Con la derrota de los Niveladores,
el parlamento puritano había dejado totalmente desarticulada
y desmovilizada a la clase “media” de comerciantes
y pequeños propietarios. En este nuevo ambiente surgió
un nuevo grupo más radical, representante de las
clases menos favorecidas (campesinos sin tierras y desheredados
de las ciudades) que se enfrentará al poder presbiteriano.
Se auto proclamaron los “verdaderos niveladores”,
y en su ideología se daba un paso muy importante
hacia la verdadera justicia al rechazar el elemento más
importante de desigualdad, la propiedad.
Al igual que en el resto de ideologías, la interpretación
de la Biblia en su forma más social e igualitaria,
fue una importante aportación e inspiración
de los movimientos radicales y sectarios, convirtiéndose
en el principal “manual revolucionario”. Todo
esto a pesar de la cada vez más clara tendencia hacia
el anticlericalismo y ateísmo, sin embargo, el analfabetismo
general, así como el atraso de la Historia y las
Ciencias hacían casi inviable una doctrina basada
en el ateísmo, era mucho más viable y sencillo
querer cambiar el mundo con un Dios revolucionario.
8)
LOS CAVADORES
Tras el desastre de los Niveladores en Budford
el parlamento puritano eliminaba uno de los movimientos
que más estorbaban a su proyecto de crear una nueva
sociedad basada en la gran propiedad privada y el capitalismo.
En ese mismo año, 1649, una serie de cosechas desastrosas,
junto con el nuevo modelo de impuestos indirectos que gravaban
los productos de uso popular, llevaron al país a
una severa crisis que afectaba sobre todo a las clases bajas
de la sociedad, grupos representantes del pueblo llano y
que hasta entonces no habían tenido una ideología
que unificara sus necesidades políticas, económicas
y sociales. Así, apareció uno de los hombres
más importantes de la Revolución Inglesa,
Gerrard Winstanley.
8.1.
La colina de St. George
Un
domingo de abril de 1649 se reúnen en la Colina de
St George un grupo de jornaleros sin tierra, su intención
era la de crear un ejemplo de propiedad comunal. Comenzaron
a “cavar” las tierras baldías (de aquí
su sobre nombre de “cavadores”), y así
hacer frente, además, a la demanda de alimentos de
los más pobres.
La zona estaba a las afueras de Londres, y se había
caracterizado durante la guerra como una región de
“radicales”. De esta zona era Winstanley, que
se convirtió en el verdadero inspirador y creador
de la doctrina de los “verdaderos niveladores”,
según dice, en una visión se le ordenaba “dar
a conocer que la tierra podía convertirse en un tesoro
común de subsistencia de toda la humanidad, sin acepción
de personas”. Pronto familias enteras
se asentaron en el lugar, lo que asustó sobre manera
a los terratenientes de la región, así como
al párroco, que temía el ambiente anticlerical
que inspiraba su movimiento.
Con este miedo, a que se extendiera este modelo de explotación
comunal, los denunciaron a los tribunales y les hostigaron
con un boicot y bloqueo económico.
Un año después de empezar a trabajar las tierras,
los campesinos fueron expulsados tras la decisión
del tribunal, sus chozas fueron quemadas y la colonia dispersada.
Y así acabó una de las primeras experiencias
registradas históricamente de colectivización.
Este movimiento de creación de nuevas comunidades
se extendió por el sur y centro de Inglaterra, pero
todas fueron desmanteladas al poco tiempo. Aún así,
contribuyeron a la toma de conciencia de clase a otros grupos
radicales o sectarios, como los cuáqueros y hombres
de la “Quinta Monarquía”.

Expulsión
de los Cavadores de la Colina de St George
8.2.
Los verdaderos niveladores
En
el grupo de los Levellers destacaron algunos miembros más
radicales que los constitucionalistas, esta ala se preocupó
más por los aspectos socio-económicos y defensa
de los pobres frente a los ricos. El movimiento radical
se dio sobre todo en el ejército, en donde se empezaron
a reivindicar teorías comunistas y límites
a las propiedades desde mediados de la década de
los 40. En 1649 un folleto anónimo, “Tyranipocrit
discovered”, demanda la igualdad de
bienes y tierras, educar a todos los niños por igual
y repartir las riquezas para “que de este modo
los jóvenes y capaces puedan trabajar, y los ancianos
y débiles puedan descansar”. Apelaba también
al republicanismo pues : “Dios hizo a los hombres,
y el demonio a los reyes”.
Algunos regimientos del ala radical de los Niveladores pedían
directamente el sufragio universal y expandieron estas ideas
entre muchas zonas campesinas, incitando a la movilización
frente a los cercamientos de las tierras de los terratenientes.
