio el Insurrecto

La clasificación tiene como objetivo ordenar o incluir los seres vivos dentro de grupos y proporcionar un esquema de dicha ordenación. Básicamente el proceso de clasificación consiste en analizar los modelos de distribución de los caracteres entre los organismos. Para ello, los especimenes son agrupados en especies, las especies en géneros, los géneros en familias, etc, es decir en unidades discretas denominadas taxones.

Categorías taxonómicas de mayor uso:

• Reino
       o Phylum
             ‚ Subphylum
                   • Superclase
                         o Clase
                                ‚ Subclase
                                       • Orden
                                              o Suborden
                                                   ‚ Superfamilia
                                                          ‚ Familia
                                                                  ‚ Subfamilia
                                                                          ‚ Genero
                                                                                 ‚ Especie
                                                                                         ‚ Subespecie

Sin embargo hay varios criterios en cuanto al valor de los caracteres y en cuanto qué es lo que quiere reflejar esa clasificación. Hay dos disciplinas interrelacionadas que son las más utilizadas en biología y que tienen como mismo objetivo final, reflejar la historia evolutiva de los seres vivos en una ordenación que sea una reproducción de ésta: La taxonomía y la sistemática.

La taxonomía es una disciplina que se ocupa de la descripción y denominación de los nuevos taxones (nomenclatura), la posición de los organismos en un sistema adecuado de clasificación (ordenación de los animales y plantas en los diferentes taxones) y la construcción de sistemas (claves) de identificación para grupos determinados de organismos.

La taxonomía es una parte de la sistemática, la cual añade los aspectos teóricos y prácticos de la evolución, la genética y la especiación. La sistemática es pues el estudio científico de los tipos y diversidad de organismos y de las relaciones evolutivas existentes entre ellos. Es decir la sistemática establece los criterios por los cuales se ordenan a los animales y plantas, tratando de encontrar y explicar las relaciones filogenéticas entre ellos y sus ancestros.

La palabra filogenia va íntimamente ligada con la taxonomía y sistemática. Se puede definir como la parte de la biología que estudia las relaciones de afinidad y parentesco de los seres vivos, tratando de dilucidar en lo posible, el origen e historia evolutiva delos taxones.

Para la reconstrucción filogenética se utilizan los árboles filogenéticos. El método más empleado actualmente para establecer los árboles es el cladístico y los árboles se llaman cladogramas. Este método toma como base para reconstruir la filogenia el seguimiento de los caracteres derivados, ya que una agrupación en base a similitudes no refleja necesariamente una historia evolutiva común pues la similitud podía deberse a evoluciones convergentes o paralelas, las cuales han ocasionado bastantes conflictos a la hora de establecer las filogenias. El método cladístico distingue claramente entre caracteres análogos (simplemente parecidos), que no sirven para establecer filogenias, y caracteres homólogos (semejanza debida a un mismo origen embrionario a partir de un mismo antecesor), los cuales evidencian una historia evolutiva común.


A
rbol filogenético de la clase Reptilia. Las aves (birds) son otra clase que aparecen en el cladograma por estar muy cercanas filogenéticamente a los reptiles.

Para la reconstrucción filogenética se utilizan fundamentalmente la morfología comparada, la bioquímica, la genética y el desarrollo embrionario. El método comparativo de comprobación de hipótesis, desarrollado inicialmente por Darwin y mejorado posteriormente, es de gran utilidad para poder discernir cuando un determinado aspecto, ecológico, fisiológico, etológico, etc, es intrínseco a un determinado taxón o población o, por el contrario, es dependiente de la historia evolutiva de ese taxón; es decir de la filogenia al fin y al cabo.

La incorporación de las técnicas de secuenciación de ADN a los estudios filogenéticos permite disponer de unos criterios objetivos donde antes existía un componente subjetivo importante. Actualmente las filogenias construidas con datos moleculares no implican el abandono de los criterios morfológicos, es más, en muchos casos, existe una retroalimentación que permiten una filogenia molecular y morfológica que se apoyan mutuamente. Otras posibilidades de las técnicas moleculares en la reconstrucción de la filogenia, es que permiten, dentro de unos márgenes, establecer las tasas de especiación o de extinción, obtener información sobre las posibles causas de especiación, o establecer la cronología de los diferentes momentos de especiación y extinción.