Así, la acción de los Niveladores “no
oficiales” llegó más lejos que los dirigentes
del parlamento. La colina de St George fue la parte más
visible de un movimiento de los que se empezaron a llamar
“verdaderos niveladores”, pues representaban
a las clases que habían sido privadas de cualquier
derecho, y que fueron olvidados por los constitucionalistas,
pues ellos en el fondo pensaban en una democracia dentro
de los límites de la sociedad capitalista. Por primera
vez los sirvientes, jornaleros, indigentes y los económicamente
dependientes tenían motivación para luchar
por sus libertades y derechos.

Manifiesto
de los verdaderos Niveladores
8.3.
Gerrard Winstanley y la ideología de los "Cavadores”
Hubo
un personaje que destacó sobre manera como auténtico
ideólogo de este movimiento, este fue sin duda Gerrard
Winstanley.
Se
empieza a conocer su vida cuando llegó a Londres
para trabajar como aprendiz pañero, sin embargo,
tuvo serios problemas con la crisis económica y se
trasladó a la zona de la colina de St George, donde
escribía folletos religiosos mientras cuidaba vacas.
Es aquí cuando empieza a escribir también
manifiestos denunciando la injusticia social, y no sólo
eso, sino dando a conocer toda una ideología de cómo
crear ese nuevo mundo más humano. Influido por los
movimientos sociales del ejército y comunidades de
campesinos su pensamiento derivó hacia un comunismo
agrícola. Su principal manifiesto es el “The
Law of Freedom”, donde resume toda su
ideología.

Represión
contra los Cavadores
Su lucha empezó contra los grandes
señores que no cultivaban muchas de sus tierras,
dejándolas baldías y haciendo así subir
los precios. Tras su famosa visión de crear una sociedad
comunal para trabajar la tierra, dedicó todo su tiempo
a explicar mediante folletos el cambio crucial que debía
tomar la propiedad de la tierra. Criticaba ferozmente a
los terratenientes que vallaban sus tierras para, en teoría,
hacerlas más productivas, sin embargo, el aumento
de población de Inglaterra en este siglo hacía
inviable alimentar a toda su población. Winstanley
plantea en su reforma agraria no sólo un reparto
más justo, sino un aprovechamiento de las tierras
baldías con una agricultura intensiva que pudiera
dar de comer a toda la población. Destaca, además,
el uso de fertilizantes, la “estercoladura”
era esencial en su proyecto, así como una planificación
a gran escala de la producción agrícola.
Los cavadores empezarán a exigir las tierras confiscadas
de los terratenientes realistas, de la corona y de la Iglesia
anglicana para los pobres del país sin tierras.
La gentry y presbiterianos empezaron a temer el
movimiento cuando vieron que lo peligroso de los cavadores
no eran sus exigencias de tierras, sino la capacidad que
estaban empezando a tener de organizarse, Winstanley exhortaba
a la organización con vistas a la acción práctica,
y a ser capaces de crear su propio sustento.
Respecto
a la propiedad de la tierra, Winstanley hace referencias
continuas a la antigua formación de la humanidad,
consideraba a Jesucristo como el primer “nivelador”,
llevando sus ideas hasta su hostilidad hacia la propiedad
privada como tal. Él mismo dice: “En el
principio, el gran creador, la razón, hizo la tierra
para que fuera un tesoro común [...] Ni una sola
palabra se dijo que una rama de la humanidad fuera a dominar
sobre la otra.. pero las imaginaciones egoístas erigieron
a un hombre para que enseñara a dominar a otro...
Y la tierra fue cercada por los dominadores.. vendida ,comprada
y retenida en pocas manos [...] El poder de cercar y poseer
la tierra en propiedad fue introducida por vuestros antepasados
con la fuerza de las armas”. Con estos análisis
llegaba a la conclusión de que “Todas las
leyes que no estén fundamentadas en la equidad y
en la razón, que no otorguen la libertad universal
a todos deben ser cortadas de raíz como la cabeza
del rey”.
Por estas causas los cavadores odiaban a los abogados, pues
eran los encargados de las compras-ventas de las tierras
de la gentry y terratenientes señoriales.
En
el The law of freedom habla claramente
de la creación de una república comunista,
entendiendo este comunismo como modelo de propiedad comunal,
y no exactamente como lo plantearía Marx doscientos
años más tarde de forma científica,
aunque con coincidencias muy evidentes y curiosas. Así,
con la propiedad comunal de la tierra ya no habría
compraventas ni de tierras ni del trabajo.
Al principio estos planteamientos tan originales describían
realmente una sociedad anarquista autogestionada, en esta
sociedad no habría leyes sobre el encarcelamiento
de la gente, el robo sólo era consecuencia de la
pobreza o la codicia, además, la pena de muerte lo
consideraba un asesinato.

Sin
embargo, después del fracaso de la colina de St George
replanteó sus ideas, en su modelo de constitución
incluyó diversas leyes pues “de las mentes
irracionalmente ignorantes pueden surgir malas acciones”.
Aún así, se suprimirían las prisiones
y se insistía en que serían leyes correctivas
y no punitivas. También creía en la necesidad
de un ejército que “reprimiera todo intento
de volver a la esclavitud”, este ejército
sería una milicia popular. La libertad quedaba asegurada
mediante el derecho de resistencia popular.
Pronto se dio cuenta de que este proceso necesitaba de un
periodo más largo de lo previsto en la educación
de la sociedad, así, propuso para este periodo de
transición que la elección de los magistrados
fuera anual, y fueran responsables ante “el pueblo
que los elige”. También se crearían
unos funcionarios (supervisores) que planificarían
las necesidades de alimentos. Estos funcionarios cobrarían
un sueldo para que los pobres pudieran optar a estos cargos
(como en la antigua Atenas).
El incumplimiento de las leyes sería castigado con
penas de privación de derechos civiles y trabajos
forzosos, lo que incluía a los “holgazanes”,
refiriéndose a la gentry y señores,
que por supuesto nunca se rebajaban a trabajar la tierra.
En esta república no habría abogados. El casamiento
sería una ceremonia civil y realizado por amor, quedaba
prohibido por dinero.
Winstanley no olvidó a la industria y al comercio,
aunque secundario respecto a la agricultura, valoraba su
producción como forma de mejorar el nivel de vida,
además, veía necesario la creación
de un monopolio estatal para el comercio con el exterior.
Se busca la producción, pero no para beneficio de
unos pocos, sino “para alcanzar la belleza de
la república”.
La
educación era de vital importancia en el mundo ideal
de Winstanley. La educación sería continua
“hasta que los hombres conocieran todas las artes
y lenguas”. Sería universal e igualitaria,
y lo que es más excepcional en el siglo XVII, para
ambos sexos. Los niños estudiarían “un
oficio y algún trabajo corporal, así como
lenguas o historia”. Las niñas aprenderían
a leer, música y a hilar.
Una especial mención recibe la Ciencia, se promovería
la experimentación y la invención, tal y como
dice “el miedo a la miseria y a los capataces
han impedido muchos inventos valiosos”. Estos
inventos repercutirían en beneficio de toda la sociedad,
tras recompensar al inventor.
También habría unos funcionarios especiales,
los postmasters, que recogerían
información acerca del estado del bienestar de cada
comunidad, con el fin de realizar estadísticas y
dar a conocer los inventos de cada zona, recordemos que
las comunicaciones eran un grave problema.
Winstanley
entendía toda la sociedad como un todo, la humanidad
al completo, y creía en la paz y solidaridad. Su
planteamiento era sencillo “Una vez que la tierra
vuelva de nuevo a ser un tesoro común... entonces
cesará esa enemistad de todos los países y
ninguno se atreverá a la dominación de los
demás, ni nadie osará matar a nadie, no desear
mayor parte de tierra que otro”.
8.4.
Dios y Razón
Desde
sus primeros folletos y manifiestos, Winstanley dejaba clara
su idea de que la “razón”
impregnaba todo el universo. En sus principios era un ferviente
defensor de la idea de Jesucristo como salvador y primer
“nivelador” de la historia, Cristo estaba en
cada individuo, más tarde evolucionó su pensamiento
hacia un panteísmo materialista, en donde Dios o
la razón abstracta sólo son reconocidos en
el hombre o en la naturaleza, planteamientos muy parecidos
a los posteriores de Spinoza.
Pero ante todo era anticlerical, culpaba
a la religión tradicional de ser la culpable de que
la gente fuera tan ignorante de sus libertades, al ser inculcados
desde pequeños en sus ciegos e injustos principios.
Odiaba la justificación que daban del mundo dominado
por los poderosos, en donde los ricos se creaban su paraíso
en la tierra, mientras los pobres deberían estar
contentos de su pobreza, pues tendrían su cielo en
la otra vida.
Casi siempre prefería utilizar la palabra razón
frente a la de Dios, pues decía que “había
sido mantenido en las tinieblas mucho tiempo con esa palabra”.
Además, desechaba la idea del Dios venerado por los
poderosos, el “Dios de la codicia, el dios que
dio a conocer el derecho de la propiedad privada y estableció
que el pueblo pagara diezmos al clero”.
Winstanley llegó a reunirse con Cromwell, al que
le presentó su modelo de sociedad. Como era de esperar
no fueron tomados en cuenta y poco a poco el movimiento
de los cavadores se fue diluyendo. La represión fue
fuerte en algunos casos y con la restauración desapareció
casi por completo, aunque quedó en la memoria histórica
de los más desheredados. Sus planteamientos inspiraron
a grandes pensadores posteriores e influyó definitivamente
en la toma de conciencia de que era posible cambiar el injusto
mundo que les oprimía.
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